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Premi Nobel de Física per a la ciència del clima i altres sistemes complexos

“Els descobriments reconeguts enguany demostren que el nostre coneixement sobre el clima té una base científica sòlida que s’assenta sobre una anàlisi rigorosos de les observacions”, ha apuntat Thors Hans Hansson, al front del Comitè del Nobel de Física.

https://www.lavanguardia.com/ciencia/20211005/7768541/premio-nobel-fisica.html

Tres científicos comparten este año el Premio Nobel de Física por sus contribuciones para entender sistemas complejos como el clima de la Tierra. Los laureados son Syukuro Mabane, de la Universidad de Pricenton (EE.UU.), Klaus Hasselmann, del Instituto Max Planck de Meteorología (Alemania), y Giorgio Parisi, de la Universidad Sapienza de Roma (Italia), que se repartirán 10 millones de coronas, el equivalente a cerca de un millón de euros. La mitad de esa cantidad la compartirán Manabe y Hasselmann, y la otra mitad será para Parisi.

Según el jurado del Instituto Karolinska de Estocolmo, los descubrimientos de Manabe y Hasselmann han permitido desarrollar modelos matemáticos para entender la crisis climática y la influencia que los humanos tenemos sobre ella.

Los descubrimientos de Manabe y Hasselmann han permitido desarrollar modelos matemáticos para entender la crisis climática y la responsabilidad de los humanos en ella

Por su parte, Parisi ha realizado contribuciones revolucionarias a la teoría de los materiales desordenados y los procesos aleatorios. El Comité de los Nobel ha destacado que los hallazgos de este físico italiano tienen aplicaciones no solo en el ámbito de la física, sino también en áreas como la biología, la neurociencia, el aprendizaje máquina o las matemáticas.

Premio Nobel de Física para la ciencia del clima y otros sistemas complejos

Premio Nobel de Física para la ciencia del clima y otros sistemas complejos

Nobel Prize Foundation

“Los descubrimientos reconocidos este año demuestran que nuestro conocimiento sobre el clima tiene una base científica sólida que se asienta sobre un análisis rigurosos de las observaciones”, apuntó Thors Hans Hansson, al frente del Comité del Nobel de Física.

Entender el efecto invernadero

Los sistemas complejos pueden estar compuestos por una ingente variedad de elementos distintos que interactúan, incluso de forma caótica. Un ejemplo de sistema compleja -y seguramente uno de los más cruciales para la humanidad- es el clima de la Tierra y es aquí donde destacan los trabajos pioneros de Manabe y Hasselmann.

El físico japonés Manabe fue el primero en demostrar que existía una relación entre los niveles elevados de CO2 en la atmósfera y el aumento de temperaturas en la superficie de la Tierra, el calentamiento provocado por los gases de efecto invernadero. En la década de 1960, además, sentó las bases para el desarrollo de los actuales modelos climáticos, las herramientas que utilizan los científicos para entender el sistema climático y predecir su comportamiento en el futuro.

Precisamente por sus contribuciones, Manabe fue reconocido en 2017 con el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en la categoría de cambio climático.

También Hasselmann recibió este galardón en 2010 por identificar la huella humana en el cambio climático. Este físico logró unir clima, que al final explica los patrones meteorológicos a largo plazo, y tiempo meteorológico, que es caótico. Además, desarrolló herramientas para poder identificar la influencia que los seres humanos y también algunos fenómenos naturales ejercen sobre el clima. Gracias a estas herramientas se pudo demostrar que las emisiones de dióxido de carbono de las actividades humanas causan el aumento de temperatura del planeta. El llamado efecto invernadero.

Por último, Parisi ha trabajado en otro tipo de sistemas complejos y sus hallazgos han permitido comprender y describir fenómenos y materiales complejos aparentemente aleatorios.

Un galardón compartido

El año pasado recibieron este galardón la estadounidense Andrea Ghez -la cuarta mujer laureada con el Nobel de Física, la categoría con menos representación femenina en la historia de los premios-, el británico Roger Penrose y el alemán Reinhard Genzel, por su investigación sobre agujeros negros.

El anuncio de hoy es el segundo de esta edición de 2021. Ayer se dieron a conocer los ganadores de la categoría de medicina y fisiología, los estadounidenses David Julius y Ardem Patapoutian, por su el descubrimiento de los receptores que nos permiten percibir la temperatura y el tacto. Mañana será el turno del Nobel de química, el jueves el de literatura; el de la paz el viernes y, finalmente, el de economía, el próximo lunes.

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La tradicional ceremonia de entrega y banquete que se lleva a cabo cada 10 de diciembre en Estocolmo, coincidiendo con la fecha de la muerte de Alfred Nobel, no se celebrará, por segundo año consecutivo, informa Reuters. En su lugar, los galardonados recibirán sus medallas y diplomas en su país de residencia y participarán en una ceremonia virtual

La investigació sobre els forats negres, Nobel de Física 2020

L’astrofísica torna a ser protagonista dels premis Nobel d’aquest any, i concretament els forats negres. És una tendència que és repeteix últimament. Aquests forats negres que han de fer concórrer la física quàntica i la física relativista en un futur. El premi Nobel s’ha donat per un estudi teòric dels forats negres i d’altra banda a l’estudi concret que ens mostra el forat negre que tenim al centre (aproximadament) de la nostra galàxia. Desprès d’aquests premis Nobel,  tots hem de tenir clar que els forats negres influenciaran  la nostra vida d’una manera o d’una altra.

L’anglès Roger Penrose, l’alemany Reinhard Genzel i la nord-americana Andrea Ghez reben el guardó d’aquest any.

Personalment m’ha agradat que hi hagi una altra dona que ha rebut el premi Nobel de física. Aquesta és la quarta, anteriorment:

Marie Curie
Premi Nobel de Física l’any 1903 (conjuntament amb Pierre Curie). Premi Nobel de Química l’any 1911.

Maria Göppert-Mayer
Premi Nobel de Física l’any 1963 (conjuntament amb J. Hans Jensen).

Dona Strickland
Premi Nobel de Física l’any 2018 (conjuntament amb Arthur Ashkin i Gérard Mourou).

https://www.lavanguardia.com/ciencia/20201006/483889154051/nobel-fisica-2020-agujeros-negros.html

El inglés Roger Penrose, el alemán Reinhard Genzel y la estadounidense Andrea Ghez han sido reconocidos con el premio Nobel de Física 2020, según ha anunciado la Real Academia de Ciencias Sueca, por su trabajo sobre “los secretos más oscuros del universo”, los agujeros negros.

Penrose ha recibido el galardón“por el descubrimiento de que la formación de un agujero negro es una sólida predicción de la teoría general de la relatividad”. Genzel y Ghez comparten el premio por “el descubrimiento del objeto compacto supermasivo del centro de nuestra galaxia”. Continua la lectura de La investigació sobre els forats negres, Nobel de Física 2020

Els exoplanetes i l’evolució de l’Univers guanyen el Nobel de Física

Els exoplanetes guanyen per fi .  Els suïssos Michel Mayor i Didier Queloz comparteixen el guardó amb el canadenc James Peebles.

La Reial Acadèmia de les Ciències de Suècia ha atorgat el Premi Nobel de Física 2019 a Michel Mayor, Didier Queloz i James Peebles. Els dos primers van ser els responsables del descobriment dels primers planetes fora del sistema solar. El tercer és un dels pares de les teories cosmològiques que expliquen com va sorgir l’univers i quin ha estat la seva evolució. En el seu anunci des d’Estocolm, l’acadèmia sueca justifica la seva guardó per les aportacions dels premiats al coneixement humà sobre l’evolució del cosmos i el lloc que ocupa en ell la Terra.

 https://www.lavanguardia.com/ciencia/20191008/47869235397/premio-nobel-fisica-2019.html

 Los tres reciben el premio por sus “contribuciones a nuestra comprensión de la evolución del Universo y el lugar de la Tierra en el cosmos”, según el veredicto de la Real Academia de Ciencias Sueca.

La primera mitad de la frase -la comprensión de la evolución del Universo- se refiere a los trabajos de James Peebles, que ha desarrollado toda su carrera en la Universidad de Princeton en EE.UU., adonde llegó en 1958 con 23 años y donde es actualmente profesor emérito. Peebles recibe la mitad del premio, dotado con nueve millones de coronas suecas (830.000 euros), “por descubrimientos teóricos en cosmología física”.

La otra mitad se otorga a Mayor y Queloz, de la Universidad de Ginebra en Suiza, a los que se refiere la mención al “lugar de la Tierra en el cosmos”. Reciben el premio “por el descubrimiento de un exoplaneta orbitando una estrella de tipo solar”.

Imagen virtual de un exoplaneta

Imagen virtual de un exoplaneta (EFE)

Según ha destacado en rueda de prensa Mats Larsson, presidente del Comité Nobel en la academia sueca, “la radiación de fondo cósmica descubierta en 1965 ha resultado ser una mina de oro para nuestra comprensión de cómo el Universo se ha desarrollado desde su primera infancia hasta la actualidad. De no haber sido por los descubrimientos teóricos de James Peebles, las maravillosas mediciones de alta precisión que se han hecho de esta radiación en los últimos veinte años no nos hubieran dicho casi nada”.

La radiación de fondo cósmica, popularmente llamada el eco del big bang, se refiere a una radiación emitida unos 400.000 años después del big bang en el momento en que el Universo se volvió transparente y la luz pudo viajar por primera vez a través del espacio. Hoy día esta radiación llega a la Tierra desde todas las regiones del cielo y, aunque es imperceptible para los sentidos humanos, se puede registrar con telescopios.

James Peebles

Sus trabajos son “la base de nuestras ideas contemporáneas sobre el Universo”, destaca la academia sueca

Un análisis detallado de la radiación de fondo cósmica permite interpretar la información que contiene y deducir cómo era el Universo en su infancia y cómo ha evolucionado a lo largo de su historia.

Son los trabajos de James Peebles los que han permitido interpretar esta radiación y descubrir que el Universo observable sólo representa el 5% de toda la materia y energía existentes. El 95% restante está formado por materia oscura, que tiene masa pero no es visible, y por una enigmática energía oscura para la que los astrofísicos no tienen explicación.

Peebles “estableció los fundamentos para la transformación de la cosmología a lo largo de los últimos cincuenta años desde la especulación hasta la ciencia”, destaca la academia sueca en el comunicado en que anuncia el premio. Su teoría “es la base de nuestras ideas contemporáneas sobre el Universo”.

Pese a estos avances, Peebles cree que “nunca llegaremos a comprender completamente el Universo”, según declaró en una entrevista con La Vanguardia en 2015.

Por su parte, Michel Mayor y Didier Queloz inauguraron el campo de investigación de los exoplanetas. Introdujeron una nueva técnica para detectarlos y descubrieron con ella 51 Pegasi b, el primer exoplaneta confirmado alrededor de una estrella de tipo solar -lo que se conoce como una estrella de la secuencia principal-. Didier Queloz, que tenía 29 años cuando se publicó en 1995 el avance por el que ha recibido el Nobel, era entonces estudiante de doctorado en la Universidad de Ginebra. Michel Mayor, que tuvo en papel clave en el descubrimiento, le dirigía la investigación.

“Fue una revelación que cambió para siempre nuestra visión sobre el lugar de la Tierra en el Universo”, ha valorado Mats Larson, presidente del Comité Nobel. Aunque 51 Pegasi b es un gigante gaseoso como Júpiter, “desde entonces se han encontrado más de 4.000 exoplanetas y recientemente se han descubierto planetas similares a la Tierra con el potencial de albergar vida”.

Michel Mayor y Didier Queloz

Su descubrimiento “cambió para siempre nuestra visión sobre el lugar de la Tierra en el Universo”

La técnica que desarrollaron Mayor y Queloz, llamada de velocidad radial, consiste en medir cómo una estrella se acerca y se aleja de la Tierra a medida que un planeta orbita a su alrededor y la atrae con su gravedad. Esta técnica ha sido utilizada después con éxito por numerosos grupos de investigación, entre ellos el del Institut de Ciències de l’Espai que presentó hace dos semanas un planeta gigante alrededor de una estrella enana o el que detectó un planeta potencialmente habitable junto a Proxima Centauri, la estrella más cercana al sistema solar.

Posteriormente se ha desarrollado otra técnica, llamada de tránsitos, que ha permitido descubrir un gran número de exoplanetas. Consiste en observar si el brillo de una estrella se reduce periódicamente a medida que algún planeta gira a su alrededor y se interpone entre ella y la Tierra, tapando así una parte de su luz.

Pero el descubrimiento de Mayor y Queloz (que compagina su plaza en la Universidad de Ginebra con otra en la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido) “inició una revolución en la astronomía”, destaca la academia sueca. “Extraños nuevos mundos están siendo descubiertos con una riqueza increíble de tamaños formas y órbitas. Desafían nuestras ideas preconcebidas sobre los sistemas planetarios y obligan a los científicos a revisar sus teorías”.

Que Mayor y Queloz ganarían algún día el Nobel se daba por descontado desde hace años en el mundo de la astronomía dado que inauguraron todo un nuevo campo de investigación. Pero las normas del premio establecen que no se puede conceder a más de tres personas. El hecho de que otros dos astrónomos, los estadounidenses Geoff Marcy y Paul Butler, también participaran desde el principio en el campo de los exoplanetas y fueran considerados candidatos parece haber retrasado el reconocimiento a Mayor y Queloz, hipótesis imposible de comprobar ya que las deliberaciones del jurado son secretas.

El final de la carrera de Marcy en la Universidad de Berkeley en 2015 tras haber sido declarado culpable de acoso sexual parecía haber allanado el camino al Nobel de Mayor y Queloz. Finalmente, la academia sueca ha optado por dejar al margen del premio también a Butler, que realizó gran parte de sus trabajos más importantes junto a Marcy antes de que ambos dejaran de hablarse en el 2005.

https://elpais.com/elpais/2019/10/08/ciencia/1570525586_219318.html