Daily Archives: 14 maig 2012

Íñigo Lahera · Mestre d’anglès

Me han encargado que escriba unas líneas sobre mi relación con la escuela “Mare de Déu dels Àngels”.

La escuela donde cursé la E.G.B.  resulta ser después de tantos años el centro de enseñanza donde trabajo actualmente. Con el paso de estos años, como pasa con casi todo,  algunos aspectos de la vida escolar que han cambiado bastante. Pero no voy  a hacer comparaciones en este momento sino buscar en la memoria pequeños recuerdos vinculados a la vida escolar de aquellos años.

Los primeros recuerdos sensoriales que tengo del edificio son de un olor a nuevo,  de pintura y la sensación de espacio, como si el nuevo edificio fuese tan grande que no llegase nunca a recorrerlo en todos sus pasillos y rincones. Desde entonces relacionaría la escuela con el color blanco de las paredes y el verde del mobiliario y el exterior.

Cuando cursé la EGB, que duraba hasta los catorce años, teníamos unas horas de plástica a la semana en que hacíamos marquetería –con unas sierras finitas de madera que se rompían a menudo- y también alguna vez íbamos al laboratorio. La biblioteca tenía los libros nuevos y se usaban más las enciclopedias- todavía no se le había ocurrido a nadie poner en práctica el buscador Google Yahoo o la Wikipedia por Internet-. Cuando llegaron los ordenadores sólo tenían unos programas de cálculo bastante monótonos, pero por algo se empieza.

El patio no ha cambiado mucho, pero recuerdo unos cursos en los que se utilizaban mucho neumáticos usados para las clases de Educación Física – después de llover se quedaba agua dentro y al saltar sobre ellos te salpicabas las piernas.

Por lo que a los maestros se refiere, a finales de los setenta y principios de los ochenta se les nombraba poniendo el Don delante del nombre, así se les llamaba don Tomás, don Ovidio, don Enrique…etc. Y que yo recuerde, ya por entonces los había que te caían bien y otros no tanto, quizás porque te parecía que siempre estaban enfadados.

Si me preguntasen como era como alumno contestaría que era de los que sacaban buenas notas pero sin ser un empollón. Dentro de la clase era un término medio . Aunque  es verdad que cuando estaba junto con mi hermano gemelo no pasábamos desapercibidos, sobre todo una vez que mis padres nos compraron un chándal diferente porque no les gustaba un modelo que tenia los pantalones y chaqueta rojos con una raya ancha amarilla a los lados. A veces un profesor que se llamaba Joan R. enseñaba los dibujos o trabajos de marquetería de mi hermano y mios a sus compañeros de trabajo con cierto orgullo.

 

Notes de 8è del nostre mestre Íñigo Lahera