Todo proyecto contiene una serie de actuaciones, pero… ¿cómo saber si estas están correctamente encaminadas? ¿son oportunas? ¿hay elementos no previstos que pueden alterar el resultado deseado? Las herramientas para recoger la satisfacción, las impresiones, las sugerencias… de los diferentes sectores de la comunidad educativa ofrecen una serie de resultados muy útiles para realizar las subsiguientes correcciones o mejoras.
En esta actividad nuestro grupo de trabajo ha realizado una encuesta sobre el grado de satisfacción del docente respecto a todos los ámbitos de un centro educativo, en un sentido amplio. Hemos escogido una escuela oficial de idiomas por la complejidad de su organización en cuanto a los diferentes servicios que ofrece. Hacer la encuesta entre varias personas que desarrollan su trabajo en tiempos y espacios diferentes ha sido en ciertos momentos un obstáculo. Debido a mi trabajo actual dispongo de ordenador durante toda mi jornada laboral; no cuesta nada entrar en el foro dos o tres veces a lo largo del día, ver si alguien ha hecho alguna aportación y responderla. Luego ya, en mi casa, acabo de desarrollar las actividades. Procuro dedicar cada día un rato de las tardes al curso. Por otro lado, no me gusta nada dejar las tareas para el final… Comprendo que otras personas no tengan mi situación, o que trabajen mejor bajo la presión del último momento, pero no es mi caso. ¡He tenido la suerte, eso sí, de encontrar una compañera que es como yo! Eso me da que pensar que, como futuros gestores de personal —otro de los ámbitos de la dirección— , no se ha de dejar de tener en cuenta la idiosincrasia de cada docente a la hora de determinar quiénes han de impartir clases en un mismo nivel, por ejemplo…
Bien, esta es la encuesta que hemos creado: