El Parlamento, el espacio donde las y los representantes políticos del pueblo ejercen las funciones de creación, control e impulso de la acción del Gobierno de la nación, es un ámbito central en la vida de Cataluña. En él se debate y se toman decisiones que afectan al día a día de todas las personas que viven en nuestro país. Pero, para la salud de la democracia, del país y del propio Parlamento, es necesario que nuestra cámara esté muy próxima a la ciudadanía, que la labor que se realiza esté plenamente conectada a la realidad inmediata y sea objeto de seguimiento por parte de las ciudadanas y los ciudadanos de Cataluña.Creo en la democracia y en la existencia de un deseo de cooperar e implicarse en la forma de organizar nuestra sociedad, que es propio de nuestro pueblo, que forma parte de nuestra cultura, en la cual prevalecen por encima de todo la solidaridad, la convivencia y la búsqueda de la paz y el progreso.Sería bueno para el país que las ciudadanas y los ciudadanos se sintieran interesados e implicados en lo que sucede en el Parlamento, porque sólo así conseguiremos su máxima eficacia, eficiencia y legitimidad.Alguien dijo: «Cataluña será digital o no será». Y es evidente que queremos que Cataluña sea, en toda su plenitud. Con este objetivo, a lo largo de esta legislatura impulsaremos el uso de las tecnologías de la información y la comunicación en nuestra actividad, y reformaremos el Reglamento y los procedimientos de funcionamiento para conseguir más dinamismo y abrir las puertas a la sociedad catalana y a cada una de las personas que forman parte de ella.
Como presidente del Parlamento de Cataluña, me comprometo desde la ilusión y la convicción, así como también desde el entusiasmo, a servir con humildad y dedicación esta institución y a respetar la pluralidad, que es hoy el principal mensaje que nos ha dado la sociedad catalana y al mismo tiempo un valor propio de la riqueza de pensamiento de nuestro país.
Y trataré de preservar la mucha y muy buena labor llevada a cabo por mis predecesores, así como crear e impulsar los cambios y las mejoras que tienen que convertir nuestra cámara en un parlamento moderno, en un parlamento del siglo XXI. Sólo así el legislativo catalán tendrá el papel que le corresponde en el camino para conseguir una Cataluña donde todas las personas vivan mejor y más libres.ERNEST BENACH I PASCUAL
President del Parlament de Catalunya