Fotógrafo: Elliot Erwitt
Era un tranquilo domingo de principios de octubre de 1970 y Giovanni iba con su padre a visitar a su abuela Maria en un barrio de Palermo llamado “Ballarò”. De repente, una moto se acercó al coche y un hombre disparó varias veces con un arma, matando a su padre, Vito, que era un famoso juez que estaba luchando contra la mafia siciliana. El coche se paró y Giovanni, que tenía nueve años, se quedó inmóvil y traumatizado, mientras que muchas personas gritaban y pedían ayuda.
Giovanni vio la cara del hombre que disparó a su padre y por eso, a partir de ese día, él y toda su familia fueron alejados de Palermo. Estuvieron obligados a vivir bajo protección durante muchos años. Giovanni no hizo amigos en su nuevo destino y siempre se quedaba solo pensando en aquel criminal que le cambió la vida. Por eso decidió empezar a estudiar Derecho para llegar a ser un juez como su padre y poder trabajar para luchar contra la mafia. Hoy Giovanni tiene 45 años, vive y trabaja en el Tribunal de Milán: es también un juez antimafia que tiene un sueño: poder volver algún día a Palermo y envejecer en su tierra.
Cristina revisión del texto
