Apuntes Luces de bohemia

EL AUTOR

Ramón Mª del Valle-Inclán fue miembro de la Generación del 98, y su obra se enmarca dentro del Modernismo y Decadentismo, con un rico tratamiento del lenguaje. Fue impulsor del esperpento con Luces de bohemia, Divinas Palabras o Martes de Carnaval, enfoque deformado de la realidad española, que enfatizaba sus postulados críticos al mostrar los aspectos más grotescos. 

*Generación del 98: Tras la pérdida de las colonias de América en 1898, año del que recibe el nombre esta Generación, sus miembros reaccionan de manera similar:

  • Se rebelan y protestan ante el atraso de nuestro país. Esto hace que propongan soluciones para la reconstrucción de la agricultura, la educación, la cultura y la economía del país. También proponen la integración de España en Europa.
  • Exaltan nuestros valores nacionales y patrióticos, a medida que adquieren un mayor conocimiento y aprecio de España.
  • Su afán reformador hace que adopten un determinado estilo literario para exponer sus ideas:

– Lenguaje sencillo y expresivo que rompe con la retórica recargada de la época.
– Vocabulario apropiado, con el fin de reflejar de la forma más justa posible lo que se quiere expresar. De ahí que abunden palabras cultas, extranjeras y populares.
– Predominio de la oración simple, concisa y breve, evitando los párrafos largos y la subordinación.

 

LUCES DE BOHEMIA

1.- Origen y tema

Apareció la primera edición tal como la conocemos en 1924. En 1920 había aparecido unaprimera versión en el semanario “España”, sin las escenas II, IV y XI. 

La obra cuenta la última noche de la vida de Max Estrella, poeta miserable y ciego, inspirado en la vida y muerte de Alejandro Sawa, novelista sevillano, que vivió una vida bohemia en París, se relacionó con escritores como Víctor Hugo o Verlaine y en España fue amigo de Rubén Darío o Valle-Inclán.

A partir de ese detalle biográfico, esta obra teatral se convierte en una parábola trágica de la imposibilidad de vivir en una España deforme, injusta, opresiva y absurda.

Varios críticos han coincidido en considerarla una parodia del descenso a los infiernos de la

Divina Comedia de Dante. La peregrinación de Max, acompañado por D. Latino, como Dante,

acompañado por Virgilio, es un viaje al fondo de la noche, a los abismos de la injusticia, de la

miseria y no sabemos si lo que lo mata es el frío, el hambre, el alcohol, su corazón cansado o el

dolor por el espectáculo que ve. En la escena XII aparece definida como representación de un

nuevo género: el esperpento, caracterizado por representar una deformación sistemática de la

realidad.

2.- Resumen del argumento por escenas

Escena 1 

Conocemos al protagonista, Max Estrella, un pobre poeta que está ciego y se ha vuelto viejo. Colabora en un periódico y le pide a su mujer que le lea la carta del director de ese diario donde le comunica que quiere despedirse del trabajo. Entonces llega a escena Don Latino, el coprotagonista de esta obra literaria. Se trata de un personaje miserable, borracho y que también ha llegado a una edad madura. Él vendrá a pagarle el poco dinero que los libros de Max han conseguido recaudar tras la venta, con ese dinero, Max quería darle de cenar a su familia.

Latino le recomienda a Max que vaya a la librería para pedir que le den más dinero por sus libros y, es entonces, cuando el protagonista sale de su hogar y empieza a vivir la noche madrileña.

 

Escena 2 

Ahora nos encontramos en la calle junto a Max y Don Latino cuyo objetivo es ir a la librería de Zaratustra para reclamar más dinero por sus libros. Pero el librero no quiere revertir el trato y engaña a Max, debido a su ceguera, indicando que ya los ha vendido cuando, en realidad, están en la trastienda. Don Latino ve lo que el librero hace y le sigue la corriente, por lo que entendemos que, en realidad, Latino también se está aprovechando del ciego.

Entonces, aparece en escena un escritor, Don Peregrino Gay, que acaba de regresar de Londres. Esta llegada, juntamente con unos gritos de “Viva España” en el exterior hacen que la conversación entre los cuatro personajes comience a centrarse en la situación del país y las diferencias que hay con Inglaterra. Aquí, Valle Inclán aprovecha para censurar la fuerte influencia católica que todavía hay en el país, una fe “de mal gusto”, tal y como apunta en la obra.

 

Escena 3

Continuamos con este resumen por escenas de Luces de Bohemia para llegar a la tercera en la que Max y Don Latino llegan a una taberna típicamente española que se conoce con el nombre de Pica Lagartos. Aquí, los dos personajes empiezan a beber y a emborracharse y la taberna sirve como escaparate de diferentes personajes populares del Madrid más castizo.

Aparece en escena Enrique la Pisa Bien que le reclama el dinero de un décimo de lotería que le había dado sin cobrar por ello. Max tiene la intención de devolverle el boleto pero, al final, termina quedándoselo por ser un número capicúa pero, para poder pagarlo, Max debe vender su capa. Al final, no podrá comprarlo porque La Pisa Bien se irá antes a otro local: la buñolería Modernista.

En esta escena presenciamos con un mayor ahínco que, afuera, hay grandes disputas entre obreros, policías y militantes políticos. El griterío y la confrontación es constante en esta obra para, así, reflejar la inestabilidad políticosocial que se vivía en la España de entonces.

 

Escena 4

Max y Don Latino salen a la calle para, esta vez, acudir a la buñolería Modernista y poder, así, quedarse con el décimo. Cuando llegan, La Pisa Bien aún está y, por fin, Max puede comprarle el décimo. En esta escena, se habla sobre los disturbios que ha habido en la calle y la mujer explica que ha habido un fuerte enfrentamiento entre los manifestantes y los miembros de Acción Ciudadana.

En este local de Madrid se encuentran un grupo de poetas modernistas que empiezan a charlar con Max y Don Latino. Todos ellos conocen a Max pero este se queja de la poca suerte que ha tenido como escritor y, aquí, es cuando vemos las diferencias principales entre esos modernistas y Max: los primeros se sienten superiores al resto del pueblo mientras que max se autoproclama “el pueblo”. Durante esta charla se lanzan varias críticas hacia el sector cultural de España y hacia la política.

Don Latino corta la disputa con una canción que, al final, terminan todos cantando borrachos. La policía acudirá para ver qué está ocurriendo con tantos gritos y, al final, Max se reirá del capitán, por lo que será trasladado al Ministerio de la Gobernación.

 

Escena 5 

Este capítulo de Luces de Bohemia nos sitúa en el Ministerio, lugar en el que Max Estrella deberá prestar declaración sobre lo ocurrido en la calle. Él declarará pero lo hará con un tono de constante burla e ironía acentuada por los efectos del alcohol. Debido a su actitud, Max será enviado a los calabozos por escándalo, por lanzar gritos revolucionarios y por desobedecer a la autoridad.

El grupo de Modernistas irán al periódico para denunciar que Max ha sido detenido.

 

Escena 6 

Max está preso en un calabozo, esposado y ensagrentado. Pero no está solo. Junto a él se encuentra un obrero catalán con el que empieza a hablar y descubre que tienen muchas ideas en común, sobre todo relacionadas con la imperiosa necesidad de revuelta social y progresismo que necesita el país.

Mateo es el nombre de dicho obrero y en esta escena empezará a explicarnos su historia: ha sido apresado porque no quiere ir a la guerra y porque, para negarse, provocó un motín en la fábrica donde trabajaba. El catalán es muy consciente del futuro que le espera: disparos por la espalda por un supuesto “intento de fuga”. Al final, un policía vendrá a por Mateo y Max se quedará llorando de rabia e impotencia en la celda.

Escena 7

Ahora nos encontramos en el periódico El Popular, lugar al que han acudido el grupo de Modernistas y Don Latino para denunciar la detención de Max y que la opinión pública presione para liberarlo. Don Filiberto es el periodista que les recibe y les indica que no puede publicar nada sin que el director del diario le dé su consentimiento pero, de todas formas, dice que intentará hacer algo para ayudar a Max.

En esta escena también tiene lugar una charla entre los personajes que hablarán sobre diferentes temas como la política pero, también, la literatura y la libertad de prensa. Tras esta conversación, Don Filiberto conseguirá la liberación de Max al llamar a la secretaria del ministro.

 

Escena 8 

Max ha sido liberado pero no quiere marcharse sin protestar ante el ministro por el trato que ha recibido. El secretario del ministro le indica que no puede atenderle porque está trabajando a lo que Max se alterará de tal modo que, finalmente, provocará la aparición del ministro cuyo nombre es Paco y fue un antiguo amigo de Max con el que compartieron la vida bohemia y la pasión por la literatura.

Max le trasladará sus quejas sobre el trato recibido y, al final, terminarán manteniendo una conversación sobre las vivencias compartidas, sobre la familia, etcétera. Al final Paco ordenará que una parte del fondo de reptiles (el fondo público que se pueden gastar los gobernantes sin justificarlo de modo alguno) se le dé mensualmente a Max para que pueda vivir con dignidad.

 

Escena 9

Don Latino y Max vuelven a reencontrarse y, ahora, deciden ir al café Colón, lugar en el que está también Rubén Darío. Este reencuentro entre ambos poetas hará que comiencen a hablar de diferentes temas metafísicos como, por ejemplo, de la muerte, de teología, de filosofía, etcétera. Max expresa su ateísmo frente a un Darío cristiano y muy creyente.

 

Escena 10 

Tras haber cenado, Don Latino y Max regresan a las calles de Madrid. Su paseo les lleva hasta el Paseo del Prado, una zona donde abundaba la prostitución y donde dos prostitutas intentarán convencerles para tener clientes aquella noche. Don Latino se irá con una de ellas pero Max, se quedará con la Lunares, hablando sobre diferentes aspectos de su vida personal pero, también, sobre la vida de ella.

 

Escena 11 

Continuamos acompañando a Max y Don Latino por su paseo nocturno por las calles de Madrid cuando se encuentran a una mujer llorando porque han matado a su hijo de un tiro. Ha tenido lugar una batalla entre la policía y los obreros que ha terminado con esta absurda muerte. Los testigos de la disputa discuten sobre lo que ha ocurrido y se crean dos grupos: los que defienden la actuación policial y los que defienden las manifestaciones de los obreros que solo quieren un sueldo más digno para no pasar hambre.

Max está horrorizado ante esta situación y ante el llanto desconsolado de la madre. Pero, entonces, se oye de lejos el ruido de un fusilamiento y el protagonista tiene la certeza de que esos disparos están siendo lanzados sobre la espalda de su amigo catalán, el obrero que conoció en el calabozo.

 

Escena 12

En este capítulo de Luces de Bohemia, los dos protagonistas regresan a casa de Max después de su aventura nocturna. Max se sienta ante la puerta de su casa y, aquí, comienza a pronunciar un monólogo con el que termina realizando toda una proeza literaria: define el concepto de esperpento, un subgénero invitado por Valle Inclán y que aparece descrito, por vez primera, en esta escena. 

Comenzará a sentir un frío intenso y se irá desvaneciendo. Don Latino intentará llamar a su mujer pero no llega a tiempo: Max muere rígido de frío y bebido. Latino, al ver el cuerpo de su amigo, decidirá quitarle la cartera con el pretexto de que, así, nadie se la robará. La portera encontrará el cuerpo muerto de Max y avisará a su esposa.

 

Escena 13 

Nos encontramos en la buhardilla de Max donde estará su cadáver y diferentes personas velándole. Llegará Don Latino y exagerará su dolor y pesar por la muerte de Max llegando a compararlo con Víctor Hugo. Llegará el coche fúnebre para llevarlo, directamente, hacia el cementerio y darle sepultura.

 

Escena 14

Nos encontramos en el cementerio civil donde los sepultureros terminarán de cubrir el cuerpo muerto de Max. Hablarán sobre él y, entonces, aparecerán en escena el Marqués de Bradomín y Rubén Darío quienes hablarán sobre la vida y la muerte, la literatura y la situación de la cultura en España.

 

Escena 15

Nos encontramos en la taberna de Pica Lagartos. Don Latino, borracho, está fingiendo que siente un gran pesar por la muerte de Max. En esta escena se darán cuenta de que el premio del décimo comprado por Max, finalmente, tocó y que es Don Latino quién está disfrutando de él. Así que todos los miembros del bar intentarán sacar tajada del premio con falsas cuentas pendientes que tenían con el fallecido.

Empiezan a discutir pero, al final, la disputa se cerrará con el anuncio de la muerte de una mujer y una niña. Se sabrá que son la hija y la esposa de Max que, finalmente, se han suicidado.

 

3.- Estructura:

Valle-Inclán prescinde de la división en actos y estructura su obra en 15 escenas. La pieza muestra gran unidad gracias al protagonista y a ciertos elementos como la presencia de la muerte desde la escena I –que anticipa el final de la obra- o el billete de lotería que saldrá premiado tras la muerte de Max, en una cuidada estructura:

– Escena I: Preludio. Max en su casa. Anhelo de morir.

– Escenas II-XI: Cuerpo central. Peregrinación de Max por la noche madrileña.

– Escenas II-VI: Hasta la estancia de Max en la cárcel con el obrero catalán.

– Escenas VII-XI: Desde su salida de la cárcel hasta la muerte del obrero catalán.

– Escena XII: Final de la peregrinación. Exposición de la “teoría del esperpento”, como

recapitulación que da sentido a todo lo anterior. Vuelta de Max a su casa y muerte.

– Escenas XIII-XV: Epílogo.

 

Paralelismos:

Entre las escenas I y XV y la escena I y XII. Entre las escenas VI y XI, las finales de cada una de

las etapas del cuerpo central, con la aparición del mismo personaje en ellas.

4.- Personajes:

Aparecen más de cincuenta personales, algunos de ellos, como hemos visto, inspirados en

seres reales. Unos, la mayoría, en palabras de Valle, son “peleles” vistos desde arriba que

juegan una tragedia. Otros, como señaló Buero Vallejo, escapan a esa condición y se

convierten en personajes de considerable talla humana, como Max Estrella, el obrero catalán o

la madre del niño muerto.

Max Estrella es un personaje complejo. Se mezclan en él el humor, la queja, la dignidad y la

mediocridad. Destaca su creciente furia contra la sociedad a la par que un sentimiento de

fraternidad o ternura hacia los oprimidos.

Don Latino es un fantoche, una caricatura de la bohemia y un tipo miserable por su deslealtad.

 

Grupos: Caricatura de los “burgueses” (el librero Zaratustra, el tabernero, algunos defensores

del orden…), “los policías” (El capitán Pitito, Serafín “el bonito”, los “guindillas”, la caricatura

del Ministro, los pedantes ( Don Gay, don Filiberto, Soulinake y los epígonos del Modernismo.

Esperpentizados aparecen también personajes populares como la “Pisa-Bien”, el “Rey de

Portugal” , la portera, las prostitutas o los sepultureros –parodia de los de Hamlet-. Personajes

literarios, como Rubén Darío o Bradomín.

Los personajes aparecen caracterizados tanto por su habla como por las acotaciones.

 

5.- Lenguaje del esperpento:

  1. A) Técnicas

– Deformación y distorsión de la realidad: Usos paródicos; por ejemplo, el parque lleno de

mujerzuelas se transforma en el jardín de Armida, que aparece en la Jerusalem de Tasso, o la

policía a caballo son soldados romanos con trote épico.

– La degradación de los personajes se manifiesta en los rasgos de animalización, cosificación o

muñequización: perros, fantoches, camellos, cerdos o peleles…

– Contrastes, especialmente entre lo doloroso y lo grotesco: velatorio de Max, el dolor de la

madre y la rebeldía de algunos personajes en la escena XI y el conformismo de los defensores

del “orden establecido”, por ejemplo.

– Humor mordaz y risa agria que sirve de “consuelo del hambre y de los malos gobernantes”.

– Dinamismo cercano al lenguaje cinematográfico: movilidad escénica y espacio itinerante.

 

  1. B) Lenguaje

– Riqueza y variedad de registros: pedante, paródico, expresiones formularias y

administrativas, coloquialismos y vulgarismos… con función dramática de autenticidad.

– Diálogos rápidos y ágiles

– Acotaciones con alto valor literario y visual y cinematográfico: con predominio de la frase

nominal, con bocetos de personajes y descripción de actitudes.

 

5.- Crítica de la realidad. El esperpento.

Luces de bohemia plantea una crítica de los más diversos aspectos de la realidad española:

– Mediante el uso intencionado del anacronismo se hace referencia a las colonias

españolas de América, a la Semana Trágica (1909), a la revolución rusa (1917) y a los

violentos acontecimientos posteriores a la crisis española de 1917 hasta el tiempo

mismo en que se escribe la obra.

– Críticas a políticos de signo diverso: Castelar, Romanones, Maura, García Prieto,

Alfonso XIII… Ataca al mal gobierno (Ministerio de la Desgobernación) y al capitalismo

y conformismo burgués en contraste con el hambre y las miserias del pueblo, pero sin

enfoques populistas, mostrando también su embrutecimiento, su ignorancia y su

degradación moral.

– Protesta ante la corrupción, la represión policial, ante los colaboradores derechistas de

la misma (“polis honorarios” de la Acción Ciudadana), con especial intensidad en las

escenas VI y XI (el obrero catalán y la muerte del niño).

– No se libran ni la religiosidad tradicional y vacía, ni las instituciones literarias (Real

Academia, Modernismo tardío, Galdós, Villaespesa, Los Quintero…

 

Estos aspectos críticos se presentan bajo la estética del esperpento: “España es una

deformación grotesca de la civilización europea y el sentido trágico de la vida española solo

puede darse con una estética sistemáticamente deformada”. “Los héroes clásicos han ido a

pasearse al callejón del Gato… Reflejados en los espejos cóncavos dan el esperpento”. “Mi

estética actual es transformar con matemática de espejo cóncavo las normas clásicas”.

6.- Repercusión de la obra: Algunos críticos han señalado la relación entre la estética del

esperpento y el expresionismo europeo, que coloca a Valle en una línea de ruptura con el

realismo, propia de los movimientos de vanguardia europeos.

 

Durante mucho tiempo y en varias ocasiones, la obra no pudo representarse por la censura. A

partir de su estreno en París en 1963, tuvo resonancia mundial, pero no pudo verse en España

hasta el montaje de Tamayo en la temporada 1969/70. Desde ese momento se suceden las

representaciones y versiones.