Tratado de Lisboa (2009)

Finalidad: hacer la UE más democrática, más eficiente y mejor capacitada para abordar, con una sola voz, los problemas mundiales, como el cambio climático.

Principales cambios: aumento de competencias del Parlamento Europeo, cambio de los procedimientos de voto en el Consejo, iniciativa ciudadana, carácter permanente del puesto de Presidente del Consejo Europeo, nuevo puesto de Alto Representante para Asuntos Exteriores y nuevo servicio diplomático de la UE.

Tratado de Niza (2003)

Finalidad: reformar las instituciones para que la UE pudiese funcionar eficientemente tras sumar 25 países miembros.

Principales cambios: métodos para cambiar la composición de la Comisión y redefinir el sistema de voto en el Consejo.

Tratado de Ámsterdam (1999)

Finalidad: Reformar las instituciones de la UE para preparar la llegada de futuros países miembros.

Principales cambios: modificación, renumeración y consolidación de los tratados CEE y UE. Mayor transparencia en la toma de decisiones (se recurre más a menudo al procedimiento de codecisión en el voto).

Tratado de Maastricht (1993)
Finalidad: preparar la Unión Monetaria Europea e introducir elementos de unión política (ciudadanía, políticas comunes de asuntos exteriores y de interior).

Principales cambios: establecimiento de la Unión Europea e introducción del procedimiento de codecisión, dando más protagonismo al Parlamento en la toma de decisiones. Nuevas formas de cooperación entre los gobiernos de la UE, por ejemplo en materia de defensa y de justicia e interior.

Acta Única Europea (1986)

Finalidad: reformar las instituciones para preparar la adhesión de España y Portugal, y agilizar la toma de decisiones para preparar la llegada del mercado único.

Principales cambios: ampliación de la votación por mayoría cualificada en el Consejo (hacer más difícil que un único país pueda vetar propuestas legislativas) y creación de los procedimientos de cooperación y dictamen conforme, que dan más peso al Parlamento.

Tratado de Fusión – Tratado de Bruselas (1967)

Finalidad: racionalizar las instituciones europeas.

Principales cambios: creación de una única Comisión y un único Consejo al servicio de las que, por aquel entonces, eran las tres Comunidades Europeas (CEE, Euratom y CECA). Derogado por el Tratado de Ámsterdam.

Tratados de Roma – Tratados CEE y Euratom (1958)

Finalidad: instaurar la Comunidad Económica Europea (CEE) y la Comunidad Europea de la Energía Atómica (Euratom).

Principales cambios: profundización de la integración europea para incluir la cooperación económica general.

Tratado constitutivo de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (1952)

Finalidad: crear la interdependencia en el sector del carbón y del acero, de tal modo que, a partir de ese momento, no pueda suceder que un país movilice sus fuerzas armadas sin que los demás países tengan conocimiento de ello. Con ello se mitigaron la desconfianza y las tensiones tras la Segunda Guerra Mundial.