Ya es bien sabido que los videojuegos últimamente han tenido temáticas bastante violentas, aunque no todos, y tanto aquellos violentos como aquellos más inofensivos pueden favorecer el aprendizaje y desarrollo de habilidades en los jugadores.
Sobre todo con el desarrollo de la tecnología en los últimos años, los videojuegos se han visto afectados por este avance tecnológico tan grande y tan repentino y han tenido que adaptarse, casi obligando a los desarrolladores a innovar con cada juego nuevo, ya sea con su jugabilidad o simplemente sus gráficos e historia. Muchos desarrolladores están sacando juegos aún más interactivos de lo que ya son, con la Realidad virtual (RV), que permite al jugador introducirse en el videojuego e interactuar de primera mano con el entorno. Si bien estos juego no siempre tienen la mejor calidad en lo que a gráficos se refiere, la inmersión y jugabilidad es lo que más resalta, sobre todo en juegos relativos a la conducción o incluso de pelea. Muchos juego de conducción (“Forza Horizon 5”, por ejemplo) implementan un volante y unos pedales relativamente parecidos a uno real, que permite al jugador familiarizarse con el vehículo. Juegos como este se han empezado a usar en las autoescuelas antes de sacar a los conductores a las calles. Otros juegos que incluyen la conducción (“GTA V/Grand Theft Auto V”) se han estado usando para programar y “entrenar” al programa de conducción automática de los coches Tesla.
Obviamente no es lo mismo jugar con un volante que conducir un coche en la vida real, pero al menos permite al jugador familiarizarse un poco con lo que se pueda encontrar en un futuro.
Aparte de los juegos de conducción, existen muchos otros tipos de juegos que permiten el desarrollo de habilidades en jugadores, pero de otras maneras menos inmersivas. Existe una colección de juegos de la compañía Nintendo que, de manera divertida y práctica, proporcionan conocimientos básicos a los jugadores de todas las edades. Este juego (Big Brain Academy) cuenta con varios modos de juego para desarrollar los reflejos de los jugadores y medir/mejorar las habilidades mentales de aquellos que lo juegan.
Para las personas con problemas de memoria muchos de estos videojuegos también son muy útiles. Se ha visto a través de exhaustivos estudios que aquellos juegos que incluyen puzzles y acertijos para subir de nivel o pasar de escenario ayudan con las habilidades cognitivas y de memoria de las personas (sobretodo personas mayores).
De todas formas, no todo en los videojuegos es bueno. Como he mencionado al principio, muchos videojuegos tienen como temática principal la guerra o la violencia, y hacen que el personaje (controlado por el jugador) cometa actos que en la vida real se pueden considerar inmorales e ilegales de formas muy gráficas y detalladas, incluyendo consejos y/o tutoriales de como cargar un arma y dispararla, y eso puede llegar a influenciar a gente, sobretodo a niños y adolescentes, a realizar dichos actos que ven en los videojuegos por varias razones, ya sea porque se sienten bien al descargar su rabia en el videojuego y deciden hacerlo en la vida real, como por el hecho de que creen que si fallan en su “misión” y mueren, al igual que en el videojuego, volverán a un supuesto punto de guardado y podrán intentarlo todo de nuevo hasta que les salga bien.
Por desgracia, estos casos son más abundantes de lo que deberían, y el acceso fácil a armas no ayuda con el problema. Debido a estas cosas, se han provocado varios incidentes armados realizados principalmente por niños y adolescentes que han tenido consecuencias horribles tanto para los que la realizan (años de cárcel, la muerte…) como para la gente afectada por los incidentes (heridas, muertes, un posible trauma…).
De todas formas esos incidentes, a pesar de ser los más vistos y conocidos, forman parte de la minoría de las repercusiones que tienen los videojuegos en la gente.
En conclusión, los videojuegos son un arma de doble filo, y mientras son capaces de ayudar a la gente en su vida (además de ser una fuente de entretenimiento), también pueden influenciar a la gente de manera negativa y pueden llegar a causar problemas en la vida de mucha gente inocente.