Hace dos años fui a Nueva York.
Aun recuerdo cuando toda ilusionada hacía las maletas, hacía tiempo que quería ir, era como un sueño hecho realidad.
Me desperté a las 6 de la mañana fuimos al aeropuerto y a las 8 salió el vuelo; el viaje se me hizo muy pesado, seis horas sin poder moverte es una agobio.
Esos quince días fueros perfectos, de visita turística, de tiendas…
La ciudad me gustó mucho aunque tengo que decir que tal como me la habían explicado me la esperaba mejor.
Lo que más me gustó fueron los edificios, el puente Brooklyn, la estatua de la libertad y el Empire State.
Es uno de los mejores sitios que he visitado y espero volver pronto.
Carla