2.- La encajera

En 1978 la profesora de Francés del instituto comentó que sería  interesante que pudiéramos ver una película en versión original francesa con subtítulos en castellano. Yo era la primera vez que oía hablar de esta posibilidad.  La escogida fue “La encajera“. Me quedé muy sorprendido con aquella historia de una pareja de diferentes clases sociales, con  una gran interpretación de Isabelle Huppert y también por saber que la voz que escuchaba era la de los propios intérpretes. En aquella época yo ya  tenía un nivel medio de francés y no me costó  mucho seguir los diálogos. Después me leí la novela en que se había inspirado el film,  de Pascal Lainé,  y vi que la adaptación al cine era muy digna.

A partir de este momento me  convertí en un  defensor de la causa de la versión original que incluso me ha llevado a tener conflictos en redes sociales con  personas que defienden radicalmente el doblaje. No se trata de ir al cine a aprender idiomas (aunque también aprendes), sino a visionar una obra tal como la creó su director, sin interferencias.

¿Por qué  es importante? Porque me hi hizo descubrir la versión original en el cine a los 17 años y desde entonces no he perdido el hábito. En un momento determinado llegué a crear un blog donde poder exponer mis razones y  motivos.