El programa de Eufòria ha sido todo un fenómeno: ningún programa catalán había nunca generado tanta audiencia: 400.000 espectadores y 150.000 votos en la última semana. Aún así, a medida que las galas iban fluyendo, en las redes sociales se apreciaban cada vez más mensajes de odio contra algunos concursantes, a los que llamaban “mimados” así como al jurado, que era considerado como “parcial”.
Todo empezó en la gala 3, cuando Emmi y Alexia fueron nominadas. Emmi, que hizo una gran actuación fue nominada por las segundas voces, de forma que tuvo que someterse a votaciones con Alexia, una de las favoritas del público.
En la gala 10, Paula interpretó Ventiladors de Zoo. A pesar de que no era adecuada para su registro vocal, su actuación fue una de las más memorables en la historia del programa. Sin embargo, el jurado la puso en la zona de peligro por su dicción inadecuada, a pesar de que otros concursantes desafinaron o tuvieron una dicción peor y fueron favoritos de la gala. Paula fue eliminada junto con Elena, obteniendo el 49% de los votos.
En conclusión, los criterios de valoración del jurado deberían ser imparciales; sin embargo, el público cree que este tiene favoritismo hacia algunos de los participantes. Se debe controlar eso por parte de la dirección del programa, ya que debe ser algo alegre, no generar odio.

Irene Ruiz, Roger Ibáñez, Blanca Planas