Unos 45 muy bien llevados
| 18 novembre 2011El pasado 4 de Noviembre fue el cumpleaños de mi madre, para celebrarlo fuimos a comer juntas y más tarde ella se marchó a recoger el regalo que le habíamos preparado.
Ella aparte de madre hace muchas más funciones, me hace de consejera cuando lo necesito (y cuando no, también, la cual cosa normalmente no me hace mucha gracia), valora muchas cosas que no todo el mundo aprecia y sabe a la perfección ponerse en la piel de los demás. A mis ojos es una mujer perfecta y el prototipo de madre ideal, aunque tenga sus más y sus menos no hay nada sobre ella que quisiera cambiar, es un modelo a seguir. Con eso no me refiero que me gusten todas las decisiones que ha tomado en su vida, seguramente por tener caracteres muy diferentes yo hubiera tomado otras, no necesariamente las correctas.
Somos dos personas muy diferentes y, aunque no muy a menudo, nuestros caracteres chocan. Probablemente tenga algo que ver con que soy muy tozuda, esa es la principal causa por la cual discutimos. No tengo su facilidad para ver las cosas desde fuera y muy a menudo lo exagero un poco todo, sin dejar atrás que tengo un 0% de paciencia en mi cuerpo. Aunque no lo demuestre casi nunca, agradezco mucho todo lo que hace por mi, como madre y como amiga. A veces pago con ella mi mal humor e impotencias, olvidando que es la persona que más quiero y que ella como madre no quiere verme sufrir.
Ella es mi pilar fundamental, sobre ella vivo y sostengo lo que llevo de vida, y la quiero para siempre.
Paula





