La batalla del Ebro

En sociales nos pidieron que preguntáramos a familiares o conocidos si sabían relatos sobre la guerra civil o la posguerra y así poder hacer un escrito, yo le pregunté a mi padre y el me contó un relato que se lo dijo un ex compañero de trabajo hará unos 30 años.

“Con 17 años me llevaron a la guerra (quinta del biberón), para defender nuestros ideales y para defender lo que creíamos mejor para nuestro pueblo y familia, pero para ello nos teníamos que enfrentar al enemigo que era el ejército que se sublevó al mando del General Franco.

Un ejército muy bien armado y con experiencia fue lo que nos encontramos en el frente. Nosotros nos convertimos en soldados ayer para luchar hoy y morir mañana, puesto que la batalla del Ebro en la que yo combatí fue una de las más sangrientas, porque allí fue donde el ejército rojo frenó a los nacionales.

Estando en las trincheras con mis compañeros el día que no había que preocuparse por el enemigo puesto que estaba todo en calma jugábamos a los tres en raya y al cara o cruz, y nos apostatábamos los pocos cigarrillos que nos quedaban. Y cuando ya anochecía íbamos a ver qué quedaba de cena porque alguna vez el camión que traía la comida era asaltado y nos habíamos llegado a quedar hasta cuatro días sin probar bocado. Uno de esos días sin comer se presentó el enemigo por sorpresa, y nos rodearon, empezamos a atacar con mucho nerviosismo y mucho coraje, yo desde la trinchera empecé a tirar granadas sin parar, las tiré hacia todas las direcciones que me era posible, al darme cuenta había gastado todas las cajas que estaban a mi alcance. A la media hora se noto una pequeña calma, había bajado la intensidad del tiroteo hasta que por una loma vi como se alejaban los camiones y los soldados, suspiré aliviado.

Al atardecer pensamos  que tendríamos que pasear los camiones por un sitio elevado para que el enemigo los viera y se pensara que había movimiento, lo que hacíamos era dar la vuelta una y otra vez por el mismo sitio. Y eso dio resultado, el enemigo estuvo unos diez o doce días sin atacar. “

Patricia Wic

One thought on “La batalla del Ebro

  1. Josep M. Altés Riera Post author

    Patrícia,
    Explicada així, la situació perd el dramatisme que devia tenir la situació. Suposo que amb el pas del temps, la memòria va filtrant els records i les batalles de guerra queden despullades del que els és essencial: la tragèdia de persones matant-se mútuament. Deu ser molt angoixant (i difícil d’explicar)
    M’ha agradat. Gràcies,
    Josep Maria

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