Beso
| 19 gener 2011Adoro esa sensación de éxtasis en mi cuerpo cuando rozan tus labios con los míos.
Es como la excitación que siente un crío en la gran bajada final de la montaña rusa o como efecto que tenemos todos al despegar en un avión y experimentar el cambio de gravedad, mezclado con un hormigueo placentero que consigue confundir mi realidad con el limbo. Algo parecido al impacto de la expansión de luces en el cielo después del estruendo de un fuego artificial, que invade nuestra atención; semejante al recorrido en el que acaba una chispa incandescente después de la corriente: que hace que me sienta liberada de ser presa del amor que siento por ti.
Celia.





