Dos referencias para profundizar algo más en la biografía intelectual de nuestro próximo conferenciante:
Dos referencias para profundizar algo más en la biografía intelectual de nuestro próximo conferenciante:
Ante la próxima conferencia de Arcadi Oliveres, os paso el cuestionario preparado por Núria Gual con objeto de que podáis preparar la conferencia, y, además, os sirva como guión para elaborar el informe que habéis de presentar la semana que viene:
AVUI PARLAREM DE LA CRISI ECONÒMICA…
A continuación (tomo la sugerencia de Jordi Janariz), se muestra una intervención de Arcadi Oliveres en Contrattacando – Madrid / Febrero 2011. Organizado por ATTAC Madrid.:
[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=JIHtxukLg2w&feature=youtu.be[/youtube]
Uno de los factores más importantes que contribuyen al desarrollo económico de los diferentes países es el del desarrollo equilibrado y homogéneo. Si nos fijamos en países altamente desarrollados, observaremos que la actividad económica en sus diversas manifestaciones, se despliega, a grandes rasgos, de forma ordenada y equilibrada en todo su territorio. Si bien hay zonas de mayor desarrollo que otras en ramas concretas de la actividad económica, ello suele compensarse con la potenciación de focos de desarrollo en otros sectores. De manera que el avance económico y social se manifieste por igual en todo el territorio con las menores distorsiones posibles.
Aunque nunca el desarrollo económico de un país es totalmente homogéneo y algunas disfunciones en su desarrollo lleva a crear bolsas de pobreza y exclusión, es un hecho que algunos países, particularmente europeos, tienen unos índices de desarrollo desigual muy bajos, lo que contribuye a crear sociedades fuertemente integradas y cohesionadas.
Es cierto, no obstante, que el sistema de producción capitalista tiende a generar por su propia dinámica interna formas de desarrollo desigual, y así se ha manifestado históricamente. Es, por ello, que su control y corrección es uno de los indicadores más fehacientes de estabilidad y desarrollo.
Según consta en la siguiente referencia http://www.fp-es.org/images/ago_sep_2007/20-1.jpg, la deslegitimación del Estado es uno de los indicadores más significativos para considerar un Estado como “fallido”. Tal Estado es aquél que no puede garantizar la integridad física, económica, social y cultural de sus ciudadanos. Y ello no es posible porque algunos sectores del propio Estado, en aras de la defensa y mantenimiento de determinados privilegios, trabajan en la dirección de desprestigiar la autoridad con la que el Estado se inviste y legitima, que no es otra que el imperio de la ley.
Sudán, Irak o Somalia con puntuaciones en este indicador entre 9,4 y 10, son ejemplos punteros de entramados sociales totalmente desestructurados, en donde el proceso de desestatización ha llegado al límite de situar al país en lo que los pensadores de la teoría política del XVII-XVIII llamarían “estado de naturaleza salvaje”.
Desde la mentalidad, a veces cómoda y superficialmente crítica de los ciudadanos de los países occidentales, cuesta entender la importancia de un Estado fuerte y eficaz. A menudo suele percibirse como el Leviatán hobbesiano feroz e inhumano que anula y “devora” a los ciudadanos para convertirlos en súbditos. Y no como la primera condición que posibilita un marco legal de convivencia para sustanciar los inevitables conflictos que surgen en la confluencia social de intereses contrapuestos.