Category Archives: Adolescència

Como la vida misma

¿Quién no ha escuchado nunca eso de “madura ya de una vez”?.
Normalmente la primera pregunta que nos hacemos es: ¿Por qué madurar?, pues se supone que para llevar una buena vida y alcanzar nuestras metas y todo eso de la superación personal, madurar es la base de todo, ¿no?, Puede ser.

Muchos piensan que es sinónimo de volverte aburrido, responsable, ermitaño y todas esas cosas que los adolescentes temen llegar a ser algún día, es inevitable madurar, lo hacemos una y otra y otra vez, sin darnos cuenta, ¿o acaso te has vuelto a tropezar con la piedra con la que te caíste el otro día?, ¿acaso te has vuelto a creer a esa persona que te mintió una vez?, madurar es esencial…

Una de las principales cosas que te permite la madurez es ser respetado, no conozco a nadie al que no le guste que lo respeten, claro, a excepción de algunos energúmenos a los que les faltan años i años de madurez… en fin, ese ya es otro tema. Ser maduro implica cargar con la responsabilidad de que todos siempre esperen  algo bueno de ti, nunca pensarán que puedas hacer algo malo o romper las reglas, ¿verdad que madurar tiene su lado bueno?, aunque otras veces piensas en lo maravilloso que sería ser Peter Pan, y quedarte para siempre atrapado en un niño, sin responsabilidades, ni nada.

No lo tengo muy claro, eso de si…debes madurar o no.

Cristina

La importancia de los fracasos

Hoy me veo obligado a escribir, puesto que hace tiempo que no lo hago y tengo ganas de desahogarme un poquito. Lo haré hablando de mí mismo, mejor dicho de la juventud en general, los adolescentes, la edad del pavo… Bajo mi punto de vista, pienso que estoy pasando por la época más mala de la vida de cualquier persona.

Voy a expresarme más concretamente; en mi humilde opinión, creo que los jóvenes somos personas descerebradas (no todos) que nos dejamos influenciar fácilmente por otros que creemos que son superiores a nosotros. Nos creemos más mayores de lo que realmente somos, pensamos que nos vamos a comer el mundo, que somos capaces de todo, pero luego lo que pasa es que las personas que realmente son superiores a nosotros nos manipulan aprovechándose de nuestra inexperiencia. Y posteriormente, vienen una serie de batacazos en forma de fracasos que te pueden dejar medio loco y te abren los ojos de golpe, hacen darte cuenta que siempre tenemos cosas que mejorar y que siempre vamos a tener a alguien encima nuestro del que podemos aprender mucho.

No solamente digo que pueda suceder en la vida en general, creo que puede pasar en situaciones más concretas como cualquier deporte, como a mi me está pasando en el fútbol. Pienso que en este mundillo he tenido una gran cantidad de éxitos y triunfos deportivos, pero creo que los pocos fracasos que he tenido han sido más importantes y decisivos que los éxitos. Esto junto a otros pequeños detalles van a ser causa del final de mi pequeña pero intensa carrera futbolística dentro de pocos años.

Concluyendo mi escrito, voy a decir que haría cualquier cosa por volver a mis cinco añitos, ya que viendo a mis “pequeños” del equipo de fútbol que dirijo, formado por críos de 4 o 5 años, pienso que es la mejor edad, y así volver a empezar de nuevo.

Saúl Lara LópezdeMota

Empatía

Hace tres años largos que voy a este instituto. Vivo en Vilassar de Dalt desde que nací así que, supongo que por comodidad, mis padres decidieron que mi hermano y yo iríamos al Jaume Almera.

En mi opinión, es un buen instituto en todos los aspectos. Muchos alumnos repartidos en seis cursos, la mayoría entre los doce y los dieciocho años, edades catalogadas como “la adolescencia”, donde, supuestamente, los jóvenes están en la época de experimentar, de no saber siempre lo que quieren, de cambiar de humor continuamente, de enfrentarse a sus autoridades y todas esas cosas que siempre se dicen. Cosas inevitables, que pasan en todas las generaciones que llegan a estas edades y cosas que todas las personas experimentarán, están experimentando o han experimentado. Incluso las personas que ahora tienen la responsabilidad de cuidar de nosotros y aguantarnos, en algún momento de su vida han sufrido o han disfrutado esta época, así que alguien, en su tiempo, también tuvo que hacer el esfuerzo de entenderlos y convivir con ellos, pese los problemas que pudieran causar.

Con esto quiero decir que, por ese mismo motivo, y aunque acepto y me puedo imaginar lo difícil que puede ser en algunas ocasiones, por ejemplo, aguantarme a mí, estas personas, ahora responsables, deberían ser conscientes de con quién están tratando. Ellos han elegido tener esta responsabilidad, con sus pros y sus contras; los padres han elegido tener un hijo sabiendo que algún día tendrá quince años, los educadores han elegido ganarse la vida sabiendo que sus clientes serán niños o jóvenes etc.

Durante toda mi vida he oído un millón de veces a adultos hablarme sobre la “empatía” y enseñándome a asumir las consecuencias de todas mis decisiones pero, sinceramente y valorando y admirando a todos los que si fueron capaces, dudo mucho que todas las personas que eligieron invertir su tiempo en adolescentes hayan sido siempre conscientes de con qué clase de personas trataban y dudo que siempre hayan intentado ponerse en nuestro lugar.

Paula

Un cap de setmana avorrit

La setmana m’ha passat força ràpida, però per fi ha arribat el cap de setmana. Ja en tenia ganes! Estic veient que serà bastant avorrit, però l’aprofitaré com a mínim per a recuperar hores de son. No anirem enlloc especial amb les nenes, perquè totes tenen alguna cosa a fer: unes partit de bàsquet, una altra ball, una no en tinc ni idea, per no parlar de les dues que no estan a Barcelona, que tinc moltíssimes ganes de veure-les. Jo, en canvi, l’únic que tinc per fer és un dinar familiar el diumenge, i molt d’entusiasme no en tinc.

La veritat es que la meva família té raó, estic en una edat que no encaixo a cap lloc. Tots els meus cosins i cosines són més petits que jo. A la meva germana que sempre li han agradat els nens s’ho passa pipa amb ells, però jo al cap d’una estona ja em canso. I després quan m’assec a taula amb els grans, encara que ells veuen que ja sóc gran, hi ha cops que aguanto i hi ha que no. A vegades parlen de temes interessants i m’agrada escoltar-los, però no hi estic a gust del tot. Sembla que no pugui donar la meva opinió perquè encara no sóc adulta i em sento la diferent. I ja no dic quan parlen de temes súper avorrits o quan algú explica la seva desgràcia i tots comencen a fer teràpia.

Després diuen que els adolescents ens aïllem del món , que només pensem en nosaltres etc. I és que en dies de família no hi ha qui faci una altra cosa, perquè al final l’únic que et distreu són o els teus “cacaus” mentals, l’ordinador o, els dies que t’has de preparar un examen, l’estudi. Així que acabes anant a la teva habitació si estàs a casa teva, o al sofà de la casa dels teus familiars. Continues avorrint-te, mirant tota l’estona el rellotge i desitjant que o el teu pare o la teva mare s’aixequi i digui el típic: va farem un pensament. Llavors t’aixeques de pressa, reculls totes les teves coses i et t’acomiades de tots i cada un d’ells amb dos petons i un somriure. Arribes a casa pensant: he desaprofitat el cap de setmana de mala manera, tant de bo hagués pogut quedar-me a casa o sortir amb els amics.

Però llavors arriben els dies que quan portes temps sense veure els avis, tiets, cosins etc. et donen ganes de passar una de les típiques tardes de família. Que encara que son avorrides, et sens arropada i contenta de veure la teva família reunida i passant una bona estona.

Alba

The Unbearable Lightness of Adolescence

The goal of this piece of writing (according to the teacher’s guidelines) is to reflect on something that has happened to us. Ha. If they want any writing of any quality don’t tell us to reflect. I write for either the pure imagery and flow of narrative, or to (and this is generally the case of stuff for school) get good marks by being pissy and critical and sarcastic in a generally smart-asinine and grandiloquent way. It impresses teachers.

The message of this essay: don’t make people write about their “feelings” unless they are either remarkably good writers or extremely insightful. The probability of someone being a Great Writer is very low, and insight-fulness and adolescence are practically polar opposites. We don’t even know who the frig we are, so how on Earth are we supposed to write about it?

Let me give you a summary of what most of these writings will be like. There will be two options: happy, and sad.

Happy.

1. Tells how something nice happened to them/something abstract but good and doubtlessly unoriginal. Like friendship, or something. Something topical that the teachers will like and will make the other people who read the blog think you’re a nice person

2. Adjectives.

3. Exclamation marks.

4. Cheesy-gripping pseudo-deep final paragraph. The sort of revelation the characters in the worse sort of children books generally have on the second-last page.

Sad.

1. Tells how something sad happened to them/something abstract but sad and doubtlessly unoriginal. Like how no one understands you, or something. Something topical that the teachers will like and will make the other people who read the blog think you’re really deep.

2. Adjectives.

3. Three dots. (What are those things even called?)

4. Cheesy heart-wringing pseudo-deep final paragraph. Either similar to the type of poetry you wrote in high school or an “always look on the bright side of life” thing.

There. Oh, and if any of the writings don’t coincide with my summary I’ll have to conclude that their authors can actually write well. I take no responsibility whatsoever for any of that ridiculous lack of consideration for me and my list on their part.

I personally believe that the existence of the aforementioned quality of writing is due in part to the kids regurgitating whatever they think the teachers will like. Also laziness. But mostly I think teenagers take themselves far too seriously. I am physically incapable of taking myself seriously at all. I laugh at myself internally ALL THE TIME.

But honestly. I get to the point where I dislike the fact that I like the music that I like (Bowie! Springsteen! Dylan! Lou Reed! Amanda Palmer!) because I kind of half feel that it means that I’ll hate it as an adult. And I don’t WANT to hate Ziggy Stardust.

I also stay a far away from poetry and poetry-writing as possible. How freaking clichéd can you get?

I don’t keep a diary partly because I’m lazy, but partly because I know it’s going to be painful to look back on how stupid I am now. But on the other hand, I sometimes get disapointed about the fact that adults can be just as petty and ridiculous and spiteful and superficial and pointless and selfish and irritating and stupid as some people I have to deal with now. But I guess that’s just humanity.

The way I see it, everyone is both confident and insecure at the same time. No, it’s not a paradox. We just feel those ways on different levels. There is an unpleasant type of person who believes that people are constantly judging them (they are) and that it matters (it doesn’t). Simultaneously, they believe that what that feel is utterly unique and special and that no one, like, even understands them, like, at all.

Pfft. There are millions of people who are having that same ideas and thoughts as me. There are millions of people who are having the same ideas and thought as you. There are millions of people who are thinking that millions of people are having the same thoughts and ideas as them. There are millions of people you are thinking that there are millions of people who are thinking that millions of people are having the same thoughts and ideas as them.

And on, and on and on, ad infinitum. Trust me. If we were all original thinkers there’d be a lot more psychopaths and we’d be much farther ahead. Also, art wouldn’t work.

Personally, I try to be cynical and conscious of the utter unoriginality of my mind, but I’m confident and happy in my self-ridicule.

Hmm. I’m getting sick of writing this. I’d better finish up before I start getting inflammatory and using four-letter words. So here it goes- the famous last paragraph. Summing up my misanthropic rambles. I’m gonna try to steer away from cheesiness and pseudo-anythingness. Aaaand so… here goes…

LIGHTEN THE EFF UP, FOLKS.

Natalia.

 

Plans de futur

M’encantaria acabar realitzant tots els meus somnis, però això, per a una somiadora innata com jo, seria gairebé impossible. Tinc poc temps amb tan sols una vida, i no el sé distribuir massa bé.

Sí, sóc de les que em passo el dia parlant am la meva companya de classe que quan tingui el carnet de conduir, comprarem una furgoneta i viurem un any donant voltes sense destí. Jo i la meva colla d’amics.

Sempre dic que m’agradaria viure en una casa d’una sola planta i no tenir llit ni sofàs, fins que l’esquena me’n demani uns. Sense cap mena de dubte, pels que em coneixen, estarà plena de gats. També tinc molt clar que la meva família no serà la tradicional, en serem molts. Conviuré amb els meus amics que seran la meva família falsa, però no per això voldrà dir que siguin pitjors.

Però, com he dit abans, són somnis, pensaments d’una noia de quinze anys. Perquè quan tens aquesta edat, els anys que dura una vida es queden curts. Perquè la meva llista de propòsits per fer és infinita. M’agradaria ser diferent, m’agradaria menjar-me el món.

I es clar, com a tots els adolescents, m’agradaria que cada dia fos anar de festa. Suposo que amb el pas dels anys, aquesta visió, acaba canviant. A no ser que siguis adolescent de per vida. Tan de bo.

Emma

Què sóc?

Som adolescents. Segons molta gent, estem en l’edat de preguntar-nos i qüestionar-nos el perquè de totes les coses. Les hormones bullen dins dels nostres cossos en un esclat de transformacions.

Doncs bé, el cas és que m’he cansat de sentir dir als adults que m’envolten tot aquest munt de coses que a mi ni em passen. Així que, he decidit començar a qüestionar les coses. He arribat a la conclusió que el primer que em cal saber és: qui sóc? O millor: què sóc?

Tinc clar que sóc alguna cosa, perquè penso. Per tant, només sóc una cosa que pensa? Crec que no sóc el meu cos, ell només m’ajuda a ser. Què sé? Sé que sóc jo. Però, què és “jo”? Potser aquest “jo” que em denomina depèn de les coses que m’envolten, suposant que aquestes coses existeixin. Com puc saber que les coses que m’envolten existeixen? Potser només són càrregues elèctriques que un cervell interpreta. O no? Si són càrregues elèctriques, també és possible que el meu cervell no les sàpiga interpretar de la manera correcta, el que em porta a pensar que pot errar. La realitat tal com la visc no puc demostrar que sigui la realitat del món, ni tan sols puc demostrar que el món existeixi. Això em podria portar a comparar-ho amb un somni, percepció “real” de la meva realitat durant uns instants en la meva imaginació. Aleshores, imaginar m’aporta realitat? Massa abstracte, no ho entenc. Què sóc? No sóc res. O si?

Pot ser que les meves reflexions siguin errònies, però ara sé que els adults diuen la veritat quan afirmen que la ment d’un adolescent està feta un embolic, ja que per culpa (o gràcies) a reflexionar ara no podré parar de preguntar-me què sóc.

Buscaré en la imaginació fins que trobi una resposta que pugui satisfer la meva curiositat. Probablement, no ho aconseguiré mai.

Joana Pelegrín Garcia

Somriure és gratuït?

Moltes vegades un jove passa per moltes situacions que no el deixen viure totalment feliç. Aquestes situacions poden ser familiars, estudiantils, personals com poden ser els fets que passen a la vida quotidiana, que et deixen sense ànims de seguir endavant… sense ànims de somriure o de parlar amb ningú! Aquests estats d’ànim són els que em passen moltes vegades… Puc estar totalment content i als 2 minuts estar trist… simplement per alguna cosa que hagi sentit o alguna cosa que m’hagi passat… i em pregunto si seré l’única persona a qui li passa això. Tinc un caràcter força descontrolat i quan se’m fica alguna cosa al cap, sempre ha de ser el que jo vull i gairebé sempre me n’adono que estic equivocat. L’adolescència no és una època gens fàcil per mi, sobretot si tinc una personalitat tan forta que no em deixa expressar amb claredat el que veritablement vull fer. Tinc un nus al cap, un nus que no em deixa pensar en res més que en el futur… “Què faré quan acabi l’institut?” aquesta pregunta és tan repetida… que ni tan sols ho he sabut mai. La meva família no ha tingut mai bons estudis, han viscut a una època difícil i no han pogut mai poder anar a una Universitat, per tant no em poden ajudar gens a decidir un bon futur per a mi… A més el tracte amb ells, sobretot amb el pare, no és gens cordial… Sempre ens barallem per tot, sota el meu punt de vista, perquè no suporta la meva personalitat i això em fa ràbia. Però de la ràbia trec el voler passar de tot i que no importi res, perquè així es quan jo puc ser feliç, almenys a aquesta edat, quan encara no tinc gaires responsabilitats…

PD. Encara que la majoria del dia m’ho passi somrient, no vol dir que estigui totalment feliç, perquè, a vegades, és millor treure un somriure que explicar perquè estàs malament! 🙂

Tulio

La vida

Miro fotografies de fa temps… M’adono de com ha canviat tot: el temps, les persones que estaven al teu voltant, la teva manera de veure el món, la teva personalitat…

Començo a preguntar-me si en comptes de haver fet el fet, hagués triat de fer aquella cosa d’una altra manera. Aniria ara tot bé? O pel contrari malament?…

A gairebé totes les fotografies de fa anys surto somrient. En aquella època estaves tot el dia jugant, encara que fos amb desconeguts. La “mama” i el “papa” t’ho feien tot, no t’havies de preocupar de res.

La qüestió és que el temps avança. Poc a poc, ens anem desenvolupant. Uns creixen rectes, i uns altres amb el temps es van torçant fins a caure.

Si no penses en tu mateix, qui ho farà?

Aina

No importa on, sinó amb qui

Aquest dissabte va ser la festa de la Mercè a Barcelona, i amb algunes amigues vàrem decidir anar-hi. El fet de sortir de festa per Barcelona era una cosa que mai cap de nosaltres havíem fet, i suposo que per això estàvem tant emocionades.

Abans de sortir de casa, els pares ens devien de dir a totes la frase de: ‘’Passa-t’ho bé però amb enteniment’’. Sincerament, no sé el que deuen pensar els pares de nosaltres com per que ens hagin de dir que tinguem enteniment, però aquest no és el cas.

Va ser una nit d’aquelles que mai s’obliden, sis hores plenes de felicitat amb la gent que una més estima. Primer va ser el concert de Lax’n’Busto, on totes vam cantar i cridar fins a quedar-nos afòniques. Desprès va començar la festa Màxima, i amb això va començar també el que es diria el ‘gran desfase’, on es va disfrutar encara que, com a mi, no t’agradés aquell tipus de música. A les tres va acabar la festa, massa d’hora crec jo. A la mateixa hora, vam agafar l’autobús per tornar cap a Vilassar.

Abans d’adormir-me vaig estar pensant en tot el que havia passat aquella nit, i la vaig comparar amb altres festes i la meva conclusió va ser la següent: El grau de diversió i d’alegria en una festa no va relacionat amb el lloc en el que estàs, sinó que va relacionat amb la gent amb la que estàs.

Mercè