PAUTES PER FER L’ENTREVISTA AMB LES FAMÍLIES

Aquesta pàgina va adreçada especialment als tutors i tutores de l’institut. Hi podreu trobar eines i recursos que us poden servir per les tutories.

ENTREVISTA AMB LES FAMÍLIES.
Us oferim un proposta de pautes a seguir a l’hora que feu les entrevistes als pares. És orientativa i caldrà adaptar-la a la realitat de cada alumne i cada família.
PAUTES PER FER UNA ENTREVISTA A PARES

ELS ALUMNES S’ADORMEN A CLASSE.

Últimament als equips docents, sobretot de 2n cicle, es parla molt que alguns alumnes s’adormen a classe. Sol ser per dos motius: o no estan ben alimentats, o no dormen prou hores a la nit o totes dues coses. Aquest dos motius no depenen de nosaltres, per tant, la proposta que pensem que s’ha de fer quan ens trobem en casos d’aquests és:

a) parlar amb l’alumne individualment per saber perquè s’adorm a classe.

b) informar a la família  perquè faci canviar els hàbits de dormir i alimentaris del seu fill/a.

c) informar a l’alumne i a la família que si segueix adormint-se no podrà aprovar l’assignatura.

d) en definitiva, intentar fer més partícips als pares de manera que es doni una major continuïtat entre família i institut i que es pugui fer una col·laboració mútua en l’educació dels seus fills.

e) fer alguna activitat a tutoria relacionada per fer-ne conscienciació.

f) fer una xerrada informativa a les famílies per donar pautes sobre aquests hàbits.

Som conscients que en el nostre entorn això pot semblar difícil de fer, però pensem que la nostra obligació és informar als pares del que fa el seu fill a l’institut. Segurament que molts d’ells ens ho agrairan.


Us pengem un escrit sobre el tema:

Niños y adolescentes se duermen en clase, ¿qué culpa tiene el profesorado?

Joaquim Mayordomo. Mayo 2011

En una sociedad que pretende progresar, la Educación y la Salud son pilares básicos. De educación —nos referiremos aquí a la enseñanza obligatoria— se habla mucho últimamente; y no siempre bien. De ella se dice que, en general, el alumnado no estudia, no se esfuerza, no se concentra en el trabajo escolar cotidiano, o se distrae con mil artilugios informáticos y de otra índole, que en ningún caso son los libros de texto, el cuaderno de deberes o los trabajos prácticos que se les proponen. Al profesorado se le acusa, también, desde distintos sectores sociales y a veces desde la Administración, de no saber “aplicar” en los tiempos que corren el método pedagógico adecuado o de no “esmerarse” suficiente para que ese alumnado español, tachado en el informe PISA de escasamente formado, mejore sus resultados académicos.

Pero el profesorado no tiene culpa, creemos aquí. Quienes conocen de cerca la Educación en España y se considera, por tanto, que están bien informados debido a su práctica profesional y experiencia, y quienes viven el día a día de los centros docente de primaria e institutos, quienes trabajan, en fin, con ese material humano que son los alumnos, saben perfectamente qué está pasando. Y no es precisamente la dejación de sus obligaciones docentes por parte del profesor lo que propician el fracaso escolar del alumnado. Para empezar, no son pocos los alumnos y alumnas que carecen de un referente de autoridad familiar que les inculque el valor del esfuerzo y la motivación. Al contrario, el profesorado sabe —lo constata cada mañana cuando llegan sus alumnos a clase, muchos con cara de haber dormido poco— que una parte de estos, en el territorio privado de su habitación (a veces también en el salón familiar con la aquiescencia paterna) hacen lo que les viene en gana, cuando y cómo quieren, y se acuestan a la hora que quieren. Ante esto, poco o nada puede hacer el profesor para elevar el rendimiento académico del alumno. Ya podemos ponerle deberes y exigirles que estudien más, si una vez que están lejos del instituto nadie les exige nada; al contrario, son ellos los que deciden cómo o en qué emplean su tiempo, suelen comentar con frecuencia muchos profesores.

Pero, mira por donde, hemos ido a topar con la Salud. Porque salud es dormir suficiente; y si no se duerme suficiente está claro que no se puede rendir estudiando ni en ningún otro trabajo. Un estudio reciente realizado con más de 600 niños de 3 a 14 años por el Grupo de Sueño de laAsociación Española de Pediatría, coordinado por el médico Gonzalo Pin, constata que a uno de cada tres niños, al menos, le cuesta mantenerse despierto en clase. La explicación es sencilla: estos niños no duermen bastante; necesitan más horas de sueño y, sobre todo, evitar (¡que los padres lo impidan!) ver la televisión o enredar con los videojuegos y otros artilugios en las horas previas a irse a la cama. Ante esto, los pediatras son rotundos y aconsejan disciplina y un ejercicio de autoridad familiar.

Los datos del citado estudio señalan también que, según los profesores, hasta un 12,9% de sus alumnos se duermen con frecuencia en clase y un 16% más tiene problemas para mantenerse despierto. Sin un horario fijo y obligatorio para irse a la cama, adelantan los expertos, es difícil optimizar el rendimiento escolar.

Lo grave es que el problema va a más. Así, en adolescentes de entre 12 y 15 años —en dos de cada tres (un 66%)— son ellos mismos los que deciden la hora de irse a la cama. Evidentemente, si esto es así, el margen que tiene el profesor para exigirle a ese alumno que cumpla con sus obligaciones en clase (prestar atención, hacer los deberes y estudiar, entre otras) es muy pequeño. De ahí que muchos docentes muestren un desencanto  creciente e impotencia; impotencia que a la postre deriva en hastío y en desesperación al no ser capaces de inculcarle a ese alumnado que aprecian un mínimo de amor al esfuerzo y al trabajo. Si los padres se inhiben de velar en su casa por la salud (mental y física) de sus hijos, y no son capaces de regular sus horas de sueño, e ignoran unas mínimas pautas exigibles para mantener la disciplina a la hora de acostarse, poco o nada podrá hacerse desde el centro escolar de primaria o desde el instituto para corregir estos hábitos.

Ya no es sólo la televisión, ni siquiera la afición a los videojuegos, la que ataca directamente a la salud de los niños y adolescentes robándole horas de un sueño reparador necesario; es también, desde hace algún tiempo, el uso desordenado del móvil y de Internet, y el “enganche” sin límites a las redes sociales en general. Esta es la causa, a decir de algunos médicos, por la que los niños y adolescentes —adolescentes, por cierto, que en aspectos como los del sueño difieren de los niños en sus necesidades y comportamiento— duermen menos que dormían las generaciones precedentes. Los niños y adolescentes de ahora duermen entre 30 minutos y una hora menos diaria que hace 25 años, calculan los pediatras. Y si nos referimos a los que son más pequeños —los niños que tienen entre 7 y 11 años—, la pérdida de sueño diaria se calcula ya en una hora.

Todo esto confirma que el sueño, como agente reparador y propiciador de salud, está sufriendo graves quebrantos en nuestro tiempo, mientras se le pierde el reconocimiento y el valor que indudablemente tuvo siempre para lograr una mayor calidad de vida. Aparte de la fatiga evidente que se arrastra por no dormir bien, y del aumento, obvio, de las dificultades para el mejor aprendizaje, o del llamado síndrome de Déficit de atención e Hiperactividad (TDAH) (que puede surgir), no dormir repercute en la salud del menor sin ningún género de dudas. Lo niños y adolescentes necesitan dormir suficiente (8, 8,30 horas mínimo) para desarrollarse como personas sanas.

*Extret del web cuartopoder.es

ESTRATÈGIES PER AFRONTAR LA CONDUCTA DESAFIANT.

Aquestes estratègies us poden ajudar davant els conflictes que podeu tenir a l’aula:

El que NO s’ha de fer davant una conducta desafiant, en el moment en que es dóna:

– Entrar en una lluita de poder buscant guanyar o dir l’última paraula.

– Promoure l’argumentació o la discussió amb la finalitat de convèncer-lo per demostrar-li que  tens raó.

– Criticar i utilitzar comunicació agressiva.

– Confrontar i pressionar conductes o accions en moments de crisi.

– Pressionar per corregir a l’estudiant en moments que estigui alterat o en crisi.

– Establir càstigs en moments de conflicte.

– Demanar explicacions del per què

Recomanacions de com donar una ordre:

Mirar-lo als ulls

– Ser ferm.

– Esperar que es calmi la situació abans de parlar amb l’alumne.

– S’ha de donar només una ordre a la vegada,  de manera clara per assegurar-se’n que l’estudiant l’hagi entès.

– Establir un període de temps per complir-la.

Prevenció del conflicte a l’aula:

– No respondre amb violència ni hostilitat a l’alumne.

– Desenvolupar un ambient positiu.

– No permetre conductes agressives a l’aula.

– Evitar confrontar a l’estudiant en públic (millor parlar-hi individualment).

– Oferir alternatives per a canalitzar l’enuig (deixar-lo sortir una estona, donar-li un encàrrec…)

– Ser afectiu.

– Valorar les conductes positives.

– No criticar.

– No entrar en argumentacions o discussions.

– Ser ferm però ignorar la conducta provocativa.

Adaptació de Marina Peña: Manual para Educadores. Qué hacer y cómo hacerlo.

 

COM RELACIONAR-NOS AMB ELS NOSTRES FILLS/ES?


Tres consells per a començar, que poden anar bé per no perdre el nord si tenim un fill amb comportament difícil:

1. Intentem veure les coses des de la perspectiva del nostre fill, cosa que no significa que hàgim de cedir davant dels seus desitjos, sinó que tinguem present que el nen té una visió molt limitada de les coses, centrada en l’aquí i l’ara de la situació i en aplaçar tot el que no li agrada fer. Una mica de comprensió suavitzarà la tensió i ajudarà al camí de la mútua comprensió.

 

2. No buscar culpables. Un fill desafiant no és culpa d’ell ni dels pares. És bo perdonar al fill pels problemes que ens pugui haver portat i dels errors que nosaltres havem pogut cometre. El ressentiment i la ràbia continguda són reaccions emocionals que ens serveixen de ben poc.

 

3. Mantenir la distància. Tenim capacitat per actuar de forma autònoma, no estem obligats a reaccionar. Recordar que som persones separades. Això ajudarà a no culpar-se per cada cosa que el nostre fill faci. Som els pares dels nostres fills, no el nostre altre jo.

 

Principis bàsics per a millorar el comportament difícil

 

Proporcionar conseqüències immediates al bon o mal comportament

No posposar el compliment de les demandes que fem. Cada vegada que repetim quatre o cinc vegades una demanda, el nen guanya terreny i en la seva ment guanya força la idea de que les seves tàctiques de resistència funcionen, encara que sigui temporalment.

Proporcionar conseqüències específiques

No reaccionar amb missatges generals com “ets un nen molt dolent”. Qualsevol demanda global constitueix un atac contra la seva integritat personal o contra el seu comportament en general (per què sempre actues de manera tant estúpida?). Amb aquestes reaccions l’únic que aconseguirem és confondre’l o desanimar-lo.

Les conseqüències al mal comportament haurien de ser proporcionades a la gravetat d’aquest.

Si responem a les diferents transgressions no com si fossin fets aïllats, sinó com una acumulació d’esdeveniments, estarem estimulant l’escalada d’interaccions desafiants. Hem d’ensenyar que a cada tipus de conducta li corresponen unes determinades conseqüències, sinó el nen no pot construir un patró previsible d’acció i reacció en què basar-se.

Proporcionar respostes consistents

Les pautes d’educació imprevisibles creen inseguretat i són el que estimula més la conducta desafiant.

Tots tenim canvis en el nostre estat d’ànim, per la qual cosa no és fàcil aplicar en tot moment les mateixes regles. Tanmateix com més consistents siguem, més clar quedarà al nostre fill què pot esperar rebre davant d’una determinada conducta.

La consistència entre els pares és essencial, és important que el conflicte entre ells sigui mínim.

Els nens desafiants reben contínuament la desaprovació dels que els envolten. Un dels passos previs per millorar la seva conducta és donar atenció a les conductes positives, no només a les negatives.

Aplicar programes amb incentius abans de fer servir el càstig

La investigació i l’observació clínica demostren que el càstig de les conductes negatives perd tota la força si no va acompanyat d’incentius per a les conductes positives.

És recomanable no utilitzar el càstig abans d’haver establert un programa específic per premiar aquelles conductes positives que han de substituir les negatives.

Anticipar i fer un pla per a contrarrestar la mala conducta

La planificació és especialment important quan el mal comportament pot provocar els efectes més indesitjables, és a dir, quan pot incomodar a molta més gent; en els espais públics. Es tractaria de comunicar-se amb el nostre fill amb la finalitat de concretar el que esperem d’ell. Elaborem doncs un pla utilitzant primer el incentius i després (i només després) els càstigs.

Bibliografia:

Russell A. Barkley, Christine M. benton. (2000)Hijos desafiantes y rebeldes, Barcelona, Editorial paidós.

Presentació

Aquest bloc pertany al Departament d’orientació de l’institut Salvador Sunyer de Salt.  Amb aquest bloc pretenem fer arribar diferents recursos al professorat que pensem poden ser útils. Hi trobareu eines, idees i documents per facilitar i entendre millor el procés d’ensenyament – aprenentatge.

També serà un espai per poder compartir experiències, dubtes, opinions…

COMENÇA EL CURS I ESPEREM QUE AQUEST BLOC SIGUI UN BON RECURS!