Sintaxis a lo matrioska

Unas cuantas matrioskas, inventadas en realidad en Japón

El reto sintáctico de esta semana tiene que ver con la oración subordinada adjetiva, pero puedes resolverlo sin saber exactamente qué es una subordinada adjetiva. De hecho, posiblemente haciendo este ejercicio entenderás perfectamente qué son y cómo puedes localizarlas.

En una oración simple podemos inserir, siempre que tenga un sintagma nominal, una oración subordinada adjetiva:

El niño estaba cansado.
El niño [que viste en el pueblo] estaba cansado.

Si en la oración que hemos introducido existe un sustantivo podemos repetir la acción e inserir, de nuevo, otra subordinada adjetiva.

El niño [que viste en el pueblo[donde inventaron la paella]] estaba cansado.

Este proceso podría ser infinito. Solo nuestra falta de imaginación y nuestra incapacidad para sostener una estructura demasiado extensa nos impide alargar esta oración hasta el infinito. También influye el hecho de que seamos mortales.

Pues bien, si no infinita, te invitamos a que hagas una oración tan larga como seas capaz de imaginar a base de utilizar oraciones subordinadas adjetivas. Sí, lo sabemos: hay cosas mejores que hacer en la vida, pero existen peores maneras de malgastar el tiempo.

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