Como artista de la cotidianidad, su quehacer se nos puede pasar por alto, a veces su canto de sirena es tan ensordecedor que es imposible no quedar-se quieta y observar.
Ella, transformadora, femenina,
convierte cualquier cosa en bella,
madre del sfumato
del velo
de la transparencia
de la sombra y la penumbra.
Es un regalo para los sentidos
medicina
hechizo
mágica sorpresa.
Infinita en nuestra insignificancia
me inclino a ti
al proyectar-me en sombra.