El narrador
Como ya hiciera su maestro narrativo Miguel de Cervantes en el Quijote, el juego de voces que narran, las variaciones internas entre puntos de vista, el espíritu lúdico de la voz narradora predominante, su escasa fiabilidad al narrar los hechos, ya que la información que ofrece es incompleta o es versión subjetiva de algo que le ha contado alguien, el juego de espejos entre lo que se propone en el prólogo dramático de la obra y lo que será después propiamente el relato, convierten el análisis del narrador de Tormento en algo complejo.
La voz predominante en Tormento es extraordinariamente inestable y paradójica y no se puede apreciar con certeza dónde está la línea de demarcación que separa el autor implícito del narrador principal o hasta que punto no se produce un trasvase de funciones entre uno y otro. Podemos considerar que Tormento es una auténtica enciclopedia de los distintos tipos de narrador que utilizaba la novela decimonónica:
. Escenas teatrales que inician y cierran la obra.
. El narrador omnisciente (punto de vista absoluto) que en numerosas ocasiones penetra en la conciencia de los personajes mediante el estilo indirecto libre y que realiza valoraciones u observaciones al propio lector. Es el que escribe los capítulos inicial y final, aunque también se puede rastrear su presencia a lo largo de la novela.
.El autor implícito o narrador testimonial, es el que está dentro de la novela, es un personaje más que tiene familiaridad o conoce al resto de los personajes, y es algo desmemoriado, por lo que no nos podemos fiar demasiado de él.
Esta combinación de voces narrativas sirve a Galdós para ofrecer un relato ambiguo y profundo que se basa en la fusión de voces y de puntos de vista. A ello cabe añadir la ironía, la parodia y el humor con que se transmite todo lo narrado.
El estilo indirecto libre y otras técnicas narrativas
Al ser Tormento una novela con predominio del análisis psicológico, hay muestras de estilo indirecto libre. Este fue uno de los grandes hallazgos del novelista francés Gustave Flaubert, por el que el narrador incorporaba la voz y los pensamientos de los personajes en su propio discurso. De algún modo el autor desaparece, cede el protagonismo al personaje y dota al texto de impersonalidad y distancia. Ej.: Capítulo IX (página 102).Ya hemos comentado que en Galdós el narrador es una entidad muy voluble y, si en ocasiones resulta casi imperceptible, en otras aparece con toda su potencia y se permite realizar comentarios, valoraciones y disgresiones a la manera cervantina.
Cabe también señalar el abundante uso del estilo directo a través de los diálogos o monólogos de los personajes.
Temas. Intención de la obra
Son diversos los temas que aborda la novela. destacamos los siguientes:
1. La crítica social– Éste es el asunto principal de la novela, porque conocemos las intenciones de Galdós al escribir Tormento y su querencia por la verdad y la autenticidad, tanto en los comportamientos como en los pensamientos y los sentimientos. Podemos imaginar la ira contenida del autor ante tanto fariseo, ante tanto ignorante que se vestía de señorito, ante tanta hipocresái mientras el país zozobraba económica y políticamente.
Raro es el capítulo en el que no encontremos censura de costumbres, comportamientos y formas de pensar. Y casi nadie se salva de la amable, por el tono empleado por el narrador, pero generalizada crítica a un estado de cosas que, según la visión galdosiana habían de cambiar. Si comenzamos por los Bringas, constatamos que su enfermiza necesidad de aparentar los lleva a vivir en el umbral de la miseria vergonzante. Van gorronenado aquí y allá ( especialmente a Agustín Caballero). La crítica a los Bringas es un crítica generalizada a la clase burguesa que tiene la misma manía de la apariencia, de la mediocridad estéril y de la actuación mimética y cursi de los comportamientos aristocráticos y extranjeros. (Uso del tópico “vida como teatro”, entendiendo “teatro” como mascarada, apariencia, falsedad)
2. El amor– El sentimiento amoroso es el motor de la acción principal de la novela. Los tres vértices del triángulo amoroso sienten ese amor, aunque con matices, como sentimiento totalizador para alcanzar la felicidad. Ambos pretendientes, Caballero y Polo, lucharán por el amor de Amparo-Tormento con el trasfondo del pecado cometido y del honor.
Son continuas las referencias al amor verdadero que sienten ambos hombres, cada uno a su manera. Polo es capaz de dejarlo todo, de marcharse con ella de España y empezar una nueva vida que les permita ser felices lejos de las convenciones impuestas. Su huida también significa acabar con la mentira del sacerdocio. Por su parte, Caballero, una vez enterado del error de Amparo, le propone también abandonar un país mentalmente atrasado y controlado por la moral católica reaccionaria.
Son Polo y Caballero dos sujetos que la sociedad expulsa de su seno por auténticos, porque no quieren seguir las normas morales y sociales que la rigen.
En esta novela Galdós defiende la idea del amor sin excesos de pasión, un amor entre iguales, sincero y auténtico, basado en el respeto mutuo (Capítulo XV).
