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Descartes en dos páginas

Descartes y el racionalismo. Síntesis-guía

Uno de los temas principales de interés de la filosofía moderna es la teoría del conocimiento. En el renacimiento se inician toda una serie de cambios en el campo del conocimiento científico que van a dar lugar a la revolución científica de la época moderna: el modelo aristotélico-ptolemaico medieval va a ser sustituido por el modelo newtoniano. Estos cambios son una de las causas del interés por la teoría del conocimiento de los filósofos.

En este campo los filósofos aportarán dos modelos distintos: el racionalismo (Descartes) y el empirismo (Hume).

La filosofía de Descartes es racionalista porque cree que el único camino firme del conocimiento es el de la razón. Descartes cree en la existencia de ideas innatas, que son indudables y verdaderas y tienen su origen en la razón. El objetivo del conocimiento ha de ser descubrirlas (es posible porque son claras y evidentes) y, a partir de ellas, deducir nuevas verdades. Sólo de las verdades adquiridas de esta manera (ver las clases de verdades en el libro de tx) podemos tener la certeza de que son verdaderas.

Descartes comienza su reflexión filosófica al darse cuenta que gran parte de los conocimientos adquiridos en su juventud son poco fiables y, por ello, su objetivo es repasar todo el conocimiento para descartar el falso y quedarse sólo con verdades indudables. En este sentido Descartes es escéptico, pero sólo como punto de partida.

Para poder realizar tan enorme tarea se da cuenta de que necesita una método de análisis y para ello toma como modelo el método deductivo de las matemáticas. Recordemos que las matemáticas elaboran sus verdades a partir del uso exclusivo de la razón: de unas primeras verdades indemostrables deducen nuevas verdades. Por ello, los elementos fundamentales del método cartesiano seran: el uso de la intuición intelectual que permite captar ideas claras y distintas, evidentes y la deducción posterior de nuevas verdades a partir de lo evidente. (ver libro tx)

Así pues comienza Descartes aplicando la duda a todo el conocimiento, para posteriormente, deducir nuevos conocimiento.

Primero, Descartes aplica la duda al conocimiento que tiene origen en los sentidos y luego a las verdades que provienen de la razón como las matemáticas (Ver libro tx, hipótesis del genio maligno). Llega a la conclusión de que no hay verdad de la que nos podamos fiar y que de lo único que puede estar seguro es de que está pensando(primera evidencia). Posteriormente demostrará la existencia de Dios (segunda evidencia) y del mundo externo (tercera evidencia).

Estas tres verdades son la base de su metafísica. Esta se apoya en el concepto de sustancia (aquello que es en sí y no necesita de nada más para existir). Descartes dirá que hay tres sustancias: sustancia pensante (el pensamiento), sustancia infinita (Dios) y la sustancia extensa (cuerpos materiales). (Ver las diferentes características de cada sustancia en el libro de tx)

La teoría de la sustancia presenta un grave problema cuando Descartes piensa en el ser humano. En cuanto que compuesto por dos sustancias distintas (cuerpo y alma), independientes y separadas, parece difícil explicar la relación entre cuerpo y alma y la unidad que representan. En este sentido Descartes es dualista y el intento de superar este dualismo da lugar a las explicaciones sobre la glándula pineal.

No hay que olvidar que para Descartes la sustancia extentensa está sometida a unas leyes mecánicas y deterministas, mientras que la sustancia espiritual queda libre de estas. Y es precisamente esta diferencia la que permite a Descartes asegurar la libertad de la voluntad humana frente a sometimiento del resto de lo existente finito (la materia) al determinismo. Es gracias a esta posibilidad de elegir libremente que el hombre tiene privilegio de poder escoger vivir de una manera u otra y en lo anterior se fundamenta su capacidad de ser moral.

Respecto a los principios de la moral Descartes dice que aunque se deben someter a la duda como el resto del conocimiento, mientras no se consiga elaborar y apoyar esos principios morales sobre una base sólida, provisionalmente parece adecuado guiarse por el sentido común. (la moral cartesiana toma sus recomendaciones del escepticismo antiguo).