
Long Beach es una ciudad costanera preciosa que está en el condado de Los Ángeles que tiene el mayor puerto marítimo industrial de la región. Sus relajantes atardeceres me hace volver a la infancia, ese color que tienen las nubes que parecen algodón de azúcar, o esas palmeras altísimas que tardarías horas en llegar arriba. Estoy enamorada de esta ciudad sus paisajes hacen que quieras estar allí de por vida, sentir la brisa marina en la cara por las mañanas o por la tarde poder contemplar estos atardeceres. Esta tranquilidad que transmite el paisaje que hace quiera dormir como cuando una madre canta nanas. Simplemente un paisaje que te inspira hacer cosas buenas, a no pelear y en reflexionar un poco sobre la vida. Parece un lienzo pintado con una mezcla de colores perfecta, un cielo impactante con la brisa de verano que va acariciando las palmeras.
Lucía Berzal González