Category Archives: Jesús Solís

Maneras de vivir

Hoy quiero explicar una experiencia que tuve el viernes pasado.

Un hombre de cierta edad llegó muy temprano a la clínica donde trabaja mi cuñada, para hacerse curar una herida leve, se le notaba que tenía prisa, porque no paraba de preguntar cuánto quedaba para terminar, se le veía un hombre simpático y por curiosidad le pregunté cual era el motivo por el que tenía tanta prisa.

Me dijo que tenía que ir a una residencia para desayunar con su mujer como todos los días y que vivía allí. Me contó que llevaba ya tiempo en ese lugar y que tenía un Alzheimer muy avanzado.

Terminando la cura de la herida, le pregunté de nuevo si ella se inquietaría al ver que su marido llegaba tarde.

-No, me dijo, ella ya no sabe quién soy, hace ya casi cuatro años que no me reconoce.

Entonces le pregunté extrañado.

-Y si ya no sabe quién es usted ¿Por qué tiene la necesidad de estar con ella todas las mañanas?

Me sonrió y dándome la mano me dijo:

Ella no sabe quién soy yo, pero yo si sé muy bien quién es ella..

Personalmente pienso que aparte de una conversación agradable me dio una lección de vida muy importante.

Jesús Solís

Un presente con mucho futuro

Escoger un buen futuro es una tarea difícil, mas cuando uno es joven y aun no se tienen claras las metas que quieres en la vida, esta decisión es muy importante para todas las personas que aun no hayan tomado un rumbo y no saben cuál es el mejor camino a seguir.

Yo personalmente sé o creo saber a lo que me quiero dedicar, aunque siempre existe ese miedo de si escogeré mal o bien, o si serviré para ese futuro próximo. Esta elección tiene que estar basada en las cosas que a uno le gusta o que le puedan hacer feliz, al menos es lo que me han dicho la mayoría de personas y supongo que si todo el mundo me lo dice es por algo…

Por otro lado apetece enfrentarse a esa prueba de madurez, que a veces conllevará lágrimas y otras veces sonrisas, pero al fin y al cabo es la meta que uno se propone.

Muchos jóvenes nos planteamos el objetivo y el significado de nuestro futuro, tratamos de encontrarle sentido desde diversos ángulos, a veces sin darnos cuenta que lo que realmente nos hará feliz puede ser aquello que en apariencia sea más simple, porque las cosas sencillas de la vida, son las que nos enriquecen por dentro

Jesús Solís

Te lo mereces

Te mereces reír, te mereces disfrutar, te mereces jugar, te mereces ser feliz, te mereces vivir alegre, te mereces todo lo bueno que te pueda pasar…

Cuántas veces me habrán dicho eso mis padres, por lo menos cada vez que he pasado una mala época y cualquiera sabe que en la vida, no son pocas. A veces hay gente que me pregunta: ¿Por qué estás siempre tan feliz? Nunca les he sabido responder, ni creo que sabré hacerlo, pero luego pienso y de lo que si estoy seguro es de que algún factor me hace feliz y probablemente, por no decir seguro, son las personas que me quieren de verdad y aunque parezca mentira si todo te va mal y tienes a tu al lado a esas personas, tienes más que suficiente.

Yo personalmente si un día, por lo que sea estoy mal, lo que hago, es no dejar tiempo para comerme la cabeza y de momento hablar con alguna de esas personas, que suelen ser mi familia y al momento me siento mucho mejor. Entonces cuando me preguntan sobre esa sensación de felicidad, no la puedo describir ni explicar simplemente la vivo y doy gracias a quienes me hacen vivirla.

Jesús

Costumbres

Es increíble la cantidad de costumbres ridículas, estúpidas, que ha adquirido el ser humano a lo largo de la historia.

Cada mañana, veo a gente correr cuando la puerta del autobús ya se ha cerrado y que agitan su mano, (claro el huracán que provoca este movimiento seguro que detendrá el vehículo.. ) Mientras, miran el reloj cada tres segundos para comprobar otra vez que llegan tarde a trabajar.

También es especialmente molesta la costumbre de entrar corriendo en el vagón del metro y pararse. Como diciendo,- toma yo estoy dentro, tú te jodes… o te miran y parecen que piensan, -uy perdona, ¿que no puedes entrar porque me he parado en medio de la puerta y empiezan a cerrarse? Lástima… Podría entrar un poco más, porque hay espacio de sobra, pero eso implicaría sentido común… Esto lo digo porque a mí me ha pasado más de una vez y te dan ganas de levantar la mano para ver si el efecto huracán detiene el metro y poder coger por banda al tío que te ha dejado fuera.

Pero una de las costumbres mas tontas que hacemos es la comprobación de un bote vacío, (ya sea colacao, cereales, etc.) sabiendo que esta vacío, porque nosotros lo hemos dejado vacío… que lo abrimos con cara de ilusión esperando que se rellene o algo por el estilo. Porque si el bote es transparente, es obvio que no queda nada dentro y esa ilusión va menguando hasta que topamos con la realidad de que nos toca tomarnos la leche sola, o no tomarla, pero si el bote no es transparente hasta que no lo abrimos y efectivamente vemos con nuestros propios ojos que no queda nada en absoluto parece que no estamos tranquilos. -Tete, perdona, me lo he acabado. Hubiera tirado el bote, pero es que me moría por verte mirar al fondo. ¡Pareces tan tonto mientras compruebas otra vez lo evidente! (Ten hermanas…) Claro que, lo mejor es ver cómo se acaban los cereales o la leche justo antes de llenar tu bol. ¿A que nunca habías agitado tantas veces un brik con cara de desesperación recién levantados? Equivale, más o menos, a que en medio de un dictado de un examen se te acabe la tinta del único boli que tienes y la profesora no pare.

Otra costumbre es sacar la mano para comprobar lo que es evidente a primera vista… llueve.
También otra cosa por la que nos pueden llamar inútiles es por echar el dinero exacto en una máquina de esas de comida o tabaco y mirar a ver si la maquina se ha vuelto loca y ha caído alguna moneda (que solo te pasa una vez en tu vida pero bueno la esperanza es lo último que se pierde)

Y para terminar otra es cuando comemos pipas, aceitunas o algo que mancha en el bar y nos limpiamos las manos con alguna servilleta (que no limpia) y miramos al suelo para buscar un buen sitio para tirarla, que por supuesto está lleno de mierda por todas partes, pero nosotros buscamos ese hueco sin mierda para tirar la nuestra…. somos así de exclusivos, nos gusta que nuestra mierda caiga en un sitio limpio.

En definitiva, estas cosas por muy estúpidas que sean, hacen que pueda levantarme cada mañana observando hasta dónde llega nuestra mente, o bien que me den un tema sobre el cual pueda escribir.

Jesús Solís