Me la has pegado, Mario, estoy segurísima de que me la has pegado más de una vez y de dos
Reflexiones previas
Más allá de seguir con los disparatados celos de Carmen, esta nueva entrega de su discurso nos muestra su extraña terquedad en no creer que su marido llegó virgen al matrimonio y en considerar esa posibilidad algo así como un defecto. Resulta también interesante ver una primera referencia a Aran -Aránzazu-, la pequeña de la familia que hasta este momento no había sido citada en la novela.