Què hi ha a l’altra banda del mirall?

La leyenda del trigre i el emperador amarillo

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Cuenta una antigua leyenda china que hace muchísimos años, el mundo de los seres especulares y el de los seres humanos estaban comunicados. Cualquiera podía entrar y salir de un espejo de pared, de un espejito de mano y hasta de los pequeñísimos fragmentos de un espejo roto.
Los seres especulares se parecía bastante a los seres humanos, aunque eran más pálidos y brillaban en las noches de luna. Los animales especulares tenían un pelaje cristalino, plumas transparentes y ojos de un color plateado que centelleaba bajo la luz. El gran tigre era el más hermoso de estos animales, con sus rayas negras como la noche y blancas como la luna. Sus dientes relucían como cuchillos de plata cuando se deslizaba silencioso a través de un espejo para caminar por los larguísimos pasillos del palacio del Emperador Amarillo.
La vida de los dos mundos había transcurrido en paz hasta la noche en que el emperador, desvelado, observó desde su lecho imperial el paso del tigre frente a la puerta de su recámara. Inmediatamente quiso tenerlo cautivo  y llamó a sus guardias para que lo apresaran. Éstos se acercaron medio muertos de miedo y provistos de una enorme red. Se ubicaron temblando a ambos lados del final del pasillo y lanzaron la red sobre el majestuoso animal.
El rugido del tigre prisionero hizo temblar las paredes del palacio, rompió los vidrios de los ventanales y, atravesando los espejos, llegó hasta los oídos de la gente del otro lado. Entonces, se declaró la guerra.
Los seres especulares se armaron con lanzas de plata y espadas de cristal para rescatar al tigre. Los soldados del Emperador se armaron con mazas de bronce y escudos de hierro para prevenir el ataque. Durante días y noches, los dos ejércitos aguardaron, tensos y sin dormir, el momento de la batalla. Mientras tanto, el tigre recorría una y otra vez su estrecha celda mordiendo los barrotes.
Por fin, una noche sin luna, la gente de los espejos cruzó el cristal que los separaba y arremetió, pálida y fantasmal, contra los soldados del Emperador. La sangre de los humanos corrió roja como el coral y la sangre de sus rivales corrió plateada como el mercurio. Una y otra vez ganaron y perdieron sendas batallas, con una tristísima pérdida de vidas en los dos bandos. Sin embargo, la guerra no terminaba de definirse y el pueblo del Imperio Amarillo empezaba a hartarse de ver morir a sus hijos por un capricho de su gobernante.

Temeroso de perder su poder, el Emperador Amarillo llamó a su palacio a un hechicero famoso.

—¿Cómo puedo ganar esta guerra sin perder a mi tigre? —preguntó.
—El secreto es el azogue, mi señor —respondió el hechicero—. El azogue es la base de los espejos y, si bañáis en él al ejército enemigo, volverán a donde les corresponde.

El Emperador encargó a los sabios y alquimistas que prepararan incontables recipientes repletos de azogue y simuló una retirada de su ejército. Cuando los seres especulares invadieron la plaza imperial creyendo haber ganado la guerra, desde lo alto de las murallas recibieron un baño líquido y plateado que, poco a poco, los fue disolviendo y devolviéndolos a su mundo. En algunas horas, los seres especulares quedaron prisioneros detrás de los espejos de pared, de los espejos de mano y hasta de los pequeñísimos fragmentos de un espejo roto.

Pero allí no se detuvo la venganza del Emperador, sino que los condenó a repetir para siempre los gestos de los humanos. Por eso, desde ese momento, los espejos copian nuestras caras y nuestros gestos.

Sin embargo, la historia también dice que un día los seres especulares se despertarán de este sueño mágico, y que el primero en despertarse será un nuevo tigre. Entonces, los espejos no nos devolverán nuestra imagen sino otra diferente. Cada vez más diferente y cada vez más parecida al resplandor del tigre liberado.

dragon y tigre

CAOS

 



Model transformatiu

La leyenda de El tigre del Espejo.

 

Una leyenda china cuenta que hace muchísimos años, el mundo de los espejos y el de los humanos estaban comunicados. Cualquiera podía entrar y salir de un espejo de pared, de un espejito de mano y hasta de los pequeñísimos fragmentos de un espejo roto.
La gente de los espejos se parecía bastante a la gente humana, aunque eran más pálidos y brillaban en las noches de luna. Los animales del mundo de los espejos tenían un pelaje cristalino, plumas transparentes y ojos de un color plateado que centelleaba bajo la luz. El gran tigre era el más hermoso de estos animales, con sus rayas negras como la noche y blancas como la luna. Sus dientes relucían como cuchillos de plata cuando se deslizaba silencioso a través de un espejo para caminar por los larguísimos pasillos del palacio del Emperador Amarillo.
La vida de los dos mundos había transcurrido sin problemas hasta la noche en que el Emperador, desvelado, observó desde su lecho imperial el paso del tigre frente a la puerta de su recámara. Inmediatamente quiso tenerlo cautivo en su zoológico imperial y llamó a sus imperiales guardias para que lo apresaran. Éstos se acercaron medio muertos de miedo y provistos de una enorme red. Se ubicaron temblando a ambos lados del final del pasillo y lanzaron la red sobre el majestuoso animal.
El rugido del tigre prisionero hizo temblar las paredes del palacio, rompió los vidrios de los ventanales y, atravesando los espejos, llegó hasta los oídos de la gente del otro lado. Entonces, se declaró la guerra.
La gente de los espejos se armó con lanzas de plata y espadas de cristal para rescatar al tigre. Los soldados del Emperador se armaron con mazas de bronce y escudos de hierro para prevenir el ataque. Durante días y noches, los dos ejércitos aguardaron, tensos y sin dormir, el momento de la batalla. Mientras tanto, el tigre recorría una y otra vez su estrecha celda mordiendo los barrotes.
Por fin, una noche sin luna, la gente de los espejos cruzó el cristal que los separaba y arremetió, pálida y fantasmal, contra los soldados del Emperador. La sangre de los humanos corrió roja como el coral y la sangre de sus rivales corrió plateada como el mercurio. Una y otra vez ganaron y perdieron sendas batallas, con una tristísima pérdida de vidas en los dos bandos. Sin embargo, la guerra no terminaba de definirse y el pueblo del Imperio Amarillo empezaba a hartarse de ver morir a sus hijos por un capricho de su gobernante. Temeroso de perder su poder, el Emperador Amarillo llamó a su palacio a un hechicero famoso.
—¿Cómo puedo ganar esta guerra sin perder a mi tigre? —preguntó.
—El secreto es el azogue, mi señor —respondió el hechicero—. El azogue es la base de los espejos y, si bañáis en él al ejército enemigo, volverán adonde les corresponde.

 

El Emperador encargó a los sabios y alquimistas que prepararan incontables recipientes repletos de azogue y simuló una retirada de su ejército. Cuando la gente del espejo invadió la plaza imperial creyendo haber ganado la guerra, desde lo alto de las murallas recibió un baño líquido y plateado que, poco a poco, los fue disolviendo y devolviéndolos a su mundo. En algunas horas, la gente del espejo quedó prisionera detrás de los espejos de pared, de los espejos de mano y hasta de los pequeñísimos fragmentos de un espejo roto.
Pero allí no se detuvo la venganza del Emperador, sino que los condenó a repetir para siempre los gestos de los humanos. Por eso, desde ese momento, los espejos copian nuestras caras y nuestros gestos.
Sin embargo, la historia también dice que un día los seres humanos del espejo se despertarán de este sueño mágico, y que el primero en despertarse será un nuevo tigre. Entonces, los espejos no nos devolverán nuestra imagen sino otra diferente. Cada vez más diferente y cada vez más parecida al resplandor del tigre liberado.


Model tradicional lineal de Harvard


     

         
           
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Models de mediació

– Model tradicional lineal de Harvard

– Model transformatiu

– Model circular-narratiu

– Model interdisciplinar



PROGRAMES DE MEDIACIÓ CIUTADANA

SERVEI DE MEDIACIÓ CIUTADANA D’ESPLUGUES

PROGRAMA DE MEDIACIÓ DE LA GENERALITAT DE CATALUNYA. DPT. DE JUSTICIA



El conflicte

:l 😆 ol:



àmbit del dret privat (dret de família)

Centre (privat) de mediació parlem-ne

 

 



Avantatges de la mediació

Avantatges

La mediació, com a procés de resolució de conflictes basat en el diàleg i en la recerca de solucions constructives, presenta múltiples avantatges per a totes les persones que, directament o indirectament, viuen i pateixen un conflicte. Entre aquests avantatges cal destacar els següents:

1. Protagonisme de les parts

2. Major grau de compliment del “seu acord”

3. Propicia solucions constructives

4. Proporciona una major satisfacció envers el procés de gestió del

conflicte.

5. Ningú no se sent perdedor

6. Evita la confrontació destructiva

7. Té en compte els interessos i necessitats de tots

8.Propicia elements pedagògics

9. Facilita la comunicació i preserva la relació

 



Qui pot ser mediador

Qui és el mediador?

Les persones mediadores inscrites en el registres del Centre de Dret Privat de Catalunya tenen un títol universitari oficial, que complementen amb una preparació específica en tècniques mediadores que els converteix en experts en mediació.

Sens dubte, és una persona clau en tot aquest procés perquè té com a objectiu promoure el diàleg i facilitar que les persones arribin a acords que facin possible una solució vàlida per a tots, més ràpida i econòmica.

El mediador o mediadora no decideix ni imposa res a les parts, sinó que les escolta i les ajuda a trobar, per elles mateixes, la millor solució a través del diàleg.

La persona mediadora pot ser designada per les parts o pel Centre de Mediació de Dret Privat de Catalunya.

La intervenció de la persona mediadora fa possible que les persones puguin parlar del seu conflicte i cercar de forma conjunta una solució vàlida, responsable i beneficiosa per a tots, especialment per als fills.

Qui pot ser mediador?

Atesa la varietat de camps i situacions en les quals una persona pot exercir com a mediador el Departament de justicia de la Generalitat de Catalunya ha emès l’ordre JUS/245/2014 per la qual s’estableixen els requisits i les condicions necessàries per a la inscripció en els registres generals del centre de Mediació de Dret Privat de Catalunya de les persones que no posseeixen una formació homologada.



codi deontològic

Código_Deontológico (Federación estatal de asociaciones de profesionales de la mediación)

Deontologia (del grec δέον “degut” + λόγος “tractat”), és un concepte introduït per Bentham —Deontology or the Science of Morality, 1834— que fa referència a la branca de l’Ètica (part de la filosofia que tracta de la moral i de les obligacions de l’home) l’objecte d’estudi del qual són els fonaments del deure i les normes morals. Es refereix a un conjunt ordenat de deures i obligacions morals que tenen els professionals d’una determinada matèria.

La deontologia és coneguda també sota el nom de “Teoria del deure” i juntament amb l’axiologia és una de les dues branques principals de l’Ètica normativa. Pot parlar-se també d’una deontologia aplicada, en aquest cas no s’està ja davant una ètica normativa sinó descriptiva i fins i tot prescriptiva. La deontologia aplicada a l’estudi dels drets i deures, particularment enfocats a l’exercici d’una professió, és el cas de la deontologia professional. Per a la seva aplicació s’elaboren codis deontològics, que reglamenten, de manera estricta o bé a manera d’orientació, les qüestions relatives al “deure”, dels membres d’una determinada professió. La deontologia es nodreix d’una banda del marc jurídic, i per altre del marc moral. El seu concepte bàsic és que obrar “d’acord a l’ètica” es correspon amb obrar d’acord a un codi predefinit.

Un codi ètic o codi deontològic és un recull (quasi sempre en forma de document), d’un conjunt més o menys ampli de criteris, dictats per la deontologia amb normes i valors que formulen i assumeixen aquells que porten a terme correctament una activitat professional. Els codis deontològics s’ocupen dels aspectes ètics de l’exercici de la professió que regulen. Aquests codis cada vegada són més freqüents en tot tipus activitats.

Els codis deontològics potser siguin els mecanismes d’autoregulació més coneguts que es poden posar en marxa en l’àmbit de la comunicació social, la psicologia, la medicina, entre altres professions, però no són l’únic instrument: llibres d’estil, estatuts de redacció, convenis, etc., tots contribueixen al fet que una comunitat professional fixi els seus propis límits, en molts països aquesta regulació és a través de col·legis professionals.