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Oliveres que exhaureixen l’aigua mil·lenària o com obrir la porta a l’avanç de la desertificació a Espanya

La desertificació té dues potes. D’una banda, les alteracions climàtiques i de l’altra les activitats humanes inadequades.

https://www.eldiario.es/sociedad/olivos-esquilman-agua-milenaria-abrir-puerta-avance-desertificacion-espana_130_6094099.html

La imagen es la de una infinidad de hileras de árboles enanos muy juntos que se extienden por miles de hectáreas. Olivos sin apenas tronco. Todo ramas. Convertidos en arbustos porque, a este régimen, duplican el rendimiento económico habitual. Así, a la vera del Desierto de Tabernas, la zona más árida y seca de Europa se ha convertido en un centro de producción de olivares de regadío superintensivo. ¿El precio? Esquilmar el agua subterránea sobre la que se cultivan. Abrir la puerta al avance de la desertificación que la crisis climática empuja por el vulnerable sureste de la península ibérica.

Entre los municipios almerienses de Tabernas y Sorbas discurre la carretera N340a. Se trata del eje que atraviesa un área donde la lluvia es rara. “La región con más horas de sol de Europa” publicitan las etiquetas del aceite de oliva producido aquí. De hecho, las precipitaciones no llegan a 200 mm al año. A derecha e izquierda de ese eje se han ido extendiendo explotaciones agrícolas basadas en el riego. En el agua.

“El regadío intensivo llegó en los años noventa y para el 2000 ya se secaron los primeros manantiales, los más altos, como el de Góchar” se lamenta Andrés Pérez, que vive en el municipio de Sorbas. “Pero es que en los últimos cinco o seis años se ha multiplicado mucho y se ha convertido en superintensivo”, remata este vecino que ha visto en primera fila la transformación de la comarca. El triángulo que forman las localidades de Tabernas, Sorbas y Uleila del Campo es un paisaje de parcelas de suelo marrón roturado campaña tras campaña y una capa verde olivo por encima. Los datos del Instituto de Estadística de Andalucía confirman la impresión de Andrés. Las hectáreas de olivar de regadío se han multiplicado por 20 entre 2009 y 2018, hasta llegar a las 4.700 hectáreas.

A cada ejemplar, que no levanta más de dos metros y medio, le llega una conducción que le dispensa el líquido y los agroquímicos calculados para maximizar la producción. A metro y medio, un compañero. Y luego otro. Y otro. Y otro. Las explotaciones superintensivas oscilan entre 1.500 y 2.000 árboles por hectárea.

Estos cientos de miles de olivos de diseño se beben a ritmo acelerado el agua fósil acumulada hace miles de años en la profundidad del acuífero del río Aguas. Un acuífero que soporta décadas de sobreexplotación reconocida. Los técnicos de la Demarcación Cuencas Mediterráneas Andaluzas no se han cansado de dejarlo por escrito: en el año 2000 las extracciones superaban en más de un 20% los recursos medios. Para 2015, sus cálculos se habían disparado a una extracción del 200% por encima de lo disponible. “El incremento de los bombeos en los últimos años, fundamentalmente para riego, ha dado lugar a una situación actual de absoluta insostenibilidad”, puede leerse en las fichas técnicas del acuífero. Este depósito se recarga cada año con 7,6 hm3. Eso hace que puedan usarse 5,61 hm3. Pero se saca, cada curso, 16,92 hm3. Cada vez se succiona desde niveles más profundos donde el agua llevaba reposando milenios.

“Tabernas es un caso de desertificación de libro”, describe el investigador del Instituto Ramón Margalef de la Universidad de Alicante, Jaime Martínez Valderrama. Doctor en Ingeniería Agrónoma, Martínez Valderrama vive en Almería y se ha pasado horas y horas analizando la degradación que ha generado en esta zona la multiplicación de la industria superintensiva olivarera.

“La desertificación tiene dos patas. Por un lado, las alteraciones climáticas y por otro las actividades humanas inadecuadas”, recuerda el investigador que en breve publicará los resultados del trabajo. “En Tabernas se está agotando un recurso finito con la extracción masiva de agua. Al desequilibrarse el sistema natural y el económico y rebasar umbrales que no son reversibles desembocas en la desertificación”.

Martínez Valderrama ha podido comprobar sobre el terreno cómo se cumplía la previsión lanzada por la Oficina Española de Cambio Climático del Gobierno en 2005: “La aridización del clima y la pérdida de materia orgánica edáfica promoverían asimismo los procesos de desertificación, que en la actualidad afectan gravemente a un tercio de la superficie española, sobre todo en el sur y levante peninsular”.

Ahora, el ingeniero describe que “hemos comprobado cómo, en un proceso muy rápido de 10 o 15 años, no hay resto del relieve en muchas fincas. Las cotas han desaparecido. Un desnivel de metros. No es que se haya erosionado la parcela, es que han acabado con el relieve: un monocultivo en una planicie”.

La alta producción y rentabilidad están detrás de esta fórmula agrícola que conlleva el avance de la desertificación. Montar una explotación así cuesta unos 6.000 euros por hectárea, pero se amortiza a los seis años ya que “los costes de recolección se rebajan un 50%”, explican en la cátedra Agritech de la Universidad Politécnica de Cartagena. Al ser arbustos, una máquina hace el trabajo. “Nos encontramos ante una inversión con una alta rentabilidad que está siendo implantada por agricultores e inversores que buscan maximizar los beneficios de sus explotaciones”, añaden.

Uno de los principales empresarios de este modelo en esta zona cero de la desertificación es el grupo almeriense Carrión, que ha preferido no contestar a eldiario.es sobre las implicaciones ambientales que supone este modelo productivo.

A falta de agua del cielo, se busca en el subsuelo

El olivar superintensivo impone un impacto ambiental. De hecho, la Junta de Andalucía decidió en octubre de 2019 prohibir cautelarmente la recolección nocturna de aceituna en olivares en seto al no saber qué daños ha estado causando a las poblaciones de aves el paso de las cosechadoras por los árboles. La resolución se redactó para esta última campaña 2019-2020.

“La alta eficiencia del cultivo en seto posibilita un menor consumo de agua”, ha sostenido la directora de la cátedra Agritech Lola Gómez. Con todo, cada hectárea abierta en Tabernas o Sorbas necesita, al menos, 3.000 metros cúbicos de líquido. A falta de agua del cielo, se busca en el subsuelo.

El hidrogeólogo de la Universidad de Almería, José María Calaforra, explica cómo la multiplicación de sondeos y pozos sacando agua del subsuelo ha hecho descender el nivel del acuífero. “En Almería, al utilizarse agua subterránea se ha creado la imagen de que es infinita, porque no se ve. Se perfora y sale”. La cantidad de agua extraída del depósito subterráneo ha provocado que “ahora estén buscándola a profundidades de 400 metros, en una capa de rocas metamórficas”.

En su despacho universitario, Calaforra describe la situación que se ha encontrado en Tabernas: el modelo agrointensivo ha derivado en que “tengamos auténticos acuafundistas que, a medida que compraban terrenos para formar grandes fincas acumulaban derechos de uso de agua asociados a los minifundios que han ido agregando. Hay varios cientos de concesiones concedidas que suman, más o menos, 40 hm3. Muy por encima del agua realmente disponible. Se ha creado una burbuja agrícola con agua virtual”, analiza el hidrogeólogo que sitúa el origen del problema en la recalificación de suelos forestales en agrícolas. “Esto es la consecuencia de aquellas decisiones políticas”.

Sustenta esta afirmación la Demarcación Hidrográfica que, en enero de 2020, avisaba del “crecimiento particularmente intenso” del regadío en esta área. “Los secanos tradicionales e incluso pastizales se transforman en regadíos de olivar intensivos o superintensivos”, alertan, al tiempo que subrayan que los aprovechamientos “irregulares e incontrolados” se concentran en los lugares con más déficit de agua ya que, al fin y al cabo, son “las de mayor rentabilidad económica” de este recurso.

El manantial chivato

“El río Aguas tiene un chivato que está avisando de cómo se esquilma el agua: el manantial de Los Molinos que nos ha dicho que el acuífero había cambiado”, advierte Calaforra. “A base de perforar y extraer, la zona de recarga del acuífero se ha estrechado y el agua no llega al manantial como antes, de manera que ha pasado de medirse caudales de hasta 120 litros por segundo a estar ahora en 10 o 15 litros. Hay que tener en cuenta que una gota de lluvia que entrara por Tabernas, en el área de los sondeos, tardaría fácilmente 50 años en salir por el manantial”. Por esa surgencia salía una media anual de 40 litros por segundo en el periodo 1970-2000. El promedio medido ahora es de 7,28 litros por segundo.

Ese manantial está a unos 17 km en línea recta del corazón de los campos de olivos enanos. “Yo llevo viviendo 30 años aquí y nunca había visto lo que vemos ahora”, cuenta David Dene, un inglés que se mudó a Almería hace décadas y vive en la aldea de Los Molinos, en la ribera del curso fluvial. “A estas alturas del año el río llegaba por aquí –señala las paredes de yeso del curso del río Aguas a la altura de su pecho–. “Ahora mira” –y se agacha para colocarse a los pocos centímetros que alcanza la corriente–. “Aquí se formaba una piscina”, comenta según avanza por el sendero que lleva al cartel de Nacimiento del Río Aguas. Un nacimiento que ya en febrero de 2020 estaba casi seco (las filtraciones actuales brotan ahora más abajo y con un caudal menguante). Para Dene, nacido en el norte de Inglaterra hace 70 años, el manantial atestigua cómo el agua se queda en los millares de olivos de Tabernas. “Y mata el corredor ecológico del río. Mata un oasis en medio de una zona de expansión del clima árido”.

A pesar de que, al menos desde 2009, los planes hidrológicos establecen que este acuífero padece una “absoluta insostenibilidad”, no fue hasta julio de 2018 cuando la Junta de Andalucía publicó una resolución para “mejorar el estado cuantitativo y cualitativo”. Entre las medidas, se obligaba a formar una comunidad de usuarios de esas aguas subterráneas para atajar el expolio. La asamblea de constitución se demoró hasta el 29 de septiembre de 2019.

Al habla con eldiario.es, el secretario de la comunidad de usuarios, Antonio Vallverdú, insistía en que “se dejará de extraer agua subterránea a cambio del agua de desaladora de Carboneras”. Un bombeo de agua desde la costa que ya publicitaba la empresa pública Acuamed en 2008. Andrés Pérez, desde Sorbas, contrapone que “¿de qué se habla en esa comunidad de usuarios? Parece que solo importa el agua de la desaladora, no mejorar el acuífero. El agua desalada es mucho más cara así que seguirán perforando pozos. La resignación es muy grande”.

El investigador Martínez Valderrama añade que la desertificación se relaciona con que la “riqueza efímera que se crea al consumir los recursos por encima de las posibilidades conlleva la destrucción la economía de la zona”.

Mientras se extraía toda esa agua por encima de lo posible para sustentar el modelo de riego superintensivo en esta zona del sureste peninsular, en 2016, el Ministerio de Medio Ambiente advertía por escrito que el cambio climático agravaría la desertificación en España especialmente en las zonas de clima seco y semiárido. El mapa que ilustraba el trabajo ya marcaba en rojo los campos de Tabernas.

Oferiran a aturats i pagesos finques d’oliveres mil·lenàries abandonades del Sénia

La regió del Sénia acull extensos olivars plens d’exemplars de més de mil anys d’antiguitat. A la banda catalana, però, fins ara, els arbres estan desemparats per la llei i amenaçats per uns intermediaris que els compren a preu de misèria i els revenen com a mers productes de luxe.

Algunes de les oliveres mil·lenàries que encara queden al Sénia s’han salvat de plagues, gelades, sequeres, guerres i crisis de tota mena durant gairebé dos mil anys. La Farga de l’Arion I, que es calcula que té més de 1.700 anys, ja era al terme d’Ulldecona quan Constantí I el Gran liderava l’Imperi Romà. Si s’abandona aquesta valuosa part del patrimoni català a lasort del capitalisme, s’afegirà un capítol més a la llarga llista de greuges d’un territori que porta dècades sent la perifèria de la perifèria. Si no es fa res per salvar aquest símbol del Montsià, s’aprofundirà novament en el sentiment d’oblit que ja han causat allí episodis com els terratrèmols del projecte Castor, la degradació natural provocada a la regió per la fàbrica de ciment Cemex o les repetides temptatives de transvasament d’un riu Ebre sota mínims..

Veure : https://www.ara.cat/suplements/diumenge/Oliveres-millenaries-Lespoli-legal_0_1972002782.html

https://www.ccma.cat/324/oferiran-a-aturats-i-pagesos-finques-doliveres-millenaries-abandonades-del-senia/noticia/2904644/

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La xilel·la continua propagant-se sense control

La Xilel·la, amb el seu binomi Xylella fastidiosa és un bacteri fitopatogen que causa malalties en diverses plantes, entre elles l’olivera, el taronger, la vinya, el llorer, l’ametller, el cirerer o el presseguer.  La Xilel·la, el bacteri que obstrueix els vasos conductors de la saba i causa la mort de plantes i arbres, s’escampa per la península Ibèrica com una taca invisible que sembla que ningú pugui aturar. A la Mediterrània és un nouvingut, se’l va descobrir el 2013 a la regió italiana de la Pulla. Ja han detectat el bacteri a Madrid i Almeria, mentre s’escampa a les Balears i el País Valencià.

https://www.ara.cat/societat/xilella-continua-propagant-se-control_0_2005599512.html

La xilel·la, el bacteri que obstrueix els vasos conductors de la saba i causa la mort de plantes i arbres, s’escampa per la península Ibèrica com una taca invisible que sembla que ningú pugui aturar. Si fa poc més de quinze dies el patogen es va detectar en un camp d’oliveres de la localitat madrilenya de Villarejo de Salvanés, la setmana passada l’alarma saltava al municipi almerienc d’El Ejido, on van detectar el microorganisme en un hivernacle. Aquests dos nous focus s’afegeixen als centenars que s’han trobat a les illes Balears i al País Valencià, on, com a la resta del sud de la Mediterrània, el bacteri amenaça de provocar la crisi agrícola més important de les últimes dècades. La seva capacitat per afectar fins a 300 espècies diferents converteix aquest patogen en una plaga especialment letal. No en va, l’han batejada com la pesta negra de l’agricultura.

El territori on el bacteri ha mostrat més la seva voracitat ha sigut l’arxipèlag balear, on, des que va aparèixer al municipi de Portocristo el 10 de novembre del 2016, no ha parat d’infectar més i més plantes. A hores d’ara ja s’han detectat 627 positius en cultius tan diversos com l’ametller, la vinya, l’olivera, el cirerer, el pruner o les plantes ornamentals.

On encara és difícil calibrar l’expansió del patogen és al País Valencià, perquè, tot i que des del 29 de juny del 2017 s’hi han confirmat 176 casos, de moment el bacteri només ha afectat el cultiu d’ametllers. A més, tots els positius detectats s’han concentrat al nord de la província d’Alacant. A diferència de les Balears i el País Valencià, Catalunya encara no ha patit l’embat de la xilel·la, i les 3.404 analítiques dutes a terme des del 2015 han donat sempre resultats negatius. Continua la lectura de La xilel·la continua propagant-se sense control

“L’Ebola de les Oliveres” ha arribat a Espanya

Un bacteri molt actiu, potent i perillós que, segons els experts té el potencial de devastar la collita d’olives d’Europa, s’ha detectat al nostre país per primera vegada a l’illa de Mallorca durant un control de rutina a principis de novembre.

Segons la Viquipèdia la “Xylella fastidiosa” és un bacteri fitopatogen amb gran potencial de dany econòmic. Ataca sense curació en l’actualitat a diverses plantes d’utilitat econòmica com la vinya, l’olivera, l’ametller, la prunera, el préssec i el llimoner així com d’altres que no produeixen fruits, com el llorer. És complicat aïllar i cultivar el bacteri al laboratori, d’on deriva l’adjectiu de”fastidiosa”.

Els vectors o agents transmissors de la malaltia són insectes que s’alimenten del xilema de les plantes. Una vegada que l’insecte piqui i xucli en una planta infectada, adquireix el bacteri i  roman en les estructures d’alimentació de l’insecte. Ho transmetrà a la següent planta que piqui per nodrir-se. El bacteri produeix una malaltia se situa entre les més perilloses del món Continua la lectura de “L’Ebola de les Oliveres” ha arribat a Espanya