4B. Relatos de ciencia ficción.

Hola a todos,

Aquí tenéis que publicar vuestro relato de ciencia ficción debidamente corregido. (clicar en comentarios y copiadlo dentro).

 

7 pensaments a “4B. Relatos de ciencia ficción.

  1. El caballero oscuro
    LOS FRAGMENTOS PERDIDOS
    En el año 3786 ocurrió un extraño acontecimiento, un fenómeno inexplicable dejó un gran cráter en la ciudad de Chamberlain, Estados Separados.
    El 23 de Junio, el científico Estif Yonsohon Kenay, de 40 años de edad de nacionalidad inglesa, descubrió un trozo de un meteorito del pasado, una especie de huella extraña en su interior, muy peculiar debido a una extraña forma.
    Tras inspeccionarla durante meses, llegó a la conclusión de que ese meteorito había sido lanzado a propósito por unos extraterrestres con la finalidad de contactar con los humanos; nuestro investigador se dió cuenta que ese no era el único fragmento que había impactado, aún quedaba tres más repartidos por el planeta. Tras investigar profundamente ese pequeño trozo de meteorito se dió cuenta que había algo más que una simple huella,y al observarla tan de cerca le reflejó una brillante luz y el fragmento cayó al suelo, con tan mala suerte de que se rompió. El Dr. Estif al agarrar el objeto vió que estaba fragmentado, en él había unos números, tras probar diferentes combinaciones, una de ellas eran unas coordenadas que le conducían a una urbanización de Durango, México. Al descubrir esa localización, pensó que ahí podrían estar los trozos restantes del meteorito. Fué directamente al aeropuerto para comprar un billete hacia México y continuar con su investigación.
    Al llegar a México, alquiló un vehículo para ir rápidamente a la urbanización en la ciudad de Durango, fue exactamente a las coordenadas obtenidas pero allí no había ningún fragmento, sólo estaba el cráter que había dejado al impactar. Pensó que alguien lo habría cogido. Se dirigió a la casa más cercana en busca de la otra parte del fragmento, en ella encontró a una mujer con la otra parte del meteorito. Ella era Patricia Yoloskova, una intelectual de nacionalidad Rusa. Estif le ayudó a abrir el fragmento de la forma que pudieran descifrar las coordenadas que estaban en su interior, una vez más, probando combinaciones descubrieron otras coordenadas que lo situaban en Santaclara, Cuba. Los dos decidieron emprender un viaje a Cuba en busca de más pistas.
    De camino al aeropuerto Estif le explicó todo lo que le había ocurrido, coincidían en lo mismo.

    Estando ya en el avión a punto de despegar, Patricia tuvo la maravillosa idea de juntar los dos fragmentos obtenidos, probando diferentes formas de encajarlos y finalmente se juntaron soltando una extraña radiación que hizo que los motores fallaran y no pudieran despegar. Nadie se percató de lo sucedido, tuvieron la suerte de que no los culparan de ello. Horas después llegó otro avión que finalmente pudo transportar a todos los viajeros del vuelo.
    Al llegar a Cuba, fueron directos a Santaclara, las coordenadas coincidían con una casa abandonada en medio de un bosque de pinos albinos. Se adentraron en la terrorífica arboleda, al llegar a la casa abandonada no vieron nada raro, así que decidieron entrar para buscar ese fragmento. Al buscar por toda la casa vieron un pequeño agujero en el tejado, supusieron que por ahí había caído parte del meteorito. Tras un largo rato buscando, vieron una luz reflejada en lo alto de un mueble, y con la ayuda de Patricia y una silla, Estif consiguió agarrar el fragmento. Se alejaron de la casa hacia un extenso terreno donde había una pequeña y acogedora cabaña, allí juntaron el tercer fragmento que les descifraría las coordenadas del cuarto y último fragmento. Las coordenadas indicaban un lugar extraño, sin rastro de existencia. Era una isla en medio del mar, sin nombre.
    Deciden contactar con alguien que se ofrezca a llevarles en barco a dicha localización, al principio nadie quería arriesgar su vida por llevar a dos individuos a una isla desierta, pero consiguieron un marinero con un barco pesquero en no muy buenas condiciones, no lo veían muy seguro, pero no tendrían otra oportunidad como esa. Tardaron poco más de 1 semana en llegar, por suerte tenían provisiones para 1 semana y media. Llegaron a la isla sanos y salvos, una vez allí Patricia y Estif le informaron al marinero llamado Deibit Güathersong todos los sucesos, al marinero le pareció una interesante travesía, así que les pidió si a cambio de llevarles a la isla podía acabar la investigación con ellos para poder ayudarles.
    Al llegar se les hizo de noche, así que construyeron un sencillo refugio para pasar la noche. A la mañana siguiente emprendieron la búsqueda del último fragmento del meteorito. Las coordenadas indicaban la cima de una montaña, utilizaron lianas para subir pero al llegar arriba no había nada, tan solo el cráter.

    Era extraño, porque ahí no había vida y nadie lo podía haber cogido. Pasaron por delante de una cueva en la que había luz, parecía una fogata. Entraron y vieron a un viejo náufrago con el fragmento, hablaron con él pero el viejo estaba muy asustado, trataron de tranquilizarlo y lo consiguieron, por suerte hablaba su idioma. Les comentaron toda la información de la que disponían sobre ese fragmento y el náufrago aceptó la investigación.
    Finalmente juntaron la última parte del fragmento en la que apareció una extraña brújula, ese objeto marcaba algo situado en el norte, a unos 30001 km. Siguieron con la búsqueda y llegaron a un terreno totalmente desértico. A lo lejos se veía una especie de boquete, fueron a mirar pero no había nada, Estif supo que algo debía ser así que analizaron detalladamente esa perforación.
    Deibit extrajo una piedra y apareció un pasadizo subterráneo que conducía a un laboratorio, al llegar escucharon sonidos extraños, se acercaron sigilosamente y vieron un grupo de seres extraños, podrían ser una vida extraterreste, trabajaban en una nave espacial. Estif trató de hablar con los alienígenas, pero no se entendían. De repente apareció una brillante luz que los dejó dormidos. Cuando despertaron estaban en una nave espacial rumbo a Miercoleh, supuestamente el planeta de los extraterrestres. Allí los cuatro humanos aprendieron a hablar extraterrense y se unieron a la familia alienígena, les brindaron todas sus necesidades. Los marcianos querían a los humanos para poder comunicarse y aprender otro idioma, así en el futuro podrían viajar a la tierra.
    Ya han pasado 5 años y los cuatro humanos siguen viviendo en Miercoleh, junto a todo su poblado, donde todos conviven y aprenden las costumbres de la Tierra y del maravilloso nuevo planeta.

  2. Relato de Ciencia Ficción:

    31 de diciembre del año 2152, el último día del año. Unos científicos que trabajan para el gobierno estadounidense están preparando una substancia que va a cambiar la humanidad en muy poco tiempo, ni ellos mismos saben el impacto que tendrá en la sociedad y como hasta cambiará la perspectiva de la población de forma drástica, cambiando por completo la rutina y la forma de vida de la humanidad. Esta sustancia será repartida por todo el planeta Tierra, haciendo que afecte en la mayoría de países del mundo.

    23:55 de la noche. James estaba disfrutando de los últimos minutos del año 2152 junto a su familia y a sus amigos. Estaban en su casa, la cual está en un pueblo del sur de California. Estaba emocionado de que empezara el año, ya que ese mismo año podría visitar su ciudad favorita, Tokyo. Iban a ir en febrero y llevaba esperando desde agosto de ese mismo año. Como ya tenía dieciocho años iría con sus cinco mejores amigos; Katherine, Carol, Andy, Joe y Alex. James quería ir desde que tenía unos nueve años, ya que su primo, que vivió durante un tiempo ahí, le contó cosas increíbles de esa ciudad. Los altísimos edificios que habían, la cantidad de robots que había por las calles, etc. Japón había sido, junto a China, el primer país en incorporar robots en la población como si fueran habitantes normales, cosa que en el resto de países aún no se había hecho. Empezó la cuenta atrás para el nuevo año; 10…9…8…7…6…5…4…3…2…1…Feliz Año nuevo! Todos empezaron a felicitarse entre ellos. James estaba muy emocionado. Después de eso se pusieron a hacer karaoke, cantar y bailar. Pasaron unas dos horas y decidieron ir a dormir.
    Cuando James se despertó, todo había cambiado. Le despertó su padre, pidiéndole que se cambiara rápido, ya que tenían que irse ya. Todos estaban despiertos, algunos llorando, otros corriendo por toda la casa… James estaba muy confundido, ya qué no sabía que pasaba. Decidió hacer lo que su padre le pidió y cuando acabó, bajó abajo y vio a su familia y amigos reunidos con bolsas llenas de comida, medicinas y otras cosas necesarias. Él preguntó qué ocurría, pero nadie contestó. Lo que hicieron fue subirse a los coches. James se subió en el coche de sus padres, en el que estaban sus padres, su hermana y su amigo Andy. Cuando el coche arrancó y salió del garaje, James empezó a notar un escalofrío que recorría todo su cuerpo. No podía creer lo que sus ojos estaban viendo, parecía una película del apocalipsis; el cielo estaba nublado y las nubes tenían un fondo rojizo que era escalofriante, parecía el mismo infierno. Las calles estaban llenas de gente por los suelos, unos muertos y otros a punto de morir. Había edificios que estaban ardiendo por completo y gente chillando y corriendo por todas partes. De repente, a unos metros delante suyo, pudo ver una especie de persona que parecía un muerto y que caminaba sin rumbo. Su cuerpo estaba lleno de sangre y su mandíbula estaba medio salida de su cara. Había partes de su cuerpo en las que se podían ver el mÚsculo de debajo de la piel, era realmente asqueroso. Su padre conducía lo más rápido posible, siguiendo a los otros tres coches en los cuales se encontraba el resto de su familia y sus amigos. Eran dos furgonetas y un coche. James estaba en un estado de shock. Había visto cosas parecidas en películas de ciencia ficción, pero nunca imaginó que podría convertirse en una realidad. Vio que se dirigían a las afueras de su pueblo, hacia el este de California y yendo en dirección al estado de Arizona. Estaba horrorizado al ver la cantidad de muertos vivientes o “caminantes” que había por todas partes. Todo le parecía una terrible pesadilla.
    Una hora después, llegaron a un refugio que había en lo alto de una montaña. ese refugio era de sus tíos, así que decidieron quedarse allí. Cogieron todas las bolsas y mochilas que se habían llevado de su casa y las metieron dentro. Todos estaban nerviosos y James y sus cinco amigos decidieron reunirse y hablar, intentar tranquilizarse un poco. Todos estaba alucinando por todo lo que acababan de ver, no se lo podían creer.

    26 de febrero del año 2153. Hacía dos meses desde que había empezado todo. Ese era el día en el cual James iba a viajar por fin a su ciudad favorita, cosa que al final no pudo hacer. Ese día estuvo bastante callado, sentía una gran impotencia, rabia y tristeza. Se preguntaba qué habría pasado si nada de eso hubiera ocurrido, si ahora no estuvieran viviendo así, sino como antes solían vivir. Hacía dos meses que habían llegado al refugio, habían creado vallas con pinchos alrededor del muro que lo rodeaba. Desde que llegaron, casi todos seguían vivos. Los únicos que habían muerto habían sido su tía, su primo y su amigo Joe habían muerto a manos de los caminantes, en un pequeño viaje que hicieron para coger más recursos para todos. Todo eso pasó hace un mes. Cogieron coches que había por algunas carreteras para así tener más transporte, hicieron al lado del refugio un invernadero lleno de frutas y verduras y tenían algunas gallinas en una jaula bastante grande. Habían descubierto que los caminantes morían si les clavabas cualquier cosa que traspasara su cráneo y llegara al cerebro. Habían conseguido una gran cantidad de armas y cuchillos en sitios de policías o tiendas de armas para así poder defenderse de los caminantes y poder matarlos. Se podía decir que ya estaban preparados para sobrevivir en este “nuevo mundo”. También se habían integrado al refugio tres personas: un hombre de mediana edad, una mujer y el hijo de la mujer. La mujer y su hijo venían de un pueblo cercano a Las Vegas. Decían que, de su pueblo, ellos y algunas personas más habían sobrevivido. El resto habían sido mordidos por caminantes. El hombre, en cambio, venia de San Francisco. Les contó que él iba con su mujer y su hija, pero que las perdió cuando llegaron a Los Ángeles, donde no consiguieron huir de los caminantes.

    18 de julio de 2153. Verano. Hacía ya siete meses desde que todo había empezado. Ahora estaba en una mansión de Albuquerque, Nuevo México. De toda la gente con la que estaba al principio, solo quedaban su madre, su tío, la mujer que vino de Las Vegas, su hijo y sus dos amigos Katherine y Andy. Desgraciadamente, habían tenido muchos problemas en el refugio y los caminantes acabaron entrando y matándoles a casi todos. Solo ellos se habían salvado. El único que no murió en el incidente del refugio fue Alex, que acabó suicidándose al quedarse traumatizado al ver la terrible imagen de sus padres siendo devorados por los caminantes. En esa mansión estaban viviendo con un grupo bastante amplio de gente. Había gente de todas las edades y la verdad es que estaban muy bien protegidos. Entre todas esas personas había una mujer, llamada Anna, que antes de que ocurriera todo eso, trabajaba para el gobierno y se dedicaba al ámbito de la química y la biología. Investigaba a los caminantes desde que empezó todo, cuando mataban a uno lo traían a la mansión y ella investigaba su cerebro e intentaba buscar una explicación a todo. A James y Katherine les gustaba ayudarla a investigar sobre ellos y aprender cosas sobre la química que no habían estudiado en el instituto.

    3 de septiembre del año 2153. Tras dos meses de investigación, Anna descubrió que lo que provocó que aparecieran los caminantes era una sustancia microscópica que había en el aire que respirábamos que hacía que, cuando alguien moría, su cerebro empezara a funcionar otra vez y esa persona reviviera. Eso sí, esa persona no recordaba nada de su vida anterior y lo único que quería era alimentarse de carne, es decir, no tenía vida propia. Lo único que funcionaba de los caminantes era su cerebro, es por eso que solo conseguías matarlos si les disparabas o les clavabas un cuchillo en el cerebro. Anna comunicó eso a todos los residentes de la mansión y todos empezaron a debatir sobre aquello, no se hablaba de otra cosa. Uno de los residentes que había en la mansión pensó que podría ser que esa sustancia había sido creada intencionadamente, para reducir la población mundial. Pensaba que a lo mejor, los gobiernos de todo el planeta se habían puesto de acuerdo para hacer eso y así acabar con la sobrepoblación mundial que cada día aumentaba cada vez más y más.

    7 de septiembre del año 2153. Ese mismo día, un grupo de personas decidieron ir hasta Washington D.C para investigar sobre la posible teoría por la cual piensan que ha pasado todo esto. James, Katherine, Andy y Anna incluidos. Tenían un largo viaje por delante, ya que de Albuquerque a Washington D.C hay unas 1800 millas y 27 horas de viaje en coche. Se llevaron dos vehículos, un coche normal y una furgoneta con armas, gasolina, comida y algunas cosas más necesarias para ese largo viaje. También contaban con walkie-talkies que usarían para seguir en contacto con la gente que se había quedado en la mansión de Albuquerque. Pasarán por Texas, Oklahoma, Arkansas, Tennessee y Virginia para llegar hasta Washington D.C, donde esperan encontrar una respuesta a este problema.

    10 noviembre del año 2153. Consiguieron, por fin, llegar a la capital. Durante el camino tuvieron bastantes pérdidas y grandes problemas. Al llegar a Tennessee se quedaron sin gasolina, así que tuvieron que caminar unos 25km hasta encontrar varios vehículos que funcionaran bien y estuvieran en buen estado. Encontraron también gasolina. Desgraciadamente, cuando entraron en Virginia, se encontraron con una “manada” gigantesca de caminantes. Tuvieron que dejar los vehículos, y en el intento de cruzar la zona sin que los caminantes les vieran, siete personas del grupo murieron, entre ellas Katherine. Ahora, de las trece personas que eran, solo quedaron seis personas. Cuando llegaron, fueron directamente al United States Capitol. Les costó bastante llegar, a causa de la cantidad de vehículos que había en las calles y que dificultaba el paso. Consiguieron entrar dentro, dos hombres se quedaron en la entrada para defender la entrada por si venían caminantes. Entraron Anna, Andy, James y el hombre que propuso esta gran teoría que les llevó hasta aquí, Jason. Estuvieron investigando cada sala, hasta que Andy, al estar mirando en una estantería de una de las muchas oficinas, descubrió un pasillo escondido que se dirigía hacia abajo. Cuando llegaron al final, se encontraron con una gran puerta que tenía dos cristales en la parte de arriba. Al asomarse a esos cristales con sigilo, descubrieron algo que les dejó de piedra. Era una sala llena de gente sentada con ordenadores en los que salían varias grabaciones de cámaras de muchísimas ciudades de Estados Unidos. había en una pared una pantalla enorme en la cual estaban los presidentes de todos los países, o la mayoría, del mundo. Luego, a los lados, había puertas que no sabían a dónde daban. La teoría de Jason era real, todo eso había sido planeado por los gobiernos de los países. No sabían si realmente su objetivo de todo esto era acabar con la sobrepoblación, pero ahora sí sabían que eran ellos los culpables de todo. Lo primero que hicieron fue comunicarles ese gran descubrimiento a los que había en la mansión, ya que no querían que, si les pasaba algo, nadie supiera sobre esto. Decidieron subir arriba y decidir qué hacer. Todos estaban enrabiados al saber que habían perdido a sus seres queridos por culpa de algo que el gobierno había provocado intencionadamente. James, que no pudo aguantar la rabia, bajó hacia la entrada de la sala y entró dentro. Todos los de la sala quedaron inmóviles y los tres soldados que había en la sala le apuntaron. Un disparo, dos disparos, tres, cuatro. James cayó al suelo repentinamente. Sus ojos se mantuvieron fijos en las pistolas las cuales le llevaran a la muerte en unos segundos. De fondo escuchaba la voz de sus amigos y compañeros de viaje gritando desconsoladamente. Hasta los soldados se quedaron de piedra al ver que acababan de disparar a alguien inocente. Pensaban que era un caminante más. James puso su mano en el pecho y después dirigió su mirada a sus manos, llenas de sangre. De repente, todo se volvió oscuro y sus ojos acabaron cerrándose, al mismo tiempo que caía al suelo. James murió.

  3. EREK EL HÉROE
    Todo comenzó una tarde cualquiera, cuando la familia Salazar estaba mirando las noticias como cada domingo. De repente la familia pudo observar la mala noticia que se estaba expandiendo por toda la ciudad de Valencia. Desgraciadamente, el mundo estaba sufriendo una gran epidemia que trata de todo tipos de cáncer. Las noticias les estaban comunicando que durante estos últimos años había habido un gran número de personas que habían muerto por culpa de esta gran enfermedad. Como esta enfermedad crecía descontroladamente, tuvieron que tomar medidas muy importantes.

    Pasaron los días y la familia Salazar notó que su perro Erek estaba más cercano de lo habitual hacia Patricia. Alejandro, que era el padre de Patricia, siempre estaba presente en casa, ya que él era el único que no trabajaba. En la mañana de levantar a Patricia para que fuera a la escuela, ella se quejó de que estaba molesta y ese día no fue a la escuela. Valentina, que era la madre de Patricia, se fue a trabajar como todos los días, y Alejandro se quedó cuidando de ella. Más tarde el padre salió a comprar unas cosas que le había pedido su mujer y se quedó con la mente tranquila ya que Patricia se quedaba con Erek, el perro. Una vez que llegó a casa, después de bastante tiempo fuera, la hija le comentó que se encontraba peor y comenzó a marearse y de repente vomitó. Lo que al padre le extrañó fue que aunque Patricia estuviese vomitando, Erek no paraba de lamerle y de estar sobre ella en todo momento, cosa que no hacía nunca. Erek se pasó todo el dia llorando y eso hizo que se le despertaran dudas Alejandro.

    Después de lo ocurrido, la familia Salazar más Erek llevaron a Patricia al hospital. Una vez allí, después de un largo rato de espera, llamaron a Patricia para poder valorarla, que es acompañada por sus padres y por el inseparable Erek. Una hora después, los médicos comunican lamentablemente que su hija sufre un grave cáncer. Cuando esta desgraciada noticia llegó a los oídos de sus padres, rápidamente explotaron a llorar desconsoladamente, pero ellos tenían un dilema, no sabían cómo comunicarle lo que estaba pasando a su hija. Entonces decidieron no decirle nada todavía, aunque la cara de Patricia pedía a gritos alguna explicación. Seguidamente, Patricia fue transportada con una camilla hacia una sala donde estaban todas esas personas que sufrían esa misma enfermedad. Erek tenía que quedase fuera, con Valentina, ya que no podía entrar a esa sala por seguridad, pero al ver que a Patricia la separaban de él, él perro rápidamente intentó colarse en esa sala, y así lo hizo. Valentina no pudo pararlo y de repente vieron que el perro lloraba desconsoladamente. Volvieron a cogerlo y lo dejaron fuera otra vez, y justamente pudieron observar que el comportamiento del perro cambió por completo. Desde ese momento, la familia Salazar presentía que algo no iba bien. Patricia pasó toda la noche en observación, eso incluye que sus padres y Erek tuvieron que quedarse con ella. Al día siguiente, Alejandro le dijo a Valentina que llevará a Erek urgentemente al veterinario para así poder averiguar lo que le sucedía. De camino al coche, Erek empezó a morder continuamente su correa, impidiendo que Valentina pudiese llevarlo hacia el coche. Una vez consiguió montarlo, iniciaron el trayecto. Una vez dentro, Valentina explica todo lo sucedido, y rápidamente lo transportan hacia una máquina, en la cual pueden ver los pensamientos del pequeño perro. Valentina esperaba fuera, impacientemente, con muchos nervios, al rato salió la veterinaria a comunicar lo sucedido. Después de estar varias horas en la máquina la veterinaria puedo saber el por qué, de los síntomas que hacia anteriormente el perro. Le explicó a Valentina que el perro debía de ser transportado hacia Francia, que es donde un profesional podía solucionarles este extraño problema ya que nunca había sido visto. Valentina llamó a Alejandro preocupada por la situación de su hija, y le dice que sigue con vómitos y mareos. Tras escuchar lo que Alejandro le dijo, fue inmediatamente al hospital y le comunicó lo sucedido. Valentina se quedó con Patricia y Alejandro inició el trayecto hacia Francia, junto con Erek.

    Después de un largo camino, por fin Alejandro y su perro, llegaron a Francia. Con la ayuda de una mujer a la que preguntó, consiguieron localizar el veterinario más importante y profesional de todo el universo. Namás llegar, se lo llevaron directamente a observación, mientras Alejandro se quedó fuera esperando impacientemente. Finalmente, lo llamaron y le comunica que han podido descubrir en él una maravillosa cualidad que podría mejorar el mundo y salvar tantísimas vidas. Se trataba de poder detectar esta conocida epìdemia que estaba arrasando con la vida de la gente durante estos últimos años. Desde ese momento, Erek se convirtió en el héroe del mundo. Esta noticia es comunicada inmediatamente a los medios de comunicación. Erek comienza a salir en las revistas, por televisión y por todo tipo de redes sociales. Alejandro vuelve al hospital a visitar a su querida hija, y una vez allí los tres juntos Patricia puede observar desde la televisión del hospital que su perro está saliendo en las noticias porque tiene la gran habilidad de poder averiguar antes de tiempo el càncer. Patricia i Valentina, ilusionadas, se dan un abrazo, y justamente en ese momento el médico entro para comunicarles a la família Salazar que afortunadamente lo de Patricia se queda en un pequeño susto, que se trata de un tumor benigno que sería quitado quirúrgicamente esa misma tarde. La familia recibió esa noticia con mucho entusiasmo. Alejandro debió comunicar que Erek se había tenido que quedar en Francia para poder acabar de investigar si tenía alguna otra habilidad.
    Finalmente, la operación salió bien, y pudieron quitarle ese tumor que no volvería a salir. La familia regresó a casa muy felices, y justo aquella noche llamaron del veterinario de Francia, anunciando que su perro no solo podía detectar el cáncer, sino también otras enfermedades parecidas.

    A partir de este descubrimiento sobreErek, muchas familias, llevaron a sus queridos perros a Francia, al famoso veterinario donde descubrieron su gran habilidad. A partir de aquí, se dieron cuenta de que muchos más perros, tenían grandes habilidades, igual que él. A partir de ese día, las muertes a causa de estas enfermedades, pero resaltando el cáncer, fueron frenadas antes de tiempo y eso hizo que bajara el porcentaje de todas las muertes del mundo.
    Steve.

  4. UN FUTURO NO MUY LEJANO
    Todo empezó cuando la humanidad fue consciente de que en unos años la Tierra iba a sufrir una catástrofe natural mortal para todos los seres vivos. A partir de ese instante, los científicos empezaron a buscar alternativas para que no se extinguiera la especie.
    En casa de los Núñez, mientras los hermanos Clara y Lucas veían la televisión, apareció en la pantalla el máximo gobernante de todo el mundo, Felipe MM, quien anunció a todos los seres humanos que, dentro de cinco años, la Tierra se extinguiría y se llevaría por delante a todo aquel o aquello que hubiese en ella. En ese instante, la señora Núñez salió de la cocina con cara de preocupación. Los hermanos, que por entonces estaban viviendo su alocada adolescencia, se apresuraron a preguntar a su madre si lo que el gobernante decía era cierto. La señora Núñez no sabía qué responder, ya que, ni ella misma sabía si eso no era una simple y falsa información. En la casa se respiraba un ambiente intranquilo.
    A las dos de la tarde, cuando el señor Núñez acabó de trabajar y se dirigía hacia su casa, se encontró con un viejo amigo que trabajaba en la Unidad Máxima del Estado, el que le hizo saber a lo que la Tierra se enfrentaba a una catástrofe mundial. Al llegar a casa, el padre respondió con calma todas las preguntas de sus hijos y su mujer. Una vez sabido todo lo que tendrían que afrontar, el padre serenó a su familia diciéndoles que eso ocurriría en cinco años y que los científicos tendrían tiempo de estudiar ideas para poder salvarse. Por la noche, cuando todos se fueron a dormir, ninguno pudo conciliar el sueño a causa del terrible acontecimiento.
    Pasaron tres años, durante dos de esos años, Adam Willy, uno de los científicos más prestigiosos del mundo, tuvo la maravillosa idea de proponer construir una nave con una capacidad de solamente cincuenta mil personas, la cual saldría dos semanas antes de la catástrofe, se mantendría en el espacio y volvería después de un año para que las personas que habitasen en la nave pudiesen repoblar de nuevo el planeta, y así lo hicieron.
    Durante el último año, el señor Núñez había conseguido pactar con su viejo amigo que aunque su mujer y él no se subieran a la nave, es decir, no se salvasen, que hiciese pasar a sus hijos como si fuesen los suyos propios, ya que, en la nave no iban a poder subir todos, únicamente las personas con más recursos o con oficios para cubrir las necesidades de la población que habitaría en la nave.
    Cuando el padre les dio la noticia, de que ellos sí iban a poder subir a la nave, se pusieron eufóricos. El llanto llegó cuando su padre les anunció que su madre y él no iban a poder acompañarlos y que dentro de poco se tendrían que despedir. Los niños se negaron a aceptar que ellos vivirían y sus padres no. Al cabo de unos meses, por fin los convencieron, y empezaron a tramitar documentos que acreditaran conforme eran hijos del señor Alonso y no de los Núñez. Les salió bien.
    Se acercaba el momento y la familia Núñez tendría que despedirse para siempre. Los niños ahora ya mayores de edad, con veinte años cada uno, lloraron muchísimo solo de pensar que no volverían a ver a sus padres.
    Durante las semanas antes de partir, hicieron las maletas con todas y cada una de sus pertenencias y se fueron haciendo a la idea de lo que iba a suceder en los próximos días.
    Llegado el día, después de un largo viaje hacia la bonita ciudad de California, antes de subirse al autobús que los llevaría a la EENA, la Estación Espacial Nacional de Los Ángeles, la familia tuvo que despedirse entre llantos. Después de los sollozos, los dos hermanos cogieron el autobús y se marcharon.
    Al llegar al lugar desde el cual iban a despegar, los hermanos se encontraron solos entre la multitud de cincuenta mil personas, hasta que encontraron al señor Alfonso. Una vez con él, les dijo que subieran a la nave, y una vez subidos se les asignó una habitación.
    Empezaron a despegar una hora después de que ellos llegaran. Les dio tiempo suficiente para inspeccionar cada uno de los rincones de aquel lugar donde iban a tener que convivir durante un año entero.
    Minutos antes del despegue, una voz que salía por todos los altavoces que había en la nave, anunció que en breves momentos iban a despegar y que por favor, tomaran asiento en las sillas situadas en las habitaciones. Los dos jóvenes nerviosos obedecieron y se sentaron en las sillas que había en su habitación.
    Una vez en el aire, se asomaron por la ventana y miraron hacia la Tierra, pues apenas habían pasado unos minutos que ya estaban muy lejos del planeta el cual no volverían a ver nunca igual ni con la misma gente.
    Al día siguiente, después de una noche en la que ningún habitante de allí pegó ojo, les asignaron unas tareas. La de Clara consistía en cuidar a los niños pequeños en una guardería, mientras que la de Lucas era atender a la gente con algún malestar, ya que, durante los últimos cinco años había estado estudiando auxiliar de enfermería a propósito para que le pudieran asignar esa tarea. Los días transcurrían con una rutina aburrida y triste para los jóvenes.
    Mientras tanto, en la Tierra, se preparaban para vivir el gran desastre que iban a presenciar. El señor y la señora Núñez estaban decaídos al ser conscientes que no volverían a ver a sus queridos hijos.
    El día de la catástrofe había llegado y el miedo se respiraba en el aire. Eran las nueve de la mañana y todo el mundo estaba despierto y esperando a ver qué les deparaba el día. Durante ese día y por órdenes del gobernante, no se trabajaría, por lo tanto, nadie salió a la calle y permanecieron todos sus últimos momentos de vida en sus casas. Se acercaba el mediodía y empezaron a haber unos temblores que hicieron caer más de un edificio. El pánico se empezaba a notar. Por la tarde, se levantó un aire fortísimo y en algunos lugares del planeta se crearon tornados. También provocó tsunamis, los volcanes de las islas se activaron, y los temblores aparecieron de nuevo. Lentamente la gente iba muriendo y todo iba desapareciendo.
    Cuando ya había anochecido, vino por sorpresa un tsunami a la ciudad donde vivían los Núñez en la cual fallecieron ahogados. En ese momento, los hijos notaron una especie de vacío en el pecho que les hizo saber que sus padres ya no seguían con vida. Ese día fue muy duro para todos.
    Pasado un año de la catástrofe, los habitantes de la nave debían regresar al planeta para poder reconstruirlo. Una vez más, el gobernante habló por los megáfonos de la nave avisando de que ese mismo día regresarían y que debían tomar asiento durante el camino. Los dos jóvenes obedecieron y acudieron a sus habitaciones. Durante ese año habían aprendido muchas cosas y habían podido relacionarse con gente de todas partes del mundo. Al cabo de unas horas, en las cuales todo el mundo permaneció ansioso, aterrizaron en tierra firme. La gente se levantó y empezó a mirar por las ventanas. Tenían permitido bajar a mirar lo que quisieran pero permanecerían viviendo en la nave durante un largo tiempo hasta poder construir nuevos hogares y edificios.
    Los jóvenes quedaron pasmados al ver cómo había quedado todo, no había absolutamente nada, todo estaba destruido e irreconocible por el paso del tiempo. Los dos hermanos bajaron, sabían que aquel terreno de tierra pertenecía a la antigua EENA. Les entró nostalgia al recordar todo lo que había sucedido, un hecho que les costaba creer aún. Empezaron a caminar, a llorar y a reír mientras conversaban sobre recuerdos de su infancia. De repente, Clara cayó al suelo.
    -¡Clara, Clara! Despierta, todo ha sido una pesadilla. -escuchó a una voz que le resultaba familiar.
    Era su padre. Al parecer todo había resultado ser una ilusión, o eso creía.
    Al ir a desayunar, Clara escuchó en la televisión algo que creía haber escuchado antes. Era Felipe MM, que anunciaba que la Tierra se extinguiría en unos cinco años. Clara se dio cuenta de que eso ya lo había vivido anteriormente, en el sueño. Lo comentó inquieta a su familia. Cuando llegó su padre, lo confirmó, al igual que antes. La historia se repetía y Clara lo sabía, su familia lo sabía. Pero esta vez todos se salvarían, harían todo lo posible, al tener ahora más tiempo, para que se construyeran tantas naves como hicieran falta, para que ningún ser vivo viviese ese infortunio. ¿Conseguiría sobrevivir todo un mundo entero?

  5. EL ROBOT FANTASMA

    Era una noche fría de enero. No había nadie por las calles debido al frío y a la intensa niebla que acechaba aquella ciudad. Julio estaba, como siempre, leyendo un libro en la cama. Él era un chico peculiar. No era precisamente el chico más sociable de la escuela. A él solo le gustaba estar por sus cosas. Se pasaba las tardes leyendo cómics y jugando a su videojuego favorito, “Jax Street”. Rondaba el año 4172 cuando Julio perdió su mejor amigo. Se lo encontró descuartizado en su cama. Su mejor amigo era un robot que le había regalado su padre cuando apenas tenía 10 años. Aquella pérdida le hizo perder aquella pocas ganas que tenía de vivir. Su amigo el Robot lo era todo para él; jugaba con él, le ayudaba con los deberes, le sacaba una sonrisa en aquellos momentos tan duros que todos hemos pasado alguna vez. Pero gracias a Dios, lo acabó superando. Pensó que tenía que seguir con su vida y ponerle ganas, más que nunca pensó. Al cabo de unos meses de vivir con la ausencia del robot lo echaba demasiado en falta, así que empezó a idear un plan para recuperar a su mejor amigo. El plan era robar la esencia del famoso encantador de robots Rick Martin. Lo que hacía esa esencia era proporcionar otra vida nueva a aquellos robots que habían fallecido brutalmente. El plan era conseguir una entrevista con él y a partir de ahí improvisar. Pensó que iba a funcionar, que gracias a ese plan tan perfecto conseguiría que su mejor amigo estaria de vuelta. Pero después de estar toda la noche del domingo planeándolo recordó que sólo tenía 16 años y que mejor lo dejase estar. Pero eso son anécdotas del pasado, volvamos al presente.
    Ahora Julio tiene 19 años, aún vive en casa de sus padres y está estudiando ingeniería robótica. Hace meses que ha logrado superar todo lo de la pérdida y el absurdo plan que había ideado años atrás. Ahora era feliz, dentro de lo que cabe. Estaba bien de salud, tenía la familia cerca, estaba estudiando lo que más le gustaba y lo más importante, tenía amigos. Le encantaba salir con sus amigos; iban al parque robótico, iban al museo de piezas robóticas, al cine, a la bolera, etc. Le gustaba ese estilo de vida, no quería que acabara.

    Volviendo al principio, esa noche estaba, como de costumbre, leyendo un libro. Pero no era un libro cualquiera. Ese libro lo había leído incontables veces con su ex-robot. No era la primera vez que lo volvía a leer después de la trágica escena, pero esta vez estaba sintiendo cómo él, el robot, estaba ahí, leyendo con él. Al principio notó como si alguien lo estuviera mirando, pero decidió no prestar atención a eso y seguir leyendo el libro. Al cabo de una hora notó como si alguien estuviera sentado al pie de su cama, y cuando se dignó a mirar, ahí estaba, su queridísimo ex-robot convertido en fantasma. Al principio se quedó en shock, no podía creer creer que con lo que había sufrido ahora estuviera ahí, sentado, como si nada hubiera pasado. Al cabo de un rato, cuando ya lo había asimilado intentó tener un primer contacto, así que le habló. Pero nada, el robot fantasma ni se inmutó y siguió con la mirada perdida. Julio aún no se creía si estaba pasando de verdad así que se fue a dormir.

    A la mañana siguiente se despertó con ganas de descubrir que lo del día anterior pasó realmente o que, tal vez, había sido producto del sueño. Pero no, ahí estaba. Exactamente con la misma posición de cuando se había ido a dormir. Pero en un abrir y cerrar de ojos se desvaneció. Julio se puso muy nervioso. Estuvo años intentando olvidarle y cuándo lo había conseguido, volvió y después se desvaneció como si nada. Julio no estaba dispuesto a aceptar eso. Así que se puso manos a la obra. Esta vez tenía ganas de hacerlo, iba muy enserio, quería recuperar a su amigo.

    Se lo contó a sus amigos. Todos se rieron de él, todos excepto Marilyn. Marilyn era una chica de su edad. Ella estaba enamorada de Julio y viceversa pero no lo sabían aún. Empezaron a trabajar. Quedaban todas las noches. Su objetivo era buscar a Rick y preguntarle cómo recuperarlo. Si no reaccionaba tendrían que actuar por las malas. Su plan era básicamente ir a una de sus charlas y esperarlo a la salida. Se habían estudiado su vida. Después de la charla del 12 de noviembre lo tendrían que esperar en la salida 12-B, estarían solos y podrían actuar con tranquilidad. Al pobre Julio le cegaba la rabia y la tristeza, y Marilyn lo seguiría dónde fuera.

    Cuándo llegó el día 12 los dos pusieron excusas malas en su casa para ausentarse todo el día. La charla era a las once de la noche. Pero necesitaban todo el día para prepararse esa misión. Estuvieron repasando el plan entre ellos y qué hacer según que pasara.

    Ya era las once de la noche y estaban realmente nerviosos, depende como saliera podrían acabar muertos. La charla acabó a las 12:09 y calcularon que Rick estaría en la salida 12-B a las 00:47. Esperaron hasta esa hora y ahí estaba. Cuando pasó por su lado le pegaron, dejándolo inconsciente y se lo llevaron a su furgoneta con la suerte de que nadie los viera, y así fue. Pasaron cuatro horas hasta que Rick no se despertó. Lo escondieron en un almacén cerca de casa de Marilyn, que conocía bien esa zona. Cuando despertó le empezaron a hacer preguntas para despistarlo. Los dos iban con un pasamontañas por si las moscas. Le preguntaron sobre su familia, sobre sus proyectos para despistar y cuándo él ya estaba suficiente nervioso Julio le hizo la gran pregunta: ¿cómo puedo revivir mi robot? Rick al principio resistió para no contestar la pregunta, ya que era algo confidencial, pero al final tuvo que cantar. Julio estaba tan ciego que incluso lo amenazó de muerte. Rick contestó que sólo él podía hacer algo así y se necesitaba un ambiente exacto. Julio aceptó. Dijo que él les ayudaría y que después le dejarían en paz. Marilyn no aguantó y se quiso ir, cuándo se lo dijo a Julio éste se puso muy nervioso porque pensó que se lo iba a decir a alguien, así que le obligó a que se quedara. Marilyn se resistió hasta que a Julio se le fue de las manos y la mató. Fue un disparo rápido y frío. Julio estaba perdiendo el control de la situación. Después de procesar todo lo que estaba pasando le preguntó a Rick qué tenían que hacer. Tenían que ir a la centralita de la ciudad, en la universidad de ingeniería robótica. Rick dijo que ahí había un núcleo donde había la energía necesaria para ejecutar la resurrección. Julio cedió.

    Al llegar ahí empezaron a prepararlo todo, pero a los pocos minutos empezó a sonar la estridente alarma de seguridad, Julio estaba tan ciego que se le había olvidado que había alarma. A Julio le dió igual, sólo quería volver a ver a su mejor amigo, así que le dijo a Rick que siguiera. Pasaron dos minutos y empezaron a sonar las sirenas de la policía. Julio entendió que todo había sido en vano. Cómo sabía que iba a ir a la cárcel de por vida decidió matar a Rick también.

    En el juicio se declaró culpable él mismo mientras sus padres estaban llorando en los bancos más atrás.

    Al cabo de tres meses de estar en prisión pasó exactamente lo mismo. Se despertó por la noche y lo vio, estaba sentado a los pies de la cama. Esta vez le estaba mirando a él y de golpe se desvaneció. Julio comprendió que esa sería la última vez que vería a su mejor amigo el robot.

  6. Unas vacaciones peculiares

    Querido diario,
    Hoy es día 23 de octubre de 2113. Estamos las chicas y yo apunto de aterrizar en Canadá. Es la primera vez que todas juntas vamos de viaje sin tener que estudiar. Nos vemos luego, después te cuento.
    – Jess, deja el estúpido diario, que tengo que ir al baño y si no sales del asiento no puedo pasar. – dijo Cio malhumorada.
    – Ya voy, impaciente – le responde Jessica con un tono cansado.
    Las chicas salen deprisa del avión con ganas de llegar al hotel para poder dejar las maletas e ir a comer, ya que la comida de avión es un poco mala para ellas. Al llegar al hotel tienen unas pequeñas dificultades para comunicarse con el recepcionista:
    – Hi I’m reserver (Hola tenemos reserva) – dice Alex intentando hablar en inglés.
    – No tía, así no es, dejadme a mí que yo sé más – dijo Paula con tono de desprecio.
    –Tú que vas a saber – intervino Iris.
    – Hi we have a reservation two rooms (Hola tenemos reservado dos habitaciones) – Berta se dirige directamente al recepcionista.
    – ¿A qué nombre las tenéis reservadas? – pregunta el recepcionista.
    – Haberlo dicho antes ¿no? – dice Cio con tono cortante.
    Las chicas se miran asombradas y continúan conversando con el recepcionista hasta que todo está listo. Suben a las habitaciones, dejan las maletas y bajan a comer. Cuando terminan suben a las habitaciones para poder descansar del largo viaje. Todas se quedan dormidas hasta las siete de la tarde, excepto Berta, que se despierta una hora antes y empieza a buscar planes y jugar al Candy Crush para matar el tiempo mientras las chicas aún duermen. Berta encuentra que a unos kilómetros de allí hay una discoteca que tiene mucha reputación.
    –¿Ya te has despertado? – pregunta Alex a Berta con voz dormida.
    –Sí, mira, he encontrado una disco cerca de aquí. Podemos ir a ver…– anuncia Berta con un tono emocionada.
    – Callaos la boca y dejadme dormir en paz – grita Cio interrumpiendo a Berta.
    – Mira Cio, ya sé que podemos hacer esta noche, podemos ir a una disco – explicándole Berta a Cio el plan.
    –Anda, tú queriendo ira a una fiesta – dice sorprendida Cio.
    – Pero si no vamos a beber vamos a conocer gente y disfrutar de la música que dicen que está muy bien – contesta Berta.
    – Lo de beber lo dirás por ti –grita Cio mientras sale corriendo de la habitación para avisar al resto de chicas.
    Berta y Alex persiguen a Cio que está entrando eufóricamente en la habitación del resto de chicas y les explica emocionada el plan de esa noche. Cada una va a su habitación para prepararse para salir. Cuando están listas se dan cuenta que antes de irse estaría bien comer y se dirigen al bufet del hotel para picotear algo.
    Cuando terminan salen del hotel y Jessica recuerda que se ha dejado su diario en la habitación y entra corriendo para irlo a buscar y cuando vuelve Paula le pregunta:
    – ¿Dónde has ido, Jess?
    – Para ir a buscar mi diario – responde Jessica.
    – ¿Y para qué lo necesitas? – pregunta Iris con un tono despectivo.
    – Ya sabes que lo llevo siempre encima – replica Jessica
    Cuando ya están listas de verdad, cogen un taxi furgoneta para llegar a la discoteca. Cuando llegan en la discoteca entran súper emocionadas y se empiezan a mover al ritmo de la música.
    – ¿Chicas, ese no es el recepcionista sexi? – dice emocionada Paula.
    – Sí, Pau, es verdad – le contesta Iris.
    –¡RECEPCIONISTA! – empiezan a chillar todas acercándose a él.
    – ¡Ei! Hola ¿Que hacéis por aquí? – pregunta el recepcionista.
    – Lo mismo que tú, recepcionista, beber y disfrutar de la música. – responde Cio con un tono divertido.
    – Jajajajaja ¿y cómo os llamáis? – dice el recepcionista.
    – Ella se llama Alex, ella Iris, Pau, Jess, Berta y yo Cio. – responde Cio señalando a cada una. – ¿Y tú cómo te llamas?
    – Yo me llamo Eric y estos son mis colegas que se llaman: Luck, P.J, Will y Micke. – dice Eric señalando a cada uno de ellos. – Tranquilas, hablan un poco de español.
    Todos empiezan a charlar y conocerse un poco. Al rato hacen una ronda de chupitos y empiezan a bailar. Hasta que Luck les comenta a todos y todas que podrían salir un poco a que les diera el aire y poder consumir cannabis y otras sustancias alucinógenas.
    Todos aceptan al plan, pero deciden alejarse un poco más ya que la policía estaba rondando por aquella zona y preferían que no les vieran mucho. Así que deciden adentrarse en el bosque para poder consumir todo tipo de sustancias sin que les viera nadie.
    – ¿A dónde vamos? –pregunta asustada Berta.
    – Nos quedamos aquí tranquila, no nos alejamos más – responde Will intentando tranquilizarla.
    – Todo va a ir bien, tranquila, no estamos tan lejos y esto solo va hacer que te diviertas un poco más. – dice Eric tranquilizándola también.
    Empiezan a consumir un poco de todas las sustancias que tienen ellos hasta que de repente Cio, Iris, Alex, Paula y Jessica desaparecen por algo inexplicable, al menos para ellas, ya que los chicos salen corriendo asustados cuando ven algo extraño e inexplicable. En cambio Berta se alejó por no saber qué pasaba por culpa de todas esas sustancias y en ese instante cae al suelo medio mareada y se acaba durmiendo.
    Al despertar Berta ya había salido el sol y se da cuenta de que no hay nadie con ella. Coge el móvil asustada, para llamar a alguien pero tiene un pequeño percance, no hay cobertura en el bosque y apenas le queda batería. Decide volver al hotel para poder llamar y al llegar se encuentra a Eric en la recepción.
    – ¿Dónde están las chicas? ¿Qué pasó anoche? ¿Por qué os fuisteis sin mí?– pregunta Berta asustada y curiosa.
    – ¿No te acuerdas? Espera, quedamos a las doce en el bar del hotel, estamos todos muy confusos. – dice Eric preocupado.
    Berta se va corriendo a su habitación para intentar localizar al resto de chicas.
    (Dimensión tecnológica)
    De repente se ve a Cio, Alex e Iris en un lugar bastante extraño, el cual han aparecido. El lugar era como muy tecnológico, es decir, coches voladores, robots y todo tipo de tecnologías futuristas.
    Las chicas, cuando se despiertan, se dan cuenta de que están en una especie de furgoneta voladora subidas. La persona que conduce ese automóvil tan extraño era un buen hombre de mediana edad.
    – ¿Dónde estamos? –pregunta Iris un tanto aturdida.
    -¡Dios, estamos volando! – grita Cio muy emocionada y mirando por una ventanita.
    – No chilles tanto. –pide Alex a Cio con un tono enfadado.
    – Estáis en Canadá. Hace poco os he recogido de un callejón medio inconsciente y os iba a llevar al Hospital. –contesta el hombre.
    – Este no es nuestra dimensión o planeta o yo que sé qué es esto. Tiene que ayudarnos a regresar a nuestro mundo. – dice Alex un tanto preocupada.
    – Tú no has visto muchas películas de ciencia ficción como quieres que estemos en otra dimensión o mundo yo creo que esto es una broma – dice Iris dirigiéndose a Alex
    – No te preocupes, esto ya lo he vivido antes. Os puedo recomendar a una mujer que entiende de esto. Si queréis os puedo llevar con ella. – dice el buen hombre
    – Si por favor, sería muy amable. – dice Alex agradecida.
    – A que entonces tienes razón, no lo entiendo – dice Iris flipando.
    El hombre de la furgoneta voladora las lleva a una especie de laboratorio tecnológico bastante grande y lleno de máquinas y robots medio desmontados.
    Cuando las chicas entran al laboratorio, ven a una mujer de tercera edad y un tanto bajita, que las recibe amablemente. Las chicas y la señora empiezan a hablar de todo lo que ha pasado y les ofrece la oportunidad de poder ver dónde están las demás chicas a través de una especie de ordenador extraño, poniendo los datos personales y una imagen de cada una de ellas para poder ver lo mismo que ven ellas. Como es normal, las chicas aceptan y le dan todo lo que pide ella. Y descubren que Berta está con los chicos intentando descubrir qué había pasado y súper preocupada. En cambio, Paula y Jessica estaban en una especie de dimensión muy oscura y como si estuvieran en una especie de cárcel con criaturas extrañas. Jessica estaba bastante herida pero Paula estaba peor porque se estaba medio desangrándose.
    – ¿Qué es eso? ¿Dónde están? – dice Cio asustada.
    – Están en un planeta donde no son bienvenidas. Los aliens dominan ese mundo y odian los humanos como nosotras, por eso están tan heridas. Las están torturando poco a poco para que mueran lentamente. – explica la anciana.
    – ¿Pero por qué nos tienen tanto odio? ¿Qué les hemos hecho? – pregunta Iris intrigada.
    – Porque vuestro mundo mató a muchos de los suyos y ahora quieren vengarse. – responde la mujer.
    – Pero ¿podemos ir? – preguntan.
    – Claro que podemos ir, pero sería de vida o muerte. – vuelve a responder la señora.
    – Iremos. – dijeron las chicas con una voz fuerte.
    La anciana les da como dos pelotas pequeñas de un material extraño con las que se abren los portales con destinos diferentes. La señora les cuenta a las chicas cómo funcionan las bolas para poder abrir los portales. Tienen que tirarlas al suelo para reventarlas y pensar el sitio al que quieren ir y el portal durará abierto 5 segundos. Al explicarles eso les dice que tienen que ir muy deprisa y con cuidado ya que hay muchos guardias de seguridad y les da armas para poder protegerse.
    (Dimensión alienígena)
    Las chicas abren el portal y uno de los guardas se da cuenta y avisa al resto y empieza una especie de tiroteo extraño a la vez que intentan coger a Paula y Jessica y abrir el otro portal para aparecer en el hotel y volver a la normalidad, pero Paula estaba convulsionando y en ese momento una bala atraviesa la pierna de Cio pero logran salir de ese mundo y volver a su dimensión bien.
    (Dimensión normal)
    Berta sale del baño y se las encuentra todas llenas de sangre y va corriendo a abrazarlas mientras todas lloran y en ese instante se dan cuenta de que Paula no responde y en ese mismo instante llaman a la ambulancia.
    Finalmente acaban Cio y Jessica en el hospital, Paula muerta y Berta, Alex e Iris preocupadas y tristes por todo lo que ha pasado. Y nunca más volvieron a hablar de ese tema.

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  7. EL PODER DE LO DESCONOCIDO
    Todo empezó el año 2452, en una ciudad llamada Barcelona. Por sus inmensas y transitadas calles, paseaban cuatro intrépidos adolescentes buscando algo divertido que hacer. El más mayor se llamaba Noah de 21 años, que mantenía una relación amorosa con Blas; también estaba Aurora, de 18 años, cuya novia era Amelia, que tenía 19; por último estaba Blas el más curioso del grupo, que tenía 17 años.
    En este mundo las empresas no solo abarcaban la Tierra, si no que llegaban hasta otra galaxia investigada, llamada Lisney. Existían otras nebulosas en el universo, pero fueron restringidas por la ausencia de datos. La más peligrosa era Cosley. Gracias al CERN se descubrió la teleportación, que se lleva a cabo por el entrelazamiento entre partículas, y de esa manera poder descubrir nuevos mundos.
    Nos situamos en un caluroso día de verano delante del Arco del Triunfo de Barcelona, donde los amigos se reunían cada tarde. Ese mismo día decidieron visitar Lisney. Se dirigieron hacia la estatua de Cristóbal Colón y se adentraron en el portal hacia la galaxia. Todo era distinto a lo que ellos conocían, por esa razón les fascinaba. Había animales de todo tipo, incluso algunos nunca vistos en su planeta; gente poniendo a prueba sus poderes a la luz del día, sin importar qué pudieran experimentar con ellos; hasta personas de siete extremidades. La luz solar provenía de tres soles diferentes y la comida era mucho más nutritiva y elaborada. Se propusieron prestarse como voluntarios para una asociación que recogía gatos callejeros, los vacunaban y castraban para luego devolverlos a su camada. Después del largo día de trabajo fueron a un banco frente al parque para descansar, cuando de repente vieron a una solitaria niña de cinco años. Se extrañaron de ver a esas horas de la noche a una joven de tan corta edad, pero lo que ocurriría a continuación nunca se lo hubieran imaginado. Llegó una anciana que le dijo:
    – Querida Lindsey, ven conmigo y serás feliz, tengo todo lo que necesitas.
    – ¡No! No te conozco, así que no puedo confiar en ti. – replicó la niña con la cara llena de lágrimas.
    – Pues después de ver lo que puedo hacer, podrás confiar en mí aún menos.
    Poco después la anciana se duplicó en varias iguales a ella y acorraló a la pobre niña. Cuando los adolescentes acudieron a su rescate ya era tarde. La mujer había desaparecido junto con la pequeña. Amelia sugirió ir a la policía para investigar sobre lo sucedido y averiguar más sobre aquella extraña anciana, pero los demás prefirieron hallar respuestas por su cuenta. Fueron hacia el lugar donde se situaba la niña y se encontraron su tarjeta de identificación. En ella ponía que era huérfana. Entonces decidieron visitar el único orfanato que había. Tras un largo recorrido por toda la ciudad dieron con el lugar, donde les informaron sobre la niña. Ella se llamaba Lindsey y había vivido con ellos hasta que cumplió cinco años, pero justo después se escapó porque sentía que ese no era su lugar. La directora los acompañó hasta la antigua habitación de Lindsey, lugar donde encontraron un sospechoso libro. Entre sus páginas se toparon con una carta titulada “Para los cuatro valientes que me rescatarán en un futuro”, en ella relataba todo lo que debían saber:

    “Queridos futuros héroes:
    Os escribo esta carta para informaros de los peligros que albergará vuestra próxima aventura, pero primero debéis saber quién soy.
    Me llamo Lindsey, tengo cinco años y todo tipo de poderes. Cuando cumplí un año, mis padres me abandonaron porque pensaban que era una amenaza para la sociedad. Poco después, acabé viviendo en este horrible orfanato. Todo parecía ir bien, hasta que decidí confiar en la directora y enseñarle lo que podía llegar a hacer, pero deseé no haberlo hecho. Al día siguiente me metieron en una jaula como si fuera un simple animal, después me introdujeron en una cápsula llena de agujas para las diferentes fases de la experimentación.
    Ahora os estaréis preguntando por qué no me escapé antes si puedo ver el futuro. La cuestión es que todavía no lo domino a la perfección, me faltan varios años de experiencia.
    Si habéis llegado hasta aquí significa que ya me ha capturado la malvada Lola Butterford en su galaxia de origen. Pero antes de lanzaros a la aventura debéis buscar más información sobre ella.
    Os deseo mucha suerte, la necesitaréis,
    Lindsey”
    Se dirigieron hacia la biblioteca, concretamente a la sección de brujería. Allí encontraron toda la información: La anciana se llamaba Lola Butterford, tenía el poder de la duplicación y cada vez que decían su nombre su poder aumentaba y vivía en la galaxia más peligrosa de todas, Cosley.
    – ¡La podemos llamar Mrs. Everywhere! – exclamó Aurora emocionada por su gran creatividad.
    Al finalizar el libro encontraron una pequeña nota escrita con la misma letra que la anterior. En ella se podía leer:
    “Hola de nuevo:
    Ahora que os habéis acabado este grandioso libro, os diré donde podréis encontrar el transporte que os llevará hacia vuestro destino; pero como todo lo que os encontraréis a partir de ahora, lleva trampa.
    Todo estará oscuro y debéis vigilar el efecto de la Luna sobre el mar.
    Os deseo mucha suerte, la necesitaréis,
    Lindsey”
    Después de varios minutos de reflexión, Noah obtuvo la solución:
    – ¡Pues claro! ¿Cómo no nos hemos dado cuenta antes? Seguro que está en una de las grutas del Mar Copito.
    Justo después se dirigieron hacia allí, pero como era de noche tuvieron que esperar hasta el amanecer para que la marea bajara. Al salir el sol, se despertaron y empezó su búsqueda. Después de una larga expedición a lo largo de todas las grutas, dieron con la indicada. ¡Habían encontrado el portal hacia Cosley! Se adentraron en él, lo primero que vieron fue la espesa niebla que difuminaba el palacio ubicado en lo alto de la montaña. Tras un largo y tenebroso recorrido por el bosque, llegaron al castillo. Era enorme y tan oscuro como el alma de la propietaria. Al lado de la puerta se posó un cuervo que los observaba con una mirada intimidante. Nada más entrar por la puerta, los asustó un gato negro cuyos ojos color esmeralda brillaban en la oscuridad. Encendieron un candelabro y avanzaron sigilosamente observando cada rincón de la casa. Justo al entrar en la sala del trono, se toparon con la malvada Lola Butterford. Estaba sentada en el trono acariciando al gato que anteriormente los asustó. De repente ella se levantó, llegó hasta Blas y mientras acariciaba su suave cara, dijo:
    – Hola hijo mío, ¿a qué se debe esta grata sorpresa?
    Blas quedó paralizado por lo que dijo la anciana; pero Aurora intuyó que era un simple truco, lo cogió del brazo y mientras estiraba de él, exclamó:
    – Blas, no escuches nada de lo que te diga, lo único que quiere es confundirte. ¡Vámonos, corre!
    Al salir del recinto se dieron cuenta que Blas no estaba. Al volver hacia atrás, lo encontraron observando un cuadro. En él estaba plasmada una fotografía de Blas con Lola.
    – Esto no puede ser verdad, tú eres mi hermana y nuestros padres están en casa descansando. – comentó Blas incrédulo a su hermana. – ¡Cómo pudo sacar esta foto?
    – Tiene que ser un montaje, tú eres mi hermano y te he visto nacer. – afirmó Aurora.
    Blas fue a coger el cuadro para verlo más detenidamente, pero de repente se desvaneció. Ahí fue cuando se dieron cuenta que la bruja les había mentido.
    – Ahora que ya hemos descubierto la verdad, ¿Os recuerdo a qué hemos venido? – dijo Noah con tono burlón.
    – ¡Tengo una idea! Yo puedo distraer a Mrs. Everywhere haciéndole pensar que me he creído su truco, mientras vosotros buscáis a Lindsey. – propuso Blas.
    – ¡Qué gran idea! – dijeron todos a coro.
    Amelia, Noah y Aurora intuyeron que Lindsey podía estar en las catacumbas y así fue. La encontraron al final de todo acurrucada en una esquina. Después de probar todas las llaves dieron con la correcta, pero Lola se dio cuenta del engaño y fue corriendo.
    – ¿Os creéis muy listos, no, pequeñajos? ¿ De verdad pensabais que podríais engañarme? – dijo Lola sarcásticamente.
    – Ya me he cansado de tanto juego, ya tengo todo lo que necesitaba. – gritó Lindsey
    Justo después le lanzó un hechizo de desintegración y, en cuestión de segundos, lo único que quedó de ella fueron cenizas. Entonces Aurora preguntó lo que todos ansiaban saber.
    – Yo creo que ya es hora de que nos digas por qué nos has organizado esta prueba.
    – De acuerdo, pero primero, ¿qué os ha parecido esta aventura? – dijo Lindsey.
    – ¡No! Basta de juegos, dinos por qué has organizado todo esto. – contestó Noah cansado de tanto juego.
    – Está bien, he hecho todo esto para conocer a una persona muy importante para mí.
    – ¿No podrías haberlo conocido sin montar todo este lío? – preguntó Amelia a la joven.
    – No, porque quería saber si mi hermana estaba a mi altura. – dijo Lindsey sarcásticamente.
    – ¿Quién es? – repitieron todos a la vez.
    – Tú. – dijo la pequeña mientras señalaba a Amelia.
    – ¿Cómo es posible? Mi madre solo tiene una hija y esa soy yo.
    – ¿Recuerdas el tiempo que estuvieron separados? Pues nuestro padre tuvo una relación con mi madre; pero al ver mis poderes nos abandonó, cosa que mi madre nunca superó. Hasta que al final, un día, ella también desapareció.
    Finalmente todos volvieron a su hogar, Amelia y Aurora decidieron crear una nueva familia con Lindsey desde cero. Con el tiempo el padre aprendió a aceptar los poderes de la pequeña.

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