Quando yo llegué de Ecuador comencé a hacer tercero en el colegio Agustín Barberà, de Amposta.
Cuando comencé a ir al cole para mi era todo raro, mis compañeros me preguntaban cosas pero yo no sabia, pero aunque yo sabia que era raro me gustaba mucho porque mi clase era muy grande, también otra la clase de que me gustaba mucho era la aula de informática, la primera vez que fui me sorprendí porque yo nunca había utilizado una máquina de esas, pero estaba muy bien, el patio estaba dividido en dos partes los párvulos en una donde estaba llena de piedras. Y los más grandes tenian dos pistas una de básquet y otra de fútbol.