Creo que la lectura es un pasatiempo que cada vez somos menos los que la ejercemos.
No son tiempos fáciles, vamos a tope, nunca paramos y llevamos un ritmo de vida que no nos da ni un respiro, sin embargo, el descanso es algo necesario, que permanece ligado a nuestra salud, y que hace que después de realizarlo podamos rendir más.
Pero, ¿qué podemos hacer cuando tenemos ese descanso que tanto nos merecemos? Leer puede ser una buena opción.
En mi opinión, y también está comprobado científicamente, leer diariamente nos aporta grandes beneficios.
¿Qué mejor manera de pasar el tiempo divirtiéndote, aprendiendo y encima reduciendo el estrés?
¡Pues así es! Leer nos puede ayudar con todos estos aspectos.
Hablando de aprender, cualquier tipo de lectura puede ser útil para mejorar la inteligencia y la memoria, nos puede convertir en expertos en un tema e incluso prevenir el desgaste del cerebro. Un estudio dirigido por el Dr. Robert S. Wilson, del Centro Médico de la Universidad Rush en Chicago, concluyó que las personas mayores que son lectores frecuentes desde una edad temprana tienen menos probabilidades de sufrir enfermedades graves que afectan al cerebro como el Alzheimer.
Otro tema sobre leer a menudo es como este puede contribuir a que seamos mejores personas, tener más empatía o mejorar nuestra capacidad de razonamiento, ¿y cómo puede hacer eso la lectura? Pues veréis, nosotros al leer, sobre todo historias y novelas, nos “ponemos en los zapatos” de los personajes y vivimos emociones y experiencias externas. Todo esto a la larga puede aumentar nuestra empatía y contribuir a la comprensión de las otras personas.
¡Hasta nos puede ayudar con nuestra creatividad! Y entonces… ¿Por qué esperar a coger ese libro que tantas ganas tienes de empezar pero nunca encuentras el momento para hacerlo?
¡Atrévete y empieza un nuevo estilo de vida añadiendo minutos de lectura diaria!
Por Marta Pesquer







