El decreto del 20 de abril de 1792 por el que Francia declara la guerra al rey de Hungría y Bohemia.

La Asamblea Nacional deliberando sobre la propuesta formal del rey; considerando que la corte de Viena, en menosprecio de los tratados, no ha cesado de conceder una clara protección a los franceses rebeldes; que ha provocado y formado un concierto con varias potencias de Europa contra la independencia y seguridad de la nación francesa.

  • Que Francisco I, rey de Hungría y de Bohemia, según se desprende de sus notas del 18 de marzo y de 7 de abril últimos, rechaza el renunciar a ese concierto.
  • Que, a pesar de la propuesta que se le hizo por la nota del 11 de marzo de 1792, de que redujera a las tropas al estado de paz, a ambos lados de la frontera, ha continuado y aumentado los preparativos hostiles.
  • Que ha atentado formalmente a la soberanía de la nación francesa, al declarar querer sostener las pretensiones de los príncipes alemanes que tienen posesiones en Francia, a los que la nación francesa no ha cesdo de ofrecer indemnizaciones.
  • Que ha buscado el dividir a los ciudadanos franceses y a armarlos unos contra otros, al ofrecer a los descontentos un apoyo en el concierto de las potencias.

Considerando, en fin, el rechazo a responder a los últimos despachos del rey de los franceses, ya no deja esperanza alguna de obtener, por la vía de una negociación amistosa, el arreglo de estos diversos agravios, y equivale a una declaración de guerra, decreta la urgencia.

  • Que la Asamblea Nacional declara que la nación francesa, fiel a los principios consagrados por la Constitución, no emprenderá ninguna guerra con el objeto de hacer conquistas, y que no empleará jamás sus fuerzas contra la libertad de ningún pueblo, ni tomaá las armas más que por el mantenimineto de su libertad e independencia; que la guerra a la que se ve obligada no es una guerra de nación a nación, sino la justa defensa de un pueblo libre contra la injusta agresión de un rey.
  • Que los franceses no confudirán nunca a sus hermanos con sus verdaderos enemigos, y que tratarán por todos los medios de suavizar el azote de la guerra, paraconservar y mantener las propiedades y para hacer recaer sólo sobre aquellos que se coaliguen contra su libertad, todas las desgracias inseparables de la guerra.
  • Que adopta de antemano a todos los extranjeros que, abrumando de la causa de sus enemigos, vengan a alinearse bajo sus banderas y consagren sus esfuerzos a la defensa de su libertad; que favorecerá incluso, por todos los medios que tenga, su establecimiento en Francia.

Deliberando sobre la propuesta formal del rey, y tras haber decretado la urgencia, decreta la guerra contra el rey de Hungría y bohemia.

F. Attar, La Révolution française déclare la guerre à l’Europe, pp. 165-166.

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