Plazo de presentación: 17 de febrero
1. Despedida del Cid
“Ay, mi señor, barba tan cumplida,
aquí estamos ante vos yo y vuestras hijas,
(muy niñas son y de pocos días),
con estas mis damas de quien soy yo servida.
Ya lo veo que estáis de partida,
y nosotras y vos nos separamos en vida.
¡Dadnos consejo, por amor de Santa María!”
Alargó las manos el de la barba bellida,
a las sus hijas en brazos las cogía,
acercólas al corazón que mucho las quería.
Llora de los ojos, muy fuertemente suspira:
“Ay, doña Jimena, mi mujer muy querida,
como a mi propia alma así tanto os quería.
Ya lo veis que nos separan en vida,
yo parto y vos quedáis sin mi compañía.
Quiera Dios y Santa María,
que aún con mis manos case estas mis hijas,
y vos, mujer honrada, de mí seáis servida”.[1]
[1] vv. 267-284. “Cantar del destierro”. El Cid es expulsado por el Rey y se despide de su esposa e hijas en el monasterio de San Pedro de Cardeña.
Actividades
a. Describe los personajes de doña Jimena y el Cid.
b. ¿Qué sienten los protagonistas?
2. [Preocupación del Cid]
[Jimena]
“¡Gracias al Criador y a vos, Cid, barba vellida!
Todo lo que vos hacéis es de buena guisa.
¡No serán menguadas en todos vuestros días!”
[hijas]
“Cuando vos nos casarais, bien seremos ricas”.
[Cid]
“Mujer doña Jimena, ¡gracias al Criador!
A vos digo, mis hijas, doña Elvira y doña Sol:
con este vuestro casamiento, creceremos en honor;
mas, sabed bien la verdad, que no lo levanté yo;
os ha pedido y rogado Alfonso mi señor,
tan firmemente y de todo corazón
que yo a ninguna cosa no le supe decir no.
Os metí en sus manos, hijas, ambas a dos;
bien me lo creáis que él os casa, que no yo”. [1]
3. [Despedida de las hijas. Malos agüeros]
Esos abrazos y besos la madre dobles los daba:
“Id con Dios, dijo, hijas mías y que el Creador os valga,
el amor de vuestro padre y el mío os acompañan.
Id a Carrión, que tenéis allí heredades y casas;
me parece a mí, hijas mías, que os tengo bien casadas.”
A su padre y a su madre las dos manos besaban,
les dan el Cid y su esposa su bendición y su gracia.
Ya don Rodrigo y los suyos a cabalgar empezaban,
llevan muy ricos vestidos, muchos caballos y armas.
Los infantes de Carrión dejan Valencia la clara,
adiós dijeron a sus compañeros y a las damas.
Por la puerta de Valencia salen corriendo las armas,
alegre va Mío Cid y aquellos que le acompañan.
Pero ha visto en los agüeros Mio Cid bien a las claras
que aquellos dos casamientos han de tener una tacha.
Mas no puede arrepentirse, que ya casadas estaban. [2]
4. [Nuevo casamiento de las hijas]
Besan las manos al rey de Castilla y de León,
y en nombre de los infantes pídenle al Campeador
sus hijas para ser reinas en Navarra y Aragón,
por esposas las querían, tiénenlo por gran honor.
Cuando acabaron, la corte escuchando se quedó.
Allí entonces se levanta Mío Cid Campeador:
“Merced, merced, rey Alfonso, vos sois mi rey y señor.
Esto que ahora pasa mucho lo agradezco al Creador,
que a mis hijas me las pidan de Navarra y de Aragón.
Vos, rey Alfonso, a mis hijas las casasteis, que yo no,
en vuestras manos, oh rey, vuelvo a poner a las dos;
sin vuestro mandato, rey honrado, nada haré yo”.
Se levanta el rey y a todos que se callaran mandó.
“Os ruego, Cid de Vivar, prudente Campeador,
que aceptéis el casamiento y quiero otorgarlo yo.
Que queden en estas cortes arregladas ya las dos
bodas, que os han de dar, Mío Cid tierra y honor”.
Levantóse Mío Cid, al rey las manos besó:
“Si a vos os agrada así, yo lo concedo, señor”.
Entonces contesta el rey: “Dios os dé buen galardón.
Ojarra, Ínigo Jiménez, escuchadme bien los dos:
en honrado casamiento ahora os otorgo yo
las hijas de Mío Cid, doña Elvira y doña Sol,
para aquellos dos infantes de Navarra y Aragón,
que sus mujeres legítimas las hagan con todo honor”.
Allí Ojarra se levanta, la mano del rey besó,
Íñigo Jiménez hace lo mismo, y luego los dos
besaron las de Rodrigo Díaz el Campeador.
Ya están hechas las promesas, juramentos dados son
que todo se ha de hacer cual se ha dicho o aún mejor. [3]
[1]
[3] vv.3397-3426. “Cantar de la afrenta de Corpes”. Mensajeros de Navarra y Aragón piden la mano de las hijas del Cid.
Actividades
[Preocupación del Cid]
a. ¿Por qué está preocupado el Cid?
b. ¿Con quiénes se van a casar doña Elvira y doña Sol? Busca información en la propia lectura o en internet.
[Despedida de las hijas. Malos agüeros]
a. ¿Qué temen el Cid y su esposa? ¿Qué les ocurrirá a sus hijas?
[Nuevo casamiento de las hijas]
a. Resume lo que ocurre en este fragmento.
b. Anota las muestras de amor del Cid hacia el Rey.
Una vez analizados estos fragmentos, responde a las siguientes preguntas generales:
a. ¿Quién escribio el Poema de Mio Cid?
b. ¿De quién es la copia que se conserva y dónde está?
c. ¿Qué virtudes del Cid describen los fragmentos?
Quieres más información sobre el Cid? Entra en http://www.rinconcastellano.com/edadmedia/poemacid.html