Alcorà (Capítol o sura 7,103-133):
103. Luego, después de ellos, enviamos a Moisés con Nuestros signos a Faraón y a sus dignatarios, pero fueron injustos con ellos. ¡Y mira cómo terminaron los corruptores!
104. Moisés dijo: «Faraón! He sido enviado por el Señor del universo.
105. No debo decir nada contra Dios, sino la verdad. Os he traído una prueba clara de vuestro Señor. Deja marchar conmigo a los Hijos de Israel».
106. Dijo: «Si has traído un signo, muéstralo, si es verdad lo que dices».
107. Tiró su vara y se convirtió en auténtica serpiente.
108. Sacó su mano y he aquí que apareció blanca a los ojos de los presentes.
109. Los dignatarios del pueblo de Faraón dijeron: «Sí, éste es un mago entendido.
110. Quiere expulsaros de vuestra tierra ¿Qué ordenáis?»
111. Dijeron: «¡Dales largas, a él y a su hermano, y envía a las ciudades a agentes que convoquen,
112. que te traigan a todo mago entendido!»
113. Los magos vinieron a Faraón y dijeron: «Tiene que haber una recompensa para nosotros si vencemos».
114. Dijo: «Sí, y seréis, ciertamente, de mis allegados».
115. Dijeron: «¡Moisés! ,Tiras tú o tiramos nosotros?»
116. Dijo: «¡Tirad vosotros!» Y, cuando tiraron fascinaron los ojos de la gente y les aterrorizaron. Vinieron con un encantamiento poderoso.
117. E inspiramos a Moisés: «¡Tira tu vara!» Y he aquí que ésta engulló sus mentiras.
118. Y se cumplió la Verdad y resultó inútil lo que habían hecho.
119. Fueron, así, vencidos y se retiraron humillados.
120. Los magos cayeron prosternados
121. Dijeron: «Creemos en el Señor del universo,
122. el Señor de Moisés y de Aarón».
123. Faraón dijo: «¡Habéis creído en él antes de que yo os autorizara! Ésta es, ciertamente, una intriga que habéis urdido en la ciudad para sacar de ella a su población, pero vais a ver…
124. He de haceros amputar las manos y los pies opuestos. Luego he de haceros crucificar a todos».
125. Dijeron: «Ciertamente, volveremos a nuestro Señor.
126. Te vengas de nosotros sólo porque hemos creído en los signos de nuestro Señor cuando han venido a nosotros. ¡Señor! Infunde en nosotros paciencia y haz que cuando muramos lo hagamos sometidos a Ti».
127. Los dignatarios del pueblo de Faraón dijeron: «¿Dejaréis que Moisés y su pueblo corrompan en el país y os abandonen, a ti a y a tus dioses?» Dijo: «Mataremos sin piedad a sus hijos varones y dejaremos con vida a sus mujeres. Les podemos».
128. Moisés dijo a su pueblo: «¡Implorad la ayuda de Dios y tened paciencia! La tierra es de Dios y se la da en herencia a quien Él quiere de Sus siervos. El fin es para los que temen a Dios».
129. Dijeron: «Hemos sufrido antes de que tú vinieras a nosotros y luego de haber venido». Dijo: «Puede que vuestro Señor destruya a vuestro enemigo y os haga sucederles en la tierra para ver cómo actuáis».
130. Infligimos al pueblo de Faraón años y escasez de frutos. Quizás así, se dejaran amonestar.
131. Cuando les sonreía la fortuna, decían: «¡Esto es nuestro!». Pero, cuando les sucedía un mal, lo achacaban al mal agüero de Moisés y de quienes con él estaban. ¿Es que su suerte no dependía sólo de Dios? Pero la mayoría no sabían.
132. Dijeron: «Sea cual sea el signo que nos traigas para hechizarnos con él, no te creeremos».
133. Enviamos contra ellos la inundación, las langostas, los piojos, las ranas y la sangre, signos inteligibles. Pero fueron altivos, eran gente pecadora.