Autòpsia del cadàver del general Prim
ANTONIO J.DE LA ROSA BOTAYA | 30 setembre 2012Ninguna de las balas que alcanzó al general Prim en el atentado afectó a órganos vitales
El político del s.XIX pudo haberse desangrado, según la autopsia realizada 150 años después de su muerte

Las investigaciones para intentar aclarar cómo murió el general Prim, cuya momia está siendo analizada casi 150 años después, han descubierto que ninguna de las balas que le alcanzó en el atentado afectó a órganos vitales, aunque sí han hallado un orificio por el que podría haberse desangrado.
Los científicos intentan determinar con estos análisis si el general Prim,una figura clave en la vida política española del siglo XIX, murió inmediatamente por los efectos del atentado que sufrió en Madrid o tres días después por una mala praxis médica.
La fecha exacta de la muerte del general Prim no podrá conocerse hasta dentro de tres meses, han dicho hoy los investigadores que han examinado el cadáver embalsamado del estadista.
Ante más de un centenar de estudiantes universitarios, los científicos han examinado el cuerpo de Prim en el Hospital Sant Joan de Reus (Tarragona), y en sus conclusiones preliminares han comprobado que ninguna de las balas que impactaron en el general en el atentado de 1870 afectó a un órgano vital.
Sí han localizado los científicos un orificio que habría causado una fuerte hemorragia a Juan Prim y que podría ser la causa de su muerte por el atentado, en la calle del Turco de Madrid, en la noche del 27 de diciembre de 1870, camino al Ministerio de la Guerra.
Cuatro hipótesis abiertas
No obstante, Delfín Delain, del equipo investigador de la Universidad Camilo José Cela de Madrid, señaló ayer en rueda de prensa que «aún es pronto para extraer conclusiones» y ha recordado que hay cuatro hipótesis abiertas: que murió en el momento del atentado, por shock, por inflamación de los órganos y por hemorragia.
La investigación se realiza con la esperanza de ratificar que el general falleció en el acto por los disparos que sufrió en un atentado y no tres días después de esos hechos, a consecuencia de una mala praxis médica.
Durante todo el día del viernes, un equipo de conservacionistas del Instituto de Conservación de Bienes Muebles de Cataluña preparó el cadáver para las pruebas de ayer, y Maite Tonel, coordinadora técnica de este instituto, explicó en el encuentro con los periodistas cómo extrajeron el cuerpo sin tocar los dos féretros que lo guardaban, uno de plomo y otro de madera.
Tras sopesar si sacar o no la ropa que llevaba el cuerpo del general, al final se decidió desnudarlo para facilitar las pruebas y, en ese momento, se encontraron tres frascos -uno bajo cada axila y otro en la entrepierna- con un líquido y probablemente órganos en su interior.
Prim, ¿masón?
Delain explicó que, por el momento, no saben qué mensaje transmiten esos tres frascos, aunque podrían indicar que «quizás Prim era masón» o ser «una práctica de los embalsamadores para que en un futuro pudiera investigarse la causa de la muerte».
Las pruebas también han permitido conocer «detalles sobre los embalsamamientos de la época» y «de sistemas de curas», aunque es demasiado pronto para establecer la fecha de la muerte, insistió el investigador.
Las pruebas radiológicas y el escáner se han realizado en fin de semana para no perturbar el normal funcionamiento del Hospital de Reus y ante más de un centenar de universitarios, en una suerte de lección magistral a tiempo real con imágenes del cuerpo en 3D, lo que ayudará también a la investigación médica, subrayó la doctora Rosa Solà de la Universidad Rovira i Virgili (URV).
Los restos mortales del general Prim serán trasladados de nuevo al tanatorio de Reus y cada equipo multidisciplinar formado por médicos, médico-forense, antropólogos, criminalistas y psicólogos analizará las muestras en sus respectivos laboratorios para intentar aclarar uno de los crímenes políticos que cambió la historia de España del siglo XIX.
El equipo que se encarga del estudio científico está liderado por Francisco Pérez Abellán, director del Departamento de Criminología de la Universidad Camilo José Cela de Madrid, y cuenta con la participación de profesionales de prestigio de las universidades de Granada, Valencia y Complutense de Madrid. Se han incorporado a este proyecto profesionales del Ayuntamiento de Reus, del Hospital Sant Joan de Reus y de la Universidad Rovira i Virgili.
Restauración de la momia
Una vez finalizadas las pruebas anatómico-forenses, se iniciará la segunda fase del proyecto, que consistirá en la restauración de la momia, la recuperación del ataúd y la rehabilitación del mausoleo del general en el cementerio de Reus.
Los trabajos irán a cargo del Centro de Restauración de Bienes Muebles y se prevé que esténfinalizados en 2014, coincidiendo con la conmemoración del Año Prim.
El alcalde de Reus, Carles Pellicer (CiU) anunció ayer que ha encargado un relato para documentar todo el proceso de investigación y restauración, que se prevé introducir en el féretro del general cuando todo finalice, «para que las generaciones venideras sepan más de este reusense ilustre».
Una tribu peruana aislada establece contacto con el mundo moderno Survival International publica nuevas fotografías de indígenas vistos de cerca exactamente un año después de que las de un grupo no contactado de Brasil dieran la vuelta al mundo
ANTONIO J.DE LA ROSA BOTAYA | 31 gener 2012

ABC, 31 de enero de 2011
Survival International ha publicado nuevas fotografías de indígenas aislados vistos de cerca, exactamente un año después de que las imágenes aéreas de un grupo no contactado de Brasil dieran la vuelta al mundo.
Estas nuevas instantáneas muestran a una familia de indígenas aislados del pueblo «mashco-piro» en el sureste de Perú. Se sabe que los mashco-piros viven en el Parque Nacional de Manú, pero en los últimos meses se han recibido informaciones sobre un aumento en el número de avistamientos de sus familiares no contactados.
«Muchos culpan a la tala ilegal dentro y alrededor del parque y a los vuelos a baja altura de los helicópteros de los cercanos proyectos petroleros y gasísticos de haber forzado a los indígenas a desplazarse de sus hogares», ha señalado esta ONG. Los mashco-piros son uno de los aproximadamente 100 pueblos indígenas aislados que habitan en el planeta.
Hace exactamente un año, Survival publicó unas fotografías de una saludable comunidad de indígenas aislados en Brasil. Si embargo, estas nuevas fotografías «son las imágenes más detalladas de indígenas no contactados que jamás se han obtenido». El peligro de establecer contacto con pueblos indígenas que eligen mantenerse aislados es alto.
Nicolás «Shaco» Flores murió después de que indígenas aislados le dispararan con una flecha cerca del Parque Nacional de Manú en Perú y después de llevar más de 20 años dejando comida y regalos para un pequeño grupo de indígenas mashco-piros. El director de Survival International, Stephen Corry, ha declarado que estas fotos «ofrecen pruebas aún más irrefutables de la existencia de indígenas aislados». Por ello, concluye que «ya no es aceptable que los gobiernos, empresas o antropólogos lo nieguen y se debería respetar el deseo de los indígenas de que los dejen en paz».
Descubren restos mayas de 2.000 años de antigüedad en el sureste de México
ANTONIO J.DE LA ROSA BOTAYA | 3 desembre 2011Halladas en México dos esculturas mayas de 1.300 años de antigüedad
Los arqueólogos hallaron dos entierros en Mérida, los primeros de la época prehispánica que se localizan en la capital de Yucatán
Arqueólogos mexicanos han descubierto restos prehispánicos mayas con 2000 años de antigüedad. Se trata de los primeros encontrados en Mérida, en el sureste de México, tal y como confirmó el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Esta institución indicó que los arqueólogos hallaron dos entierros hace unos días en el centro histórico de Mérida, los primeros de la época prehispánica que se localizan en la capital de Yucatán y que podrían corresponder a un asentamiento maya denominado región de Joo.
El arqueólogo Ángel Góngora Salas explicó que otras osamentas localizadas antes en Mérida pertenecen al periodo colonial y etapas posteriores, «de ahí la relevancia de los dos entierros humanos encontrados recientemente en el Parque Hidalgo», probablemente de los periodos Preclásico Medio y Tardío (600 a.C. a 250 d.C.).
Esqueleto entero
Detalló que en uno de los entierros se encontró el esqueleto entero junto con restos de cerámica, en tanto que en el segundo se encontraron los restos de huesos calcinados y cenizas que estaban dentro de una vasija, por lo que se piensa que se trató de una ceremonia de cremación.
Con estos descubrimientos, los investigadores tienen los primeros elementos para «el estudio de costumbres funerarias mayas en esa área», según apuntó el experto, quien dijo que las tumbas fueron halladas a poco más de dos metros de profundidad en una excavación para instalar un cableado subterráneo.
Góngora, responsable de los trabajos arqueológicos en el centro histórico de Mérida, detalló que el esqueleto entero se localizó en buen estado de conservación, y que al parecer pertenece a un hombre que fue sepultado en posición de cuclillas y con las manos en la cabeza.
El segundo entierro estaba en una vasija y los restos, incinerados
El segundo entierro estaba dentro de una vasija casi completa y los restos humanos depositados en el interior parece que habrían sido incinerados.
«Tenemos la hipótesis de que se trata de un entierro secundario, es decir, que el individuo fue inhumado en otro sitio, de donde más tarde lo desenterraron para cremarlo y guardarlo en la vasija, conforme a la tradición maya», explicó. No obstante, aclaró que se debe esperar el peritaje de los antropólogos físicos para precisar con exactitud si «es un entierro secundario y a qué etapa cronológica corresponden ambos».
Asentamiento maya de Joo
El especialista recordó que Mérida se construyó en la época colonial sobre un asentamiento prehispánico de la región maya de Joo, por lo que esos vestigios deben pertenecer a ese asentamiento indígena.
En el mismo parque se han descubierto fragmentos revueltos de cerámica de los siglos XVI al XIX, los cuales al parecer «formaron parte de un relleno constructivo para nivelar el suelo y edificar encima», concluyó.
Desvelado el secreto de la cúpula de Florencia
ANTONIO J.DE LA ROSA BOTAYA | 10 novembre 2011El arquitecto italiano Massimo Ricci descubre la técnica que utilizó Filippo Brunelleschi
LUCIA MAGI – Bolonia – 10/11/2011
“Brunelleschi encontraba divertido el hecho de que nadie pudiera dar con su secreto”. Un secreto bien guardado bajo la piel de la cúpula de ladrillos rojos y costillas de mármol. Desde que empezaron las obras, en 1425, el misterio fue custodiado con un truco: los obreros dispusieron los ladrillos vistos de una forma distinta a los de la bóveda interna, la que de verdad aguanta el peso de la construcción, para despistar todos los que, solo mirando desde fuera la cúpula, pensaban tener frente a sus ojos la técnica adoptada. Los ladrillos internos “están colocados en diagonal, como la espina de un pescado”, explicó Ricci, “sin utilizar material metálico alguno, como sostuvieron algunos estudiosos en el pasado, sino solo gracias a un sistema de cuerdas que permitía calcular la posición y el ángulo exactos en los que poner cada ladrillo”. Para confundir aún más las ideas a eventuales imitadores, Brunelleschi ordenó “marcar el costado de los ladrillos que quedaban en superficie con un surco, para dejar creer que fuesen dispuestos en longitud en lugar que de lado. Un sistema único y nunca más repetido en la historia”.
Ricci y su equipo lograron desvelar el misterio gracias a inventos tecnológicos muy refinados y a una grieta que se abrió en la bóveda. A través de esta fisura pudieron colar una sonda que se abrió camino entre un ladrillo y otro, mientras grababa lo que veía. Ricci dirigía la minúscula cámara y -como si se tratara de un médico que practica una endoscopia a su pacient – fue trazando un diagnóstico de las entrañas del monumento. Vio lo que nunca nadie pudo admirar antes.
En la sala del Ayuntamiento de Florencia también se enseñaron anoche las maquetas de las tres grúas utilizadas para edificar la cúpula y la del barco inventado por Brunelleschi para llevar el material desde el mar hasta la ciudad, sobre el río Arno. “Esta embarcación es otro ejemplo de su genio”, cerró Ricci. “Es el primer ejemplo en la historia de un barco que funciona con una hélice, igual que hacen los aviones hoy. Y es el primer caso de derechos de autor: Brunelleschi la construyó por si solo y poniendo el dinero de su propio bolsillo. En cambio, obtuvo por el Palazzo Vecchio el permiso de alquilarla y exigió que se quemara cualquier intento de imitación”. Menudo personaje, el Brunelleschi.
El hombre ya exterminó dos especies animales hace 16.000 años
ANTONIO J.DE LA ROSA BOTAYA | 2 novembre 2011El tarpán y el bisonte estepario desaparecieron a causa de la caza y de cambios en el clima, según una investigación en la que participan científicos españoles
Durante el Paleolítico superior, hace entre 35.000 años y 10.000 años, Eurasia y América del Norte perdieron aproximadamente entre el 36% y el 72% de los géneros de megafauna, respectivamente. Este suceso coincidió con la expansión de los asentamientos humanos que dominaban la tierra y con el último máximo glacial de hace unos 20.000 año, que «influyó en la desaparición de muchas de estas especies», explica la investigadora del CSIC en la Estación Biológica de Doñana Jennifer Leonard, que ha participado en el trabajo.
El artículo evalúa el efecto de ambos factores sobre la extinción o la repentina disminución de las poblaciones de seis tipos de grandes mamíferos. El equipo analizó 846 secuencias de ADN mitrocondrial, 2.996 restos de megafauna y 6.291 residuos de asentamientos humanos de aquella época en Eurasia para establecer la relación espacial y temporal entre las poblaciones humanas y las de dichos animales. Esta información se ha contrastado, a su vez, con los modelos climáticos de hace 42.000 años, 30.000 años, 21.000 años y 6.000 años.
De las variedades evaluadas, cuatro de ellas están actualmente extintas y corresponden al rinoceronte lanudo (Coelodonta antiquitatis), al mamut lanudo (Mammuthus primigenius), al bisonte estepario y al tarpán. El resto de las especies analizadas algún conservan poblaciones vivas y corresponden al caballo doméstico (Equus caballus), al reno (Rangifer tarandus), al buey almizclero (Ovibos moschatus) y al bisonte americano (Bison bison).
Más hombres, menos bisontes
Los resultados atribuyen la extinción del tarpán y del bisonte estepario a la combinación de los dos factores debido a que los restos de ambas especies son los más abundantes en las regiones de asentamientos humanos. Aunque el inicio de sus declives coincide con el último máximo glacial, estos muestran un decrecimiento acelerado que se ajusta a la expansión de las poblaciones humanas hace unos 16.000 años.
Por su parte, la distribución del reno también coincide con los asentamientos prehistóricos y su declive, con el último glacial máximo. Sin embargo actualmente la especie ni siquiera se encuentra amenazada de extinción, lo que, según el artículo, «podría explicarse debido a su alta fecundidad y su flexibilidad ecológica».
Las poblaciones de mamut y rinoceronte no sólo no se vieron afectadas por la presencia humana, sino que aumentaron entre cinco y diez veces al menos 10.000 años después de su primer contacto con humanos. El buey almizclero no mantuvo relación con los hombres, sin embargo, al igual que el rinoceronte, su número descendió súbitamente tras la última glaciación máxima. Por el contrario, la extinción del mamut sigue siendo un misterio ya que su población continuó aumentando tras el evento climático, hasta desaparecer de forma repentina. Su ocaso en Norteamérica es también un enigma, que algunos científicos atribuyen a la aparición de losClovis, considerados, aunque con dudas, la primera cultura indígena americana.
«Los resultados son especialmente oportunos ahora que intentamos determinar cómo el actual cambio climático afectará a la fauna, señala Leonard. Sin embargo, «los resultados indican que cada especie reaccionó de forma diferente, por lo que la ausencia de un patrón común complica la conservación de especies», concluye.
El 31 de octubre la Tierra tendrá 7.000 millones de habitantes A los demógrafos
ANTONIO J.DE LA ROSA BOTAYA | 24 octubre 2011les preocupa más el envejecimiento de la población mundial que el aumento de la misma
PUBLICO.ES / REUTERS Madrid 24/10/2011 16:38 Actualizado: 24/10/2011 17:43

Los cambios demográficos del futuro: más ancianos y menos nacimientos.STEPHEN MORRISON
El próximo 31 de octubre, si los cálculos de la ONU son exactos, la Tierra tendrá 7.000 millones de habitantes. En 2070 se calcula que llegará a los 9.000 millones. Cifras de esta magnitud inevitablemente evocan visiones terroríficas de escasez y reavivan la vieja teoría de Thomas Malthus sobre si habrá recursos suficientes para todos.
Pero esa no es la preocupación actual de los demógrafos. A lo largo de los último 150 años las mejoras en la producción de alimentos y la tecnología han permitido el crecimiento de la población con relativa facilidad. La potencial pesadilla en forma de caos está ahora más relacionada con el rápido envejecimiento de la población, combinado con la brusca caída de los nacimientos tanto en los países ricos como en los pobres.
Muchos demógrafos y planificadores a largo plazo dicen que el desafío para el próximo siglo no será tanto que haya que obtener recursos para otros 2.000 millones de personas que nacerán en el próximo medio siglo, como atender a una población envejecida más numerosa y en la que el número de dependientes se disparará.
El reto, dicen los especialistas, es encontrar nuevas estrategias para ofrecer servicios esenciales a ese sector de la población que envejece.
“Pensábamos que la superpoblación iba a obligar a la humanidad a expandirse a las estrellas. Eso no parecer ser el problema en absoluto”
La tendencia ya ha quedado plasmada en la actual crisis económica. Los políticos, sobre todo en la derecha, afirman que el Estado de Bienestar es caro. Y se va a encarecer aún más. Pero mientras los políticos piensan en el corto plazo, los expertos miran más allá y echan de menos un debate sereno y profundo sobre los desafíos demográficos a largo plazo.
“Es un mundo que no se va a parecer en nada a cualquier mundo o población que haya existido antes”, dice Jack Goldstone, profesor de política pública y un destacado experto demógrafo en la Universidad George Mason de Washington. “Pensábamos que la superpoblación iba a obligar a la humanidad a expandirse a las estrellas. Eso no parecer ser el problema en absoluto. Y la política no está nada configurada para hacer frente a estas cuestiones a largo plazo”.
Con muchos de los países más pobres del mundo aún con un fuerte crecimiento, el índice de fecundidad mundial —el número de niños por pareja— sigue estando en 2,5, más que suficiente para sustituir a cada persona que vive en la actualidad.
Pero en los países ricos, el índice ya ha caído en picado. En Rusia, Singapur y otros países desarrollados se han introducido políticas para impulsar la natalidad pero con éxito dispar.
Un mundo más saturado y más viejo
Las predicciones exactas varían, pero la mayoría de las proyecciones sugieren que la población mundial alcanzará un máximo de unos 9.000 millones de habitantes alrededor de 2070 y después comenzará la caída, quizá muy deprisa.
En el mundo occidental, esa fecha será cuando los niños del baby boom —muchos de ellos sin descendencia o con menos hijos, si la tendencia se mantiene— lleguen al final de sus vidas. En el mundo en desarrollo, la “abultada juventud” —una gran cohorte de jóvenes que actualmente dominan Oriente Próximo— también se estará extinguiendo.
“El declive de la fecundidad ha ido realmente más rápido en el mundo desarrollado pero está cayendo muy bruscamente en la mayoría de los países con ingresos medios e incluso en algunos de los países más pobres”, explica Daniel Cotlear, experto en población en el Banco Mundial, y especializado en América Latina. “Con una población cada vez más envejecida, eso supone desafíos”.
Para 2030, más de una tercera parte de la población en un determinado número de países occidentales, así como en algunas economías asiáticas, como Japón y Corea, tendrá más de 65 años.
Muchas naciones en vías de desarrollo, muy especialmente China con su política de hijo único pero también un creciente número de otros países, seguirán esa tendencia, a menudo sin recursos financieros para ayudar a pagar el coste de los cuidados médicos a los mayores.
“La imprevisibilidad es enorme. Pero podría ser un mundo muy extraño”
“Es la cuestión fundamental de nuestro tiempo”, afirma Michael Hodin, director ejecutivo de Global Coalition on Ageing, con sede en Nueva York, y veterano miembro en el Consejo de Relaciones Exteriores. “Los números son impresionantes. Las proyecciones exactas varían pero eso no importa mucho realmente porque todas van en la misma dirección”, añade
En el mundo desarrollado, muchos países confían en la fuerza laboral para pagar las prestaciones sociales y las pensiones de un grupo de personas mayores relativamente pequeño en la actualidad. En los países más pobres, las grandes familias tienden a cuidar de sus ancianos.
Ninguno de esos modelos, dicen los expertos, está diseñado para tratar con los cambios demográficos que se avecinan: más ancianos y menos jóvenes. Esa es la coartada que esgrimió el Gobierno para llevar a cabo la reciente reforma de las pensiones.
¿Un planeta vacío?
“La imprevisibilidad es enorme. Pero podría ser un mundo muy extraño”, predice Sergei Scherbov, jefe del grupo de investigación en el Instituto de Demografía de Viena.
No obstante, Scherbov es de los optimistas. “Este será un mundo más viejo pero también mucho más educado. La gente cada vez está más sana. Personalmente creo que nos adaptaremos a todas estas cosas”.
Las proyecciones mundiales del Programa de Población Mundial en el Instituto Internacional para el Análisis Aplicado de los Sistemas asume que la esperanza de vida seguirá aumentando. Si no lo hiciera, la población podría caer más rápidamente dentro de un siglo.
La gran pregunta a la que nadie sabe responder con certeza, dicen los expertos, es si es posible planificar un crecimiento económico que genere empleos. Estos expertos esperan que tanto los trabajadores mayores como los más jóvenes sean parte de la fuerza laboral.
En el peor escenario de un conflicto generacional, un cohorte de ancianos y gente de mediana edad podría bloquear los puestos de trabajo y ejercer una presión feroz para mantener unos derechos insostenibles mientras una juventud enojada siente cómo se le cierran las oportunidades para verse al final obligada a pagar la factura financiera. Algunos creen que quizá el fenómeno ya se hace visible en algunas partes del mundo desarrollado.
“El problema real sobre el envejecimiento de la población es un problema de crecimiento económico”, afirma George Mason de la Universidad de Goldstone. “Si tenemos crecimiento, podemos permitirnos las pensiones y el cuidado de los mayores. Pero si no lo tenemos, todo el mundo va a sufrir”.
Descubierto en una cueva de Sudáfrica un taller con herramientas de ocre de 100.000 años de antigüedad
ANTONIO J.DE LA ROSA BOTAYA | 13 octubre 2011La molienda y el raspado de dicho material se utilizaba en la época para producir un polvo que se usaba como pigmento
Vida | 13/10/2011 – 19:05h
Madrid. (EP).- Científicos del Instituto de Evolución Humana de la Universidad de Witwatersrand (Sudáfrica) han descubierto una mezcla rica en ocre de 100.000 años deantigüedad -posiblemente utilizada para la decoración, la pintura y la protección de la piel- almacenada en dos conchas de abulón, en la Cueva de Blombos en Ciudad del Cabo (Sudáfrica).
“El ocre puede haber sido usado, con intención simbólica, como decoración en los cuerpos y la ropa durante la Edad de Piedra Media”, ha explicado el profesor Christopher Henshilwood quien, junto con su equipo internacional, descubrió también un taller en 2008, donde se producía un licuado rico en mezcla de ocre.
Los resultados del estudio han sido publicados en la prestigiosa revista internacional Science.
Los dos juegos de herramientas fueron descubiertos in situ (no se han movido de su lugar original de deposición) e incluyen ocre, huesos, carbón, piedras y martillos.
La molienda y el raspado de ocre para producir un polvo para su uso como pigmento eran prácticas comunes en África y en el Cercano Oriente hace unos 100.000 años.
“Este descubrimiento representa un hito importante en la evolución de la cognición humana compleja, ya que muestra que los humanos tenían la capacidad conceptual de combinar y almacenar sustancias utilizadas luego para mejorar sus prácticas sociales”, explica Henshilwood.
“Creemos que el procedimiento de fabricación se llevaba a cabo mediante la fricción de las piezas de ocre sobre losas de cuarcita, para producir un fino polvo de color rojo. Los pedazos de ocre se pulverizaban con molinillos de cuarzo y cuarcita y se mezclaban con huesos de mamíferos, carbón, piedra y líquido, para ser luego introducido en conchas de abulón y agitado suavemente”, ha añadido el profesor.
Los sedimentos de cuarzo donde fueron enterrados los contenedores de ocre fueron datados en unos 100.000 años utilizando la técnica de luminiscencia óptica estimulada (LOE).
“La recuperación de estos conjuntos de herramientas agrega evidencia sobre el desarrollo tecnológico y de comportamiento social de los seres humanos, así como de un conocimiento elemental de la química, hace 100.000 años”, concluye Henshilwood.
El genoma completo de la peste negra medieval da pistas sobre el patógeno
ANTONIO J.DE LA ROSA BOTAYA | 12 octubre 2011La bacteria mató a 50 millones de personas en Europa entre 1347 y 1351
ALICIA RIVERA – Madrid – 12/10/2011
La peste negra, una de las más mortíferas epidemias de la historia de la humanidad, con 50 millones de fallecidos en Europa (la mitad de su población) en pocos años (entre 1347 y 1351), fue causada por una bacteria, una variante específica de la Yersinia pestis, cuyo genoma completo ha logrado ahora secuenciar un equipo científico internacional. Los investigadores han utilizado las muestras tomadas de los restos de cuatro víctimas de la peste negra enterradas en el cementerio londinense de East Smithfield, entre 1348 y 1350.
La noticia en otros webs
Johannes Krause (Universidad de Tubinga, Alemania) y sus colegas concluyen que esa cepa de la mortífera bacteria que ellos han secuenciado es el ancestro de todas las cepas de peste actuales, que provocan unas 2.000 muertes cada año en todo el mundo.
Es la primera vez que los científicos logran reconstruir el genoma de un patógeno tan antiguo, y es importante porque permite seguir el rastro de los cambios en su evolución y virulencia a lo largo del tiempo, explican los expertos de la Universidad McMaster (Canadá), que participado en la investigación.
De hecho, estos científicos han podido secuenciar el genoma de la cepa de la bacteria de la peste negra gracias a una nueva tecnología, desarrollada por ellos mismos, para obtener y purificar pequeños fragmentos de ADN degradados del antiguo patógeno y lo han identificado como una variante de Yersinia pestis. Ha sido esencial aislar, en los restos del cementerio londinense, la señal genética de la bacteria específica del ADN de otros microorganismos y de los propios humanos de la edad media.
“Utilizando la misma metodología, sería posible ahora estudiar genomas de todo tipo de patógenos antiguos, lo que nos proporciona una visión directa de la evolución de los patógenos humanos y las pandemias históricas”, señala Krause.
Los investigadores han descubierto en sus análisis del genoma que los 660 años de evolución de esa cepa bacteriana se han producido relativamente poco cambio en su genoma, pero esos cambios pudieron ser responsables de la virulencia de la famosa epidemia que barrió Europa en la Edad Media.
Los análisis genéticos también han permitido determinar el origen de aquella cepa mortífera en algún momento entre el siglo XII y XIII, lo que muestra que otra epidemia mucho más antigua, en la Roma de Justiniano, en el siglo VI, fue causada por otro agente patógeno diferente -aún por determinar- que se extendió por el imperio Romano matando a unos cien millones de personas.
Del rollo a la pantalla
ANTONIO J.DE LA ROSA BOTAYA | 10 octubre 2011Por Lev Grossman
El libro atraviesa un momento trascendental e insólito: desprendiéndose de su cuerpo de papel transmigra, delante mismo de nuestros ojos, hacia una forma digital incorpórea, haciéndonos testigos de lo que podría ser el equivalente bibliográfico del arrebatamiento cristiano. Y no exageramos; si acaso, estaríamos rebajando el carácter extraordinario del asunto.
La última vez que tuvo lugar un cambio de esta magnitud fue en torno a 1450, cuando Johannes Gutenberg inventó los tipos móviles. Pero remontándonos más atrás en el tiempo encontramos un precedente todavía más útil para comprender lo que está ocurriendo. Nos referimos al momento en que, en el primer siglo después de Cristo, los lectores occidentales desecharon el rollo en favor del códice, es decir, del libro encuadernado tal como hoy lo conocemos.
En la antigüedad clásica, el rollo era el formato de libro preferido y lo más avanzado en tecnología de información. Consistía básicamente en una larga y enrollada pieza de papel o de pergamino. Para su lectura, se desenrollaba poco a poco exponiendo de una vez un fragmento de texto. Una vez leído, se volvía a enrollar de la forma adecuada, de una manera bastante parecida a la de otro medio ya obsoleto: la cinta de vídeo. La lengua inglesa sigue salpicada de palabras procedentes de aquella era. La primera hoja de un rollo, que recogía información sobre dónde se había confeccionado, recibía el nombre de “protocolo”, y para explicar por qué en ocasiones llamamos “volúmenes” a los libros debemos remitirnos a la raíz del término volumen, volvere, dar vueltas, precisamente lo que se hacía para leer un rollo.
El rollo era el formato de prestigio, utilizándose únicamente para obras de importancia, como textos sagrados, documentos legales, historia, literatura. Para anotar la lista de la compra o sus cálculos algebraicos los ciudadanos del mundo antiguo escribían sobre unas tabletas o tablillas de madera enceradas, valiéndose para ello de un instrumento puntiagudo llamado stilus. Las tablillas se empleaban para los textos desechables (el stilus tenía también un extremo romo, con el que aplastar y aplanar la cera al terminar de escribir). En algún momento alguien tuvo la genial idea de ensartar unas cuantas tablillas en un fajo, que luego serían sustituidas por hojas de pergamino dando así lugar, probablemente, al nacimiento del códice. Pero nadie se dio cuenta de lo brillante de aquella invención hasta que un grupo muy interesante de personas de ideas radicales la adoptó poniéndola al servicio de sus propios fines. Esas gentes se conocen hoy como cristianos y recurrieron al códice como vehículo para difundir la Biblia.
El códice, más compacto y barato
Una de las razones de que el códice gustara a aquellos cristianos primitivos fue que les ayudaba a diferenciarse de los judíos, que conservaron (y todavía conservan) sus textos sagrados en forma de rollo. Pero tuvo también que haber algún cristiano particularmente despierto que identificara el códice como una forma de tecnología de información enormemente poderosa: compacta y muy fácil de transportar y de ocultar. El códice era también barato -era posible escribir en las dos caras de las páginas, con el consiguiente ahorro de papel- y en él cabían más palabras que en un rollo. Y la biblia era un libro extenso.
Pero el códice llevaba aparejado un beneficio añadido: posibilitaba una experiencia de lectura radicalmente distinta permitiendo, por vez primera, saltar a cualquier punto de un texto de forma no lineal, avanzar o retroceder de una página a otra e incluso estudiarlas simultáneamente, verificar pasajes, compararlos entre sí y señalarlos. Si uno se aburría, podía leer por encima y repasar los fragmentos preferidos. Era algo así como un equivalente en papel de la memoria RAM, y el poder que otorgaba debió sentirse como algo casi sobrenatural. Con el rollo, en cambio, el avance por el texto tenía lugar por el camino más largo, linealmente (un incordio para el que algunos clásicos habrían encontrado soluciones temporales: parece ser que Suetonio propuso a Julio César la creación de un protocuaderno confeccionado a base de hojas de papiro colocadas una sobre otra).
Durante los siglos siguientes, el códice condenó al rollo prácticamente a la obsolescencia. En sus Confesiones, que datan de finales del siglo IV, San Agustín declara haber escuchado una voz que le ordena “toma y lee” y que él interpreta como un mandato divino a coger la Biblia, abrirla por cualquier punto y leer el primer pasaje que saltara a la vista. Lo hizo, se le cayó la venda de los ojos y abrazó el cristianismo. Después, marcó la página, algo imposible de hacer con un rollo. Ahora, al igual que aquellos antiguos cristianos, asistimos a los frenéticos ensayos de un nuevo formato de libro. En el primer trimestre de este año, las ventas de libros electrónicos han crecido un 160%; las de material impreso -códices- han caído un 9%. Y aunque las cifras impresionan, al contrario de lo que sucediera la última vez, no estamos ahora ante un caso claro de una tecnología superior en trance de reemplazar a otra inferior, sino de algo más complejo que tiene que ver con más con un toma y daca de pérdidas y ganancias.
En busca de la lectura no lineal
Pues si, por un lado, el libro electrónico es infinitamente más compacto y transportable que el códice -llegando la diferencia en estos aspectos a extremos casi absurdos-, permite hacer búsquedas y es ecológico (bueno, más o menos: si quiere ahorrarse las pesadillas se recomienda al lector no investigar el coste medioambiental que entraña construir un solo Kindle), por el otro, el códice no precisa de baterías y ningún dispositivo electrónico ha conseguido todavía igualar la elegancia, la claridad y el suave confort de la página impresa.
Pero, hasta el momento, el gran debate sobre el e-book apenas ha rozado el aspecto más importante de cuantos el códice introdujo: esa lectura no lineal que tan honda impresión causara en San Agustín. Si la fábula del rollo y el códice contiene una moraleja sería precisamente esa: por lo general, asociamos la tecnología digital con esa falta de linealidad que se manifiesta en las bifurcaciones de los caminos que los internautas van abriendo por entre la maleza de Internet cliqueando de enlace en enlace. Pero el libro electrónico no es del todo compatible con esa no linealidad: intentar saltar de un lugar a otro en un documento tan extenso como una novela puede resultarle al lector electrónico tan dolorosamente incómodo como tratar de tocar el piano con los dedos entumecidos. Las alternativas son ascender por el libro incrementalmente, página a página, o ir saltando como un loco de un punto a otro y entre búsquedas de términos. No debemos extrañarnos de que el auge de la lectura electrónica haya resucitado dos términos propios de las tecnologías de lectura de la era clásica, scroll (“rollo” en ingles, utilizado como verbo para designar la acción de hacer avanzar o retroceder el texto en una pantalla) y tablet (tableta), reflejando el tipo de lectura que se lleva a cabo en el e-book.
La novela enraiza en el códice
El códice está hecho para la lectura no lineal; más que para la búsqueda desnortada del internauta de documento en documento, para permitir al lector profundo navegar por esa red de conexiones internas que se da dentro de un documento único y rico como la novela. En efecto, el código no es un formato más, sino el que saca lo mejor de la novela. El lenguaje denso y estratificado de la novela contemporánea hunde sus raíces en el códice y crece con él, exigiendo ese tipo de navegación que sólo el código ofrece.Imagínense intentando abrirse paso por el laberinto, entrecruzado y reverberante, de El atlas de las nubes de David Mitchell trascrito a rollo. Sería imposible.
Evidentemente, la gran literatura ya existía antes del códice y seguiría existiendo si éste muriera. Pero si abandonamos la lectura en papel tendremos que ser conscientes de lo que sacrificamos: esa experiencia no lineal que es patrimonio del códice y que ningún otro medio proporciona -ni el cine, ni la televisión, ni la música ni los videojuegos-. El códice venció al rollo porque hizo aquello que se supone que las buenas tecnologías hacen: otorgó a los lectores un poder que nunca antes habían tenido, un poder sobre el flujo de su propia vivencia lectora. Y hasta que no oiga personalmente a Dios diciéndome “enciende y lee” no pienso rendirme.
New York Times Book Review






