7.- El perfume

Una de mis preocupaciones principales era que yo había  visto bastantes películas y leído mucho sobre cine, pero no sabía por experiencia propia cómo se realizaba un film. En 2006 vi un  anuncio  en el que se solicitaban actores para trabajar como figurantes en el rodaje del “El perfume”  de Tom Tykwer en Barcelona. Fui rápidamente al lugar, me hicieron una entrevista y una prueba y el mismo día me confirmaron que me daban un papel de “hombre pobre del siglo XVIII” .

El rodaje tuvo lugar a finales de agosto. El lugar, la iglesia de Sant Just y Sant Pastor, en el barrio Gótico, que simulaba ser una catedral francesa. Después de darnos el vestido y  maquillarnos nos trasladaron al lugar, donde éramos unos 200 figurantes.  Además teníamos que hablar entre nosotros y cuando nos comunicaban que habían detenido al asesino, gritar, o sea, interpretar un papel. A la hora de comer descubrí que la mayoría de extras eran profesionales del cine que iban acumulando rodajes. La jornada de trabajo  duró 12 horas y nos pagaron 60 euros.

Ver el film en pantalla supuso para mí una gran emoción. Apenas se me ve, pero yo reconocí la escena y sabía en qué lugar me encontraba.  Yo había leído hacía tiempo la novela homónima de Patrick Süskind y me pareció que el film estaba por debajo del texto literario. Además  algunas escenas, como la de la orgía final que se rodó en el Pueblo Español, son un tanto largas.  Pero es un  buen film.

¿Por qué es importante? Por primera y única vez participé en un rodaje y esto me ayudó a comprender cómo se han realizado algunas escenas. A partir de entonces valoro mucho también la labor de los figurantes que intervienen,