
A quién no le gustaría perderse en este paraíso donde todo parece perfecto. El agua cristalina y calmada te transmite una sensación de tranquilidad y bien estar, esa arena mojada y suave tocando tu cuerpo a la vez que el mar es como estar en otro mundo.
Al mirar la imagen siempre te acuerdas de los infinitos paseos que dabas junto a un ser querido o los juegos tan divertidos con tus amigos, donde siempre reías. También hay que destacar esas noches en la playa con los amigos, sentados al lado de la hoguera cantando esas canciones tan absurdas pero con tanto sentido para nosotros, bañándonos en plena noche con el agua tan calentita pero con un viento congelado.
Al fin y al cabo eran solo recuerdos, pero recuerdos de esos que no se olvidan y siempre están ahí, ya que esa siempre va a ser tu playa, la playa de los recuerdos.
Abril Aranda