He escogió para realizar este reto el lavabo del pasillo de música.
Es viejo y está siempre muy concurrido ya que los alumnos que se quedan a comer lo usan antes y después. Suele quedar todo el suelo mojado después de su uso masivo.
Después de hablar con el conserge, las monitoras del comedor, las profesoras y los alumnos hemos consensuado comprar unas placas de PVC perforadas para que el agua que cae al suelo se quede debajo y no haya que pisarla.

También, para hacer más atractivo el espacio se harán unos carteles con dibujos coloridos que informen del uso correcto del lavabo.

