. Capítulo XXV (XIX)- Penitencia del caballero que es un tópico o lugar común en las novelas de caballerías/ D. Quijote decide suspender transitoriamente su vagabundeo en busca de aventuras y permanecer un tiempo solo en Sierra Morena entregado a la penitencia y al desatino. Se trata de un constante tópico de la novela caballeresca, en la que era freceuente que el enamorado, desesperado por desdenes amorosos o por cualquier otro motivo, se retirara a la soledad de los bosques, donde no tan sólo se entregaba a la oración, ayuno y penitencia, sno tb a cierta furia demencial que le llevaba a cometer toda suerte de desatinos.
– Pág. 167- Sancho pide licencia a D. Quijote para regresar a casa ya que no soporta el voto de silencio que deben mantener/
– Pág. 169- Elogio del personaje de Amadís, al que D. Quijote desea imitar- D. Quijote comunica sus propósitos a Sancho- Sancho le responde, que no habiendo causa o motivo de penitencia, no fuera necesario. Obviamente la penitencia del caballero es un acto gratuito para demostrar su amor hacia Dulcinea (Pág. 170)- Encargo de la carta
– Pág. 171- A la mención de D. Quijote por la bacía, responde Sancho cuestionando la veracidad y solidez de su vida caballeresca./ D. Quijote lo justifica haciendo referencia a la caterva de encantadores que cambian las cosas y les dan esa sensación de falsedad o irrealidad.
– Pág. 171- Se encuentra el lugar idílico para iniciar la penitencia y mostrarse como una persona ida- Pasaje representativo del estilo quijotesco.
– Pág. 173- Contraste Quijote Sancho- Sancho le propone a D. Quijote que inventará los sacrificios realizados por el caballero.
– Pág. 175/176- Amor platónico de D. Quijote hacia Dulcinea- El Caballero desvela la verdadera personalidad de la dama con la consecuente sorpresa de Sancho.
– Pág. 177- D. Quijote defiende a su amada argumentando que las amadas del resto de caballeros andantes bien podían ser fruto de su imaginación// Frecuente idealización de las damas de los poetas y de los caballeros andantes.
– Pág. 178- Carta de Don Quijote a Dulcinea, parodia de las epístolas amorosas que aparecían en el género caballeresco. (Véase el estilo arcaizante).
– Pág. 181- D. Quijote realiza algún desatino para que Sancho pueda ser testigo directo.
. Capítulo XXXI (XXIII)
– Don Quijote, en cuanto tiene ocasión de estar a solas con Sancho, le pregunta por su mensaje a Dulcinea. El escudero, que incumpliendo las órdenes de su amo, no ha ido para nada al Toboso, se ve obligado a inventar el viaje y la entrevista con la auténtica “Dulcinea”.- Clara contraposición de dos visiones: la idealizadora de don Quijote y la realista de Sancho.