Abu al-Hasan al-Ash’ari (Basora, 874 – Bagdad, 936)

Al-As ‘arî, Contra heterodoxos (al-Luma ‘) O lo que deben creer los musulmanes, Edición de Carlos A. Segovia, Editorial Bibioteca nueva. Madrid, 2006.

(p.25)

[INTRODUCCIÓN]

EL PENSAMIENTO DEL AL-AS’ARÎ

Teologia

Uno de los principales problemas que el kalâm se planteó en sus comienzos, y al cual trató de dar él una respuesta precisa, fue el de la transcendencia de Allâh (tanzîh) y el del modo en que ha de comprenderse, en función de ésta, el principio relativo a la unicidad divina (tawhîd), en torno al cual gira, en su primera parte o primer segmento, la profesión de fe del Islam.

[CAUSALITAT]

(p. 59)

Repitámoslo: es Allâh –y sólo Él- quien crea y renueva de continuo, libremente –puesto que Él no está sujeto a norma alguna (cfr. Supra, &4)-, todos y cada uno de los componentes del Universo, lo que quiere decir que no hay leyes lógicas, físicas y/o metafísicas en él: cuando observamos, por ejemplo, que un fenómeno sigue a otro –al-As’arî es tajante en este punto-, nada nos autoriza a deducir de su sucesión la existencia de algo así como un principio de causalidad; esa aparente sucesión lógica podría quebrarse si Allâh quisiera, o incluso invertirse. Adelantándose a Hume, al As’arî sostiene que lo que nos lleva a postular la existencia, por ejemplo, de un principio de causalidad –o de cualquier otra ley relativa a las propiedades y al comportamiento de los fenómenos naturales- es el hábito –es decir, la costumbre (p.60), percibida así por nosotros- de que ellos se produzcan y ordenen conforme a pautas aparentemente regulares; pero por detrás de esa idea –que, huelga decirlo, escandalizó- siempre a los falâsifa– no sólo está el empirismo gnoseológico del teólogo de Basora, sino también un enfoque teológico y cosmológico que ha sido calificado, con alguna razón, de ocasionalista.

CAPÍTULO [I]

CUESTIÓN [I]

[…]

(p.96)

<4> Una prueba de esto es que el algodón no puede transformarse en tejido de hilo y luego en vestimenta sin un tejedor o un hacedor o un responsable. Si un hombre recolectara algodón y esperara a que este se transformase en tejido de hilo y vestido sin un tejedor o fabricante, carecería de juicio (‘aql) y sería un completo ignorante. Análogamente, si un hombre acudiera a un solar y encontrara que ningún castillo ha sido construido aún en él y aguardara a que el barro se transformara en ladrillos susceptibles de juntarse sin un obrero o constructor, sería un necio. /7/ Y si la transformación del semen en embrión, luego en feto y luego en carne, sangre y hueso [s] es un prodigio todavía mayor, ello prueba tanto [p. 97] más que hay un hacedor que hizo el semen y que lo condujo de un estado a otro.

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