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L’Antàrtida: l’última frontera per la pandèmia

Evitar l’arribada de virus a l’Antàrtida ha estat i segueix sent la principal preocupació dels programes nacionals d’investigació antàrtica per diverses raons. D’una banda la protecció de la salut de les persones que participen en les expedicions científiques i per un altre els efectes que pogués haver sobre la fauna antàrtica.

La Antártida: la última frontera para la pandemia

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El coronavirus ha arribat a l’Antàrtida: la base xilena O’Higgins ha registrat 36 infectats

Si queda alguna zona de la planeta a la qual no hagi arribat la COVID-19, l’Antàrtida ja no  forma part. L’Exèrcit va decidir evacuar el personal que es va contagiar de COVID-19. Fins al moment, el continent es trobava lliure de virus

https://www.infobae.com/america/mundo/2020/12/22/el-coronavirus-llego-a-la-antartida-la-base-chilena-ohiggins-registra-36-infectados/

La base chilena en la Antártida “Bernardo O’Higgins”. Se registraron 36 casos positivos de coronavirus que ya fueron evacuados a Punta Arenas (Shutterstock) Continua la lectura de El coronavirus ha arribat a l’Antàrtida: la base xilena O’Higgins ha registrat 36 infectats

Els pols estan connectats: quan l’hemisferi nord perd gel, el de l’Antàrtida s’encongeix

Les capes de gel poden influir-se entre si a grans distàncies a causa de l’aigua que flueix entre elles. 40.000 anys de canvis en la capa gelada a Euràsia i Amèrica del Nord mostren la connexió entre els dos extrems del planeta.

https://elpais.com/ciencia/2020-11-25/los-polos-estan-conectados-cuando-el-hemisferio-norte-pierde-hielo-el-de-la-antartida-se-encoge.html?

El hielo del Ártico marca mínimos históricos casi cada otoño. El frío de los meses siguientes es cada vez menos duradero e intenso, lo que impide recuperar la extensión de los años anteriores. Para muchos científicos, la situación no tiene vuelta atrás. Ahora, un estudio que mira al pasado encuentra que lo que pasa con la capa helada del hemisferio norte afecta a la Antártida, a 20.000 kilómetros de allí. Continua la lectura de Els pols estan connectats: quan l’hemisferi nord perd gel, el de l’Antàrtida s’encongeix

La ciència argentina explora els límits de la telemedicina a l’Antàrtida

Les tripulacions de l’Antàrtida porten mesos exposades a condicions de confinament i aïllament extremes, a l’igual que estarien els astronautes en els seus viatges espacials, i això canvia enormement les seves capacitats.

https://www.lavanguardia.com/vida/20200826/483080122273/la-ciencia-argentina-explora-los-limites-de-la-telemedicina-en-la-antartida.html

Javier Castro Bugarín

Buenos Aires, 26 ago (EFE).- Miles de kilómetros separan Buenos Aires de las bases científicas argentinas de Carlini y Belgrano II en la Antártida. Allí la vida no es en absoluto sencilla: en la Belgrano II, por ejemplo, el mercurio se desploma hasta los 60 grados Centígrados bajo cero en invierno y sus habitantes pasan cuatro meses al año en total oscuridad, unas circunstancias que, pese a todo, resultan ideales para la investigación espacial.

¿Cómo es esto posible? Existen algunos lugares en la Tierra cuyas condiciones extremas son muy similares a las que un astronauta se encontraría en el espacio exterior, ya sea por su climatología, su terreno o sus particularidades biológicas, unos emplazamientos que se conocen como “análogos espaciales”.

Por el momento, ni la Belgrano II ni la Carlini son consideradas como análogas espaciales, pero sus condiciones de aislamiento extremo han llevado a un grupo de científicos de varios países, entre ellos Argentina, a probar en estas bases desde finales del año pasado el ‘Tempus Pro’, un dispositivo de telemedicina que podría ser empleado por los futuros exploradores espaciales en sus travesías por el cosmos.

“Es un dispositivo que se encuentra ya disponible en el mercado, pero el interés era probarlo en una condición extrema antes de ser llevado a las condiciones reales del espacio”, explica a Efe Daniel Vigo, uno de los científicos participantes gracias a su trabajo como investigador independiente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina (Conicet) y de la Universidad Católica Argentina (UCA).

Además de la participación de instituciones argentinas como el Conicet, el Instituto Antártico Argentino, el Comando Conjunto Antártico y las universidades de la UCA y la Nacional de Quilmes, en el proyecto con el ‘Tempus Pro’ también está presente la Agencia Espacial Europea, a través del científico Víctor Demaría Pesce.

EL PROYECTO GLOBAL: CRONOBIOLOGÍA DEL AISLAMIENTO ANTÁRTICO

Para explicar el alcance de esta investigación, primero hay que remontarse a 2014, cuando Vigo y otros científicos comenzaron un proyecto conocido como “Cronobiología del Aislamiento Antártico: la utilización de la Base Belgrano II como análogo espacial”.

El propio nombre da pistas sobre la naturaleza de este experimento, que consiste en estudiar los efectos que tendría un año de aislamiento extremo sobre los ritmos biológicos del ser humano.

“Lo que se simula, en particular, en la Antártida, son las condiciones de aislamiento y confinamiento extremas. Tal vez sea el lugar más aislado de la Tierra donde hay algún tipo de asentamiento humano”, asevera Vigo, aclarando que allí no se simulan “ni la falta de gravedad, ni la exposición a radiaciones propias del espacio”.

En ese sentido, el investigador del Conicet señala que los sujetos que pasan un año en la Antártida conviven con los conocidos como “fotoperiodos extremos”, derivados de estar expuestos durante cuatro meses a iluminación completa y otros cuatro meses a oscuridad total, que terminan por “desincronizar” los ritmos biológicos de esas personas.

Otra de las particularidades de la Belgrano II es su meteorología extrema: construida sobre un suelo de rocas y situada a -77 grados de latitud, a unos 1.300 kilómetros del Polo Sur, allí el frío es tan intenso que sus habitantes pasan buena parte del año resguardados.

“En invierno, las salidas que hacen son bastante limitadas, con lo cual están más bien confinados dentro de la estación. Eso es lo que para nosotros es de interés, el confinamiento al que se ven sometidos”, argumenta Vigo.

EL DISPOSITIVO EN CUESTIÓN: ‘TEMPUS PRO’

A raíz de esas investigaciones en la Belgrano II, Daniel Vigo y el resto de investigadores entablaron contacto con uno de los científicos de la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés), Víctor Demaría Pesce, con quien comentaron la posibilidad de “vincular” la actividad científica en la base con los intereses de la ESA.

De ese ánimo colaborativo surgió el proyecto con el ‘Tempus Pro’, un dispositivo de telemedicina diseñado en Reino Unido que ya había sido utilizado por la ESA en 2017 tras el regreso del astronauta francés Thomas Pesquet de la Estación Espacial Internacional.

Pero, ¿qué hace especial a este objeto de forma cuadrada, provisto de una pantalla, botones y varios cables?

En palabras de Vigo, el ‘Tempus Pro’ funciona a través de una conexión por satélites y en él se monitorean los signos vitales del paciente, pudiendo hacer distintas pruebas médicas, como ecografías o intubaciones, mientras los datos se envían en tiempo real a un médico situado en otro lugar, que puede ser tan lejano como otro planeta.

“Es un dispositivo de telemedicina muy sofisticado, que permite operar también a usuarios inexpertos, no sólo a médicos encargados de una expedición”, cuenta el científico del Conicet.

Con el ‘Tempus Pro’ también se puede conectar un desfibrilador en caso de paro cardiorrespiratorio, convirtiéndolo en un dispositivo ideal para supervisar la salud de los astronautas en futuras misiones a la Luna o Marte.

EL LUGAR: LAS BASES ARGENTINAS EN LA ANTÁRTIDA

Tras varios meses de preparativos, Daniel Vigo y Víctor Demaría Pesce viajaron a la Antártida en 2019 para implantar allí el ‘Tempus Pro’, que desde entonces se utiliza en las bases de Belgrano II y Carlini.

En estos asentamientos, los científicos recrean los escenarios médicos que podrían encontrarse los astronautas en el espacio: fracturas, problemas respiratorios o cardiorrespiratorios y los protocolos médicos a seguir en estas situaciones, con conexión en tiempo real entre los médicos de las bases y otros ubicados en Buenos Aires.

Ahora bien, ¿por qué irse hasta la Antártida para probar este dispositivo, en lugar de hacerlo en la capital argentina? Pues porque las tripulaciones de la Antártida llevan meses expuestas a condiciones de confinamiento y aislamiento extremas, al igual que estarían los astronautas en sus viajes espaciales, y eso cambia enormemente sus capacidades.

“No es lo mismo una persona que tal vez esté en un sector urbano, con todas las comodidades, que la dotación antártica, que ya estuvo seis meses expuesta a condiciones adversas. Eso es justamente lo que se pretende evaluar”, argumenta Vigo, quien califica de “exitosas” las pruebas realizadas hasta el momento.

Aunque no se trata de un proyecto exento de desafíos, puesto que tres ministerios argentinos y varias instituciones internacionales están involucradas en esta investigación, haciendo de la coordinación el mayor reto para los científicos.

Fuera de esos detalles, con todo, la colaboración “fue máxima” y el proyecto está saliendo adelante sin mayores problemas, salvo por las dificultades económicas y sanitarias derivadas de la pandemia, puntualiza Vigo.

EL OBJETIVO FINAL: RECONOCER EL TRABAJO ARGENTINO EN LA ANTÁRTIDA

De hecho, todo este trabajo conjunto con el ‘Tempus Pro’ supone un “primer escalón” en la relación con la ESA, favorecida por la cercanía entre el país suramericano y la Antártida, la cual “facilita mucho la logística”.

“Este es el primer año del proyecto con la Agencia Europea y no tenemos previsto que finalice. En la medida en que seamos exitosos, esperamos que sea una colaboración de largo aliento”, confiesa el investigador del Conicet.

De forma simultánea, otro objetivo sobrevuela las aspiraciones de los científicos argentinos en el continente helado: el reconocimiento de su actividad científica en las bases Belgrano II y Carlini como “parte de la actividad que se realiza en análogos espaciales a nivel mundial”.

“La Belgrano II es una de las no tantas bases que, estando relativamente cerca del polo, al mismo tiempo está al nivel del mar, con lo cual posiciona la base muy favorablemente para hacer control y comparación de los estudios que se llevan adelante en las bases que están a mayor altura”, estima Daniel Vigo.

En definitiva, reconocer la importancia de unos asentamientos antárticos que quizá sean claves en la preparación del ser humano para explorar otros mundos, una posibilidad cada vez más próxima en el tiempo. EFE

jacb/cjn/eat

Descobreixen la primera fuita activa de metà en el fons marí de l’Antàrtida

La presència de taques blanques al costat de les estrelles de mar, són microbis que mengen metà, que emana de el fons de la mar (Andrew Thurber / Oregon State University)

La investigació, publicada a la revista Proceedings of the Royal Society B, exposa la filtració en un lloc amb una profunditat de 10 metres conegut com Cinder Cones al Mar de Ross. Les hipòtesis apunten que el gas podria començar a gotejar a mesura que la crisi climàtica escalfa els oceans

https://www.infobae.com/salud/ciencia/2020/07/22/cientificos-descubren-la-primera-fuga-de-metano-en-el-fondo-del-mar-de-la-antartida/

https://www.lavanguardia.com/natural/cambio-climatico/20200722/482468011933/descubren-fuga-metano-fondo-marino-antartida.html

Una investigación publicada en The Royal Society informa del descubrimiento de la primera fuga de metano detectada en el fondo marino de la Antártida . Según los autores de la investigación, el gas podría empezar a gotear a medida que los océanos se calienten por el cambio climático, algo que ven ven “con gran preocupación”.

En concreto, la filtración de metano se ha detectado en un sitio profundo de 10 metros conocido como Cinder Cones en McMurdo Sound. Es un parche de 70 metros de esteras microbianas blancas. Una segunda filtración se detectó en la expedición de 2016.

Los científicos desconocen de momento el origen de esta filtración, aunque de momento descartan que sea consecuencia del calentamiento global. El Mar de Ross, donde se ha encontrado la fuga, no ha experimentado un cambio de temperatura significativo.

Imagen facilitada por los autores de la investigación
Imagen facilitada por los autores de la investigación (Andrew R. Thurber)

Asimismo, han observado que los microbios que normalmente consumen este potente gas de efecto invernadero antes de que llegue a la atmósfera, solo llegaron en pequeñas cantidades después de cinco años, lo que permitió que el gas escapara.

Los investigadores desconocen la causa de este retraso y, de hecho, para el director de la investigación, Andrew Thurber, de la Universidad de Oregon (Estados Unidos), este es el hallazgo más importante: “No son buenas noticias. Los microbios tardaron más de cinco años en comenzar a aparecer e incluso entonces todavía había metano escapando rápidamente del fondo del mar ”, explica en The Guardian.

La fuga de metano fue vista por primera vez por casualidad por los buzos en 2011, pero los científicos no volvieron al lugar hasta 2016 para estudiarlo en detalle, antes de comenzar el trabajo de laboratorio. Hasta ahora se sabía muy poco sobre el ciclo de metano antárticopero esta fuga descubierta ahora proporciona un laboratorio natural para futuras investigaciones.

De momento, desconoce por qué se formó la nueva filtración. “Ese es un misterio para el que todavía no tenemos una respuesta. Está del lado de un volcán activo, pero no parece que haya salido de eso”, explica el científico.

La fuente del metano son probablemente depósitos de algas en descomposición enterrados bajo sedimentos, y podría tener miles de años. En la mayor parte de los océanos, los microbios consumen el metano que se escapa del lecho marino en el sedimento o en la columna de agua de arriba. Pero el lento crecimiento de los microbios en el sitio Cinder Cones, y su poca profundidad, significa que es casi seguro que el metano se filtre a la atmósfera.

Los primeros microbios que crecieron en el sitio fueron de una cepa inesperada. “Probablemente estamos en una etapa de sucesión, donde pueden pasar de cinco a 10 años antes de que una comunidad se adapte completamente y comience a consumir metano”, explica Thurber.

Ahora, los científicos confían en poder seguir estudiando esta filtración, puesto que los cinco años durante los que se ha conocido son pocos para sacar conclusiones. Sin embargo, es poco probable que los investigadores puedan regresar a la Antártida en breve, pues la pandemia ha interrumpido los planes de expedición.

L’Antàrtida bat el seu rècord de temperatura dues vegades en tres dies a l’superar els 20ºC

Els climatòlegs recorden que els quatre geners més càlids documentats s’han produït des 2016 i que es perllonga així una sèrie de 421 mesos consecutius en els quals, la temperatura ha estat per sobre de la mitjana corresponent de el segle passat.

Entre el 6 i el 9 de febrer, dues estacions van mesurar pics per sobre de 18ºC quan l’anterior, registrat el 2015, estava en 17,5ºC

https://www.eldiario.es/sociedad/Antartida-record-temperatura-veces-superar_0_995650584.html Continua la lectura de L’Antàrtida bat el seu rècord de temperatura dues vegades en tres dies a l’superar els 20ºC

Diferents espècies de mosquits envaeixen l’Antàrtida

L’escalfament global i l’activitat humana estan debilitant les barreres d’aïllament a l’Antàrtida. Com a conseqüència, diverses espècies invasores les superen i arriben a territoris fins ara insospitats. Una d’elles és l’anomenat ‘mosquit sense ales’, les densitats arriben als centenars de milers per metre quadrat a l’illa de Signy.

https://www.publico.es/internacional/crisis-climatica-distintas-especies-mosquitos-invaden-antartida.html

Las condiciones extremas y el alto grado de aislamiento de la Antártida suponen fuertes barreras, tanto físicas como geográficas, para la llegada de nuevos organismos al continente blanco. Sin embargo, el calentamiento global y la actividad humana en la región están debilitando estas barreras y permitiendo la llegada de especies invasoras.  Continua la lectura de Diferents espècies de mosquits envaeixen l’Antàrtida

La crisi climàtica està augmentant el valor econòmic dels pols: compte amb els oportunistes

A curt termini, les aigües de l’Àrtic i l’Antàrtida veuran augmentar el seu valor econòmic per a l’ésser humà, el que suposa un tipus d’amenaça diferent per al futur d’aquestes zones
Alguns sectors, venent aquest escalfament com una cosa beneficiosa, intentaran aprofitar l’augment del valor econòmic de les regions polars
Per estar previnguts contra aquests intents, és important entendre que els “beneficis” comporten costos molt més greus

https://www.eldiario.es/sociedad/climatica-aumentando-economico-cuidado-oportunistas_0_953654790.html

Las regiones polares se encuentran en una situación difícil. Los hielos marinos están retrocediendo, las plataformas de hielo se están derrumbando y los océanos están calentándose y acidificándose. Continua la lectura de La crisi climàtica està augmentant el valor econòmic dels pols: compte amb els oportunistes

El forat d’ozó es redueix: és el més petit de les tres últimes dècades

Aquests gas s’ha anat recuperant progressivament des que el 1987 va entrar en vigor el Protocol de Mont-real

El forat a la capa d’ozó, el gas que ens protegeix de la radiació ultraviolada del Sol, pot ser el més petit de les darreres tres dècades. Així ho assenyala el Servei Copernicus de Monitoratge de l’Atmosfera (CAMS), del programa d’observació de la Terra de la Unió Europea.

El “forat” a la capa d’ozó —en realitat, una disminució del gruix d’aquesta capa— es comença a formar cada any a l’agost i assoleix el màxim a l’octubre. Aquest any, però, els investigadors han trobat un comportament inusual. El vòrtex polar –un remolí d’aire fred a l’estratosfera, que crea les condicions per a la destrucció d’ozó i la formació del forat damunt l’Antàrtida– s’ha desplaçat del seu lloc habitual i s’ha afeblit.

A l’alta estratosfera –a uns 50 quilòmetres de la superfície de la Terra–, les temperatures han estat molt més elevades del que és habitual i això ha alterat el comportament usual del vòrtex.

Quan s’acaba l’hivern antàrtic –quan a l’hemisferi nord s’acaba l’estiu–, les substàncies químiques que destrueixen l’ozó comencen a actuar. En aquest cas, la barreja d’aire fred i aire molt calent, i això ha disminuït l’activitat d’aquestes substàncies.

Tot i que l’abast del forat d’ozó varia d’any en any, aquesta vegada el seu comportament ha estat ben inusual, com explica Antje Inness, investigadora del CAMS:

“Veiem moltes variacions cada any. Per exemple, el 2017 era força petit, el 2018 era més profund i es va mantenir més temps. Però aquest any l’activitat és molt inusual. L’última vegada que va passar una cosa anormal va ser el 2002, quan el forat es va trencar en dues parts.”

Aquesta vegada, a part de ser més petit, també està desplaçat respecte al pol sud. Té una superfície d’uns 5 milions de quilòmetres quadrats, la quarta part que el 2018 i la meitat que el 2017.

Inness va mostrar la comparació amb el 2018 en el seu compte de Twitter:

Antje Inness@AntjeInness

The latest ozone analysis from @CopernicusECMWF Service @ECMWF shows a much smaller on than in 2018. This is the result of a sudden stratospheric warming that is happening in the SH. More ozone info on http://atmosphere.copernicus.eu/monitoring-ozone-layer 

Mostra la imatge al Twitter

El CAMS preveu que, en les properes setmanes, el forat creixerà una mica o s’estabilitzarà, però no tindrà grans variacions.

Un gas amb dues cares

L’ozó, de fórmula química O3, és un gas format per tres àtoms d’oxigen –l’oxigen present a l’atmosfera està format per dos àtoms i té la fórmula O2–. A l’estratosfera, entre 15 i 50 quilòmetres damunt la superfície, l’ozó es genera i es destrueix de manera natural, però als anys 70 es va descobrir que els CFC –clorofluorocarburs– utilitzats en esprais i com a refrigerants arribaven a aquella alçada i destruïen l’ozó de manera accelerada. Aquests compostos es mantenen actius a l’atmosfera durant molts anys.

El 1987 va entrar en vigor el Protocol de Mont-real, que prohibia la producció i l’ús de la majoria d’aquestes substàncies. Fruit d’això, la capa d’ozó s’ha anat recuperant. Tot i això, no es preveu que arribi als nivells anteriors als anys 80 fins al 2060.

Malgrat la prohibició, alguns països n’han seguit produint o utilitzant. És el cas de la Xina, que obté CFC-11 per a aïllants de cases i edificis.

El forat d’ozó té una relació indirecta amb l’escalfament global. S’ha vist que afecta el clima a l’hemisferi sud, perquè la destrucció del gas refreda l’estratosfera damunt aquesta part del planeta. I això té influència en la circulació de l’aire i en el règim de pluges.

A nivell troposfèric, en canvi, l’ozó és un gas tòxic. Es genera per acció de la radiació solar sobre òxids de nitrogen i compostos orgànics volàtils.

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El gel de l’Antàrtida es fon fins a sis vegades més ràpid que fa 40 anys

L’escalfament global està provocant que el gel de l’Antàrtida es fongui més ràpid que mai -unes sis vegades més per any que fa 40 anys-, i provoqui un major nivell dels oceans arreu del món, van advertir científics aquest dilluns 14 de gener del 2019.

S’espera que el ritme d’aquest desglaç porti a un catastròfic augment del nivell del mar en els propers anys, segons el principal autor de l’informe Eric Rignot, president de Ciència del Sistema Terra a la Universitat de Califòrnia, Irvine. “Si les capes de gel de l’Antàrtida continuen fonent, tindrem un augment de diversos metres del nivell del mar en els propers segles”, ha advertit Rignot. Un creixement de 1,8 metres per a 2100, com preveuen alguns científics, podria portar a que s’inundin diverses ciutats costaneres en què viuen milions de persones a tot el món, segons estudis anteriors. Continua la lectura de El gel de l’Antàrtida es fon fins a sis vegades més ràpid que fa 40 anys