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Les glaceres de Groenlàndia tenen tant mercuri com els rius contaminats a la Xina

Encara que aquest mercuri no ho introdueixen els humans, la capa de gel s’està fonent molt més ràpid com a resultat del canvi climàtic. Els rius estan rebent 800 metres cúbics d’aigua contaminada amb mercuri per segon, com a conseqüència del desglaç de les glaceres de Groenlàndia.

A  dia d’avui, les comunitats autòctones de Groenlàndia basen la seva dieta en la pesca. Els animals que necessiten per sobreviure, però, corren el risc d’estar contaminats amb mercuri, ja que una de les capes de gel més importants de el país està alliberant quantitats exorbitants del metall als rius locals. Encara que es troba de manera natural en certes roques, els nivells ja estan afectant la vida marina groenlandesa.

https://www.ngenespanol.com/ecosistemas/los-glaciares-de-groenlandia-tienen-tanto-mercurio-como-los-rios-contaminados-en-china/

La medición de mercurio en los glaciares de Groenlandia ha detectado índices nunca antes vistos de este elemento en el hielo. Particularmente en el suroeste del país, una capa de hielo está liberando cantidades peligrosas a los cuerpos de agua dulce. En su mayoría, son ríos cercanos, en los que habitan algunas de las especies marinas que abastecen de alimento a las comunidades originarias.

El problema es que algunos de los peces son clave para la dieta de los habitantes. A pesar de que este metal se encuentra de manera natural en algunas rocas, la vida marina no está habituada a éste —y el organismo humano tampoco.

En su camino río abajo, la contaminación está alcanzando a los animales marinos —incluso aquellos que no están destinados para el consumo humano. De acuerdo con Jon Hawkings, de la Universidad Estatal de Florida, quien ha observado el fenómeno desde 2015, las muestras más recientes señalan aún más componentes de mercurio que en años anteriores.

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800 metros cúbicos de agua contaminada por segundo

glaciares de groenlandia
Foto: Getty Images

A partir de dos expediciones a Groenlandia, Hawkings y su equipo determinaron que las muestras de tres ríos con agua de deshielo han recibido hasta 800 metros cúbicos por segundo de agua contaminada. La crisis climática global ha acentuado este fenómeno, incluso durante la pandemia por COVID-19.

La cifra se obtuvo incluso después de las filtraciones realizadas para eliminar los sedimentos. A pesar de ello, la contaminación alarmante por mercurio se mantuvo. Al respecto, Hawkings destaca que las concentraciones del metal son al menos 10 veces más pronunciadas que un río promedio:

“AUNQUE ESTE MERCURIO NO LO INTRODUCEN LOS HUMANOS, LA CAPA DE HIELO SE ESTÁ DERRITIENDO MUCHO MÁS RÁPIDO COMO RESULTADO DEL CAMBIO CLIMÁTICO”, ENFATIZA EL EXPERTO.

La investigación fue publicada en Nature Geoscience. De acuerdo con los investigadores, esta fuente de mercurio está afectando incluso a los fiordos, con cantidades significativas de mercurio río abajo. Al año, se estima que pueda contaminar con 42 toneladas de mercurio, lo que representa el 10 % del metal en los océanos del mundo.

De acuerdo con Hawkings, lo más impresionante es que ni siquiera está siendo introducido por la mano humana —o no de manera directa. Si bien es cierto que este fenómeno se decanta del deshielo de los glaciares de Groenlandia, es una realidad que se ha acelerado notablemente como consecuencia del calentamiento global antropogénico.

En la actualidad, este elemento se posiciona como el de más alta preocupación a nivel global por su toxicidad. Cuando se inserta en las redes alimentarias, el mercurio se concentra aún más. Para las comunidades del Ártico, representa uno de los problemas de salubridad más difíciles de superar. 

 

Multa de 1,9 milions a Endesa per contaminar un riu que nodreix d’aigua potable a una comarca de 25.000 persones

L’empresa, que recorrerà la sanció, va obrir les comportes per generar electricitat en un embassament en el qual s’acumulen metalls pesants d’una antiga mina de la seva propietat, tot i les advertències de la Xunta perquè no ho fes.

L’embassament és una bomba de rellotgeria, ja que ha anat acumulant durant decennis els residus tòxics provinents de l’explotació de la mina de carbó de la qual s’alimentava la central tèrmica d’As Pontes

https://www.publico.es/sociedad/contaminacion-rio-eume-multa-1-9-millones-endesa-contaminar-rio-nutre-agua-potable-comarca-25000-personas.html

La Xunta de Galicia acaba de proponer sancionar a Endesa con más de 1,8 millones de euros por contaminar entre agosto y octubre del año pasado el río Eume, en A Coruña, del que se nutre el abastecimiento de aguas de una comarca habitada por 25.000 habitantes y que en la temporada estival suele triplicar de largo esa cifra.

La Xunta acusa a Endesa de haber omitido expresamente sus indicaciones, y de haber cometido infracciones muy graves con el vaciado del embalse para producir electricidad, que provocaron la contaminación del río con metales pesados acumulados en el fondo del embalse y que, ante el evidente riesgo para la salud pública, obligaron a cortar durante once días el suministro de agua potable y causaron daños al dominio público hidráulico por valor de 932.284 euros.

La empresa, cuyas campañas de publicidad en prensa y televisión se centran en subrayar con carácter recurrente su compromiso social y medioambiental – “En Endesa trabajamos para hacer realidad un nuevo modelo energético basado en las energías limpias que nos permita ofrecer un mejor servicio y cuidar nuestro planeta”, afirma en su web-, ha confirmado a Público que recurrirá la sanción. Ésta consiste en la obligación de reintegrar el valor de los daños causados y en dos multas de 600.000 y 350.000 euros por sendas infracciones muy graves de la Ley de Aguas de Galicia en su máximo. La primera, por desatender los requerimientos de la Xunta, y la segunda, por incumplir las condiciones del régimen de explotación establecidas por la Administración. En total, más de 1.880.000 euros.

Según la propuesta de resolución sancionadora de la Xunta, Endesa Generación SA modificó el régimen de explotación del embalse sin autorización administrativa, como consecuencia de lo cual se produjo “una importante afección en forma de turbidez y color lolcalizada en el río Eume a su paso por los términos municipales de Pontedeume y Monfero, visible hasta su desembocadura”. El episodio obligó a la Administración autonómica a proceder a “una intervención urgente para garantizar el suministro de agua a la población, atajar el deterioro de la calidad de las aguas y proteger el ecosistema en una zona de alto valor ambiental”.

El embalse del Eume, en el municipio de As Pontes de García Rodríguez, fue construido en la década de los cincuenta del siglo pasado. Explotado por Endesa en régimen de concesión, está enclavado en un entorno de enorme riqueza ecológica y paisajística, parte de la Red Natura europea, a unos 30 kilómetros de la desembocadura del Eume en Pontedeume, un pequeño municipio costero muy frecuentado por el turismo en verano y cuyo mayor atractivo natural, además de sus playas, son las Fragas do Eume, un precioso bosque atlántico que rodea el cauce del río.

Imagen del río Eume contaminado.
Imagen del río Eume contaminado.  COLECTIVO TERRA PONTEDEUME

Pese a esa idílica descripción, el embalse es una bomba de relojería, ya que ha ido acumulando durante decenios los residuos tóxicos provenientes de la explotación de la mina de carbón de la que se alimentaba la central térmica de As Pontes, también propiedad de Endesa y hoy en vías desmantelamiento por los compromisos de España para reducir sus emisiones de CO2. Cuando en el embalse del Eume la cota del agua baja demasiado, afloran esos lodos tóxicos que se han ido acumulando en el fondo del pantano, de forma que son arrastrados río abajo por el vaciado de la presa hasta llegar las captaciones de agua para el suministro humano.

El embalse es una bomba de relojería, ya que ha ido acumulando durante decenios los residuos tóxicos provenientes de la explotación de la mina de carbón de la que se alimentaba la central térmica de As Pontes

Según figura en la propuesta sancionadora de la Xunta, de más de 40 páginas, las normas de explotación del Embalse para el segundo semestre del ejercicio hídrico obligaban a Endesa a mantener una cota mínima de agua de 306 metros sobre el nivel del mar (msnm). Sin embargo, a partir del 27 de julio empezó a detectarse un descenso continuado debido a las aperturas sistemáticas de las compuertas decretadas por Endesa para generar electricidad. El 8 de agosto, Aguas de Galicia, el organismo autonómico competente en la materia, requirió a la compañía para que cesara en su actuación, pero, lejos de hacerlo, Endesa respondió por escrito tres días después de que seguiría adelante con su decisión unilateral de evacuar agua del embalse hasta llegar a los 283,2 msnm. En aquel momento, el precio de la electricidad se encontraba al alza tras cuatro meses de subidas consecutivas.

Al día siguiente de aquel escrito, el 12 de agosto del 2020, empezó a fraguarse el desastre. Se produjo un episodio de lluvias torrenciales que, según Meteogalicia, alcanzaron en la zona los 84 litros por segundo y metro cuadrado. Las tormentas arrastraron los lodos en el embalse revuelto y con sus orillas de barro tóxico peladas varios metros, y contaminaron todo su cauce porque Endesa seguía abriendo las compuertas y manteniendo la cota de agua por debajo de los 300 msnm.

Endesa bajó demasiado el nivel del embalse

“Con la bajada del nivel del embalse por debajo de sus cotas mínimas se pusieron al descubierto sedimentos acumulados durante treinta años, y que hasta ese momento tenían una movilidad muy reducida bajo el agua”, afirma la Xunta, que rechaza los argumentos de los peritos de Endesa de que el suceso fue casual y debido “a una dinámica natural (transporte fluvial de sedimentos) sobre la que han confluido circunstancias meteorológicas extraordinarias (lluvias especialmente intensas) de carácter imponderable (no previsibles)”.

Esas explicaciones no convencen a los técnicos del Gobierno autonómico, que responden que , si bien las lluvias de agosto fueron elevadas para lo que es habitual en el verano, “no son excepcionales”. “El proceso de turbidez (…) se habría producido aún con más graves consecuencias en septiembre, octubre y noviembre, cuando comienza el período de lluvias”, añaden. “La bajada de la cota mínima del embalse por debajo de la cota habitual fue un factor determinante que favoreció que el episodio del año 2020 fuera muy superior tanto en intensidad como en duración con respecto a los ocurridos en otros años”, concluye.

El Eume, contaminado a su paso por las Fragas do Eume.
El Eume, contaminado a su paso por las Fragas do Eume.  COLECTIVO TERRA PONTEDEUME

La Xunta también rechaza que Endesa pretenda ampararse en que pocos meses antes había solicitado un cambio en las normas y en el plan de explotación de la presa para rebajar su cota mínima, porque, precisamente, esas nuevas normas no fueron aprobadas por la Administración dado que la compañía “no dio suficiente cumplimiento a los requisitos técnicos y formales requeridos”.

La afección sobre la salud pública es lo que más preocupa a las organizaciones ecologistas que llevan años denunciando la situación

Asimismo, niega que no se hayan evidenciado daños al ecosistema, tal y como sostiene la compañía: “Estos daños se deberán analizar a más largo plazo para ver posibles alteraciones en elementos de calidad biológica, por ejemplo la fauna bentónica de invertebrados presente de forma habitual en el río, así como afecciones a la morfología del cauce a consecuencia de los arrastres producidos”.

Precisamente esa circunstancia y la afección sobre la salud pública es lo que más preocupa a las organizaciones ecologistas que llevan años denunciando la situación, y que incluso, como en el caso de la asociación Petón do Lobo, especializada en advertir sobre los peligros de la minería en Galicia, se han personado en la causa.

Niveles tóxicos de mercurio, hierro y aluminio

Los ecologistas advierten de los nocivos efectos de la presencia en el agua del Eume de metales altamente tóxicos como mercurio, hierro y aluminio. Entre agosto y noviembre del año pasado los análisis de las aguas del Eume detectaron niveles superiores a los máximos establecidos por las normas de seguridad.

“Endesa abrió las compuertas pese a que era consciente de que esos metales pesados están en el agua”, dice Ana Varela, portavoz de Petón do Lobo. “La multa está bien y es un paso adelante, pero no podemos limitarnos a que Endesa la pague y no pase nada más. No basta con depurar responsabilidades administrativas, porque también puede haberlas de tipo penal, por la presunta comisión de delitos contra el medio ambiente y contra la salud pública, y, por supuesto, políticas, porque la Xunta es conocedora de esta sociedad desde hace años y no ha hecho nada para evitarlo”, dice Varela, quien reclama la dimisión de la Conselleria de Infraestructuras del Gobierno de Feijóo, Ethel Vázquez.

Varela también exige la actuación de oficio por parte de la Fiscalía y conmina a las administraciones a efectuar un estudio sobre la población de la comarca del Eume para detectar cómo ha afectado a su salud el consumo de agua proveniente del pantano “tras décadas de minería irresponsable” por parte de la misma empresa que el año pasado contaminó el río.

Endesa, propiedad de la eléctrica italiana Enel y presidida por el ex mistro franquista Rodolfo Martín Villa desde que el Gobierno de José María Azar la privatizó, obtuvo el año pasado 1.394 millones de euros de beficios netos, más de un 700% más que en el 2019. Sólo en el primer trimestre del 2021 ya ha obtenido 491 millones, lo que, según indica la propia compañía, “confirma sus objetivos financieros para el ejercicio”.

El fàrmac veterinari prohibit a Àsia que amenaça els voltors europeus

Al setembre de 2020 va aparèixer a Catalunya un voltor negre mort al niu. L’anàlisi química dels seus teixits i les troballes postmortem obtinguts a l’Institut d’Investigació en Recursos Cinegètics IREC (CSIC-UCLM-JCCM) van determinar que va morir per exposició al diclofenac. Continua la lectura de El fàrmac veterinari prohibit a Àsia que amenaça els voltors europeus

La central nuclear de Trillo pateix un incendi de 15 minuts en un transformador que obliga a aturar el reactor

El foc no ha afectat els sistemes de seguretat i, segons la central, no ha tingut impacte en els treballadors ni en el medi ambient. S’ha classificat provisionalment amb nivell 0 en l’Escala Internacional de Successos Nuclears i radiològics (INES)

https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/central-nuclear-trillo-sufre-incendio-15-minutos-transformador-obliga-parar-reactor_1_7938174.html

El titular de la central nuclear de Trillo (Guadalajara) ha notificado al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), siguiendo el procedimiento establecido, que a las 00.24 horas se ha declarado un incendio superior a diez minutos en un transformador principal que ha originado la parada automática del reactor y la transferencia de la alimentación exterior desde la red de 400 kV a la red de 220 kV. Continua la lectura de La central nuclear de Trillo pateix un incendi de 15 minuts en un transformador que obliga a aturar el reactor

Són nocius els microplàstics?

Els científics han emprès la tasca d’estudiar les diminutes partícules de plàstic presents en els animals marins (i en els éssers humans)

¿Son dañinos los microplásticos?

Dunzhu Li solía calentar con el microondas el almuerzo que llevaba en un recipiente plástico. Pero dejó de hacerlo cuando, junto a sus colegas ingenieros medioambientales, hizo un descubrimiento inquietante: los contenedores plásticos de alimentos desprenden una gran cantidad de partículas diminutas (llamadas microplásticos) en el agua caliente. “Quedamos conmocionados”, afirma Li. Los biberones también desprenden microplásticos, según explican Li y otros investigadores del Trinity College de Dublín en un informe publicado el octubre pasado (1). Si los padres preparan la leche de fórmula agitando los polvos con agua caliente dentro del biberón, su bebé podría acabar ingiriendo más de un millón de partículas de microplástico cada día, según cálculos del equipo. Continua la lectura de Són nocius els microplàstics?

Adverteixen que Txernòbil generar noves reaccions nuclears a 35 anys de l’accident nuclear

Científics ucraïnesos van mesurar reaccions de fissió en les masses de combustible d’urani en el tercer reactor tapat per un sarcòfag. Ara, estan estudiant per determinar si desapareixeran per si soles o si requeriran intervencions per evitar un altre accident

Encara que una possible reacció explosiva estaria continguda, podria enderrocar parts inestables de l’antiga estructura. Científics descarten que passi alguna cosa semblant a el desastre nuclear de 1986 que va propagar un núvol tòxica. S’està valorant el desenvolupament d’un robot que pugui suportar la radiació prou com per entrar a la sala 305/2

Segons publica la revista Science, els sensors detecten un nombre creixent de neutrons, senyal de fissió, i procedeix d’una sala que és inaccessible pels seus nivells de radiació. No obstant això, els recomptes de neutrons augmenten lentament, el que concedeix encara diversos anys per trobar una solució que acabi amb l’amenaça.

https://www.infobae.com/america/tendencias-america/2021/05/08/advierten-que-chernobyl-comenzo-generar-nuevas-reacciones-nucleares-a-35-anos-de-su-explosion/

Pasaron 35 años desde que la planta de energía nuclear de Chernobyl en Ucrania explotó en el peor accidente nuclear que tuvo el mundo. Pero, al igual que la memoria, el calor todavía no se apagó.

Es que las reacciones de fisión siguen ardiendo nuevamente en masas de combustible de uranio enterradas en lo profundo de una sala del reactor que explotó. “Es como las brasas en un pozo de barbacoa”, afirmó el científico Neil Hyatt, químico de materiales nucleares de la Universidad de Sheffield. Ahora, los investigadores ucranianos están luchando para determinar si las reacciones desaparecerán por sí solas o si requerirán intervenciones extraordinarias para evitar otro accidente.

Es que los sensores están rastreando un número creciente de neutrones, una señal clara de que está ocurriendo el proceso de fisión, que fluye desde una habitación inaccesible, informó la semana pasada Anatolii Doroshenko del Instituto de Problemas de Seguridad de las Plantas de Energía Nuclear (ISPNPP) en Kiev, Ucrania, durante las discusiones sobre el desmantelamiento del reactor. “Hay muchas incertidumbres. Pero no podemos descartar la posibilidad de un accidente”, afirmó Maxim Saveliev de ISPNPP.

Reacciones de fisión siguen ardiendo nuevamente en masas de combustible de uranio enterradas en lo profundo de una sala del reactor que explotó - REUTERS/Gleb Garanich Reacciones de fisión siguen ardiendo nuevamente en masas de combustible de uranio enterradas en lo profundo de una sala del reactor que explotó – REUTERS/Gleb Garanich

Los recuentos de neutrones están aumentando lentamente, según Saveliev, lo que sugiere que los gerentes aún tienen algunos años para descubrir cómo sofocar la amenaza. Cualquier remedio que se le ocurra a él y sus colegas será de gran interés para Japón, que está lidiando con las secuelas de su propio desastre nuclear hace 10 años en Fukushima, señala Hyatt. “Es una magnitud de peligro similar”.

El espectro de la fisión autosostenida, o criticidad, en las ruinas nucleares ha perseguido durante mucho tiempo a Chernobyl. Cuando parte del núcleo del reactor de la Unidad Cuatro se derritió el 26 de abril de 1986, las varillas de combustible de uranio, su revestimiento de circonio, las varillas de control de grafito y la arena arrojadas al núcleo para tratar de extinguir el fuego se fundieron en lava. Fluyó a las salas del sótano de la sala del reactor y se endureció en formaciones llamadas materiales que contienen combustible (FCM), que están cargados con aproximadamente 170 toneladas de uranio irradiado, el 95% del combustible original.

El sarcófago de hormigón y acero llamado Refugio, erigido un año después del accidente para albergar los restos de la Unidad Cuatro, permitió que el agua de lluvia se filtrara. Debido a que el agua ralentiza o modera los neutrones y, por lo tanto, aumenta sus probabilidades de golpear y dividir núcleos de uranio, las lluvias a veces elevaban el conteo de neutrones. Después de un aguacero en junio de 1990, un “acosador”, un científico de Chernobyl que corre el riesgo de exponerse a la radiación para aventurarse en la sala del reactor dañada, se precipitó y roció una solución de nitrato de gadolinio, que absorbe neutrones, en un FCM que él y sus colegas temían que pudiera ir crítico. Varios años después, la planta instaló rociadores de nitrato de gadolinio en el techo del Refugio. Pero el aerosol no puede penetrar eficazmente en algunas habitaciones del sótano.

Una máscara de gas para chicos es vista cerca del reactor que explotó - REUTERS/Gleb GaranichUna máscara de gas para chicos es vista cerca del reactor que explotó – REUTERS/Gleb Garanich

Los funcionarios de Chernobyl supusieron que cualquier riesgo de criticidad se desvanecería cuando el enorme Nuevo Confinamiento Seguro (NSC) se deslizó sobre el Refugio en noviembre de 2016. La estructura de 1.500 millones de euros estaba destinada a sellar el Refugio para que pudiera estabilizarse y finalmente desmantelarse. El NSC también evita la lluvia y, desde su emplazamiento, los recuentos de neutrones en la mayoría de las áreas del Refugio se han mantenido estables o están disminuyendo. Pero comenzaron a subir en algunos lugares, casi duplicándose en 4 años en la habitación 305/2, que contiene toneladas de FCM enterradas bajo escombros. El modelo ISPNPP sugiere que el secado del combustible de alguna manera hace que los neutrones que rebotan a través de él sean más, en lugar de menos, efectivos para dividir los núcleos de uranio. “Son datos creíbles y plausibles”, dice Hyatt. “Simplemente no está claro cuál podría ser el mecanismo”.

La amenaza no se puede ignorar. A medida que el agua continúa retrocediendo, el temor es que “la reacción de fisión se acelere exponencialmente”, dice Hyatt, lo que lleva a “una liberación incontrolada de energía nuclear”. No hay posibilidad de que se repita lo ocurrido en 1986, cuando la explosión y el incendio enviaron una nube radiactiva sobre Europa. Una reacción de fisión descontrolada en un FCM podría chisporrotear después de que el calor de la fisión hierva del agua restante. Aún así, señala Saveliev, aunque cualquier reacción explosiva sería contenida, podría amenazar con derribar partes inestables del destartalado Refugio, llenando el NSC con polvo radiactivo.

Abordar la amenaza recién desenmascarada es un desafío abrumador. Los niveles de radiación en 305/2 impiden acercarse lo suficiente para instalar sensores. Y rociar nitrato de gadolinio sobre los escombros nucleares no es una opción, ya que está sepultado debajo del concreto. Una idea es desarrollar un robot que pueda resistir la intensa radiación durante el tiempo suficiente para perforar agujeros en los FCM e insertar cilindros de boro, que funcionarían como barras de control y absorberían neutrones. Mientras tanto, ISPNPP tiene la intención de intensificar el monitoreo de otras dos áreas donde los FCM tienen el potencial de volverse críticos.

Casas abandonadas que ardieron al calor del reactor abierto - REUTERS/Gleb GaranichCasas abandonadas que ardieron al calor del reactor abierto – REUTERS/Gleb Garanich

El resurgimiento de las reacciones de fisión no es el único desafío al que se enfrentan los guardianes de Chernobyl. Asediados por radiación intensa y alta humedad, los FCM se están desintegrando, generando aún más polvo radiactivo que complica los planes para desmantelar el Refugio. Al principio, una formación FCM llamada Pie de Elefante era tan difícil que los científicos tuvieron que usar un rifle Kalashnikov para cortar un trozo para su análisis. “Ahora tiene más o menos la consistencia de la arena”, dice Saveliev.

Ucrania ha intentado durante mucho tiempo eliminar los FCM y almacenarlos en un depósito geológico. Para septiembre, con la ayuda del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo, pretende tener un plan integral para hacerlo. Pero con la vida aún parpadeando dentro del Refugio, puede ser más difícil que nunca enterrar los inquietos restos del reactor.

https://www.20minutos.es/noticia/4691157/0/detectan-nuevas-reacciones-nucleares-en-chernobil-no-podemos-descartar-la-posibilidad-de-un-accidente/

Un primer estudi detecta plastificants en les tortugues marines

Com més escombraries plàstica hagi al mar, major exposició i majors nivells de plastificants hi haurà acumulats en les tortugues, i per tant en nosaltres.

https://www.lavanguardia.com/natural/20210504/7426551/primer-estudio-detecta-plastificantes-tortugas-marinas.html

Un estudio ha detectado por primera vez aditivos químicos plastificantes en los tejidos musculares de tortugas marinas del Mediterráneo. El trabajo ha sido elaborado por el Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (Idaea-CSIC) y la Universidad de Barcelona. Este trabajo ha hallado 15 compuestos diferentes de plastificantes organofosforados en tortugas boba (Caretta caretta), según explica la investigadora Ethel Eljarrat.  Continua la lectura de Un primer estudi detecta plastificants en les tortugues marines

Les balenes s’enfronten a amenaces noves emergents

Aqueta és la situació: hem fet molts avenços en la conservació de les balenes, però han aparegut el canvi climàtic, la contaminació per plàstics i altres perills.

Whales Face New and Emerging Threats

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Reconstrucció amb documents i testimonis clau què va fallar la nit de l’accident nuclear que va estar a punt de canviar la història de Catalunya

L’Institut Francès de Seguretat Nuclear va fer pública l’any 2000 la llista dels 60 incidents nuclears més importants de la història del segle XX. El primer de tots, l’accident de Txernòbil, el 26 d’abril de 1986, del qual avui es compleixen 35 anys. Però, entre els quatre primers, n’hi figura un de molt més proper però molt menys conegut: l’accident del 19 d’octubre de 1989 a la central nuclear de Vandellòs I, a la comarca del Baix Camp.

https://www.elcritic.cat/mes/expedient-vandellos/297-bars-anatomia-duna-no-catastrofe-89825

Els fets de Vandellòs, només tres anys després de Txernòbil, són la història d’una no-catàstrofe. L’incendi d’una turbina i la inundació posterior van encendre totes les alarmes. Però els esforços de tècnics i de bombers van evitar la fusió del nucli. El cas va arribar a judici més de 10 anys després, però els directius i responsables de la central, explotada pel consorci publicoprivat Hifrensa, van ser absolts. Hifrensa era una societat participada per les matrius de les empreses que acabarien formant el gran oligopoli elèctric espanyol: Endesa i Iberdrola.

Els advocats de l’acusació i el moviment ecologista creuen que no hi va haver un judici just com a conseqüència de les pressions del lobby nuclear. Segons consta en la documentació judicial, la companyia no va aplicar els requeriments del Consell de Seguretat Nuclear (CSN) sobre mesures i plans de prevenció. Trenta-dos anys després, CRÍTIC ha accedit al sumari del cas i a informació inèdita sobre l’expedient de Vandellòs. Aquest és el primer d’una sèrie de quatre reportatges elaborats al llarg d’un mes i mig d’investigació que reconstrueixen tot el que va envoltar la crisi de seguretat nuclear que va estar a punt de canviar la història de Catalunya.

Les instal·lacions de l’antiga central clausurada de Vandellòs, vistes des de la platja a l’abril del 2021. Foto: Ivan Giménez

29,7 bars i 310 graus

29,7 bars de pressió del gas a l’interior del reactor. Per sobre dels 30,1 bars, haurien començat les fugues de radioactivitat a l’exterior. 310 graus de temperatura d’entrada a les bombes d’aire. El límit per evitar l’emissió de gasos eren els 315. Aquestes dades, provinents dels informes del Consell de Seguretat Nuclear (CSN), mostren fins a quin punt l’incident nuclear de Vandellòs va ser a prop de contaminar tot el seu entorn. Tècnics i bombers hi van treballar tota la nit per evitar que el nucli s’escalfés massa i es fongués. “No hauria estat tan greu com Txernòbil, però sí pitjor que Fukushima”, explica a CRÍTIC l’expert en seguretat nuclear Oriol Parera. “Segurament, l’Hospitalet de l’Infant no seria una zona on es pogués viure”, conclou.

L’empresa propietària de Vandellòs I era Hifrensa, un consorci publicoprivat format per Fecsa i Enher (que acabarien formant Endesa), Hidroelèctrica de Catalunya (posteriorment integrada a Iberdrola) i l’empresa pública francesa Eléctricité de France. La companyia va començar a explotar la central l’any 1972. Hifrensa no hi havia aplicat diferents mesures de seguretat que, des de feia més de tres anys, li exigia el CSN. Entre aquestes, una millor protecció contra incendis. Al llarg de la nit tampoc no es va arribar a activar el Pla d’emergència de la central.

La sentència judicial del cas, a la qual ha tingut accés CRÍTIC, certifica tots aquests fets. Però els responsables van ser absolts perquè els jutges van considerar que aquestes irregularitats no van ser determinants per a l’accident.

Sense dotació de bombers i sense inspector resident

Però com va començar tot? A les 21.39 h d’aquella nit, una peça es desprèn de la turbina número 2 i impacta contra una canonada d’oli. Es declara un incendi a pocs metres del reactor. A les 22 h, hi arriben els primers bombers. Venen de l’altra central nuclear de Vandellòs, ja que a les instal·lacions incendiades no hi havia una dotació de bombers pròpia. Joan Carles Carles, l’inspector del CSN de l’altra central, també va ser cridat: “A Vandellòs I no hi havia inspector resident, ningú del Consell que treballés sobre el terreny controlant que s’hi complissin les mesures de seguretat. Per això em van cridar”, explica Carles 32 anys després d’aquella nit en declaracions a CRÍTIC.

Columna de fum durant l’incendi de Vandellòs I. Foto: Josep Lluís Sellart
Un bomber examinant les conseqüències de l’incendi. Foto: Josep Lluís Sellart

Aquells moments crítics van quedar immortalitzats en les imatges del fotoperiodista d’El País Josep Lluís Sellart, que va ser al lloc dels fets aquella nit, i que il·lustren també aquest reportatge. Les primeres dotacions de bombers intentaven apaivagar les flames. CRÍTIC ha localitzat un dels bombers que van treballar aquella nit en l’extinció de l’incendi: Xavier Llambrich, de l’Ametlla de Mar: “El foc era complicadíssim d’atacar perquè era subterrani. No hi teníem accés, només vèiem el fum”, rememora des de les portes de l’antiga central, avui clausurada.

Joan Carles Carles va arribar a les instal·lacions al cap de pocs minuts: “El panorama que em trobo dins la sala de control és bastant impressionant. Van haver de posar extractors i repartir llet perquè estàvem respirant fum de cables cremats”, explica. Els telèfons de comunicació directa amb el CSN funcionaven intermitentment, els ordinadors es van saturar per excés d’informació i els operadors no rebien informació de diversos indicadors perquè els equips elèctrics estaven fallant.

El bomber Xavier Llambrich, que va treballar per extingir l’incendi, rememora els fets davant de la central 32 anys després. Foto: Ivan Giménez
Joan Carles Carles, inspector del Consell de Seguretat Nuclear que va ser a Vandellòs la nit de l’accident. Foto: Ivan Giménez

“El núcleo se nos va”

Uns quants metres més avall, la preocupació deixaven de ser les flames. El foc havia fos les juntes de la canonada que connectava la central amb el mar, i això va fer que es comencessin a inundar les instal·lacions: “Van sortir dos senyors vestits amb bata blanca, i ens van dir que, si us plau, ens oblidéssim de l’incendi. Deien que ja no tenia gens d’importància, que ens dediquéssim a treure aigua perquè, en paraules literals, ‘el núcleo se nos va”, explica Llambrich. L’aigua era més perillosa que el foc: els sistemes de refrigeració, encarregats de refredar la temperatura del nucli per evitar el desastre, s’estaven inundant i podien quedar inservibles.

Què diuen els informes oficials de tot plegat? La sentència judicial recull que dues de les quatre màquines bufadores responsables de refrigerar el nucli van quedar inoperatives. Diversos testimonis van més enllà: asseguren que en alguns moments només en va funcionar un dels quatre. En els moments més crítics, els tècnics van haver d’entrar repetidament a la sala de turbines, inundada i sense llum elèctrica, per regular manualment els bufadors.

Croquis de la central nuclear de Vandellòs elaborat durant els peritatges del procés judicial. Font: Arxiu Marc Viader

Malgrat tot, la central no va comunicar aquest risc imminent: “En cap moment vam poder parlar amb cap tècnic que no fos el director de la central per saber informació detallada de com estava la situació”, explicava Isabel Mellado, exdirectora tècnica de Seguretat del CSN, en unes jornades de commemoració dels 30 anys de l’accident, “i en cap moment ens va parlar de la presència d’aigua que afectés els equips de seguretat”.

Joan Carles Carles, que era presencialment a la central, tampoc no en va ser informat: “Ningú de la central em va comunicar res sobre la manca de refrigeració del nucli en aquell moment”. Julio Pérez, del sindicat de tècnics del CSN, va recollir testimonis dels treballadors presents aquella nit per a les mateixes jornades commemoratives, i va trobar-hi una explicació: “Mai vam dir la situació tan greu en què ens trobàvem per por de perdre la feina”, explicava una de les seves fonts anònimes.

Les conseqüències de l’incendi, el dia després de l’accident de Vandellòs. Foto: Josep Lluís Sellart
La zona afectada per l’incendi de Vandellòs. Foto: Josep Lluís Sellart

L’empresa no va activar el Pla d’emergència

L’incendi va quedar controlat cap a la una de la matinada, però els treballs per rebaixar la inundació van durar tota la nit. Quan començava a sortir el sol, la refrigeració del nucli ja estava garantida: “Un cop va arribar el relleu, tots els meus companys van llançar-se pel terra dels voltants de la central…; estàvem rebentats. Tots recordàvem Txernòbil, i havíem treballat tota la nit amb la idea que no en sortiríem vius“, narra Xavier Llambrich, bomber de l’Ametlla. L’esgotament va passar a ser indignació quan Llambrich va acabar de treballar: “Arribo a casa i hi veig els meus pares dormint tranquil·lament. No en sabien res; ningú s’havia adonat de res. Acabàvem de passar un infern; jo estava convençut que havien evacuat el poble!”.

El director de la central, Carlos Fernández Palomero, no va activar el Pla d’emergència interior (PEI) de la instal·lació. És a dir, no es va declarar en cap moment la situació d’emergència. El Govern Civil (Delegació del Govern actual) sí que va decretar el nivell 0 del Pla d’emergència nuclear de Tarragona (PENTA), però amb la informació suficient s’hauria passat al nivell 1, segons el relat d’Isabel Mellado. Aquest canvi implica, entre altres mesures, controls d’accés al territori afectat.

Aquesta manca de comunicació va fer que el Govern espanyol imposés una multa de 70 milions de pessetes a l’empresa explotadora de la central, perquè va “dificultar la gestió correcta del Pla d’emergència nuclear”. Hifrensa hi va recórrer, i, malgrat que el Tribunal Suprem va refermar la sanció, finalment el Tribunal Constitucional va acabar anul·lant-la.

Extracte de la sentència que acredita les mancances de la central. Font: Arxiu Marc Viader

La central incomplia les exigències de seguretat

Tanmateix, les irregularitats en seguretat s’acumulaven des d’almenys tres anys abans. El 19 de juny de 1986, el Consell de Seguretat Nuclear havia exigit per carta a Hifrensa que apliqués cinc noves mesures de protecció. Legalment, l’empresa estava obligada a seguir aquestes indicacions per poder operar. No eren peticions casuals: acabava d’haver-hi un accident greu a la central francesa de Saint-Laurent-des-Eaux. Precisament, Saint-Laurent era la central mare de Vandellòs, de la qual s’havien calcat el disseny i la tecnologia. Les cinc modificacions eren, doncs, lliçons apreses d’un accident molt recent en una central molt semblant.

La documentació del judici penal contra els responsables mostra la insistència del Consell sobre la necessitat d’implantar aquestes “accions immediates”: s’hi inclouen cartes al director de la central, al president d’Hifrensa, i fins i tot a les empreses accionistes de la companyia. En el moment de l’accident, encara faltaven tres de les cinc mesures. Per al tècnic Julio Pérez, l’empresa feia “pràctiques dilatòries” per no haver de millorar la seguretat, i el CSN “va permetre” aquesta dilació.

En la sentència, els jutges no van entrar a valorar si existia o no negligència, perquè van considerar que “si la normativa de seguretat s’hagués complert, l’incident igualment hauria ocorregut”. L’informe oficial del CSN sobre l’accident apuntava en direcció contrària: dues d’aquestes mesures sí que haurien estat determinants. Concretament, la protecció contra incendis –l’inici de l’incident va ser un incendi– i l’adaptació del canviador de parada, que és un mètode de refrigeració del nucli per a casos d’emergència. Tanmateix, els directius del CSN van esmenar l’informe del seu propi equip tècnic, i van reforçar l’argumentació dels dirigents d’Hifrensa.

El calaix que cobreix el reactor de Vandellòs I, 32 anys després de l’accident. Foto: Ivan Giménez

Pressions del ‘lobby’ nuclear

El procés judicial per l’accident es va allargar més de 10 anys. Finalment, entre el 19 i el 25 de gener de 2000 el cas va arribar a l’Audiència Provincial de Tarragona. En aquest àmbit destaca el paper de l’advocat de l’acusació popular, Marc Viader. Viader, avui jubilat, creu que les defenses no van jugar net: “Pressionaven perquè ens retiréssim constantment i van intentar, fins i tot, que nosaltres acabéssim pagant les costes del judici”, explica en una conversa amb CRÍTIC.

L’advocat Marc Viader (al centre) amb el llavors dirigent d’ERC al Camp de Tarragona, Ernest Benach. Foto: Arxiu Marc Viader

Viader, de militància ecologista, es va caracteritzar durant tota la seva trajectòria professional pel fet d’afrontar casos vinculats amb la defensa de treballadors en casos d’accidents laborals. Va fer front al judici pel seu compte, sense el suport de cap organització política ni social. L’advocat lamenta que ni les entitats ecologistes més mobilitzades fossin part de l’acusació. Inicialment, l’Ajuntament de l’Ametlla de Mar, municipi limítrof amb la central, s’havia querellat contra els responsables de la central, però es va retirar després d’un ple municipal en què es van denunciar pressions del lobby nuclear. “La soledat processal segur que va afectar el desenllaç”, explicava Viader. També assenyala la dificultat per obtenir anàlisis tècniques neutrals: “És un món molt endogàmic; costava molt trobar especialistes disposats a parlar contra l’empresa”.

El paper de Viader en el judici no va estar exempt de polèmica. L’any 1998, va ser acusat d’acceptar un suborn de part de Joan Piqué Vidal, advocat defensor dels responsables de la central, perquè retirés del seu escrit d’acusació dos alts directius d’Hifrensa. L’episodi el relata el secretari de Piqué Vidal, Antoni Piñol, en un llibre publicat l’any 1998 i del qual es va fer ressò la revista El Triangle. En aquell moment, Viader va negar els fets i va afirmar que els documents que feia públics Piñol havien estat falsificats. Piqué Vidal, que va ser advocat de Jordi Pujol en el cas Banca Catalana i un dels lletrats més poderosos i influents dels anys vuitanta i noranta, va ser condemnat pel cas Estivill, una trama d’extorsió a empresaris.

Mobilització antinuclear a Vandellòs. Foto: Arxiu Ecologistes en Acció
Protesta contra Vandellòs a l’Ametlla. Arxiu Ecologistes en Acció

Sigui com vulgui, la sentència de l’Audiència Provincial de Tarragona va ser exculpatòria. Entre l’absolució penal dels responsables de la central i l’anul·lació de la multa per no activar el Pla d’emergència, l’accident es va saldar sense conseqüències judicials. Tanmateix, mai no es van donar les condicions per tornar a obrir la central. La pressió ecologista es feia notar: sis setmanes després de l’accident, unes 35.000 persones van concentrar-se a la plaça de Sant Jaume de Barcelona per exigir-ne el tancament. Paral·lelament, el CSN va endurir les seves peticions per permetre’n la reobertura, i l’empresa va determinar que el cost econòmic de complir-les era massa alt.

Des de llavors, l’Empresa Nacional de Residus Radioactius (ENRESA), que és pública, s’encarrega de gestionar tant les instal·lacions com els residus nuclears de Vandellòs I. El desmantellament va per fases i és un procés de dècades. Fins al 2028, el nucli no s’haurà refredat prou per poder completar-lo. L’accident de Vandellòs deixa un balanç paradoxal: zero morts i zero ferits, però també zero responsables i una factura que encara s’està pagant.

[Expedient Vandellòs és una investigació de quatre capítols sobre l’accident nuclear més greu de la història de Catalunya. Segueix la història al llarg de tota la Setmana de l’Energia. Demà, 27 d’abril, capítol 2: “827 milions”.]

L’accident nuclear de Palomares, més enllà del bany de Fraga.

55 anys després de l’accident nuclear més greu fins a Txernòbil, la situació no està resolta i la radiació empitjora i està a un pas de la catàstrofe. A mesura que passen els anys el plutoni s’està transformant en americi, un element que emet unes radiacions encara més perilloses.

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