Molt bon article sobre què està passant amb el petroli. No us oblideu de comentar!!
http://blogs.publico.es/dominiopublico/2537/el-fin-del-petroleo/
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Us envio l’enllaç del vídeo fet pel Wall Street Journal (a El intermedio)
http://www.lasexta.com/sextatv/elintermedio/usun_nos_da_clase_de_los_topicos_espanoles/176291/111
Bon article sobre el poder de FMI, BM…i situació de la crisi actual.
Espero el vostres comentaris!!
“El gran negocio privado con el agua de todos”
Elpais.com
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/gran/negocio/privado/agua/todos/elpepisoc/20100910elpepisoc_1/Tes?print=1
Las eléctricas pagan menos de 20 millones al Gobierno por el caudal de los ríos, con el que ganan 1.000 millones – Como en el caso de la nuclear, crece el debate para revisar su retribución
RAFAEL MÉNDEZ 10/09/2010
Los ríos son milagrosos. Se sabía que traían riqueza y belleza, pero lo que consiguen con ellos las eléctricas va mucho más allá. El Ministerio de Medio Ambiente ha recabado entre todas sus confederaciones hidrográficas los datos -dispersos y opacos- sobre cuánto le pagan las eléctricas por usar el agua para producir electricidad.
Los ríos son milagrosos. Se sabía que traían riqueza y belleza, pero lo que consiguen con ellos las eléctricas va mucho más allá. El Ministerio de Medio Ambiente ha recabado entre todas sus confederaciones hidrográficas los datos -dispersos y opacos- sobre cuánto le pagan las eléctricas por usar el agua para producir electricidad. El recuento da como resultado que por usar el agua, por ley un bien público y sin dueño, las eléctricas pagan entre 10 y 20 millones de euros al año al Gobierno, según fuentes del Ejecutivo. Con ese caudal producen electricidad que, a su vez, las eléctricas cobran al precio de mercado. De media, en los últimos años han conseguido alrededor de 1.000 millones anuales de beneficios con este sistema.
El Ministerio de Medio Ambiente considera que esta desproporción es excesiva y busca fórmulas para cobrar algo a las eléctricas. El secretario de Estado del Agua, Josep Puxeu, advierte: “Las empresas eléctricas no pueden seguir al margen del debate de la gestión del agua ni de los costes de esta”.
El sistema de fijación de precios de la electricidad es singular. Las empresas van ofertando la electricidad en función de la demanda de cada momento. Las eléctricas primero aportan la nuclear, que no puede variar su potencia, todas las renovables entran por ley y, si hay agua en los embalses, la hidráulica. Lo que falta se completa con carbón y gas, que son más caros, y al final todas cobran el precio más alto.
El resultado es que la hidroeléctrica -sin apenas costes y con presas construidas hace décadas- se cobra al precio del gas. Si el gas sube en los mercados internacionales, suben los beneficios de las presas. Los expertos bautizan este fenómeno como “beneficios caídos del cielo” (del inglés, windfall profits).
La Comisión Nacional de la Energía alertó del efecto perverso del sistema en 2008, pero solo la crisis, con la necesidad del Estado de recaudar más y de contener la desbocada tarifa eléctrica, ha abierto el melón de la regulación. Según la metodología de la CNE, el sector obtuvo 1.111 millones de beneficios extra en 2008 y 647 en 2009. La cantidad varía en función de la cantidad de lluvia y del precio del gas, que fija el del mercado. En los primeros ocho meses de este año, mucho más lluvioso, la cantidad ronda los 900 millones.
Medio Ambiente ha revisado los cánones de las presas sobre las que las eléctricas operan en forma de concesión. La inmensa mayoría son embalses construidos en los años cuarenta y cincuenta y con concesiones de hasta 75 años. “No pagan el agua. La cantidad que abonan de canon es mínima”, resumen fuentes del Ejecutivo, que citan favores de los gobiernos franquistas hacia las eléctricas. La primera gran concesión que caducará lo hará en 2024, según estas fuentes.
La Secretaría de Estado de Agua ha estudiado fórmulas para recuperar concesiones, pero legalmente, según afirman las fuentes consultadas, es prácticamente imposible. La ley exige compensar el lucro cesante de la concesionaria, que en este caso sería enorme, así que el Gobierno ha abandonado esa vía. Pero sí ha comenzado contactos con las eléctricas para ver cuál podría ser la solución. La reforma de la Ley de Aguas que presentó Cristina Narbona sí incluía un canon universal por el uso del agua que afectaría a las eléctricas, pero el proyecto fue retirado y duerme en un cajón.
La patronal eléctrica, Unesa, discrepa radicalmente. Sostiene que las centrales hidroeléctricas “no se amortizan nunca”. Da igual que fueran construidas hace décadas, da igual que el combustible -en este caso el agua- sea virtualmente gratuito y da igual que cobren el kilovatio al mismo precio que una central de gas recién construida y que importa desde Argelia el combustible. “Las centrales hidráulicas y nucleares no están amortizadas. De hecho, les queda más de un 40% de vida útil económicamente restante”, afirma un borrador del informe La situación económico-financiera de la actividad eléctrica en España: 1998-2009. Unesa agrupa a Endesa, Iberdrola, Gas Natural Fenosa, E.ON y HC Energía.
Unesa aporta un estudio que encargó a la consultora Deloitte en el que afirma que “se ha constatado la inexistencia de los llamados windfall profit”, y algo similar ha dicho la consultora PricewaterhouseCoopers, ambas de gran predicamento.
Unesa cita la nuclear y la hidráulica porque son casos similares. Centrales antiguas, que en muchos casos recibieron inversiones de dinero público hace décadas y que cobran al precio más alto. Alemania ha abierto una vía al gravar las nucleares a cambio de que puedan funcionar hasta los 46 años como máximo. Con el sistema, la canciller, Angela Merkel, prevé recaudar unos 30.000 millones de euros, que destinará a financiar inversión en renovables y a combatir el déficit público. La central de Garoña, propiedad al 50% de Endesa e Iberdrola, funcionará como mínimo hasta los 42 años sin pagar ese impuesto ni con una menor retribución.
Es más, la patronal afirma que esas presas no solo no están amortizadas, sino que nunca pueden estarlo: “Este tipo de centrales [se refiere a hidráulicas y nucleares] nunca pueden estar amortizadas económicamente hasta el mismo momento de su baja operativa. Por lo que se refiere a las centrales hidráulicas, en su inmensa mayoría se trata de concesiones que deben revertirse al Estado, al finalizar el periodo de concesión, en perfecto estado de funcionamiento”.
El fiscal ha calculado incluso cuánto le costaría un impuesto sobre las centrales hidráulicas: entre 408 y 544 millones de euros al año en función de que ese impuesto sea de 15 o de 20 euros por megavatio producido, al que se podría sumar otro sobre las nucleares de entre 893 y 1.191 millones al año. Unesa considera inaceptable esa posibilidad, aunque las empresas sí la han aplaudido en Alemania. Unesa sostiene que la prueba de que no hay beneficios hinchados es que el sector ganó el año pasado 4.689 millones de euros después de impuestos entre generación, comercialización y distribución.
La profesora de la Universidad Carlos III de Madrid, y experta en el sector, Natalia Fabra discrepa de la interpretación de la patronal: “Una cosa es la amortización contable, cómo ellos lo reflejen en sus libros, y ahí no se amortiza la obra. Otra cosa es la amortización económica, si han recibido suficientes ingresos como para pagar las obras, y en este caso los han recibido de sobra”.
Otros informes oficiales apoyan la existencia de los beneficios extraordinarios. En 2008, la Comisión Nacional de la Energía alertó: “La posición de ventaja de las tecnologías nuclear e hidroeléctrica que les suministra, con el actual diseño de mercado, una alta retribución, no es una posición o ventaja competitiva que pueda ser legitimada por los mercados. La moratoria nuclear y el agotamiento (en términos significativos) de las posibilidades de desarrollo del parque hidroeléctrico, determinan la inexistencia de libertad de entrada en estos segmentos tecnológicos y con ello la imposibilidad de que exista, de hecho, competencia real entre tecnologías, y que nuevos entrantes puedan disputar los beneficios observados”.
Algo parecido afirma el Libro Blanco de la Electricidad, encargado por el Gobierno del PSOE al poco de llegar al gobierno para ver cómo se podría reformar el sistema. Este avisa de un “desequilibrio muy fuerte en contra de los consumidores, a la vista de los amplios márgenes previsibles de explotación de las tecnologías hidráulica y nuclear”.
El tema no es menor. Entre enero y agosto, la hidráulica supuso el 19% de la electricidad de España. Es verdad que ha sido un año húmedo y que es un porcentaje excepcional, pero da idea de que no es una tecnología residual.
Una fuente del sector con gran memoria recuerda cómo ha ido cambiando el sistema de fijación de precios: “Las presas se hicieron con el cálculo de que cobrarían precios regulados, que se ajustaban al bajo precio que pagaban por el agua. Incluso hasta 1974 el consumidor pagaba una ‘prima de las nuevas construcciones’ del sistema Ofile con la que los consumidores financiaron obras hidráulicas”. A partir de entonces cobraron un precio fijo y en 1997, tras una reforma legal, el PP crea el sistema que les permite cobrar el precio más alto del mercado. El Gobierno consideró erróneamente que las nucleares y las hidroeléctricas no serían competitivas con las centrales de gas y fijó unos Costes de Transición a la Competencia, una compensación milmillonaria. El PSOE, en la oposición, rechazó con fuerza esta ayuda.
El tema, que apenas generó debate los años de bonanza, llegó el pasado martes al Congreso. El diputado de ICV, Joan Herrera, llevó una proposición no de ley para sacar a nucleares e hidráulicas del sistema de fijación de precios: “No puede ser que presas construidas durante la dictadura de Franco, o incluso bajo el mandato de Primo de Rivera, y que no pagan el agua que usan, generen enormes beneficios caídos del cielo”, lanzó Herrera.
El rechazo fue casi rotundo. El PNV y CiU consideraron demagógica la propuesta y el portavoz popular, Carlos Floriano, afirmó que en la iniciativa “late el radicalismo” -el día anterior, la líder conservadora Merkel había aprobado un sistema parecido para las nucleares alemanas-. El portavoz del PSOE, Antonio Cuevas, señaló que la acusación de que las hidráulicas y nucleares obtienen beneficios extraordinarios “no se sostiene”. Todos estos grupos pidieron mantener el debate en una subcomisión del Congreso que desde hace más de un año trata de alcanzar un consenso energético. Además, PSOE y PP negocian fuera del Congreso otro pacto sobre estos temas y las eléctricas temen que afecte a los beneficios de presas y nucleares.
Herrera tuvo muy pocos apoyos. Solo el BNG respaldó la moción en la tribuna. El diputado Francisco Xesus Jorquera afirmó: “Las centrales hidroeléctricas explotan un recurso público como el agua y obtienen pingües beneficios dejando que la sociedad pague gran parte de los costes ambientales”.
Galicia es la comunidad que con más intensidad ha vivido el debate. El fiscal denunció a Endesa el pasado mes de abril por secar un tramo de 3,4 kilómetros del río Eume -en él pescaba Franco- durante 50 años entre la presa y la central hidroeléctrica que explota río abajo. La fiscalía denunció un posible delito contra los recursos naturales y el medio ambiente por incumplir la Ley de Pesca Fluvial de Galicia, de 1992, que impone una serie de caudales mínimos, y pidió un informe a la Comisión Nacional de la Energía sobre los beneficios obtenidos por la eléctrica este tiempo.
Pedro Brufao, presidente de la Asociación Ríos con Vida y profesor de derecho administrativo de la Universidad de Extremadura, insiste en que no solo hay efectos económicos para el consumidor, sino también perniciosos impactos ambientales. “España vive un expolio hidroeléctrico con el consentimiento de la Administración. La mayoría de las presas se rigen por la Ley de Aguas de 1879, en vigor hasta final de 1985. Era una ley en la que se ofrecían inversiones muy seguras. La Ley de Pesca de 1942 ya incluía condicionantes ambientales, como ciertos caudales, que aún se ignoran”.
Brufao pide que se aplique la Ley del Patrimonio de las Administraciones Públicas y que las centrales hidroeléctricas que incumplan las condiciones de la concesión sean demolidas. “El Sil no existe y el Miño está destrozado, secan el río Mijares y el Turia, el Llobregat tiene la primera presa a solo 50 metros de su nacimiento. No queda ningún gran río en España”, lamenta. Ríos con Vida denunció ayer con fotos que una psicifactoría queda seca cada verano desde 1969 el río Castro, en Galicia.
En la elaboración de los planes de cada cuenca hidrográfica que prepara el Ministerio de Medio Ambiente, algunas eléctricas han pedido compensaciones, ya que al fijar caudales ecológicos no podrán poner turbinas para producir electricidad ni elegir el momento más propicio. La respuesta que les ha dado Puxeu, y que ha enviado a los presidentes de las confederaciones, es que no puede haber contrapartidas, que el caudal del río es previo a la concesión administrativa y que el negocio privado con un bien público como el agua debe tener límites.
Concurso de bombeos
El gran reto de la red eléctrica en España es conseguir integrar las energías renovables, especialmente la eólica, que en los ocho primeros meses del año ha generado el 15% de la electricidad. Para ello, la fórmula ya existente son presas reversibles. Si de noche sopla mucho viento y el sistema no puede absorber toda la electricidad, estas presas bombean agua hacia arriba y consumen el exceso de electricidad. De día, cuando sube la demanda eléctrica, el agua se deja caer y genera electricidad.
En España hay unos 5.000 megavatios de bombeo y otros 3.600 en proyecto, pero con la crisis las eléctricas han ralentizado las inversiones. El Gobierno teme que no se lleguen a construir y que cada vez se desperdicie más energía eólica por falta de capacidad de almacenamiento.
Por eso, el Ministerio de Medio Ambiente ha identificado entre sus pantanos los que tienen capacidad de implantar un sistema de reversión. “Hay presas que están muy juntas, una casi debajo de otra y en la que instalar un sistema reversible es relativamente sencillo”, explican fuentes conocedoras del proyecto. El plan del Ejecutivo es sacar a concurso esos emplazamientos para agilizar la construcción de estos bombeos y minimizar las pérdidas de energía eólica.
“El gran negocio privado con el agua de todos”
Elpais.com
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/gran/negocio/privado/agua/todos/elpepisoc/20100910elpepisoc_1/Tes?print=1
Las eléctricas pagan menos de 20 millones al Gobierno por el caudal de los ríos, con el que ganan 1.000 millones – Como en el caso de la nuclear, crece el debate para revisar su retribución
RAFAEL MÉNDEZ 10/09/2010
Los ríos son milagrosos. Se sabía que traían riqueza y belleza, pero lo que consiguen con ellos las eléctricas va mucho más allá. El Ministerio de Medio Ambiente ha recabado entre todas sus confederaciones hidrográficas los datos -dispersos y opacos- sobre cuánto le pagan las eléctricas por usar el agua para producir electricidad.
Los ríos son milagrosos. Se sabía que traían riqueza y belleza, pero lo que consiguen con ellos las eléctricas va mucho más allá. El Ministerio de Medio Ambiente ha recabado entre todas sus confederaciones hidrográficas los datos -dispersos y opacos- sobre cuánto le pagan las eléctricas por usar el agua para producir electricidad. El recuento da como resultado que por usar el agua, por ley un bien público y sin dueño, las eléctricas pagan entre 10 y 20 millones de euros al año al Gobierno, según fuentes del Ejecutivo. Con ese caudal producen electricidad que, a su vez, las eléctricas cobran al precio de mercado. De media, en los últimos años han conseguido alrededor de 1.000 millones anuales de beneficios con este sistema.
El Ministerio de Medio Ambiente considera que esta desproporción es excesiva y busca fórmulas para cobrar algo a las eléctricas. El secretario de Estado del Agua, Josep Puxeu, advierte: “Las empresas eléctricas no pueden seguir al margen del debate de la gestión del agua ni de los costes de esta”.
El sistema de fijación de precios de la electricidad es singular. Las empresas van ofertando la electricidad en función de la demanda de cada momento. Las eléctricas primero aportan la nuclear, que no puede variar su potencia, todas las renovables entran por ley y, si hay agua en los embalses, la hidráulica. Lo que falta se completa con carbón y gas, que son más caros, y al final todas cobran el precio más alto.
El resultado es que la hidroeléctrica -sin apenas costes y con presas construidas hace décadas- se cobra al precio del gas. Si el gas sube en los mercados internacionales, suben los beneficios de las presas. Los expertos bautizan este fenómeno como “beneficios caídos del cielo” (del inglés, windfall profits).
La Comisión Nacional de la Energía alertó del efecto perverso del sistema en 2008, pero solo la crisis, con la necesidad del Estado de recaudar más y de contener la desbocada tarifa eléctrica, ha abierto el melón de la regulación. Según la metodología de la CNE, el sector obtuvo 1.111 millones de beneficios extra en 2008 y 647 en 2009. La cantidad varía en función de la cantidad de lluvia y del precio del gas, que fija el del mercado. En los primeros ocho meses de este año, mucho más lluvioso, la cantidad ronda los 900 millones.
Medio Ambiente ha revisado los cánones de las presas sobre las que las eléctricas operan en forma de concesión. La inmensa mayoría son embalses construidos en los años cuarenta y cincuenta y con concesiones de hasta 75 años. “No pagan el agua. La cantidad que abonan de canon es mínima”, resumen fuentes del Ejecutivo, que citan favores de los gobiernos franquistas hacia las eléctricas. La primera gran concesión que caducará lo hará en 2024, según estas fuentes.
La Secretaría de Estado de Agua ha estudiado fórmulas para recuperar concesiones, pero legalmente, según afirman las fuentes consultadas, es prácticamente imposible. La ley exige compensar el lucro cesante de la concesionaria, que en este caso sería enorme, así que el Gobierno ha abandonado esa vía. Pero sí ha comenzado contactos con las eléctricas para ver cuál podría ser la solución. La reforma de la Ley de Aguas que presentó Cristina Narbona sí incluía un canon universal por el uso del agua que afectaría a las eléctricas, pero el proyecto fue retirado y duerme en un cajón.
La patronal eléctrica, Unesa, discrepa radicalmente. Sostiene que las centrales hidroeléctricas “no se amortizan nunca”. Da igual que fueran construidas hace décadas, da igual que el combustible -en este caso el agua- sea virtualmente gratuito y da igual que cobren el kilovatio al mismo precio que una central de gas recién construida y que importa desde Argelia el combustible. “Las centrales hidráulicas y nucleares no están amortizadas. De hecho, les queda más de un 40% de vida útil económicamente restante”, afirma un borrador del informe La situación económico-financiera de la actividad eléctrica en España: 1998-2009. Unesa agrupa a Endesa, Iberdrola, Gas Natural Fenosa, E.ON y HC Energía.
Unesa aporta un estudio que encargó a la consultora Deloitte en el que afirma que “se ha constatado la inexistencia de los llamados windfall profit”, y algo similar ha dicho la consultora PricewaterhouseCoopers, ambas de gran predicamento.
Unesa cita la nuclear y la hidráulica porque son casos similares. Centrales antiguas, que en muchos casos recibieron inversiones de dinero público hace décadas y que cobran al precio más alto. Alemania ha abierto una vía al gravar las nucleares a cambio de que puedan funcionar hasta los 46 años como máximo. Con el sistema, la canciller, Angela Merkel, prevé recaudar unos 30.000 millones de euros, que destinará a financiar inversión en renovables y a combatir el déficit público. La central de Garoña, propiedad al 50% de Endesa e Iberdrola, funcionará como mínimo hasta los 42 años sin pagar ese impuesto ni con una menor retribución.
Es más, la patronal afirma que esas presas no solo no están amortizadas, sino que nunca pueden estarlo: “Este tipo de centrales [se refiere a hidráulicas y nucleares] nunca pueden estar amortizadas económicamente hasta el mismo momento de su baja operativa. Por lo que se refiere a las centrales hidráulicas, en su inmensa mayoría se trata de concesiones que deben revertirse al Estado, al finalizar el periodo de concesión, en perfecto estado de funcionamiento”.
El fiscal ha calculado incluso cuánto le costaría un impuesto sobre las centrales hidráulicas: entre 408 y 544 millones de euros al año en función de que ese impuesto sea de 15 o de 20 euros por megavatio producido, al que se podría sumar otro sobre las nucleares de entre 893 y 1.191 millones al año. Unesa considera inaceptable esa posibilidad, aunque las empresas sí la han aplaudido en Alemania. Unesa sostiene que la prueba de que no hay beneficios hinchados es que el sector ganó el año pasado 4.689 millones de euros después de impuestos entre generación, comercialización y distribución.
La profesora de la Universidad Carlos III de Madrid, y experta en el sector, Natalia Fabra discrepa de la interpretación de la patronal: “Una cosa es la amortización contable, cómo ellos lo reflejen en sus libros, y ahí no se amortiza la obra. Otra cosa es la amortización económica, si han recibido suficientes ingresos como para pagar las obras, y en este caso los han recibido de sobra”.
Otros informes oficiales apoyan la existencia de los beneficios extraordinarios. En 2008, la Comisión Nacional de la Energía alertó: “La posición de ventaja de las tecnologías nuclear e hidroeléctrica que les suministra, con el actual diseño de mercado, una alta retribución, no es una posición o ventaja competitiva que pueda ser legitimada por los mercados. La moratoria nuclear y el agotamiento (en términos significativos) de las posibilidades de desarrollo del parque hidroeléctrico, determinan la inexistencia de libertad de entrada en estos segmentos tecnológicos y con ello la imposibilidad de que exista, de hecho, competencia real entre tecnologías, y que nuevos entrantes puedan disputar los beneficios observados”.
Algo parecido afirma el Libro Blanco de la Electricidad, encargado por el Gobierno del PSOE al poco de llegar al gobierno para ver cómo se podría reformar el sistema. Este avisa de un “desequilibrio muy fuerte en contra de los consumidores, a la vista de los amplios márgenes previsibles de explotación de las tecnologías hidráulica y nuclear”.
El tema no es menor. Entre enero y agosto, la hidráulica supuso el 19% de la electricidad de España. Es verdad que ha sido un año húmedo y que es un porcentaje excepcional, pero da idea de que no es una tecnología residual.
Una fuente del sector con gran memoria recuerda cómo ha ido cambiando el sistema de fijación de precios: “Las presas se hicieron con el cálculo de que cobrarían precios regulados, que se ajustaban al bajo precio que pagaban por el agua. Incluso hasta 1974 el consumidor pagaba una ‘prima de las nuevas construcciones’ del sistema Ofile con la que los consumidores financiaron obras hidráulicas”. A partir de entonces cobraron un precio fijo y en 1997, tras una reforma legal, el PP crea el sistema que les permite cobrar el precio más alto del mercado. El Gobierno consideró erróneamente que las nucleares y las hidroeléctricas no serían competitivas con las centrales de gas y fijó unos Costes de Transición a la Competencia, una compensación milmillonaria. El PSOE, en la oposición, rechazó con fuerza esta ayuda.
El tema, que apenas generó debate los años de bonanza, llegó el pasado martes al Congreso. El diputado de ICV, Joan Herrera, llevó una proposición no de ley para sacar a nucleares e hidráulicas del sistema de fijación de precios: “No puede ser que presas construidas durante la dictadura de Franco, o incluso bajo el mandato de Primo de Rivera, y que no pagan el agua que usan, generen enormes beneficios caídos del cielo”, lanzó Herrera.
El rechazo fue casi rotundo. El PNV y CiU consideraron demagógica la propuesta y el portavoz popular, Carlos Floriano, afirmó que en la iniciativa “late el radicalismo” -el día anterior, la líder conservadora Merkel había aprobado un sistema parecido para las nucleares alemanas-. El portavoz del PSOE, Antonio Cuevas, señaló que la acusación de que las hidráulicas y nucleares obtienen beneficios extraordinarios “no se sostiene”. Todos estos grupos pidieron mantener el debate en una subcomisión del Congreso que desde hace más de un año trata de alcanzar un consenso energético. Además, PSOE y PP negocian fuera del Congreso otro pacto sobre estos temas y las eléctricas temen que afecte a los beneficios de presas y nucleares.
Herrera tuvo muy pocos apoyos. Solo el BNG respaldó la moción en la tribuna. El diputado Francisco Xesus Jorquera afirmó: “Las centrales hidroeléctricas explotan un recurso público como el agua y obtienen pingües beneficios dejando que la sociedad pague gran parte de los costes ambientales”.
Galicia es la comunidad que con más intensidad ha vivido el debate. El fiscal denunció a Endesa el pasado mes de abril por secar un tramo de 3,4 kilómetros del río Eume -en él pescaba Franco- durante 50 años entre la presa y la central hidroeléctrica que explota río abajo. La fiscalía denunció un posible delito contra los recursos naturales y el medio ambiente por incumplir la Ley de Pesca Fluvial de Galicia, de 1992, que impone una serie de caudales mínimos, y pidió un informe a la Comisión Nacional de la Energía sobre los beneficios obtenidos por la eléctrica este tiempo.
Pedro Brufao, presidente de la Asociación Ríos con Vida y profesor de derecho administrativo de la Universidad de Extremadura, insiste en que no solo hay efectos económicos para el consumidor, sino también perniciosos impactos ambientales. “España vive un expolio hidroeléctrico con el consentimiento de la Administración. La mayoría de las presas se rigen por la Ley de Aguas de 1879, en vigor hasta final de 1985. Era una ley en la que se ofrecían inversiones muy seguras. La Ley de Pesca de 1942 ya incluía condicionantes ambientales, como ciertos caudales, que aún se ignoran”.
Brufao pide que se aplique la Ley del Patrimonio de las Administraciones Públicas y que las centrales hidroeléctricas que incumplan las condiciones de la concesión sean demolidas. “El Sil no existe y el Miño está destrozado, secan el río Mijares y el Turia, el Llobregat tiene la primera presa a solo 50 metros de su nacimiento. No queda ningún gran río en España”, lamenta. Ríos con Vida denunció ayer con fotos que una psicifactoría queda seca cada verano desde 1969 el río Castro, en Galicia.
En la elaboración de los planes de cada cuenca hidrográfica que prepara el Ministerio de Medio Ambiente, algunas eléctricas han pedido compensaciones, ya que al fijar caudales ecológicos no podrán poner turbinas para producir electricidad ni elegir el momento más propicio. La respuesta que les ha dado Puxeu, y que ha enviado a los presidentes de las confederaciones, es que no puede haber contrapartidas, que el caudal del río es previo a la concesión administrativa y que el negocio privado con un bien público como el agua debe tener límites.
Concurso de bombeos
El gran reto de la red eléctrica en España es conseguir integrar las energías renovables, especialmente la eólica, que en los ocho primeros meses del año ha generado el 15% de la electricidad. Para ello, la fórmula ya existente son presas reversibles. Si de noche sopla mucho viento y el sistema no puede absorber toda la electricidad, estas presas bombean agua hacia arriba y consumen el exceso de electricidad. De día, cuando sube la demanda eléctrica, el agua se deja caer y genera electricidad.
En España hay unos 5.000 megavatios de bombeo y otros 3.600 en proyecto, pero con la crisis las eléctricas han ralentizado las inversiones. El Gobierno teme que no se lleguen a construir y que cada vez se desperdicie más energía eólica por falta de capacidad de almacenamiento.
Por eso, el Ministerio de Medio Ambiente ha identificado entre sus pantanos los que tienen capacidad de implantar un sistema de reversión. “Hay presas que están muy juntas, una casi debajo de otra y en la que instalar un sistema reversible es relativamente sencillo”, explican fuentes conocedoras del proyecto. El plan del Ejecutivo es sacar a concurso esos emplazamientos para agilizar la construcción de estos bombeos y minimizar las pérdidas de energía eólica.
“El gran negocio privado con el agua de todos”
Elpais.com
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/gran/negocio/privado/agua/todos/elpepisoc/20100910elpepisoc_1/Tes?print=1
Las eléctricas pagan menos de 20 millones al Gobierno por el caudal de los ríos, con el que ganan 1.000 millones – Como en el caso de la nuclear, crece el debate para revisar su retribución
RAFAEL MÉNDEZ 10/09/2010
Los ríos son milagrosos. Se sabía que traían riqueza y belleza, pero lo que consiguen con ellos las eléctricas va mucho más allá. El Ministerio de Medio Ambiente ha recabado entre todas sus confederaciones hidrográficas los datos -dispersos y opacos- sobre cuánto le pagan las eléctricas por usar el agua para producir electricidad.
Los ríos son milagrosos. Se sabía que traían riqueza y belleza, pero lo que consiguen con ellos las eléctricas va mucho más allá. El Ministerio de Medio Ambiente ha recabado entre todas sus confederaciones hidrográficas los datos -dispersos y opacos- sobre cuánto le pagan las eléctricas por usar el agua para producir electricidad. El recuento da como resultado que por usar el agua, por ley un bien público y sin dueño, las eléctricas pagan entre 10 y 20 millones de euros al año al Gobierno, según fuentes del Ejecutivo. Con ese caudal producen electricidad que, a su vez, las eléctricas cobran al precio de mercado. De media, en los últimos años han conseguido alrededor de 1.000 millones anuales de beneficios con este sistema.
El Ministerio de Medio Ambiente considera que esta desproporción es excesiva y busca fórmulas para cobrar algo a las eléctricas. El secretario de Estado del Agua, Josep Puxeu, advierte: “Las empresas eléctricas no pueden seguir al margen del debate de la gestión del agua ni de los costes de esta”.
El sistema de fijación de precios de la electricidad es singular. Las empresas van ofertando la electricidad en función de la demanda de cada momento. Las eléctricas primero aportan la nuclear, que no puede variar su potencia, todas las renovables entran por ley y, si hay agua en los embalses, la hidráulica. Lo que falta se completa con carbón y gas, que son más caros, y al final todas cobran el precio más alto.
El resultado es que la hidroeléctrica -sin apenas costes y con presas construidas hace décadas- se cobra al precio del gas. Si el gas sube en los mercados internacionales, suben los beneficios de las presas. Los expertos bautizan este fenómeno como “beneficios caídos del cielo” (del inglés, windfall profits).
La Comisión Nacional de la Energía alertó del efecto perverso del sistema en 2008, pero solo la crisis, con la necesidad del Estado de recaudar más y de contener la desbocada tarifa eléctrica, ha abierto el melón de la regulación. Según la metodología de la CNE, el sector obtuvo 1.111 millones de beneficios extra en 2008 y 647 en 2009. La cantidad varía en función de la cantidad de lluvia y del precio del gas, que fija el del mercado. En los primeros ocho meses de este año, mucho más lluvioso, la cantidad ronda los 900 millones.
Medio Ambiente ha revisado los cánones de las presas sobre las que las eléctricas operan en forma de concesión. La inmensa mayoría son embalses construidos en los años cuarenta y cincuenta y con concesiones de hasta 75 años. “No pagan el agua. La cantidad que abonan de canon es mínima”, resumen fuentes del Ejecutivo, que citan favores de los gobiernos franquistas hacia las eléctricas. La primera gran concesión que caducará lo hará en 2024, según estas fuentes.
La Secretaría de Estado de Agua ha estudiado fórmulas para recuperar concesiones, pero legalmente, según afirman las fuentes consultadas, es prácticamente imposible. La ley exige compensar el lucro cesante de la concesionaria, que en este caso sería enorme, así que el Gobierno ha abandonado esa vía. Pero sí ha comenzado contactos con las eléctricas para ver cuál podría ser la solución. La reforma de la Ley de Aguas que presentó Cristina Narbona sí incluía un canon universal por el uso del agua que afectaría a las eléctricas, pero el proyecto fue retirado y duerme en un cajón.
La patronal eléctrica, Unesa, discrepa radicalmente. Sostiene que las centrales hidroeléctricas “no se amortizan nunca”. Da igual que fueran construidas hace décadas, da igual que el combustible -en este caso el agua- sea virtualmente gratuito y da igual que cobren el kilovatio al mismo precio que una central de gas recién construida y que importa desde Argelia el combustible. “Las centrales hidráulicas y nucleares no están amortizadas. De hecho, les queda más de un 40% de vida útil económicamente restante”, afirma un borrador del informe La situación económico-financiera de la actividad eléctrica en España: 1998-2009. Unesa agrupa a Endesa, Iberdrola, Gas Natural Fenosa, E.ON y HC Energía.
Unesa aporta un estudio que encargó a la consultora Deloitte en el que afirma que “se ha constatado la inexistencia de los llamados windfall profit”, y algo similar ha dicho la consultora PricewaterhouseCoopers, ambas de gran predicamento.
Unesa cita la nuclear y la hidráulica porque son casos similares. Centrales antiguas, que en muchos casos recibieron inversiones de dinero público hace décadas y que cobran al precio más alto. Alemania ha abierto una vía al gravar las nucleares a cambio de que puedan funcionar hasta los 46 años como máximo. Con el sistema, la canciller, Angela Merkel, prevé recaudar unos 30.000 millones de euros, que destinará a financiar inversión en renovables y a combatir el déficit público. La central de Garoña, propiedad al 50% de Endesa e Iberdrola, funcionará como mínimo hasta los 42 años sin pagar ese impuesto ni con una menor retribución.
Es más, la patronal afirma que esas presas no solo no están amortizadas, sino que nunca pueden estarlo: “Este tipo de centrales [se refiere a hidráulicas y nucleares] nunca pueden estar amortizadas económicamente hasta el mismo momento de su baja operativa. Por lo que se refiere a las centrales hidráulicas, en su inmensa mayoría se trata de concesiones que deben revertirse al Estado, al finalizar el periodo de concesión, en perfecto estado de funcionamiento”.
El fiscal ha calculado incluso cuánto le costaría un impuesto sobre las centrales hidráulicas: entre 408 y 544 millones de euros al año en función de que ese impuesto sea de 15 o de 20 euros por megavatio producido, al que se podría sumar otro sobre las nucleares de entre 893 y 1.191 millones al año. Unesa considera inaceptable esa posibilidad, aunque las empresas sí la han aplaudido en Alemania. Unesa sostiene que la prueba de que no hay beneficios hinchados es que el sector ganó el año pasado 4.689 millones de euros después de impuestos entre generación, comercialización y distribución.
La profesora de la Universidad Carlos III de Madrid, y experta en el sector, Natalia Fabra discrepa de la interpretación de la patronal: “Una cosa es la amortización contable, cómo ellos lo reflejen en sus libros, y ahí no se amortiza la obra. Otra cosa es la amortización económica, si han recibido suficientes ingresos como para pagar las obras, y en este caso los han recibido de sobra”.
Otros informes oficiales apoyan la existencia de los beneficios extraordinarios. En 2008, la Comisión Nacional de la Energía alertó: “La posición de ventaja de las tecnologías nuclear e hidroeléctrica que les suministra, con el actual diseño de mercado, una alta retribución, no es una posición o ventaja competitiva que pueda ser legitimada por los mercados. La moratoria nuclear y el agotamiento (en términos significativos) de las posibilidades de desarrollo del parque hidroeléctrico, determinan la inexistencia de libertad de entrada en estos segmentos tecnológicos y con ello la imposibilidad de que exista, de hecho, competencia real entre tecnologías, y que nuevos entrantes puedan disputar los beneficios observados”.
Algo parecido afirma el Libro Blanco de la Electricidad, encargado por el Gobierno del PSOE al poco de llegar al gobierno para ver cómo se podría reformar el sistema. Este avisa de un “desequilibrio muy fuerte en contra de los consumidores, a la vista de los amplios márgenes previsibles de explotación de las tecnologías hidráulica y nuclear”.
El tema no es menor. Entre enero y agosto, la hidráulica supuso el 19% de la electricidad de España. Es verdad que ha sido un año húmedo y que es un porcentaje excepcional, pero da idea de que no es una tecnología residual.
Una fuente del sector con gran memoria recuerda cómo ha ido cambiando el sistema de fijación de precios: “Las presas se hicieron con el cálculo de que cobrarían precios regulados, que se ajustaban al bajo precio que pagaban por el agua. Incluso hasta 1974 el consumidor pagaba una ‘prima de las nuevas construcciones’ del sistema Ofile con la que los consumidores financiaron obras hidráulicas”. A partir de entonces cobraron un precio fijo y en 1997, tras una reforma legal, el PP crea el sistema que les permite cobrar el precio más alto del mercado. El Gobierno consideró erróneamente que las nucleares y las hidroeléctricas no serían competitivas con las centrales de gas y fijó unos Costes de Transición a la Competencia, una compensación milmillonaria. El PSOE, en la oposición, rechazó con fuerza esta ayuda.
El tema, que apenas generó debate los años de bonanza, llegó el pasado martes al Congreso. El diputado de ICV, Joan Herrera, llevó una proposición no de ley para sacar a nucleares e hidráulicas del sistema de fijación de precios: “No puede ser que presas construidas durante la dictadura de Franco, o incluso bajo el mandato de Primo de Rivera, y que no pagan el agua que usan, generen enormes beneficios caídos del cielo”, lanzó Herrera.
El rechazo fue casi rotundo. El PNV y CiU consideraron demagógica la propuesta y el portavoz popular, Carlos Floriano, afirmó que en la iniciativa “late el radicalismo” -el día anterior, la líder conservadora Merkel había aprobado un sistema parecido para las nucleares alemanas-. El portavoz del PSOE, Antonio Cuevas, señaló que la acusación de que las hidráulicas y nucleares obtienen beneficios extraordinarios “no se sostiene”. Todos estos grupos pidieron mantener el debate en una subcomisión del Congreso que desde hace más de un año trata de alcanzar un consenso energético. Además, PSOE y PP negocian fuera del Congreso otro pacto sobre estos temas y las eléctricas temen que afecte a los beneficios de presas y nucleares.
Herrera tuvo muy pocos apoyos. Solo el BNG respaldó la moción en la tribuna. El diputado Francisco Xesus Jorquera afirmó: “Las centrales hidroeléctricas explotan un recurso público como el agua y obtienen pingües beneficios dejando que la sociedad pague gran parte de los costes ambientales”.
Galicia es la comunidad que con más intensidad ha vivido el debate. El fiscal denunció a Endesa el pasado mes de abril por secar un tramo de 3,4 kilómetros del río Eume -en él pescaba Franco- durante 50 años entre la presa y la central hidroeléctrica que explota río abajo. La fiscalía denunció un posible delito contra los recursos naturales y el medio ambiente por incumplir la Ley de Pesca Fluvial de Galicia, de 1992, que impone una serie de caudales mínimos, y pidió un informe a la Comisión Nacional de la Energía sobre los beneficios obtenidos por la eléctrica este tiempo.
Pedro Brufao, presidente de la Asociación Ríos con Vida y profesor de derecho administrativo de la Universidad de Extremadura, insiste en que no solo hay efectos económicos para el consumidor, sino también perniciosos impactos ambientales. “España vive un expolio hidroeléctrico con el consentimiento de la Administración. La mayoría de las presas se rigen por la Ley de Aguas de 1879, en vigor hasta final de 1985. Era una ley en la que se ofrecían inversiones muy seguras. La Ley de Pesca de 1942 ya incluía condicionantes ambientales, como ciertos caudales, que aún se ignoran”.
Brufao pide que se aplique la Ley del Patrimonio de las Administraciones Públicas y que las centrales hidroeléctricas que incumplan las condiciones de la concesión sean demolidas. “El Sil no existe y el Miño está destrozado, secan el río Mijares y el Turia, el Llobregat tiene la primera presa a solo 50 metros de su nacimiento. No queda ningún gran río en España”, lamenta. Ríos con Vida denunció ayer con fotos que una psicifactoría queda seca cada verano desde 1969 el río Castro, en Galicia.
En la elaboración de los planes de cada cuenca hidrográfica que prepara el Ministerio de Medio Ambiente, algunas eléctricas han pedido compensaciones, ya que al fijar caudales ecológicos no podrán poner turbinas para producir electricidad ni elegir el momento más propicio. La respuesta que les ha dado Puxeu, y que ha enviado a los presidentes de las confederaciones, es que no puede haber contrapartidas, que el caudal del río es previo a la concesión administrativa y que el negocio privado con un bien público como el agua debe tener límites.
Concurso de bombeos
El gran reto de la red eléctrica en España es conseguir integrar las energías renovables, especialmente la eólica, que en los ocho primeros meses del año ha generado el 15% de la electricidad. Para ello, la fórmula ya existente son presas reversibles. Si de noche sopla mucho viento y el sistema no puede absorber toda la electricidad, estas presas bombean agua hacia arriba y consumen el exceso de electricidad. De día, cuando sube la demanda eléctrica, el agua se deja caer y genera electricidad.
En España hay unos 5.000 megavatios de bombeo y otros 3.600 en proyecto, pero con la crisis las eléctricas han ralentizado las inversiones. El Gobierno teme que no se lleguen a construir y que cada vez se desperdicie más energía eólica por falta de capacidad de almacenamiento.
Por eso, el Ministerio de Medio Ambiente ha identificado entre sus pantanos los que tienen capacidad de implantar un sistema de reversión. “Hay presas que están muy juntas, una casi debajo de otra y en la que instalar un sistema reversible es relativamente sencillo”, explican fuentes conocedoras del proyecto. El plan del Ejecutivo es sacar a concurso esos emplazamientos para agilizar la construcción de estos bombeos y minimizar las pérdidas de energía eólica.
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Espana/sexto/pais/OCDE/mayor/esperanza/vida/elpepusoc/20091208elpepusoc_8/Tes
España es el sexto país de la OCDE con mayor esperanza de vida
Los españoles viven ahora, de media, 81 años, por detrás de Japón, Suiza, Australia, Italia e Islandia
ANTONIO JIMÉNEZ BARCA – París – 08/12/2009
El informe titulado Panorama de la salud 2009 de la OCDE , hecho público hoy en París, arroja un dato revelador: España ocupa la sexta posición en esperanza de vida de un grupo de 31 países entre los que se cuentan los estados más ricos e industrializados del planeta. El estudio, que utiliza datos de 2006, especifica que los españoles viven ahora, de media, 81.0 años, por detrás de Japón, Suiza, Australia, Italia e Islandia. Si esta cifra se desglosa por sexos, las mujeres españolas, con 84,3 años de media, sólo son superadas por las japonesas, las suizas y las francesas. Los hombres españoles viven 77,8 años. La media de esperanza de vida de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico es de 81,9 años para las mujeres y 76,3 para los hombres.
A la hora de comparar países desarrollados, no siempre la renta nacional se traduce en una mayor esperaza de vida. Esto no es automático y tiene que ver con otros factores. En el informe de la OCDE Japón y España, por ejemplo, aparecen como países cuya esperanza de vida es superior a los niveles de renta que presentan y Estados Unidos, Dinamarca y Hungría experimentan el fenómeno contrario.
El informe también analiza las causas de fallecimiento y algunas enfermedades: el cáncer es la segunda causa de muerte en los países de la OCDE (la primera corresponde a las enfermedades del sistema circulatorio). En España, las mujeres se encuentran por debajo de la media de la OCDE a la hora de morir de cáncer. Los hombres, por encima. “Esto se debe, seguramente, al tabaquismo y al empleo del alcohol, superior en los hombres. También a que los hombres se revisan menos”, especificó ayer Cristina Carbona, embajadora española ante la OCDE.
Un dato preocupante: en los últimos años, España ha experimentado un extraordinario aumento de nacimientos con niños con muy poco peso: un 170% más con respecto a 1980. Esto se debe, según apuntan los expertos de la OCDE, a que las mujeres fuman más y que se retrasa la natalidad.
Uno de cada siete niños de la OCDE presenta sobrepeso, un problema creciente según los expertos de esta organización. La mayor tasa se encuentra en Estados Unidos (29,8%) y Canadá (21,3%). España, con un 16,7%, es el sexto país con peores indicadores, detrás de Italia. Los niños con menor tasa de sobrepeso se encuentran en Holanda (8%), Suiza (8,2%), Eslovaquia (8,8%) y Dinamarca (9,7%).
España destina a gasto sanitario el 8,5% del PIB, por debajo de la media de la OCDE (12,4%). El país que más destina es, paradójicamente, Estados Unidos (18%), que, además, no cubre sanitariamente a todos sus habitantes.
HAn publicat un mapa d’industries que contaminen i emeten molt CO2 a l’atmosfera.
Podeu consultar el mapa aqui:
http://prtr.ec.europa.eu/MapSearch.aspx
(i així podeu saber a quines zones d’Europa hi ha més industries contaminants) Hi ha una de Vallirana, a veure qui me la troba.
També us poso el link de la notícia amb dades interessants:
http://www.publico.es/ciencias/268484/industrias/contaminan/europa/co2/cambio/climatico/industrias/agencia/europea/medio/ambiente/comision/europea/convenio/aarhus/jacqueline/mcglade?orden=VALORACION&aleatorio=0.41997145671119973#comentarios
MARÍA GARCÍA DE LA FUENTE – MADRID – 11/11/2009 15:45
Quien quiera saber qué actividades industriales se desarrollan cerca de su casa y cuánto emiten, podrá consultar el registro y el mapa interactivo que la Agencia Europea del Medio Ambiente y la Comisión Europea lanzaron ayer.
El registro incluye más de 24.000 variables de 91 tipos de sustancias consideradas contaminantes en 65 actividades económicas diferentes en los 27 estados miembros, además de Liechtenstein, Islandia y Noruega.
El objetivo del registro de actividades contaminantes es conocer su ubicación y la cantidad de sustancias liberadas al aire, al suelo o al agua, así como los desechos y vertidos de basura y los gestores que la tratan. El Convenio Aarhus obliga a dar información a los ciudadanos de lo que sucede en su entorno.
La directora ejecutiva de la Agencia Europea del Medio Ambiente, Jacqueline McGlade, señaló que “cualquier ciudadano puede saber qué cantidad de polución se vierte al agua o a la atmósfera desde las actividades que hay en su vecindario o región”.
Hay 192 industrias en España que emiten CO2
Los nueve sectores industriales incorporados a este registro son energía, producción de metales, minería, industria química, residuos y tratamiento de aguas residuales, producción de papel y madera, granjas y acuicultura e industria alimentaria.
Las 91 sustancias contaminantes corresponden a diferentes áreas: los seis gases de efecto invernadero, metales pesados (arsénico, cadmio, cromo, cobre, mercurio, níquel, plomo y zinc), pesticidas, y sustancias orgánicas e inorgánicas. La búsqueda en el mapa se puede realizar por el nombre de la industria, por el tipo de contaminantes o por el sector industrial.
Los últimos datos son de 2007, pero a partir del próximo año la información se actualizará cada mes de abril.
El registro incluye más de 24.000 variables de 65 actividades
El 65% del CO2 es de térmicas
El registro permite conocer de dónde proceden las emisiones que se generan en las industrias europeas. Así, el 65,7% del dióxido de carbono (CO2) de las industrias procede de las plantas térmicas, seguido del 8,5% de la fabricación del cemento, 6,8% de las refinerías de gas y 5,4% de producción de hierro y acero, entre las principales.
En España, el 63,2% del CO2 emitido por las industrias corresponde a 87 estaciones o plantas térmicas; el 16,4% de 42 fábricas de cemento y el 8% de refinerías de gas. En total hay 192 actividades industriales en España que emiten CO2, y el 21% se vierte desde Andalucía, seguida de Galicia con el 12%.
En cuanto al metano, un gas de efecto invernadero que es 21 veces más dañino que el CO2, los principales emisores en Europa son la agricultura y la ganadería (82%), seguidas de la minería (13,2%). En España, las actividades agroganaderas liberan el 81% del metano, y en total 167 actividades industriales emiten metano en España, el 23% ubicadas en el País Valenciano.
Per saber més sobre molins de vent, un gràfic útil.
http://www.elpais.com/graficos/sociedad/Energia/eolica/elpepusoc/20051118elpepusoc_1/Ges/
I la noticia d’ahir:
Nuevo récord eólico al superarse el 40% de la producción eléctrica durante la noche
La llegada de aire frío disparará los molinos hoy y puede llegar a poner en marcha a la vez el 65% de la potencia instalada
RAFAEL MÉNDEZ – Barcelona – 04/11/2009
La eólica ha vuelto a batir sus marcas. Entre las 00.40 de anoche hasta las 6.20 de la mañana, la energía eólica ha aportado más del 40% de la demanda eléctrica del país, según datos de Red Eléctrica, la empresa que gestiona la red. En algunos momentos, ha llegado a alcanzar el 44% de la electricidad. En otras ocasiones ha habido picos parecidos (del 43% el 24 de noviembre de 2008), pero lo relevante es que en esta ocasión la aportación ha sido continuada, durante varias horas, sin que se produjeran apagones ni colapso en el sistema. El pasado 5 de marzo, la eólica aportó el 40% pero sólo durante dos horas.
La aportación eólica ha disparado el bombeo de agua. Cuando hay mucho viento y poca demanda (algo que ocurre generalmente de noche), las empresas bombean agua hacia arriba en las presas reversibles -como la de la Muela, de Iberdrola, en Valencia- como forma de almacenar electricidad. Por el día, ese agua vuelve a caer y a generar electricidad. También durante la noche aumentó la exportación de energía.
Además, entre hoy y mañana está previsto que entren en funcionamiento simultáneamente hasta 11.000 megavatios eólicos, la potencia de 11 reactores nucleares y un 65% de la instalada en España, con lo que se puede batir el récord de producción en un momento. En noviembre de 2008, durante otro temporal una madrugada de domingo, Red Eléctrica tuvo que desconectar un tercio de los molinos porque sobraba producción.
Sistemas de control ante apagones
Las renovables generarán en 2009 un 25% de la demanda eléctrica del país. Para gestionar tal cantidad de energía variable, Red Eléctrica ha desarrollado un sistema pionero en el mundo que le permite conocer en cada momento qué es lo peor que podría pasar si se desconectara un grupo de molinos y cómo lo solucionaría sin que hubiera un apagón. El centro, de obligada visita en el sector, evita así el primer cuello de botella de las renovables, la capacidad de la red para gestionarlas.
La Administración de Barack Obama acaba de anunciar una inyección para renovar la obsoleta red de EE UU, el primer paso para poder aumentar la participación de las renovables. El jefe de la oficina de transición entre Bush y Obama y ex jefe de gabinete de Clinton, John Podesta, declaró en octubre pasado en su visita al sistema de Red eléctrica: “Cuando miras a España y sus sistema eléctrico ves el futuro”. También el director de la Agencia Internacional de la Energía, Nobuo Tanaka, calificó en septiembre pasado el centro de control de renovables como “la mejor práctica en el mundo”.
Red Eléctrica ha tenido que desarrollar este sistema de control al estar España casi aislada del sistema europeo, lo que limita mucho la importación y exportación de electricidad. Dinamarca tiene más renovables que España, pero si un día no hay viento o sopla demasiado, no tiene problema, puede importar o exportar electricidad del sistema europeo a través de Alemania.
España, mientras, sólo tiene capacidad para exportar o importar de Francia el 3% de la demanda máxima. La línea eléctrica con Francia que duplicaría esa capacidad y facilitaría el acceso de las renovables lleva años de retraso entre otras cosas por las protestas ecologistas en Girona. A medio plazo, los coches eléctricos conectados durante la noche para recargarse podrán sevrir para almacener parte del exceso de la eólica en esas horas.
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Nuevo/record/eolico/superarse/produccion/electrica/durante/noche/elpepusoc/20091104elpepusoc_2/Tes?print=1
http://www.elpais.com/articulo/madrid/Fuera/quirofano/recibo/impagado/elpepiespmad/20091021elpmad_1/Tes?print=1
FUERA DEL QUIRÓFANO POR UN RECIBO IMPAGADO
ELENA G. SEVILLANO – Madrid – 21/10/2009
Estaba nervioso. Le iban a operar de cataratas para tratar de salvar el último resto de visión que podría conservar en el ojo izquierdo, el único que le queda. Jesús Pérez, de 59 años, estaba el pasado lunes en el quirófano, con la vía intravenosa puesta, el oxígeno, las gotas de anestesia local y el desinfectante en torno al ojo. Listo para la intervención, programada para las 12.30.
Estaba nervioso. Le iban a operar de cataratas para tratar de salvar el último resto de visión que podría conservar en el ojo izquierdo, el único que le queda. Jesús Pérez, de 59 años, estaba el pasado lunes en el quirófano, con la vía intravenosa puesta, el oxígeno, las gotas de anestesia local y el desinfectante en torno al ojo. Listo para la intervención, programada para las 12.30. Tardaban mucho. Preguntó. “Parece que hay algún problema”, contestaban las enfermeras. No le decían cuál. Al otro lado de la puerta, su mujer, Aurora Gil, no podía creerse lo que estaba pasando. “Me dijeron que lo sacaban del quirófano. Que había un recibo devuelto de 166,44 euros”.
Así fue. Jesús se tuvo que volver a casa. De nada sirvieron los esfuerzos de su mujer por arreglar la situación. Al parecer, el banco había devuelto el último recibo trimestral de su aseguradora médica, Sanitas. Pero a ellos nadie los había avisado, ni el banco ni la compañía. Cuando Jesús llevaba un rato en quirófano, Sanitas llamó a la clínica oftalmológica privada, Vissum, y denegó la autorización. Aurora llamó a su hijo para que fuera a un banco a ingresar el dinero. Lo hizo a las 13.24, pero la clínica no esperó. “¡Pero si ya está pagado!”, insistía ella.”Me dijeron que tenían más pacientes que operar”, recuerda Aurora. “Es la primera vez que estando un paciente preparado la compañía no autoriza la operación”, afirmó ayer una portavoz de Vissum, cuyo relato de los hechos coincide con el de Jesús y Aurora. La pareja llegó a la clínica con un volante de Sanitas que no estaba correcto. Autorizaba la operación de dos cataratas, pero el paciente sólo tiene un ojo. Además, faltaba añadir otra técnica quirúrgica, una trabeculectomía (drenaje).
“Es muy habitual que las autorizaciones de las compañías lleguen con errores”, explicó la portavoz de Vissum. En esos casos, añadió, lo que se hace es ir preparando al paciente mientras se soluciona el papeleo, de forma que no se pierda tiempo. “Nos suelen mandar la autorización correcta por fax en minutos y entonces se empieza la operación”.
Parecía que el caso de Jesús era uno más. Sanitas aseguró en un principio que enviaría el fax. “Pero al rato llamaron y dijeron que no autorizaban la operación porque había un impago de recibos”, afirmó la portavoz. El equipo médico esperó una hora la tramitación. Jesús, tendido sobre la camilla y preguntando qué pasaba, también. “Sin autorización, el cirujano no puede intervenir”, resumió la portavoz.
Sanitas no pudo explicar ayer lo sucedido. “El paciente tenía un recibo pendiente”, recordó una portavoz de la aseguradora privada. “Hay un tiempo para hacer el recobro. Normalmente, se avisa de la morosidad”, añadió. No pudo precisar si en este caso se había hecho. “Sentimos muchísimo lo que ha pasado y abriremos una investigación”.
“Han tratado a mi marido como a un perro por 166 euros”, se lamentaba ayer Aurora en su piso del barrio de La Concepción. Ella también está enferma y ha tenido que dejar su trabajo para ocuparse de su marido, que hace ocho meses perdió el ojo derecho y la poca visión que tenía en el izquierdo a causa de una infección. Desde entonces, Jesús, vendedor de cupones de la ONCE, está de baja. Y su mujer, cuidándole día y noche. También tiene problemas de corazón. “Sin mí no puede hacer absolutamente nada. Todavía está aprendiendo a vivir sin ver nada”, explica.
Suponen que, cuando llegó el recibo de Sanitas, el banco lo devolvió porque la cuenta estaba vacía. Tenían el pago domiciliado y no se preocupaban de cuándo se lo pasaban. Lo que no entienden es cómo un único recibo impagado ha podido provocar esta situación. Aurora muestra el volante expedido por Sanitas para autorizar la operación. Ella misma fue a recogerlo. Tiene fecha del 14 de octubre, sólo cinco días antes de la intervención. “Ni una llamada de aviso, ni una carta”, insiste.
Aurora pudo solucionar el problema la misma tarde de la intervención. Sanitas comprobó que había hecho el pago y le entregó un papel, a modo de autorización temporal. La tarjeta ya se la habían dado de baja. “El paciente ha hecho el pago y tiene una nueva cita”, afirmó ayer la portavoz de Sanitas.
Jesús se operará las cataratas el 2 de noviembre. “¿Y ya está? ¿El daño está arreglado? Mi marido no es un perro que se pueda sacar de un hospital así. Es una cuestión de humanidad. Esto no se le puede hacer a nadie. No puede volver a pasar”, insistía ayer Aurora entre sollozos. “Está sin tomarse la medicación [sintrom, un anticoagulante de la sangre] hace 15 días. ¿Y si le llega a pasar algo?”. Jesús, sentado a su lado en el sofá, escuchaba y asentía. Él sólo supo lo que pasaba cuando lo sacaron del quirófano: “Me quedé pasmado. Lo normal hubiera sido que me operaran y luego se arreglara el tema burocrático. No nos negamos a pagar en ningún momento, todo lo contrario”.
JESÚS MORENO – Madrid – 21/10/2009 13:11
La crisis económica es algo más que intensos debates en el parlamento. Eso es algo que pueden tener claro todas aquellas personas que viven por debajo del umbral de la pobreza relativa. No hace falta buscar pobres en desiertos lejanos: según la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV) publicada hoy por el INE el 19,6% de los españoles vive por debajo del nivel de pobreza relativa.
Según este informe, en 2008, alrededor de 9 millones de españoles han vivido y viven por debajo del 60% de los ingresos medios del país. Aunque hay zonas del país donde la situación es aún peor. La España plural lo es en muchos aspectos.
En concreto, un 38,4% de los extremeños se sitúan por debajo de este umbral; y en Andalucía la situación no es mucho mejor: un 28,9% de la población se encuentra en esta situación, según la Encuesta.
En el otro extremo se encuentran Navarra y País Vasco, que con un 6,5% y un 8,5%, respectivamente, son las comunidades con las tasas de pobreza más bajas. En el medio se puede destacar los umbrales de Madrid (14,5%), Valencia (20,2%) o Cataluña (12,8%).
También es digno de señalar a que sectores de la población afecta más esta pobreza. Un 27,6% de las personas de más de 65 años se encuentra por debajo de este margen, y también un 24% de los niños de menos de 16 años.
Pero existen otras formas de medir la pobreza, y observar la situación de las clases medias es hacer una buena radiografía de la calidad de vida de un país.
La ECV muestra como cada hogar ha recibido unos ingresos medios de 26.010 euros, lo que pese a ser un 0,6% más que el año anterior, se traduce en algunos datos muy representativos.
En 2008 un 30% de los hogares no podrían permitirse ningún gasto imprevisto y que 1 de cada 3 familias no puede irse de vacaciones, también cabe decir que un 5,3% de los hogares ni tan siquiera puede mantener una temperatura cálida en la casa durante los meses fríos.