Category Archives: Kiana Beijleveld

Deja vu

¿No has tenido nunca la sensación de que estás viviendo algo que ya has vivido antes?

Es lo que pasa en muchas ocasiones cuando vamos por la calle, con los amigos o en otras situaciones y tenemos la impresión desconcertante de conocer esa situación pero desconociendo la razón.
Esta situación se llama déjà vu en francés, que quiere decir “ya visto”. Es decir, cuando tienes un momento en que ves algo que sientes que te ha pasado antes.

Los científicos han investigado mucho, dicen que el 80 % de las personas tienen esta sensación pero nunca han podido descubrir por qué.
Puede ser que verdaderamente hayamos vivido algo parecido antes y que nos llegue el recuerdo de nuevo, o puede ser que lo soñemos y que lo recordemos repentinamente.
De todos los sueños que tenemos se supone que solamente recordamos un 1 %, puede sea eso no? ¿Será que en el otro 99% soñamos cosas que podemos vivir? Eso solo son ideas mías, aunque según dicen algunos científicos es una alteración del cerebro que hace que circuitos se crucen y que recordemos cosas que ni siquiera nos han pasado antes.

Hay muchas mas teorías que éstas que aun no conozco. Aun no se ha descubierto cuál de ellas es cierta, pero según mi opinión, y supongo que será parecida a la vuestra, es que cuando tienes esta impresión de vivir algo ya vivido y cuando te pasa no te sientes tranquilo. Más que tranquilo estas inquieto, y te pasas el día preguntándote cuando te había pasado. Cosa que por mas que la intentas no la recordarás, porque seguramente nunca te ha pasado.

Cuando vivía en Holanda mis padres me llevaron unos días a Amsterdam para que lo conociera. Cuando llegué allí les dije que no era la primera vez que estaba allí porque ya había visto todo eso antes, todo y eso mis padres me repitieron mil veces que era la primera vez que había ido, y así era. Aunque me quede con la sensación de déjà vu en mi mente y hasta el día de hoy sigo pensando por qué habrá pasado eso.

Kiana

Podem viure sense problemes?

De vegades, succeeixen diverses coses alhora: a casa arriben factures inesperades que han de ser pagades, tens problemes  familiars (amb pares o germans), la teva mare està hospitalitzada o hi ha una reorganització en el treball del  pare, possiblement el  treball està col·locat en situació de risc. En aquest punt, només es pensa en no voler problemes, desitjant poder retrocedir, avançar a l’època en que tot està clar i ben pensat.

Si tenim problemes i sabem  el que poden  arribar a empitjorar,  el millor és guardar el control. Tot i això  de vegades aquests problemes arrosseguen a la família,  i per més que s’intenti, el control no es pot guardar. Sembla que un problema és només un suplent dels altres que vindran. S’alimenten de l’energia de tots nosaltres  i no hi ha res que ens tregui la preocupació, i inclús a vegades apart d’aquest problemes hi afegim més,  i ho fem  amb el nostre propi comportament.

Moltes persones busquen l’ajuda d’altres en els seus problemes, començant amb la família o amics. Si els problemes són de caràcter temporal segur que estaran  encantats d’escoltar-te i donar-te consell. Però creus que si veuen que la història es desesperant i no hi ha solució immediata et  podran ajudar molt ? Volem que aquesta persona es faci  càrrec de nosaltres i ens ajudi  a resoldre els problemes. Però tot i que ho  sembla, això no és tan simple i  la molta ajuda no està destinada a resoldre els problemes.

Realment podríem viure sense problemes?

I què faríem  si no tinguessis problemes?

Kiana

Cosas del destino

Era un día frío de invierno con mucha lluvia. Las nubes negras rodeaban las casas. Las calles del pueblo estaban oscuras y solitarias, no se podía ver ni una mosca rondando por ahí. Las tiendas estaban cerradas, los dueños no se molestaron en abrir ni un minuto.
Se oían pasar los coches de vez en cuando, los árboles se movían de un lado a otro de manera violenta y las hojas caían al suelo lentamente.

Era un día de descanso. para dormir, ver pelis o relajar-se. El día perfecto para meterse bajo la sabana y echarse una buena siesta. Pero eso no fue lo que hizo Sammi: se levantó, se dio una buena ducha, se vistió rápidamente y se dirigió a la estación de tren con un paraguas en la mano.

Esperando a que llegase el tren, bajo la lluvia, vio que no era la única que lo esperaba. un chico de estatura alta y rubio también se encontraba allí.

Iba sin paraguas y ella le ofreció resguardo bajo el suyo. Hablaron durante mucho tiempo y finalmente decidieron no ir a trabajar e ir a tomar juntos un café.

De camino, el paraguas se rompió y corrieron bajo la lluvia, riéndose, hasta esconderse bajo un edificio para no mojarse. Se fueron acercando, con la cara mojada, hasta que sus rostros quedaron a centímetros de distancia. Un cúmulo de sentimientos surgieron en ese momento. Y poco a poco, se fundieron en un beso cálido y dulce. Y en ese momento, los dos agradecieron haberse levantado de sus camas para ir a la estación.

Kiana

Coses de germans

Tots sabem que hi ha nois al institut que tenen germans. N’hi ha que en tenen un o més d’un i altres que no en tenen cap, hi han els que tenen germans, i els que tenen germanes, o les dues coses. En el meu cas no som una ni dues germanes o germans, som sis. Sis germanes de setze, quinze, onze, cinc, i dues de dos anys i mig (bessones).

I com ja m’imagino us estareu preguntant el mateix que m’ha preguntat molta gent. -Com podeu conviure totes juntes a casa?

La resposta?

La veritat es que la resposta ni tan sols jo la sé. Simplement convivim com tots el germans, tenim dies en que estem tranquil·les, altres en que ens estem matant, dies en que ens barallem per ser la primera en entrar al lavabo, i dies en que mirem totes juntes tranquil·les la televisió, és a dir, casos positius i altres negatius.

Cada matí hem d’aixecar-nos a les 7 o abans, preparar les motxilles, els bocates, encarregar-nos les germanes més grans de vestir a les altres, estar segur de que no falta res, deixar a les petites dormides perquè no plorin volent anar amb nosaltres al col·legi, i anar al cotxe perquè el nostre pare ens porti a l’institut a algunes i al col·legi a les altres.

En el cas de convivència a casa quan no hi ha col·legi, podem dir que es bo. Totes tenim alguna cosa que fer a casa per ajudar, però hi han casos en què algunes no fan el que els toca, com per exemple:

Per les nits normalment quan acabem de sopar hem de recollir entre les tres més grans la cuina, però com fa sempre, la d’onze anys sempre busca una excusa per no fer-ho, com l’excusa més típica que diu. -He d’anar al lavabo!- Com es lògic, del lavabo no torna mai.

Els germans poden molestar en alguns moments, en sentit de que no pots fer tranquil els deures, sempre hi han crits per casa, volen fer sempre el que tu fas i moltes altres situacions, i ho dic per experiència. Però són nens i estic segura de que si  tingués una germana molt més gran que jo, doncs faria exactament el mateix, a més no crec que els crits a casa durin per sempre, o almenys això espero.

En la meva opinió els germans tenim la funció de barallar-nos entre nosaltres, ajudar-nos quan ho necessitem, donar consells, i sobre tot estimar-nos.

Kiana

Después de todo

Se siente  ligera, casi flotante. Finalmente  se ha graduado!  Ahora comienza la vida real. Un puesto de trabajo. Dinero. Participar en la sociedad. Independiente. Espíritus buenos. Aprieta  el acelerador del coche con mas fuerza, emocionada por lo que  esperaba en el futuro.

Pasa por un puente y es cuando ve muchos cuervos volando sobre su coche.  Ella odia a los cuervos, el día que fue  enterrado su abuelo (cuando era una niña), se sentó en silencio,  llorando en el cementerio, triste, y los cuervos la observaban. Algunos giraban  la cabeza, y se levantaban  sobre sus pies. Otros tomaban las alas y volaban  hacia ella, con grandes sombras.

Coches tocan  la bocina, suena el  freno. Mueve el  volante para desviar un vehículo que se acercaba. Madre mía!

¡Qué trágico, al comienzo de un futuro prometedor, un accidente mortal para ella! Todo se termino antes de que comenzar, o al menos eso parecía.

Mira a través del parabrisas y ve una luz  brillante. Regularmente escucha la alarma de la ambulancia.

De repente desaparece de  las carreteras, los cuervos desaparecen. La luz brillante ya no se ve y ya no se escucha el sonido de la ambulancia.  Esta sobre una superficie blanda. En una cama,  parece ser que solo fue  un sueño.

Es consciente del  dolor punzante en el brazo, dolor  en la nariz y dolor pesado por  golpes en la cabeza. Una sensación de malestar se ha extendido como una ola a través de su cuerpo. Sólo entonces se dio cuenta, por la  olor: olor a hospital!

Sorprendida,  abre los ojos. Un hombre enmascarado aparece en su visión, ella lo observa. Es obvio que algo pasó.

Se siente desorientada en ese extraño lugar donde ni siquiera sabe cómo llego.
El  médico personal entra sin llamar, un médico extranjero interfiere con ella. Le dice que ha estado en peligro.

Ella se limitó a preguntarle al doctor lo que había sucedido, pero él le dijo que no hable y que duerma.

Le hizo caso, cerró los ojos los ojos lentamente hasta caer en un sueño profundo del cual nunca quiso despertar…

Kiana Beijleveld