Posa’m algo que no sigui lletra

Inserir elements visuals en els blocs els fa més vistosos i també poden ajudar els alumnes a comprendre el que s’està explicant.

En el WordPress podem afegir: fotografia, video, sons/música i altres media com veurem més endavant.

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Clica en la icona imatge (fletxa blava) del teu tauler, però de moment no facis res més.

Et donen tres possibilitats de tria:

  1. des del meu ordinador, (des de qualsevol carpeta, molt fàcil)
  2. des d’una URL, (has de buscar una imatge en internet i en lloc de copiar-la i guardar-la, copiar la seva adreça URL)
  3. mediateca ( les imatges, videos i altres materials que tinguis pujats al blog)

Els formats d’imatge que no donen problemes per pujar-los a la xarxa son .jpeg, .png, .gif.

WordPress també accepta arxius .swf que són imatges creades amb el programa flash, de molt poc pes i que no tenen cabuda directa a blogger (punto para wp).

Anem a practicar.

Copia aquest text de sota en el teu tauler i busca imatges que puguin il.lustrar-lo. En general, particular, en primer pla o en pla seqüencia.

Si no surt a la primera, no et rebotis ni abandonis. Fes més intents.

Tens flash en els accessoris del teu ordinador. També Paint i Paint Shop Pro si necessites arreglar alguna foto o imatge, reduir-la de tamany o alleugerir-la de pes.

Atenció: Un bloc xtec a wordpress només admet 70 Mb d’allotjament.

Play:

“Hace tres meses yo era más persona. Ahora me siento extraño, dolido en algunos centros de mi organismo. Los vómitos matinales me tienen la laringe escaldada, en carne viva. La piel de los brazos está encostrada de tanto como me llego a rascar, tan grande es el picor. Mi vista está algo nublada durante casi todo el día. Me duelen las articulaciones de las piernas. Lo que sale por mi ano me quema como ácido todas y cada una de las veces que voy al baño. Tengo que ducharme hasta cuatro veces al día porque desprendo un olor inhumano, nauseabundo, casi animal. Mi vecina dice que a ver si tomo algo para la tos, que no la dejo dormir en toda la noche. Mi gato me huye, no me deja acariciarle, no me deja ni acercarme. No tengo fuerzas ni para hacer una tostada, ni para ir a clase ni para salir a tirar la basura.
Desde hace tres meses, dos meses y dieciséis días para ser exactos, soy una piltrafa humana. Nunca debí aceptar la oferta. Nunca debí firmar aquel consentimiento. Nunca me hubiera esperado todo esto.
Ahora tengo 1800 euros más en la cuenta del banco, pero no los puedo gastar. Ni sé si podré hacerlo pronto. Y lo peor es que me quedan tres meses más de tratamiento. Y según el doctor lo que me pasa no es nada extraordinario. Dice que hay gente que está peor que yo, que me tome la vida con alegría e intente hacer la rutina que tenía antes. ¿Cómo voy a hacerla si ni puedo andar, ni tengo ganas de hacerlo, si casi no veo, si apesto? ¿Cómo voy a hacer mi vida anterior si ya no soy yo, si me he convertido en un cobaya humano?”

Pause.

Gladys sufría algunos de los síntomas que describía el hombre en la cinta que le había hecho oír la enfermera. Sobre todo el dolor en las piernas y la falta de visión clara. Algunos días había sentido náuseas pero nunca había llegado a vomitar. No había notado cambios en sus deposiciones, ni tenía accesos de tos nocturna. Las fuerzas le fallaban a veces, pero las sacaba de donde no las había. A ver si no cómo iba a poder llevar a cabo su trabajo de limpieza en la cafetería por las mañanas y de las oficinas por las tardes. A ver si no quién iba a preparar las comidas del día siguiente para sus dos hijos al llegar a casa a las 11 de la noche. Gladys hacía todo eso y luego caía en un sueño profundo, a veces incluso antes de llegar a la cama, ya que muchas noches se despertaba, con el cuerpo dolido y frío, en el sofá del pequeño comedor. Sí que tenía dolores, pero ella los achacaba a sus muchas horas de trabajo y a las pasadas mal durmiendo en el sofá. La tos que sufría durante el día, según ella era también a causa del enfriamiento, de dormir sin taparse.

Sus niños vivían una infancia feliz gracias a su esfuerzo y a la compensación económica por participar en el experimento. Les había podido comprar cosas necesarias y algún que otro capricho, para que no les faltara de nada. Ya habían pasado bastantes apuros los pobres, los dos años que estuvieron allá en Perú al cuidado de su abuela y su tío. Ahora tenía que resarcirlos de alguna manera. Porque los quería con toda el alma. Lástima, se lamentaba Gladys a la enfermera, que no pueda verlos más que un ratito antes de acostarlos. Pena que estén solitos todo el día. Pero acá la vida es así.

Original de  Roque Fort de Camembert (pseud)

Netiqueta: Cal dir que és recomanable anotar i incloure la font d’on hem tret una  imatge o un text (amb l’adreça URL curta ja n’hi ha prou (exemple: xtec.cat) , tot i que hi ha qui defensa que s’inclogui un enllaç a la pàgina de la qual hem agafat la imatge).

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