Pitàgores de Samos

 

La figura de Pitàgoras  (s.VI – s. V a.c.)

Va ser un lider religiós carismàtic. No va escriure res.

Amb els seus deixebles, vivien en comunitat.

Va posseir un poder psíquic poc comú

Reunia la gent al seu voltant

S’ha dit que Pitágores era un Xamà.

Heràclit, Empèdocles i Plató estan en deute amb el pensament de Pitàgores.

Cosmovisió

Creien en la naturalesa matemàtica de la realitat. Gran importancia a les matemàtiques. Els números constitueixen la naturalesa de l’univers.

La harmonia com a principi d’ordre en les coses

 

Dualisme

L’home consta de cos i ànima

Creia en la inmortalitat de l’ànima i en la reencarnació.

L’ànima, que està tancada en el cos com en una presó, s’encarna repetides vegades fins que assoleix la purificació (deien que els homes són perversos) i amb ella el retorn al seu origen diví. La transmigració significa el sofriment; per això els pitagòrics aspiren a aturar el procés de les successives reencarnacions.

Els pitagòrics esperaven trobar la felicitat per a la seva ànima després de la mort, degut a la seva conducta escrupulosa i al seu enteniment de la naturalesa de les coses.

-L’ànima, després de la mort és sotmesa a un judici diví.

-Hi ha un càstig en l’inframon per als perversos, potser amb l’esperança d’un alliberament.

-Els bons poden assolir la illa dels benaventurats.

El Pitagorisme és, per tant, un sistema místico-filosòfic l’objectiu del qual és la salvació de l’ànima.

 

La purificació de l’ànima

El pitagòric s’esforça en assolir la purificació de l’ànima introduint en ella l’harmonia, per accedir així a la contemplació de l’harmonia de l’ordre còsmic. A més de les pràctiques religioses i ascètiques, els pitagòrics pensaven que la ciència i la música eren uns mitjans molt poderosos per purificar l’ànima.

 

La moral

La moral estricta de l’escola pitagòrica consistia en una serie de normes i consells que havien de contribuir a elevar l’ànima purificada fins a la sublim contemplació de la bellesa i l’harmonia còsmiques i a fer-la semblant a la Divinitat.

A Crotona Pitàgores va fer que el poble, que havia caigut en una vida de luxuria, retornés a la simplicitat. Lloava diàriament la virtut i relatava les depravacions i el destí de les ciutats arruïnades per la pesta.

 

La música com a eina de transformació

Jamblic, en la seva  “Vida Pitagòrica”, ens explica la importància que la música tenia en las ensenyances de Pitàgores:

“Considerando que la solicitud hacia los hombres debía comenzar por la sensitiva –la visión de formas y figuras humanas y audición de hermosos ritmos y melodías- dió la primacía a la educación musical por medio de ciertas melodías y ritmos, con los que se obtiene las curaciones de los modos de pensar y obrar y de las pasiones humanas. Y además se restituye la armonía original de las potencias del alma. Pitágoras ideó distintos sistemas de controlar y curar las enfermedades tanto corpóreas como anímicas. Y, por Zeus, lo que merece ser mencionado por encima de todo esto, que prescribió a sus discípulos y compuso los denominados arreglos y terapias musicales, de forma divina ideando mezclas de ciertas melodías diatónicas, cromáticas y armónicas, por medio de las cuales fácilmente invertía y refrenaba las pasiones del alma que recientemente de manera inconsciente habían aparecido y desarrollado entre ellos, como dolor, ira, piedad, celos absurdos y temores, deseos de todas clases, cólera, apetitos, orgullo, negligencia y vehemencia. Cada una de estas pasiones él las corregía en el sentido de la virtud a través de melodías apropiadas como si se tratara de una mezcla de ciertos fármacos salvadores.”

“Había también ciertas melodías pensadas para curar las pasiones del alma, las depresiones y pesares que consumen, y a su vez otras para la ira, la cólera y cualquier perturbación del alma. Había también descubierto otro tipo de música para los apetitos. También danzaban. Su instrumento era la lira.”

“Entre otros hechos se cuenta que un día Pítágoras por medio de música espondaica a cargo de un flautista había acabado con el furor de un joven de Tauromenio borracho, cuando de noche éste había ido a cortejar a su amada a la puerta de su rival y estaba a punto de meterle fuego, pues le había inflamado e incitado una melodía frigia aulética. A ello le puso fin rápidamente Pitágoras. Daba la casualidad de que él a deshora estaba observando los astros y propuso al flautista un cambio de ritmo espondaico, a consecuencia del cual el joven, inmediatamente calmado, regresó a su casa correctamente, cuando poco antes no pudo ser contenido ni simplemente pudo soportar el intento de represión por parte de Pitágoras, y cuando además estúpidamente había insultado a Pitágoras al encontrarse con él.”

Además toda la escuela pitagórica ejecutaba los denominados arreglos, combinaciones y terapias musicales. Con melodías adecuadas conducían los estados del alma a las afecciones opuestas de una manera provechosa. En efecto, cuando se iban a la cama purificaban su pensmiento de las turbaciones y resonancias diurnas con determinados cantos y peculiaridades melódicas y se procuraban así sueños tranquilos con pocos y agradables ensueños, y cuando se levantaban del lecho se liberaban a su vez de la pereza y somnolencia por medio de cantos específicos, en ocasiones simplemente música sin palabras… Así Pitagoras procuró una ayuda sumamente eficaz: la corrección de los carácteres y vidas de los hombres a través de la música”.

 

Pitàgores ensenyava a través de sentències que contenien ensenyances, per exemple:

 

No cortes el fuego con una espada”[1].

Explicación. Este Símbolo exhorta a la prudencia. Pues nos hace ver lo sensato que es no oponer palabras cortantes a un hombre lleno de fuego y cólera, ni enfrentarse con él. Pues con las palabras a menudo agitarás y perturbarás a un hombre ignorante, y tú mismo sufrirás cosas terribles y desagradables. Heráclito también da fe de la verdad de este Símbolo, pues dice: “Es difícil luchar contra la ira, pues todo lo que es necesario hacer beneficia al alma”. Pues muchos, al favorecer la ira, han cambiado la condición del alma y han preferido la muerte a la vida. Pero si se gobierna la lengua y se permanece tranquilo, los conflictos se convierten en amistad, el fuego de la ira se extingue y tú mismo no parecerás desprovisto de intelecto.

 

PITÁGORAS, Versos áureos de Pitágoras y otros

fragmentos pitagóricos, José J. de Olañeta Editor, 2004.


[1] O: no remuevas el fuego con una espada (Dacier).