El pasado día 29 de Enero participé en una charla/taller, en el Centro Cívico La Casa del Rellotge,  dirigida por una empresa llamada Open Brains, Cerebros Abiertos. Una empresa que usa la Neurociencia como herramienta.  Tema: Las reacciones racistas.

Durante la interacción pudimos comprobar algunas cosas: Primero, que nuestro cerebro tiende a completar, es decir, a poner lo que falta, o a ignorar lo que sobra. Y a clasificar, algunas veces, a partir de lo anterior. Segundo, que el contexto influye, y que de él depende bastante nuestra percepción, pensamiento y acción. Y tercero, que nuestro cerebro está diseñado  para sobrevivir. Por eso, ante lo desconocido, se activa, más o menos, “el centro o área del miedo”..

De todo ello deduje que esta forma de reaccionar, fue útil, hace millones de años,  cuando el ser humanos estaba rodeado de múltiples peligros. No solo animales salvajes, también adversarios peligrosos.  Y deduje también, que podemos evolucionar.

Además, volviendo a los contextos que nos influyen. La extrema derecha, con su lenguaje, genera,  un contexto dividido, en el que están nosotros y ellos. ¡Proveedores y abusadores !. (…). Muchos no estamos en ese contexto.