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Txernòbil, 35 anys sense data de solució

Les dificultats econòmiques són el més gran, però no l’únic, dels problemes per seguir amb els treballs de neteja de l’anomenada “zona d’exclusió” i el desmunt de la mateixa central que va provocar la catàstrofe nuclear més gran de la història.

https://www.publico.es/luzes/revista-luzes-chernobil-35-anos-fecha-solucion.html

Hace 35 años que se produjo el mayor accidente industrial de la historia de la humanidad, el ocurrido el 26 de abril de 1986 en la central nuclear de Chernóbil, situada en la por entonces República Socialista Soviética de Ucrania. A la 1:23 de la mañana de aquel día, sábado, explotó el reactor número cuatro liberando una gran cantidad de material radiactivo hacia el exterior. Ese fue el inicio de una terrible lucha entre el hombre y las consecuencias por él mismo provocadas; un proceso que sigue a día de hoy y que, por diferentes motivos, no tiene fecha fija de solución.

Las dificultades económicas son el mayor, pero no el único, de los problemas para seguir con los trabajos de limpieza de la denominada “zona de exclusión” y el desmonte de la propia central nuclear, que dejó de funcionar por completo en el año 2000. Además, a la falta de interés internacional se une la una gestión incorrecta de recursos continuada en el tiempo, como reconoció hace años Svitlana Kolomiets, viceministra ucraniana de Ecología, responsable administrativa de la zona y de la lucha contra las consecuencias de la catástrofe.

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Pese a todo, Kolomiets tiene una visión positiva de lo que se puede hacer a partir de ahora. Señala que “hace falta reconsiderar la relación que se tiene con la zona”. Pide para eso un esfuerzo internacional para poder “pasar de la tragedia a la oportunidad”. Y es que en estos años la zona con contaminación radiactiva no se convirtió en una zona inhóspita similar a las imágenes postapocalípticas, sino que es un hervidero de vida salvaje. Una zona ideal para la investigación tanto de las consecuencias de la radiación sobre la naturaleza, como sobre los posibles efectos paralelos, alguno posiblemente positivo, que se pueda sacar del uso de la radiación. No existe otra área con las mismas condiciones en el mundo, la excepción quizás del aérea próxima a Fukushima, en Japón.

Con todo, para que estas intenciones positivas se puedan transformar en reales, queda mucho por hacer y, sobre todo, por planear. Más allá de 2017 no existe ningún plan aprobado para seguir con los trabajos de limpieza y desmonte. Estaba previsto que el reactor número cuatro, junto al viejo sarcófago que lo guarda, fueran cubiertos por un nuevo cofre de 30.000 toneladas que lo tape por completo e incluso permita tener un importante margen de altura para que las grúas puedan trabajar dentro. Estos trabajos los hace el consorcio Navarka, un proyecto francés creado para esta obra, y elegido en un concurso cuya limpieza se seguía poniendo en entredicho cuando los trabajos estaban casi finalizados. Y es que en su momento el proyecto no estaba ni entre los siete mejores , pero una extraña decisión burocrática formalizó su elección. Una vez instalado el sarcófago nuevo por parte de Navarka, no hay más planes aprobados.

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Uno de los accesos a la zona de exclusión de Chernóbil.  Juan Teixeira / LUZES

En eso reside el mayor problema logístico por ahora. Dada la magnitud de la zona y el gran número de trabajos pendientes, sin un plan bien trazado es imposible avanzar en recuperar terreno a la catástrofe, convirtiendo toda la zona en un enorme cementerio de material radiactivo en el centro del continente europeo; devolviéndole la atención de vez en cuando solo para volver a tapar el maldito reactor. Si en algún momento eso no se hiciera a tiempo, y el sarcófago colapsara, como estuvo a punto de suceder con el que se tapó, el escape de material radiactivo podría volver a ser de magnitudes similares a la catástrofe inicial. Dependiendo de cómo sople el viento, eso podría amenazar a Ucrania, Bielorrusia o cualquiera de los países vecinos de la UE.

Para entender hasta qué punto es necesaria una planificación detallada, y bien financiada en su realización, se deben entender las dimensiones de la zona y su localización. La propia central se encuentra la unos cien kilómetros de Kiev, la capital de la ahora independiente Ucrania. La zona de alienación o exclusión empieza a setenta kilómetros de la ciudad. No se sabe bien el motivo por el que las autoridades soviéticas construyeron algo tan potencialmente peligroso a tan pocos kilómetros, pero queda claro que no esperaban un accidente similar.

El que estalló era el reactor más moderno de los cuatro que tenía en funcionamiento la central en aquel momento: llevaba poco más de dos años de actividad. El proyecto preveía que la central se convirtiera en la mayor del mundo. En el momento del accidente ya estaban en construcción otros dos reactores —serían los 5 y 6— del mismo modelo que el que explotó. Los planes teóricos querían elevar el número total de reactores hasta un total de diez. Para eso, se construyó al norte de la central una ciudad desde cero. El nombre se lo dio el río Pripyat, un afluente del Dniepr, que unos cuantos kilómetros más al sur atraviesa Kiev.

Pripyat, con casi 50.000 habitantes, era en el momento del accidente una ciudad privilegiada dentro de la Unión Soviética. Estaba previsto que tuviera en unos años hasta 75.000 personas viviendo en ella. Era la novena “ciudad atómica” dentro del país, proyectada y construida para que los trabajadores de la central tuvieran un nivel de vida adecuado para la élite que se dedicaba a la energía nuclear. Modernos bloques de apartamentos, instalaciones deportivas y culturales, tiendas mejor abastecidas que en el resto de la nación, algo importante en aquella época. Todo eso se completaba con zonas de recreo situadas en los numerosos bosques que tiene la región a orillas de ríos y lagos. Una región que sigue siendo bella estéticamente hoy en día a pesar de todo el sucedido.

Una base militar

Además, en la zona había una base militar secreta, Chernóbil. En ella se encontraba una enorme antena de 700 metros de largo y 140 de alto que servía para detectar el lanzamiento de misiles balísticos desde el territorio de Norteamérica. Alrededor de la antena había un complejo militar con no pocos edificios para blindados, barracones para tropa y cuarteles de mando. Todo eso rodeado de vallas y mucha alambrada.

Tampoco podemos olvidar los numerosos pueblos de la región. En un principio se evacuaron 76, pero la magnitud de la catástrofe hizo que el número subiera en otros 92, hasta llegar a los actuales 168 pueblos abandonados. En total 4.125 kilómetros cuadrados (la provincia de Pontevedra tiene 4.495) contaminados solo en Ucrania, e inservibles para la vida humana permanentemente en esos territorios.

Todo ese terreno requiere de un detallado plan de limpieza. No solo por las consecuencias del accidente, sino también por las de los primeros años de limpieza durante la época soviética, cuando se crearon unas ochocientas escombreras temporales en todo la zona. La práctica común era, mediante excavadoras, arrasar y luego tapar con tierra cualquier zona con una alta contaminación, ya fuera un área boscosa o un pueblo de varios cientos de habitantes. Arrasar, enterrar.

Chernóbil
Imagen de la noria de Pripyat abandona.  José Teixeira / LUZES

Algo parecido se hizo con el propio reactor. Simplemente toda la materia que se esparció a su alredor se volvió a meter dentro del agujero ocasionado por la explosión. Son 90.000 metros cúbicos de materiales altamente radiactivos que se amontonaron y se taparon con un sarcófago de metal y cemento. Se hizo todo tan rápido que no se trazaron planes a largo plazo. El sarcófago tenía una vida útil de treinta años, y el nuevo deja abierta la vía para poder empezar los trabajos de limpieza de la zona más contaminada y peligrosa, la del reactor.

Para llevar a cabo esos trabajos, además de planificación, hace falta una financiación abundante y estable. A día de hoy Ucrania tiene otras prioridades mucho más urgentes, con el país en una delicada situación social, económica y política. Por eso se espera que un problema que a largo plazo puede ser de todo el continente, sea visto como una oportunidad de investigación y reciba los fondos necesarios para empezar unos trabajos que en el mejor de los casos durarán sesenta años.

Adverteixen que Txernòbil generar noves reaccions nuclears a 35 anys de l’accident nuclear

Científics ucraïnesos van mesurar reaccions de fissió en les masses de combustible d’urani en el tercer reactor tapat per un sarcòfag. Ara, estan estudiant per determinar si desapareixeran per si soles o si requeriran intervencions per evitar un altre accident

Encara que una possible reacció explosiva estaria continguda, podria enderrocar parts inestables de l’antiga estructura. Científics descarten que passi alguna cosa semblant a el desastre nuclear de 1986 que va propagar un núvol tòxica. S’està valorant el desenvolupament d’un robot que pugui suportar la radiació prou com per entrar a la sala 305/2

Segons publica la revista Science, els sensors detecten un nombre creixent de neutrons, senyal de fissió, i procedeix d’una sala que és inaccessible pels seus nivells de radiació. No obstant això, els recomptes de neutrons augmenten lentament, el que concedeix encara diversos anys per trobar una solució que acabi amb l’amenaça.

https://www.infobae.com/america/tendencias-america/2021/05/08/advierten-que-chernobyl-comenzo-generar-nuevas-reacciones-nucleares-a-35-anos-de-su-explosion/

Pasaron 35 años desde que la planta de energía nuclear de Chernobyl en Ucrania explotó en el peor accidente nuclear que tuvo el mundo. Pero, al igual que la memoria, el calor todavía no se apagó.

Es que las reacciones de fisión siguen ardiendo nuevamente en masas de combustible de uranio enterradas en lo profundo de una sala del reactor que explotó. “Es como las brasas en un pozo de barbacoa”, afirmó el científico Neil Hyatt, químico de materiales nucleares de la Universidad de Sheffield. Ahora, los investigadores ucranianos están luchando para determinar si las reacciones desaparecerán por sí solas o si requerirán intervenciones extraordinarias para evitar otro accidente.

Es que los sensores están rastreando un número creciente de neutrones, una señal clara de que está ocurriendo el proceso de fisión, que fluye desde una habitación inaccesible, informó la semana pasada Anatolii Doroshenko del Instituto de Problemas de Seguridad de las Plantas de Energía Nuclear (ISPNPP) en Kiev, Ucrania, durante las discusiones sobre el desmantelamiento del reactor. “Hay muchas incertidumbres. Pero no podemos descartar la posibilidad de un accidente”, afirmó Maxim Saveliev de ISPNPP.

Reacciones de fisión siguen ardiendo nuevamente en masas de combustible de uranio enterradas en lo profundo de una sala del reactor que explotó - REUTERS/Gleb Garanich Reacciones de fisión siguen ardiendo nuevamente en masas de combustible de uranio enterradas en lo profundo de una sala del reactor que explotó – REUTERS/Gleb Garanich

Los recuentos de neutrones están aumentando lentamente, según Saveliev, lo que sugiere que los gerentes aún tienen algunos años para descubrir cómo sofocar la amenaza. Cualquier remedio que se le ocurra a él y sus colegas será de gran interés para Japón, que está lidiando con las secuelas de su propio desastre nuclear hace 10 años en Fukushima, señala Hyatt. “Es una magnitud de peligro similar”.

El espectro de la fisión autosostenida, o criticidad, en las ruinas nucleares ha perseguido durante mucho tiempo a Chernobyl. Cuando parte del núcleo del reactor de la Unidad Cuatro se derritió el 26 de abril de 1986, las varillas de combustible de uranio, su revestimiento de circonio, las varillas de control de grafito y la arena arrojadas al núcleo para tratar de extinguir el fuego se fundieron en lava. Fluyó a las salas del sótano de la sala del reactor y se endureció en formaciones llamadas materiales que contienen combustible (FCM), que están cargados con aproximadamente 170 toneladas de uranio irradiado, el 95% del combustible original.

El sarcófago de hormigón y acero llamado Refugio, erigido un año después del accidente para albergar los restos de la Unidad Cuatro, permitió que el agua de lluvia se filtrara. Debido a que el agua ralentiza o modera los neutrones y, por lo tanto, aumenta sus probabilidades de golpear y dividir núcleos de uranio, las lluvias a veces elevaban el conteo de neutrones. Después de un aguacero en junio de 1990, un “acosador”, un científico de Chernobyl que corre el riesgo de exponerse a la radiación para aventurarse en la sala del reactor dañada, se precipitó y roció una solución de nitrato de gadolinio, que absorbe neutrones, en un FCM que él y sus colegas temían que pudiera ir crítico. Varios años después, la planta instaló rociadores de nitrato de gadolinio en el techo del Refugio. Pero el aerosol no puede penetrar eficazmente en algunas habitaciones del sótano.

Una máscara de gas para chicos es vista cerca del reactor que explotó - REUTERS/Gleb GaranichUna máscara de gas para chicos es vista cerca del reactor que explotó – REUTERS/Gleb Garanich

Los funcionarios de Chernobyl supusieron que cualquier riesgo de criticidad se desvanecería cuando el enorme Nuevo Confinamiento Seguro (NSC) se deslizó sobre el Refugio en noviembre de 2016. La estructura de 1.500 millones de euros estaba destinada a sellar el Refugio para que pudiera estabilizarse y finalmente desmantelarse. El NSC también evita la lluvia y, desde su emplazamiento, los recuentos de neutrones en la mayoría de las áreas del Refugio se han mantenido estables o están disminuyendo. Pero comenzaron a subir en algunos lugares, casi duplicándose en 4 años en la habitación 305/2, que contiene toneladas de FCM enterradas bajo escombros. El modelo ISPNPP sugiere que el secado del combustible de alguna manera hace que los neutrones que rebotan a través de él sean más, en lugar de menos, efectivos para dividir los núcleos de uranio. “Son datos creíbles y plausibles”, dice Hyatt. “Simplemente no está claro cuál podría ser el mecanismo”.

La amenaza no se puede ignorar. A medida que el agua continúa retrocediendo, el temor es que “la reacción de fisión se acelere exponencialmente”, dice Hyatt, lo que lleva a “una liberación incontrolada de energía nuclear”. No hay posibilidad de que se repita lo ocurrido en 1986, cuando la explosión y el incendio enviaron una nube radiactiva sobre Europa. Una reacción de fisión descontrolada en un FCM podría chisporrotear después de que el calor de la fisión hierva del agua restante. Aún así, señala Saveliev, aunque cualquier reacción explosiva sería contenida, podría amenazar con derribar partes inestables del destartalado Refugio, llenando el NSC con polvo radiactivo.

Abordar la amenaza recién desenmascarada es un desafío abrumador. Los niveles de radiación en 305/2 impiden acercarse lo suficiente para instalar sensores. Y rociar nitrato de gadolinio sobre los escombros nucleares no es una opción, ya que está sepultado debajo del concreto. Una idea es desarrollar un robot que pueda resistir la intensa radiación durante el tiempo suficiente para perforar agujeros en los FCM e insertar cilindros de boro, que funcionarían como barras de control y absorberían neutrones. Mientras tanto, ISPNPP tiene la intención de intensificar el monitoreo de otras dos áreas donde los FCM tienen el potencial de volverse críticos.

Casas abandonadas que ardieron al calor del reactor abierto - REUTERS/Gleb GaranichCasas abandonadas que ardieron al calor del reactor abierto – REUTERS/Gleb Garanich

El resurgimiento de las reacciones de fisión no es el único desafío al que se enfrentan los guardianes de Chernobyl. Asediados por radiación intensa y alta humedad, los FCM se están desintegrando, generando aún más polvo radiactivo que complica los planes para desmantelar el Refugio. Al principio, una formación FCM llamada Pie de Elefante era tan difícil que los científicos tuvieron que usar un rifle Kalashnikov para cortar un trozo para su análisis. “Ahora tiene más o menos la consistencia de la arena”, dice Saveliev.

Ucrania ha intentado durante mucho tiempo eliminar los FCM y almacenarlos en un depósito geológico. Para septiembre, con la ayuda del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo, pretende tener un plan integral para hacerlo. Pero con la vida aún parpadeando dentro del Refugio, puede ser más difícil que nunca enterrar los inquietos restos del reactor.

https://www.20minutos.es/noticia/4691157/0/detectan-nuevas-reacciones-nucleares-en-chernobil-no-podemos-descartar-la-posibilidad-de-un-accidente/

Ucraïna revela que abans de 1986 hi va haver més accidents a la central nuclear de Txernòbil

El president de l’Institut de la Memòria d’Ucraïna creu que les dades publicades permeten conèixer les premisses que van anticipar la catàstrofe i que van ser ocultades.

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Els incendis s’obren pas a Txernòbil per desè dia consecutiu

Temor a Ucraïna pel fum radioactiu d’un gran incendi pròxim a la central de Txernòbil. Ha cremat 3.000 hectàrees de la zona d’exclusió, moltes de boscos que conserven radioactivitat de l’explosió del 1986.

Els bombers d’Ucraïna fa més d’una setmana que lluiten contra un gran incendi que crema a prop de la central nuclear de Txernòbil, ara desmantellada. El foc va començar el divendres 3 d’abril dins del perímetre de seguretat, a l’oest de la central, i es va estendre als boscos pròxims, on encara hi ha molta radiació.

Segons algunes informacions, l’incendi ja hauria cremat 3.000 hectàrees i el temor és que el fum sigui molt radioactiu i arribi a zones habitades, fora de la zona d’exclusió.

Segons el servei d’inspecció radiològica d’Ucraïna, la radiació en l’epicentre del foc és una de les més altes del perímetre de seguretat de la central, que té uns 30 quilòmetres de diàmetre.

https://www.publico.es/sociedad/chernobil-incendios-abren-paso-chernobil-decimo-dia-consecutivo.html

Más de 400 bomberos continúan luchando contra los incendios forestales en la zona de exclusión de Chernóbil por décimo día consecutivo y ante el aumento de la radiación en la zona.

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Aire embotellat de central nuclear i gelats “radioactius”: el turisme agressiu s’ha apoderat de Txernòbil

La sèrie de televisió sobre el desastre nuclear de Txernòbil ha omplert la zona de fans i curiosos, i de negocis que volen aprofitar-se
Les agències de viatges ofereixen parades a ‘El pont de la mort’ o recrear escenes dins el reactor nuclear fatídic i es pot comprar roba ‘contaminada’ que brilla en la foscor
El govern ucraïnès vol convertir el lloc en “un paradís turístic”, encara que molts ja perceben una flagrant falta de respecte per la catàstrofe de 1986.

Quin serà el preu que pagarem per tot això? No cal ser química per tenir sentit comú.

https://www.eldiario.es/theguardian/Helados-radioactivos-depredador-television-Chernobil_0_977452359.html

Los turistas que visitan Chernóbil ya pueden comprar un falso helado “radioactivo” y frasquitos con aire de Chernóbil que cuestan 17 euros y que les permiten inhalar “el inolvidable olor de las estructuras de hormigón en desuso de la Unión Soviética, la humedad de los sótanos, mezclada con el aroma de las rosas de Pripyat”.

En esta región, que quedó devastada en 1986 tras el peor accidente nuclear de la historia, la cifra de turistas ha ido en aumento en los últimos años. Este fenómeno se debe a unos niveles de radioactividad menos peligrosos, a la serie de HBO sobre el desastre nuclear que ha popularizado la zona entre una generación más joven y a una tendencia creciente a un turismo algo siniestro: ¿quién necesita Venecia cuando puedes hacerte un selfie en Pripyat?

La agencia de viajes Solo East ha visto aumentar las reservas en un 45%, aunque su propietario, Sergii Ivanchuk, no está muy contento: “La serie de HBO no ha tenido un impacto positivo. La situación es terrible”. Se ha negado a cambiar el itinerario, ya que quiere mostrar el Chernóbil real, no uno que se ajuste a la versión televisiva. Hace 19 años que se dedica a llevar a los turistas a la Zona y está consternado por los planes del nuevo presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskiy, de convertir el lugar en un “paraíso turístico”.

La principal preocupación de Ivanchuk es que el creciente interés por Chernóbil ha llegado acompañado de un gran número de acciones vandálicas. Dondequiera que se mire, hay grafitis de penes. También han llegado a Chernóbil los candados del amor, la absurda tradición de los enamorados de poner candados en las estructuras. De hecho, un candado de un euro cuelga ahora en lo alto del Duga, una estructura gigante que controlaba el cielo de la región para detectar la presencia de misiles nucleares. Ahora no es más que una oxidada estructura que algunos utilizan para escalar. Al menos un turista ha muerto tratando de escalarlo.

Ivanchuk también deplora el hecho de que algunas agencias saquen provecho de la popularidad de la serie y vendan recuerdos de mal gusto, desde imanes para la nevera hasta camisetas que representan lobos radioactivos con ojos que brillan en la oscuridad. “Debería ser obvio que un desastre que causó la muerte de miles de personas debería ser tratado con respeto”, señala: “A nadie se le ocurriría fabricar imanes para cámaras de gas y venderlos en la entrada de Auschwitz”.

Panorámica de Pripiat con la central nuclear al fondo
Panorámica de Pripiat con la central nuclear al fondo

Los ‘tours’ suelen hacer parada obligada en ‘El puente de la muerte’, donde se cree que cientos de habitantes de la ciudad se reunieron allí para ver el espeluznante brillo azul de la radiación en la noche de la explosión, lo que les habría causado la muerte. Los turistas han estado subiendo fotos en las redes sociales afirmando que los daños en los edificios de Pripyat fueron causados por una lluvia de balas del ejército ucraniano, cuando en realidad las cicatrices y grietas son el resultado de los duros inviernos y un deterioro causado por el inevitable paso del tiempo.

El Txernòbil nord-americà del qual no es fan sèries: l’accident nuclear de Three Mile Island

Three Mile Island va ser la primera advertència del risc nuclear. La segona va ser Txernòbil i la tercera Fukushima. Tenim tres accidents amb greus conseqüències, i encara a dia d’avui no tenim solució per a residus d’alta intensitat. Si els romans haguessin usat energia nuclear, encara seguiríem patint els seus residus acumulats.

El cinema sempre s’ha fet servir com una eina més de propaganda. Hollywood ho sap, i per això fa sèries sobre Txernòbil i no sobre Three Mile Island, l’accident nuclear més greu de la història dels EUA. Una persona que no sap certes qüestions sobre física no pot treballar en una central, perquè no sap com funciona un reactor…

https://www.publico.es/sociedad/chernobyl-estadounidense-del-no-serie.html Continua la lectura de El Txernòbil nord-americà del qual no es fan sèries: l’accident nuclear de Three Mile Island

Un inquietant viatge amb càmera i dosímetre per la Txernòbil que l’URSS no volia que veiéssim

Amb motiu de l’èxit de la minisèrie sobre la catàstrofe nuclear, dos fotògrafs s’han documentant prop els efectes del desastre que va paralitzar a mig món el 1986.
“Igual que les persones visiten Auschwitz per veure els efectes de l’extermini nazi, també haurien de visitar Txernòbil per comprovar les conseqüències de descuidar l’energia nuclear”, apunta el fotògraf polonès Arkadiusz Podniesinski, que treballa a la zona des de l’any 2008
“És sorprenent com una cosa sense presència física detectable sense un instrument, pugui ser tan perjudicial”, explica sobre la radiació el fotoperiodista David McMillan, que ha visitat l’àrea en 22 ocasions

Si ho tenim present, potser no ho repetim.

https://www.eldiario.es/cultura/series/viaje-camara-dosimetro-muerta-Chernobil_0_904309922.html

Chernobyl se ha convertido en la mejor serie de terror del añocuando ni siquiera forma parte del género. Tampoco es ficción (o no del todo). El desastre nuclear que paralizó a medio mundo en 1986 fue una realidad que todavía hoy lidia con las consecuencias, tanto humanas como naturales, de aquella noche en la que el reactor número cuatro de la central Vladímir Ilich Lenin estalló por los aires. Ardió durante 10 días y contaminó más de 142.000 kilómetros cuadrados, desde Ucrania hasta la ciudad rusa de Briansk, pero podría haber sido mucho peor de no ser por los héroes anónimos que sacrificaron sus vidas para evitar un daño mayor. Chernóbil, entonces parte de la URSS, nunca volvió a ser lo mismo.

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Vam visitar la fauna de Txernòbil 33 anys després de l’accident nuclear

Avui l’àrea segueix vetada a l’ésser humà i viuen óssos, bisons, llops, linxs, cavalls de Przewalski, i unes 200 espècies d’aus, entre altres animals

Els treballs mostren que la zona d’exclusió alberga una gran biodiversitat. A més, confirmen l’absència general d’efectes negatius de la radiació sobre les poblacions d’animals i plantes del lloc.

El 26 d’abril de 1986 el reactor número 4 de la central nuclear de Txernòbil (Ucraïna) va patir una explosió durant unes proves tècniques. A conseqüència de l’accident es va emetre unes 400 vegades més radiació que l’alliberada per la bomba nuclear llançada sobre Hiroshima (Japó) el 1945. Aquest és, fins ara, el major accident nuclear de la història.

https://www.eldiario.es/sociedad/Visitamos-Chernobil-despues-accidente-nuclear_0_892760846.html

Las labores de descontaminación se iniciaron de inmediato. Alrededor de la central nuclear se creó una zona de exclusión de la que se evacuaron unas 350.000 personas. Los evacuados nunca regresaron a sus hogares y hoy el área sigue vetada al ser humano. Continua la lectura de Vam visitar la fauna de Txernòbil 33 anys després de l’accident nuclear

Txernòbil, 32 anys després

No, no podem oblidar-ho perquè sabem que pot tornar a passar i cal recordar-ho cada 26 d’abril. Que passaria si hi hagués un altre accident nuclear europeu, estem preparats ? . Recordem que una gran majoria de centrals nuclears properament poden superar la vida per a la qual van ser creades.

http://blogs.publico.es/ecologismo-de-emergencia/2018/04/26/chernobil-32-anos-despues/

Las alarmas saltaron en el norte de Europa en los últimos días de abril de 1986, cuando se detectaron índices anormalmente altos de radiactividad. La Unión Soviética no había informado de que el 26 de abril el reactor número 4 de la central nuclear de Chernóbil, en Ucrania, había saltado por los aires. Solamente cuando era imposible mantenerlo en secreto, el gobierno de la URSS tuvo que reconocer que había sufrido un grave accidente nuclear. El más grave que se había registrado hasta entonces, aunque no el primero. La memoria de Chernóbil se mantiene viva 32 años después, porque simboliza la cara más negra de la energía nuclear, la del accidente más grave posible.

El accidente de Chernóbil tuvo efectos devastadores. La nube radiactiva se extendió por toda Europa. En un primer momento tuvieron que ser evacuadas más de 120.000 personas de la zona afectada, pero todavía hoy la zona de exclusión de 30 kilómetros continúa deshabitada. En el momento de la explosión se produjeron 31 víctimas mortales, pero la cifra final es mucho mayor, ya que en la limpieza participaron entre 600.000 y 800.000 “liquidadores”, muchos de los cuales murieron sin ningún reconocimiento como victimas.  La cuestión de las víctimas ha sido objeto de un blanqueo para el lavado de imagen de este terrible accidente. Continua la lectura de Txernòbil, 32 anys després

Els gossets radioactius de Txernòbil (vídeo)

Aquesta és  l’herència que tenen aquests dolços gossets dels éssers humans.Tenen prohibit el contacte amb humans, són radioactius. Estan contaminats des del seu naixement. Ells no han fet res.

http://www.elespectador.com/noticias/actualidad/los-perritos-radioactivos-de-chernobil-articulo-715214 Continua la lectura de Els gossets radioactius de Txernòbil (vídeo)