La asociación del Casino la Constancia o “Casino dels Nois” fue fundada el año1851 por un grupo de obreros cualificados progresistas en oposición al casino de la elite ganxona, el Casino Guixolenc o “Casino dels Senyors”. Esta agrupación pasó por diversas sedes hasta conseguir tener suficiente poder económico como para poder levantar un edificio propio.
El último cuarto del siglo XIX la ciudad de Sant Feliu de Guíxols experimenta un extraordinario crecimiento como otras poblaciones de la Costa Brava, a causa de la implantación de la industria de los tapones de corcho. En los últimos cuarenta años del siglo el censo se dobla. Este crecimiento también se muestra en los edificios. El paseo del mar queda configurado como un espacio privilegiado, casinos, bancos, hoteles i casas de la alta burguesía se construyen en pocos años y lo hacen siguiendo la moda del momento, el modernismo y el nuevocentismo.
En este contexto la entidad del Casino de la Constancia hace el encargo de construir un edificio para su sede. Lo hace al General Guitart, que es quien proyecta un edificio funcional con salas amplias libres de columnas, que permiten la relación y la lectura, con un gran tragaluz central para iluminar y ventilarla instalación. Para los exteriores Guitard escogió un lenguaje hispanoárabe, que había tenido bastante difusión en la Exposición Universal de Barcelona del 1888. Así era el diseño que escogieron los obreros de la asociación, original i exótico por fuera y tranquilo y funcional por dentro.
El edificio se construyó entre el 1888 y el 1890 en planta trapezoidal i tres fachadas, consta de planta baja, piso i un desván. Fue emplazado como elemento maestro que orientará una nueva línea de edificios delante de unas casas de pescadores ya existentes. El nuevo casino hará de bisagra entre el Paseo del Mar y el Paseo del Guíxols. El 1899 el arquitecto Manuel Vega March proyecta una ampliación del edificio que le dará el aspecto actual, ya que construye la torre de una cúpula triple i la fachada del Paseo del Guíxols delante de la antigua. El 1921 se construyó el toldo que se reclina sobre esta fachada y en cinco pilares de fundición anclados en el paseo. Finalmente se hizo una última ampliación el año 1928, que deja el casino tal i como lo conocemos ahora.
La asociación del casino pronto acumuló suficientes libros como para disfrutar de una biblioteca. En el nuevo edificio ésta ocupó un lugar predominante. Determinadas personalidades que visitaban la ciudad tenían una cita obligada con este salón de lectura. En el 1930 la biblioteca tenía catalogados 2552 libros. Cuando acabó la guerra civil fue depurada y 48 títulos fueron retirados por la censura. El resto de los libros aun se pueden consultar en la biblioteca. Desde entonces la asociación no ha adquirido ningún otro volumen.
En los años 70 del siglo XX la fachada marítima de la ciudad sufre una gran transformación, muchos de los edificios son derribados, entre ellos el Casino del Guíxols y otras fincas emblemáticas, para poder edificar bloques de pisos y así dar salida a la fiebre del turismo. Pero nuestro casino se salvó gracias a las protestas vecinales y a la recogida de firmas para solicitar la protección del edificio. Era el inicio de la transición democrática y del espíritu combativo y de protesta tantos años reprimidos. Finalmente el año 1978 el edificio fue declarado bien cultural de interés nacional.
Hoy aun podemos disfrutar de este símbolo del asociacionismo obrero del siglo XIX que es el “Casino del Nois”, que ha perdurado en el tiempo gracias a la lucha de una sociedad combativa que aprecia y defiende su patrimonio.
Joan Carles Périz Tiburcio.




