Archivo de la etiqueta: Actualización

10. El proyecto de dirección

La Ley  12/2009, de 10 de julio,  determina el procedimiento de selección y nombramiento de las direcciones de los centros, dentro del cual el proyecto de dirección juega un papel relevante.  La implementación de las directrices del proyecto orientará y vinculará la acción del conjunto de órganos unipersonales y colegiales del centro durante los cuatro años que dure el cargo de director.

 

Por tanto, es adecuado y pertienente incluir en este blog De vuelta a la Dirección un proyecto de dirección. Entre mis planes profesionales a corto plazo no se encuentra el presentar mi candidatura, pero es algo no descartable en un futuro un poco más lejano. La realización de este Proyecto de Dirección (y de todo el curso en sí) me ha servido muchísimo para entender la filosofía que yace bajo el documento: diagnosticar, planificar, ejecutar, evaluar. Evaluar, siempre evaluar. Y sobre todo, compartir con el resto de miembros de la comunidad educativa.

He AQUÍ el documento.

 

9. Indicadores de calidad de enseñanza

Una vez establecidos:

  • los objetivos que forman parte del Plan estratégico de Mejora
  • las actuaciones que se llevarán a cabo a fin de alcanzarlos
  • los recursos necesarios
  • La temporización

debemos establecer cuando y de qué manera se llevará a cabo la evaluación del grado en que se han conseguido los objetivos señalados.

Hau diferentes tipos de indicadores (de gestión, de resultado o producto, de efecto y de impacto). En concreto, si nos interesa medir, en última instancia, la calidad de la enseñanza, los indicadores de impacto son aquellos que nos permitirán  expresan los cambios ocasionados en  los resultados académicos de los alumnos a partir dels resto de acciones programadas.

A continuación presento un documento donde los miembros del equipo de trabajo hemos consensuado una batería de indicadores para mesurar la calidad de la enseñanza que se ofrece en nuestros centros.

7. La dirección de un centro educativo en el siglo XXI

Cuando hablamos de las estrategias, herramientas y acciones que todo directivo debe conocer y aplicar en su labor profesional para liderar, guiar y dirigir un centro educativo, es indudable que tenemos que referirnos a la idea de cambio. Las cualidades, conocimientos y habilidades que poseía o tenía que adquirir un director hace 30 años, no son las mismas que las de un profesional que desee ser director de un centro educativo en el siglo XXI. Se dice en el video que a continuación presento que el director es el motor de la mejora, del cambio. Y en este sentido considero que lo primero que hemos de cambiar es nuestro estilo directivo: de gestor a líder, de un liderazgo autocrático a un liderazgo transformacional. Veamos pues el video…

6. Plan de mejora de la gestión del tiempo en un centro educativo

El tiempo es un elemento clave a la hora de planificar cualquier actuación. A su vez, es valioso y escaso, por lo que su correcta gestión es imprescindible a la hora de llevar a cabo aquello que se ha programado, ya sean actividades ordinarias —implementadas ya en el quehacer diario de un centro educativo— o bien novedosas, relativa a todas aquellas referidas a planes o proyectos de futuro.

 

Gestión del tiempo individual 

 

Lo primero que, como directivos, deberíamos hacer es preguntarnos cómo gestionamos nuestro tiempo individual:
– ¿Es oportuna y racional la cantidad de tiempo que dedicamos a las tareas que realizamos al cabo de una semana, por ejemplo? Es importante valorar su sostenibilidad; puede que las propias circunstancias personales nos permitan usar más tiempo de lo debido a las tareas que nos hemos asignado. Pero ello quizás no se pueda mantener a medio o largo plazo. El asumir tareas sin una valoración previa del tiempo que se va a invertir en ellas no es aconsejable.
– ¿Existe un equilibrio entre el tiempo que se dedica a cada tarea? ¿Las “urgencias” y “sorpresas de última hora” suelen agotar el tiempo que tendría que haberse destinado a otros menesteres?
– ¿Hasta qué punto muchas o algunas de las tareas que realizamos podrían —o se deberían— delegar?
Una vez hechas estas reflexiones, si en algún aspecto es posible realizar mejoras, podemos empezar a aislar las causas. En nuestro caso hipotético, hemos observado observado que en nuestro horario no lectivo…
  • Ejercemos la coordinación de varios ámbitos.
  • Atendemos siempre el teléfono.
  • Atendemos a visitas no planificadas o inoportunas.
  • Las puertas de nuestro despacho están siempre abiertas.
El primer principio que hemos de tener en cuenta es el Principio de distribución o de delegación. Es imprescindible realizar una buena distribución de tareas, saber delegar y tener confianza. Por tanto, hay que generar un red de responsables de tareas o áreas, empezando por las estructuras legalmente creadas y generando aquellas que sean necesarias según los proyectos puestos en marcha. Por tanto, en nuestro caso habrá que valorar si es realmente imprescindible que el director realice la coordinación de varios ámbitos, o si de esa tarea puede encargarse el jefe de estudios, el coordinador correspondiente, o aquel docente que nombremos como responsable.
Por otro lado, es necesario coordinar, en combinación con el administrativo del centro u otros miembros del equipo directivo, la atención telefónica, y determinar cuáles llamadas han de ser atendidas necesariamente por el director, y cuáles no.
Por lo que respecta a la visitas, es necesario establecer y respetar un horario de atención para las familias y/o los alumnos.
Finalmente, hay que acostumbrarse a cerrar la puerta en determinados momentos de la jornada.

 

Gestión del tiempo colectivo: las reuniones

 

Dicho de forma coloquial, uno puede disponer de todo el tiempo del mundo, pero no puede esperar que todos los demás, también. Dado que cualquier actividad planificada requerirá de tiempo y afectará a los docentes del centro, así como a los alumnos y sus familias, es necesario adoptar decisiones en función de aquellos aspectos susceptibles de mejora.
Analicemos el caso:
  • Centro de formación de adultos cuyo claustro está compuesto por diez profesores.
  • Solo se dispone ordinariamente de dos sesiones a la semana, en horario no lectivo, en la que todos los profesores coinciden.
  • No están planificados otras sesiones para reuniones, excepto las ya mencionadas.
  • Algunos llegan tarde a las reuniones, con lo que parece que haya que volver a empezar desde el principio si es que se ha empezado ya la reunión. Eso causa desasosiego en los que han sido puntuales.
  • Aparecen muy a menudo temas no previstos, a veces de orden personal (lo sucedido con un alumno, con el grupo…) que consumen el tiempo.
  • El resultado es que muchos docentes tienen la sensación de que las reuniones no sirven de mucho.
Dado que los tiempos dedicados a las reuniones son básicos en una estructura de funcionamiento en la que ha de primar la coordinación por lo que respecta al establecimiento de objetivos comunes, de actuaciones, de su planificación, de la revisión de lo planificado y ejecutado, así como de la evaluación de los resultados obtenidos, hay dar respuesta a este tema de forma urgente.

 

Objetivos Actuaciones y responsables
Crear nuevos espacios de coordinación entre los docentes. Elaborar los horarios de los profesores de manera que puedan coincidir, si no pueden ser todos, al menos por ámbito de actuación, fuera de su horario lectivo más de dos sesiones de una hora a la semana. (Jefe de Estudios)
Fomentar la puntualidad en la asistencia a las reuniones.
  • Recordar a los responsables la necesidad y la obligación de la puntualidad. (Jefe de Estudios)
  • Tomar ulteriores medidas si la situación no mejora. (Director)
Planificar adecuadamente las reuniones Trabajar sobre la preparación previa de la reunión (Equipo directivo y los coordinadores de la reunión programada, si es el caso).

  • Recoger la información sobre el tema de forma clara y resumida, alternativas de solución, ventajas e inconvenientes.
  • Conocer a los asistentes. Ver a quién afecta (claustro, ciclo, departamento, nivel, equipo…). Prever sus posibles puntos de vista y adelantar alternativas.
  • Fijar los objetivos. Trasmitir información, alcanzar acuerdos, generar debate,…
  • Preparar la discusión. Preparar la información, las preguntas, establecimiento de tiempos y procedimiento.

Coordinación de la reunión (coordinador)

  • Presentación clara y concisa del tema.
  • Conducir la discusión: Animar a dar la opinión, manteniendo siempre centrado el tema. Este último aspecto es muy importante, ya que en este caso acostumbran a aparecer temas no previstos.
  • Conseguir resultados: Resumir las aportaciones y formular conclusiones finales. No es oportuno imponer las soluciones, pero sí que la reunión se cierre con acuerdos positivos.
  • Cuidar las cuestiones formales. Espacios adecuados, materiales preparados, ambiente cordial y abierto a cualquier opinión, control del ritmo de la discusión fijando tiempos de intervención.

 

5. La gestión de la calidad en un centro educativo

Todo proyecto contiene una serie de actuaciones, pero… ¿cómo saber si estas están correctamente encaminadas? ¿son oportunas? ¿hay elementos no previstos que pueden alterar el resultado deseado? Las herramientas para recoger la satisfacción, las impresiones, las sugerencias… de los diferentes sectores de la comunidad educativa ofrecen una serie de resultados muy útiles para realizar las subsiguientes correcciones o mejoras.

En esta actividad nuestro grupo de trabajo ha realizado una encuesta sobre el grado de satisfacción del docente respecto a todos los ámbitos de un centro educativo, en un sentido amplio. Hemos escogido una escuela oficial de idiomas por la complejidad de su organización en cuanto a los diferentes servicios que ofrece. Hacer la encuesta entre varias personas que desarrollan su trabajo en tiempos y espacios diferentes ha sido en ciertos momentos un obstáculo. Debido a mi trabajo actual dispongo  de ordenador durante toda mi jornada laboral; no cuesta nada entrar en el foro dos o tres veces a lo largo del día, ver si alguien ha hecho alguna aportación y responderla. Luego ya, en mi casa, acabo de desarrollar las actividades. Procuro dedicar cada día un rato de las tardes al curso. Por otro lado, no me gusta nada dejar las tareas para el final… Comprendo que otras personas no tengan mi situación, o que trabajen mejor bajo la presión del último momento, pero no es mi caso. ¡He tenido la suerte, eso sí, de encontrar una compañera que es como yo! Eso me da que pensar que, como futuros gestores de personal —otro de los ámbitos de la dirección— , no se ha de dejar de tener en cuenta la idiosincrasia de cada docente a la hora de determinar quiénes han de impartir clases en un mismo nivel, por ejemplo…

Bien, esta es la encuesta que hemos creado:

 

 

4. Mi webmix: Gestión de CFA

Existen aplicaciones como Symbaloo que son de gran utilidad a la hora de recopilar herramientas, básicamente enlaces a páginas de interés o documentos de interés diverso. En esta actividad he creado un webmix al que he nombrado Gestión de CFA (centros de formación de adultos).

La primera pregunta que me planteé fue: Si yo fuera directora de un CFA, ¿qué páginas, documentos, etc., debería tener a mano? ¿Cuáles me gustaría, por intereses personales, tener? A partir de ahí empecé a recopilar páginas web y documentación, y me hice un esquema su clasificación: normativa, información institucional, formación docente, páginas de gestión, temas relacionados con la asesoría y orientación a alumnos, programas internacionales, recursos para la docencia (repositorios de unidades didácticas, de cursos de Moodle, de modelos de exámenes…) y algunas webs que yo, personalmente, encuentro útiles (diccionarios para comprobar ortografía y buscar sinónimos en castellano, catalán e inglés, buscador de códigos postales, generador de letra del DNI, Google Maps, la página del sindicato…)

Entonces ya pensé en su distribución; básicamente he distribuido los bloques de más generales a más particulares, empezando por la izquierda de la pantalla. Espero que os sea tan útil como me va a resultar a mí!

2. Evaluación del Proyecto Educativo del Centro

La Ley 12/2009, del 10 de julio, de educación define el proyecto educativo de centro como la máxima expresión de la autonomía de los centros educativos, que recoge la identidad del centro, explicita sus objetivos, orienta la acción educativa y da sentido a la finalidad de que los alumnos alcancen el máximo aprovechamiento educativo. Por su parte, el
DECRETO 102/2010, de 3 de agosto, de autonomía de los centros educativos
determina que el PEC ha de contener, como mínimo, los criterios de organización pedagógica, los indicadores de progreso, la concreción y el desarrollo del currículum, los criterios que definen la estructura organizativa y el Proyecto Lingüístico.

¿Cómo saber si un PEC cumple con los mínimos requisitos señalados por la normativa? Si no se cumplen, ¿cuáles son exactamente sus carencias? ¿Dónde residen la posibilidades de mejora? Para ello nos podemos ayudar del análisis DAFO, una herramienta muy potente como mecanismo de análisis de la realidad y de toma de decisiones.

A continuación se muestra el análisis DAFO realizado al Proyecto Educativo de un centro de Educación de Adultos, a fin de constatar las Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades que presenta: