Que te pones a mirar, cariño, y la vanidad es lo que te ha echado a perder
Reflexiones previas
En este capítulo Carmen parece ya desencadenada en su batería de reproches y no ahorra insultos dirigidos a su marido fallecido que se encuentra de cuerpo presente: “botarate, zascandil, zángano” son algunos de los improperios que nos formula una Carmen que también nos da detalles sobre su insatisfactoria vida sexual.
Destaca tambiém en este capítulo la evocación de la actitud pública de Mario en dos ámbitos; en su denuncia de las condiciones de vida en los manicomios y en su renuncia a entrar en los órganos políticos del régimen franquista; dos actitudes que generan incomprensión de su esposa y enemistad con el poder.