Arxiu d'etiquetes: microplàstics

El riu Ebre aboca cada any 2.200 milions de microplàstics a la Mediterrània

Segons el treball, publicat a la revista “Science of the Total Environment”, els rius constitueixen la principal font de contaminació dels mars per microplásticos, que s’acumulen a les zones de les platges i en els sediments de les desembocadures.

https://www.lavanguardia.com/vida/20190704/463286054559/el-rio-ebro-vierte-cada-ano-2200-millones-de-microplasticos-al-mediterraneo.html

El río Ebro vierte cada año 2.200 millones de microplásticos al Mediterráneo, según un estudio del Instituto de Ciencia y Tecnología Ambiental de la Universidad Autónoma de Barcelona (ICTA-UAB), que constata que los deltas y estuarios de los ríos son áreas de acumulación de estos desechos. Continua la lectura de El riu Ebre aboca cada any 2.200 milions de microplàstics a la Mediterrània

Potser t’estàs menjant una targeta de crèdit cada setmana

El consumidor mitjà podria estar ingerint 1.769 partícules de plàstic cada setmana només a través de l’aigua.
https://www.publico.es/sociedad/plasticos-estes-comiendo-tarjeta-credito-semana.html

El volumen de deshechos plásticos en el medio ambiente es tal que podrías estar consumiendo cinco gramos a la semana, lo que equivale a comerse una tarjeta de crédito, según un estudio encargado por la organización ambiental WWF International el miércoles.

El estudio, realizado por la Universidad de Newcastle de Australia, concluyó que la mayor cantidad de plástico se consume a través del agua potable, si bien otra fuente importante es el marisco, el cual normalmente se come entero, de modo que el plástico acumulado en su sistema digestivo también se consume. Continua la lectura de Potser t’estàs menjant una targeta de crèdit cada setmana

Cansats d’escoltar el mal que generen residus de plàstic, però es venen 7.000 tones més de fruites i amanides envasades que fa quatre anys

És irònic que un aliment que dura com a molt una setmana estigui embolicat en una cosa que triga tant a desaparèixer.

https://www.eldiario.es/sociedad/Comes-cortada-reducir-llenos-plastico_0_907459888.html

Según entras a la izquierda está el estante de la fruta cortada, los sándwiches y las ensaladas para llevar. A la derecha, el del sushi recién hecho y los platos preparados. De fondo, pan cortado, pan envasado, barras de pan y cajas de verduras y hortalizas. Y, en todas partes, el plástico. Hay parejas de aguacates, medias coles, hojitas de laurel y hasta pepinos individuales rodeados de filme transparente. ¿Y si la naturaleza hubiera inventado un sistema para protegerlos del exterior?

 “Los envases cumplen una función insustituible”, defiende Ignacio García, director de la patronal de supermercados ASEDAS. “No son un capricho, no se usa algo que puede perjudicar el medioambiente sin que esté justificado”. Las principales razones, añade, son tres: seguridad alimentaria, preservación y conveniencia. El consumidor no solo lo quiere fresco, sino listo para tomar, y el mercado responde.
Brócoli envasado
Brócoli envasado GRUPO ALIMENTARIO CITRUS

El pasado 1 de julio terminó una era: la de las bolsas de plástico gratis. A partir de ese día, todos los comercios deben cobrarlas. El objetivo era desincentivar el uso de uno de los envases más dañinos con el medioambiente: las bolsas tienen una vida útil muy corta y apenas se reutilizan, pero tardan hasta 500 años en descomponerse. La patronal llevaba tiempo felicitándose por un logro parecido, porque en 2009, mucho antes de que se aprobara la ley, firmó con sus socios la obligatoriedad de cobrar. Y asegura que redujo su demanda un 85%.

Un paseo por el supermercado demuestra, sin embargo, que el plástico sigue más que presente. En todos los lineales. “Hay verdaderas barbaridades”, dice Cristina Cañavate, creadora de Zero Waste, un grupo que promueve los ‘residuos cero’ en España y que esta semana ha llamado al boicot al plástico. “Hay sobres monodosis de ketchup, magdalenas con doble embalaje y, para colmo, están la piña cortada y troceada, cuando la piel es lo natural. Es una perversión: la comodidad del consumidor genera mayores gastos en la economía y la gestión de residuos”.

Melocotones plastificados


Civilización extrema

El Carrefour de la plaza de Lavapiés, en Madrid, abre 24 horas al día desde 2016. Hay varios como este en la ciudad. El centro cuenta con parte ‘Bio’ (la enseña también tiene tiendas ‘bio’ independientes) y con secciones de carnicería y pescadería. Dos redactores de eldiario.es pasamos una mañana haciendo una compra “normal”. ¿Hasta qué punto induce el supermercado a comprar plastificado?

Lo primero que va a la cesta es el hummus, del que ya venden distintas variedades y marcas  –siempre, claro, en envases de plástico–. Está justo al lado de la piña cortada, cuyas tarrinas (de plástico) de 160 gramos cuestan 1,60 euros (eso son diez euros el kilo, mientras que una piña entera y sin pelar cuesta 1,95 euros el kilo). En este estante hay bocadillos y pequeñas ensaladas: es el de los caprichos, el de comer algo rápido, no el de la compra normal. Pasamos al pan.

Fruta cortada y envasada, civilización extrema
Fruta cortada y envasada, civilización extrema FRESQUITOS

No hay ni un solo pan sin plástico. Los que van cortados llevan bolsita; las barras, papel y filme transparente para que se las vea. En una panadería normal no están cada una en su paquete. Las razones de que aquí sí tienen que ver con la presentación del producto y su manipulación. “Los responsables de calidad y seguridad aconsejan que vayan envasados para evitar contaminación por parte de los consumidores que los puedan tocar”, aseguran desde la patronal de los supermercados. “Te sorprendería saber las posibilidades de contaminación que existen. Si no se dan, es por el trabajo de los expertos”.

No parece que la misma razón aplique a la zona cero del plástico  –sección frutas y verduras– donde hay de todo para elegir. Hay aguacates envasados de dos en dos, otros de tres en tres y luego hay grandes cajas de aguacates sueltos, de los que hay que coger individualmente, meter en una bolsa (más plástico) y pesar. Esto se repite en kiwis, brócoli, pepinos, uvas o nectarinas, que también suben de precio cuando van en un paquete. Tiene nombre propio: la famosa conveniencia. Circulan por internet fotografías de mandarinas peladas y plastificadas, incluso de huevos duros sin cáscara pero en un recipiente de plástico, con la etiqueta de extreme civilisation (civilización extrema). Pues más o menos así: el avance era coger un pack.

Proceso de envasado de Verdifresh
Proceso de envasado de Verdifresh GRUPO ALIMENTARIO CITRUS

El gran negocio de la verdura troceada

Al hablar de verdura envasada hay dos categorías: la que viene en cajitas y la que está lista para llevar (ready to eat). Esta última se llama cuarta gama y su cara más visible son las ensaladas tipo Florette, que suponen más del 55% del mercado en España. El resto son verduras (45%) y fruta (1,5%). Y Florette y el Grupo Alimentario Citrus, proveedor de Mercadona, son las gigantes del sector, que va viento en popa.

En 2015, España fabricaba 99.000 toneladas anuales de frutas y hortalizas preparadas; en 2018, 106.000. Dentro de esto, la única pata que crece es la distribución. Ni los restaurantes ni para la exportación: donde más verduras troceadas y empaquetadas se venden es en los supermercados. Y todas van envueltas en plástico.

¿Cómo es posible que pleno momento de concienciación con los residuos sea un sector tan intensivo en envasado un auténtico éxito? “La categoría de vegetales listos para consumir crece a doble dígito […] gracias al éxito de las nuevas propuestas de fabricantes, que reconocen que escuchan al consumidor para ofrecer las soluciones que demanda, muy enfocadas al concepto ‘conveniencia'”, indica un informe de Alimarket. Además, cita un estudio de AECOC según el cual el 56% de los españoles compra verdura preparada por “falta de tiempo”. El 46% compraría más si hubiera más oferta.

Las empresas han visto ahí un filón para vender alimentación saludable lista para comer. Y están invirtiendo en maquinaria y producto para trocear manzanas, melones, brócoli, pepino, zanahorias o coliflor (categoría ‘snacks). Según este informe, les preocupa el asunto del plástico y buscan nuevos materiales (cartón, reciclables), pero “ante la falta de alternativa”, indican que “el plástico tiene ventajas sustanciales, ya que además de asegurar el contenido del producto, le da visibilidad y permite ver su frescura”.

Al fabricante le funciona y al comprador le gusta, por eso el supermercado está cada vez más lleno de verdura plastificada.

Cala Salitrona plagada de desperdicios y basura / ANSE
Cala Salitrona (Región de Murcia) plagada de desperdicios y basura ANSE

Qué hacen otros y qué dirá la ley

Así como sucedió con las bolsas –un icono, convenimos, la punta del iceberg del problema– las tiendas y fabricantes tienen cada vez más presión social y regulatoria para reducir los plásticos de un solo uso. En 2021 en la Unión Europea se prohibirán determinados productos como los bastoncillos, platos, vasos y cubiertos de plástico. En 2024 los tapones tendrán que ir unidos a la botella y para 2026 los países deberán reportar que han reducido envases.

“El enemigo número uno de quien intenta reducir residuos es el plástico”, apunta Cañavate desde Zero Waste. “Es irónico que un alimento que dura como mucho una semana esté envuelto en algo que tarda tanto en desaparecer”. Su boicot, añade, parece funcionar: se ha hecho viral y al menos en su pequeño negocio de comida preparada (donde solo sirven en tuppers de casa o de vidrio) los clientes lo comentan y dicen que intentarán vivir con menos plástico. “Queremos que la gente busque alternativas, alimentos y otros envoltorios”.

Si después de leer esto tú estás en las mismas, hay información en internet sobre por dónde empezar. Incluso desde la patronal de supermercados descargan cierta responsabilidad en el consumidor. “Todo el esfuerzo que haremos como sector no tendrá nada que ver con que al final los productos acaben en el medioambiente”, concluye su director, Ignacio García. “No se debe a que estén en el mercado, sino a que se les ha dado un destino inadecuado. Para algo están los puntos limpios”.

Mercadona retirará las bolsas de plástico antes de lo previsto.

“Es un ejercicio doble: antes de que lo demandaran lo mirábamos, porque nos preocupa. Pero es que ahora los clientes lo demandan y es normal”, indica Efrén Álvarez, fundador de la empresa española Wetaca, que envía tuppers (envasados al vacío y de plástico) de comida preparada a domicilio. “Es cierto que si sumáramos todos los envases que necesitas para preparar un plato como los que enviamos serían más, pero no es excusa. Nos hemos puesto de plazo el final de verano para encontrar una alternativa”.

En su caso, cuenta, llevan meses intentando sin éxito dar con un envase alternativo que les permita seguir enviando tuppers. Salir del reino del plástico no es tan fácil. “Necesitamos un envase no poroso. Al no usar conservantes, si tiene poros el vacío se va y perdemos la conservación. Hemos probado uno de celulosa, almidón de maíz y almidón de patata, otro 100% de celulosa y otro de pulpa de caña de azúcar. Y en todos entra oxígeno. Nos queda una opción, un bioplástico, pero necesitamos una empresa que quiera fabricarlo. Está siendo una travesía larga. Si no lo conseguimos montaremos un sistema de retorno. Es la última opción”.

La ingesta humana de microplàstics aconseguiria les 120.000 partícules per any

Un adult pot ingerir fins a 120.000 microplàstics a l’any amb el menjar i l’aire. A partir de la quantitat que n’hi ha en diversos aliments i en l’aigua envasada i a partir de la dieta mitjana americana, un estudi calcula quantes micropartícules entren a l’organisme al cap d’un any

Aliments i aire introdueixen al cos humà fins a 121.000 microplàstics a l'any

Molts microplàstics acaben en l’organisme humà

Cada nord-americà adult ingereix en un any entre 74.000 i 121.000 partícules de microplàstics. Es tracta d’un càlcul a la baixa que proporciona un estudi publicat a la revista “Environmental Science & Technology”, que edita la Societat Química Americana (ACS).

Un nou estudi calcula la quantitat de partícules de polímer que ingerim involuntàriament a través de l’alimentació. Aquestes xifres podrien representar tan sols la punta de l’iceberg ja que segueixen faltant dades sobre molts grups d’aliments.

Els microplàstics són minúsculs fragments de polímer inferiors a cinc mil·límetres. Aquesta definició, acordada sota el marc de la National Oceanic and Atmospheric Administration dels Estats Units, inclouria dos tipus de microplàstics: els primaris (aquells que s’alliberen directament d’un producte, com és el cas dels inclosos en productes cosmètics o microfibres de teixit) i els secundaris (que es deriven de la descomposició d’un producte, com passa amb la degradació de les ampolles de plàstic). En tots dos casos, els minúsculs fragments de material són considerats com una font de contaminació per al medi ambient ja que s’acumulen fins a aconseguir grans concentracions en els ecosistemes naturals.

https://www.elperiodico.com/es/ciencia/20190605/estimacion-ingesta-humana-particulas-microplasticos-7489007

Cada año podríamos estar ingiriendo hasta 120.000 partículas de microplásticos. Las trazas de estos minúsculos fragmentos de polímero ya han sido halladas en alimentos como el pescado, el marisco, los azúcares agregados, el alcohol, el agua e incluso en el aire. Ahora, un nuevo estudio publicado en la revista ‘Environmental Science & Technology‘ de la American Chemical Society concluye que, basándose en la alimentación promedio de un ciudadano estadounidense, el consumo inadvertido de estas sustancias está aumentando a la par que el (ab)uso de este material. Continua la lectura de La ingesta humana de microplàstics aconseguiria les 120.000 partícules per any

Cada any moren més d’un milió d’aus i més de 100.000 mamífers marins a conseqüència dels plàstics que arriben al mar

Un estudi de la UB troba 500.000 microplàstics per quilòmetre quadrat al Mediterrani, molt per sobre de la mitjana mundial
La Mediterrània és un dels embornals de plàstics més gran del món. És la conclusió a què han arribat un grup de científics de la UB després d’estudiar els fons marins de tot el món. Hi han trobat 500.000 microplàstics per quilòmetre quadrat, molt per sobre de la mitjana mundial, que és de 100.000.

Els microplàstics són fragments de plàstics diminuts en què es converteixen les tones i tones de deixalles que arriben al mar, al cap del temps, i que triguen segles a descompondre’s (en el cas d’una ampolla, per exemple, uns 500 anys).

I entre aquests microplàstics, un dels més freqüents és el que prové de la nostra roba: diminutes fibres que es desprenen de la roba sintètica cada cop que la rentem.

Si, a simple vista, pot semblar una qüestió menor, atenció a les dades extretes d’aquest estudi pioner de la UB:

  • En una sola rentada d’una llar estàndard es poden alliberar fins a 700.000 microfibres que acaben al fons del mar.
  • Els europeus fan 36 bilions de rentadores l’any de mitjana.
  • El 63% de la roba que es fabrica a tot el món és de fibres sintètiques, és a dir de plàstic.
  • Les fibres de polièster, el material més comú en la nostra roba, poden trigar uns 500 anys a descompondre’s, mentre que les de llana només en trigarien cinc.

Quan la professora de Geociències Marines Anna Sánchez-Vidal feia un estudi sobre els sediments del fons marí, va quedar alarmada de la gran quantitat de fibres tèxtils que hi trobava, així que va decidir fer un gir i es va dedicar a estudiar a fons el problema. En totes les mostres de sediments que recull hi troba restes de fibres tèxtils sintètiques, o sigui, de plàstic.

El seu estudi ha descobert que existeixen en una gran densitat: hi ha uns 4.000 milions de fibres per km2, i se’n van acumulant, cada cop que posem una rentadora. Així que, mentre llegim aquest article, la xifra ja ha augmentat. Ha mostrejat tot el món, des de l’Àrtic al Mediterrani, i a tot arreu hi ha trobat microfibres de plàstic.

Els corrents marins escombren, i fan que es vagin acumulant en les grans fondalades marines, on encara trigaran més a descompondre’s perquè allà els arriba menys la llum del sol. Així ho explica Sánchez-Vidal:

“Fins fa pocs anys ningú s’havia plantejat què passava amb aquestes fibres que estem alliberant. Però ha estat quan cada cop més estudis han començat a mirar l’aigua, els sediments i els organismes marins que ens hem començat a adonar que ens els trobem arreu. Aquí a Catalunya les hem trobat en gambes, sardines, en coralls a gran profunditat…”

Els animals es mengen aquestes microfibres confonent-les amb aliment i passen, d’aquesta manera, a la cadena tròfica, que acaba també al nostre organisme. El catedràtic de Zoologia de la UB Jacob González-Solís estudia la presència de plàstics en ocells marins i el seu és el primer estudi d’aquest tipus al Mediterrani.

“El que estem trobant és que la presència de microfibres és més elevada en ocells que els microplàstics. De moment un 80% dels ocells que hem analitzat tenien diverses microfibres a l’estómac.”

González-Solís ens mostra dos dels ocells morts que té sobre la taula. Han mort accidentalment i són dos baldrigues balears, una espècie en greu perill d’extinció. Les dues tenen vàries fibres tèxtils sintètiques en el seu estómac.

Segons dades de l’ONG Greenpeace, cada any moren més d’un milió d’aus i més de 100.000 mamífers marins a conseqüència dels plàstics que arriben al mar. No se sap l’impacte concret que tenen les microfibres sobre la salut dels animals ni, de retruc, sobre la nostra quan els ingerim.

El problema és especialment greu si tenim en compte els hàbits tèxtils del primer món: amb roba cada cop més barata i sintètica, és a dir, de plàstic. Els científics denuncien que a nivell polític mundial no s’hi estigui fent res i que hi hagi tant desconeixement. Alerten que calen solucions immediates, com, per exemple, que les normatives obliguin els fabricants de rentadores que instal·lin filtres més eficaços. Però també que es potenciï un sistema de consum de roba més responsable.

https://www.ccma.cat/324/molts-microplastics-que-sacumulen-al-fons-del-mar-provenen-de-la-nostra-rentadora/noticia/2917322/

València, desbordada pel ‘monstre’ de les tovalloletes: demana 6 milions a Europa per desencallar la seva col · lector més important

La notícia és a València però el problema és global. Les tovalloletes humides que són d’un sol ús causen un greu impacte al medi ambient i provoquen problemes en les xarxes de clavegueram de nombrosos països. Si les tovalloletes aconsegueixen arribar a l’entorn natural per no haver-se eliminat abans d’arribar a la depuradora, poden trigar fins a 600 anys a desaparèixer. A més, estan compostes per microplástics, un material que s’ha convertit en un dels principals enemics del medi natural, més en concret dels mars i oceans on passen a ser consumits per animals marins i acaben entrant en la cadena alimentària.

https://www.eldiario.es/cv/Valencia-Banco-Europeo-desatascar-toallitas_0_880512232.html

A Màlaga també

https://www.eldiario.es/andalucia/toneladas-toallitas-Nerja-investigados-Malaga_0_880162967.html

Continua la lectura de València, desbordada pel ‘monstre’ de les tovalloletes: demana 6 milions a Europa per desencallar la seva col · lector més important

Noves investigacions revelen que els microplásticos estan per tot arreu

La contaminació microplàstica s’estén al món, segons estudis nous que mostren contaminació al llac i rius del Regne Unit, a les aigües subterrànies als EUA i al llarg del riu Yangtze a la Xina i la costa d’Espanya.

Se sap que els humans consumim les minúscules partícules plàstiques a través de l’alimentació i l’aigua, però encara no s’han determinat els possibles efectes sobre la salut de les persones i els ecosistemes. Un estudi, a Singapur, ha descobert que els microplàstics poden albergar microbis nocius.

Una  nova anàlisi al Regne Unit va trobar contaminació microplàstica en els deu llacs, rius i embassaments . Es van trobar més de 1.000 petites peces de plàstic per litre al riu Tame, a prop de Manchester, fins i tot en llocs relativament allunyats, com ara les Cascades de Dochart i Loch Lomond a Escòcia.

https://www.pressdigital.es/texto-diario/mostrar/1347854/nuevas-investigaciones-revelan-microplasticos-estan-todas-partes?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=Newsletter%20www.pressdigital.es

La contaminación por microplásticos se extiende por todo el mundo, según nuevos estudios. Continua la lectura de Noves investigacions revelen que els microplásticos estan per tot arreu

Un estudi del CSIC detecta alts nivells de plastificants en els dofins del Mar d’Alborán

Però no és només això.  El mar català té doble concentració de microplàstics que el Mediterrani peninsular. La costa davant de la Tordera, punt negre de la concentració de microplàstics al mar.

A les costes catalanes hi ha una concentració mitjana de 180.000 microplàstics per quilòmetre quadrat. Això significa gairebé el doble del valor mitjà en el litoral mediterrani peninsular (100.000 mp/km2). I la costa davant del riu Tordera és on se’n troba la màxima presència: 500.000 microplàstics per quilòmetre quadrat.

Són dades d’un estudi fet pel Grup de Recerca Consolidat en Geociències Marines de la Facultat de Ciències de la Terra de la Universitat de Barcelona, que es publica a la revista Marine Pollution Bulletin.

Els tres autors –Miquel Canals, William P. de Haan i Anna Sànchez Vidal– també han identificat els tipus de plàstic més abundants: polietilè (54,5 %), polipropilè (16,5 %) i poliestirè (9,7%). Es tracta dels polímers termoplàstics més produïts a tot el món. Suren a l’aigua marina i probablement provenen del continent. El 65% dels que hi han trobat són translúcids o bé transparents.

Mostra de microplàstic trobada al litoral

L’estudi s’ha fet mesurant la presència de diversos tipus de microplàstics a les costes de Catalunya, Múrcia i Almeria. A part dels citats, també s’hi ha trobat abundància de niló, poliuretà, PET (polietilè tereftalat), PVC i altres plàstics.  Continua la lectura de Un estudi del CSIC detecta alts nivells de plastificants en els dofins del Mar d’Alborán

De la rentadora a la seva taula: els verats a Canàries ingereixen fibres sintètiques

L’anàlisi d’aquests peixos revela que 94 de 120 tenien plàstic en el seu estómac (el 78,3%), amb una mitjana d’una mica més de dues peces per exemplar.Gairebé el 80% d’aquest peix porta en el seu estómac petits fragments de plàstic que procedeixen dels milers de llars en què diàriament es fa la bugada i acaben al mar.

https://www.publico.es/sociedad/caballas-comen-plastico-lavadora-mesa-caballas-canarias-ingieren-fibras-sinteticas.html

Casi el 80% de las caballas que se pescan en aguas cercanas a Canarias llevan en su estómago pequeños fragmentos de plástico, en su mayoría, fibras sintéticas que con toda probabilidad proceden de las lavadoras con las que miles de hogares hacen a diario su colada. Continua la lectura de De la rentadora a la seva taula: els verats a Canàries ingereixen fibres sintètiques

L’Agència Europea de Químics demana limitar al màxim els microplàstics en cosmètics i detergents

Aquest material un cop alliberat pot ser extremadament persistent i durar milers d’anys. És pràcticament impossible d’eliminar. Les micropartícules afegides a centenars de productes alliberen una mitjana de 36.000 tones anuals de plàstic, explica l’ECHA.

Recomana restringir el seu ús fins a un 95% en 20 anys per la seva dany ambiental: 400.000 milions de tones. “Qualsevol emissió és un risc”

Els microplàstics persisteixen en els ecosistemes, són pràcticament impossibles d’eliminar i arriben als humans per la cadena alimentària.

https://www.eldiario.es/sociedad/Europa-respalda-microplasticos-impacto-ambiental_0_862314717.html

La Agencia Europea de Productos Químicos (ECHA) avala que se limite al máximo el uso de microplásticos añadidos en una amplia gama de productos de consumo habitual por el riesgo que suponen para el medio ambiente. El análisis de la ECHA expone que debe rebajarse entre un 85 y un 95% la cantidad de estas partículas que se liberan a los ecosistemas. Una medida para evitar la emisión de 400.000 millones de toneladas en 20 años. Continua la lectura de L’Agència Europea de Químics demana limitar al màxim els microplàstics en cosmètics i detergents